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| Aphrodita |
Publicado: Vie Jul 13, 2007 4:52 am |
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Pegasus no Seiya

Registrado: 21 Jun 2007
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Ubicación: En el teatro 'Solo para locos'
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Candidato para la Virgen
Aphrodita
Konnbawa!!!... ¿Cómo andan?
Gracias por su compañía, espero yo ser una buena compañía para ustedes.
Aclaraciones: Al igual que mi otro fic “Athena no Sakebi” este es puramente lemoniano, perdón si por esas locas casualidades de la vida se me escapa algún argumento o buena idea”
Dedicado a Sapphire Celeste.
CAPITULO 1:
Los hermanitos Kido mas unidos habían decidido vivir solos, uno en compañía del otro.
Luego de las batallas, cada uno decidió emprender su vida. Seiya fue en busca de su hermana perdida para luego dirigirse al Santuario, quien al igual que Shiryu fue a ocupar su lugar como el nuevo Santo Dorado de Libra. A pesar de que Douko había vuelto a la vida, como todos los demás Santos Dorados, había decidido dedicarse a una vida más tranquila sin tener las obligaciones de un Guerrero... Que equivocado que estaba... Pues aun tenia mucho para hacer como nuevo patriarca, por que si... El que se había retirado a medias era Shion, decía que el Santuario necesitaba un nuevo Patriarca... Así que a falta de uno, habría dos. Hyoga, como no podía con su genio, escapo errante hacia su Siberia con la promesa de volver a ocupar su lugar como Santo Dorado de Acuario, supervisado por Camus.
Por eso, los dos hermanitos esperaban no ansiosos, la citación del Santuario para ocupar sus respectivos puestos. Fue una mañana que el telegrama llego... Pero para alegría de los dos, aun no los citaban, tan solo era un telegrama de Shaka dirigido al nuevo sucesor de Virgo. En resumen pues era largo, decía:
“...Por eso iré a visitar a mi sucesor, para conocerlo mas a fondo y entablar una relación Maestro-Discípulo más sólida. Espero que mi presencia no los incomode, por supuesto, mi viaje será breve, ya que las obligaciones en el Santuario no decrecen...”
A decir verdad... Nada sabían de Virgo, Ikki había peleado con él en la Guerra contra Arles... Shun si había cruzado dos palabras que no sean referidas a Athena era mucho.
Ambos hermanos se miraban desconcertados. Aunque no estaría mal, pensaba Andrómeda entablar un vinculo, ya que era prácticamente un desconocido.
--¿Cuándo vendrá?—Pregunto el Phoenix mirando de reojo el papel que su otouto tenia en las manos.
El peliverde volvió a releer y exclamo:
--¡Ho! ¡Por todos los Dioses!...—Levanto su vista dejando al descubierto su rostro lleno de terror –¡Hoy!... ¡Dentro de dos horas!...
--Tranquilo otouto, no te pongas tan nervioso.
--¿¡Cómo quieres que no me ponga nervioso!?... Viene Virgo a nuestra casa... A conocerme y yo... Y yo... No estoy preparado para semejante visita—Exclamo observándose--¡No le causare una buena impresión! Yo me muero ¿Y ahora que hago niisan?... ¿Y si quiere probar mi poder o me pide una demostración?... ¡Estaré tan nervioso que todo me saldrá mal y pensara que soy débil para portar semejante armadura!...
Era claro que la simple presencia del imponente Shaka causaba una conmoción general, inclusive en el peliazul aunque no quisiese demostrarlo. No era para menos, un Santo Dorado y no cualquiera iría de visitas en menos de dos horas... Ikki creía comprender los nervios de su querido otouto.
--Veras que le caerás bien Shun... No te preocupes tanto...
--Galletas...—Pronuncio el peliverde desconcertando a su niisan.
--¿Qué?...
--Galletas...—Volvió a repetir—Tengo que hacer galletas...
--¿Galletas?...—Pregunto Ikki incrédulo de semejante acotación... En un momento como ese a su otouto se le ocurrían hacer galletas --¿Para qué quieres hacer galletas?
--¡Hay Ikki!... ¿Para que voy a querer hacer galletas?... Para comer...—Respondió con tono de obviedad. Levantándose de la silla con su rostro aun conmocionado finalizo—Ya vuelvo...
Shun desapareció por media hora, dejando a un peliazul entre asombrado y divertido por su extraña actitud. Cuando Andrómeda llego portaba un par de bolsas. El Phoenix curioso, comenzó a investigar.
--¿Qué tienes ahí?...—Abriendo las bolsas que Shun no dejaba aun, parecía un perro vagabundo en busca de comida—Tengo hambre... ¿Qué compraste?
--Ikki... Deja las bolsas...—Reprendió dulcemente el peliverde dejando las mismas sobre la mesada.—Compre cosas para hacer galletas... Tu que crees niisan... ¿A Shaka le gustaran las galletas de chocolate o más las de vainilla?
--Sin duda las de chocolate...—Respondió el peliazul a espaldas de su otouto, para luego continuar --Lo conozco tanto que hasta te puedo decir que la moja en el café con leche, cuando a las 5:45 de la tarde se sienta en las escalinatas de su Templo a merendar...—Finalizo bromistamente—Ni idea Shun... Has las que mas te gusten a ti... Al fin y al cabo eres Virgo...
--¿Y eso que tiene que ver?...
--No sé... Digo.—Situándose a su lado le pregunta--¿Quieres que te ayude?.
--No... Gracias niisan, pero quiero hacerlo yo mismo con mis propias manos... Así valen mas...
Sin ofenderse, si no mas bien agradecido pues no tenia ganas, Ikki volvió a la silla dejando solo al peliverde quien comenzaba a desparramar sobre la mesada todos los productos que lo ayudarían en la preparación... Entonces el Phoenix analizo:
--Shun... ¿Tu has cocinado galletas alguna vez?
Un poco nervioso y apenado Shun le contesto:
--Pues... No... Pero no creo que sea muy difícil... Espero—Finalizo con un gesto de duda y el paquete de harina en su mano.
--¿De que harás?... Has de vainilla, que son mis favoritas...
--He decidido hacer de las dos, por las dudas...
El peliazul se quedo asombrado de la tenacidad de su otouto... Tal vez las galletas no sean la gran cosa para Shaka, pero para Shun significaba mucho hacerlas por él. Por eso aquella vista enternecía al mayor de los Kido. Sin embargo no se quedaría ahí, observándolo mientras cocinaba, así que se dedico a realizar sus quehaceres. Luego de una hora se dirigió a la cocina mientras que bajando las escaleras gritaba preguntando:
--Shun... ¿Has ordenado tu cuarto jovencito?—Ese era el momento en el que Ikki ocupaba el rol de padre.
--En eso estoy niisan...—Grito Andrómeda tratando de que su grito sea oído.
--Hace tres días que estas en “eso”... ¿Para cuando?.—Pregunto llegando finalmente a la cocina.
El panorama era entre gracioso y lamentable, gracioso por que era divertido verlo a Shun cubierto de harina y luchando con la masa, pero por otro lado era lamentable ver su carita de frustración. Aun así no se daría por vencido, y eso el Phoenix lo sabia, por eso no pensaba ayudarlo... Su otouto era capaz, no se dejaría vencer por unas simples galletas de chocolate y vainilla.
--Shun... ¿Has ido ayer a la escuela?
Andrómeda era el único de los Santos que a pedido de su niisan, había retomado los estudios. Si bien le costaba mucho estar a la par de sus compañeros daba su mayor esfuerzo. Sin duda el colegio era difícil para él, que ni siquiera tenia una base, por eso a veces cuando se sentía muy inferior, solía faltar.
--Lo siento niisan...—Shun bajo su vista apenado.
--¿Por qué no has ido?—El peliazul noto el estado de su otouto por eso no fue rudo en sus palabras, dándole confianza al peliverde de hablar.
--Es que... Es que... No soy inteligente...
--Hay Shun... Otra vez con eso... Ven aquí...—Ikki no le importo que Shun estuviese cubierto de harina y atrajo su cuerpito para estrecharlo—Eres inteligente, muy inteligente... Solo te cuesta mas por que todo es nuevo para ti...
--Pero... Pero mientras todos entienden, yo no puedo seguirle el hilo a los profesores.—Shun se aferraba a la cintura de su hermano sollozando en él.
Al ver el estado de su querido otouto el Phoenix se cuestiono si estaba haciendo bien con obligarlo a asistir a clases.
--Para que veas que no eres burro... Te tengo una noticia...—El peliazul sabia que lograría levantarle el animo a su querido otouto –He recibido tu boletín de notificaciones.
Shun abrió sus ojos lo mas que pudo... Tenia 16 años y como era menor su tutor debía firmar los papeles correspondientes a su ciclo escolar.
--Felicitaciones... Has pasado de año...—Dijo Ikki con una amplia sonrisa.
Shun comenzó a saltar de la emoción, mientras abrazaba efusivamente a su niisan, por poco lo tumbaba al suelo. Si bien sus notas no eran brillantes, sus esfuerzos habían dado sus frutos.
--¡Por todos los Dioses!—Exclamo Andrómeda sorpresivamente dejando de lado tanta efusividad para decaer--¡LAS GALLETAS!—Grito y fue en busca de ella.
El Phoenix se compadeció de su otouto, viendo su carita de frustración y tristeza.
--No te preocupes...
--¡Se quemaron todas!... Ya no tengo tiempo de cocinar otras...—Dijo el peliverde con sus ojitos a punto de llorar, por eso Ikki salió en su auxilio, pues no podía verlo así.
--Tranquilo, tranquilo... No llores por favor...
--Ahora no hay nada para ofrecerle...—Comento abatido y tomándose el rostro con una mano.
--No te preocupes... Yo iré en busca de alguna torta o algo rico... Ya veras...
Shun sonrió apenas al ver el esfuerzo de su niisan por ayudarlo.
--Pero el mercado esta cerrado... El mas cercano...
Pero Ikki no lo dejo finalizar:
--Iré al que esta cerca del puerto... Ya vuelvo...—Y tomando sus cosas salió rápidamente de la casa sin darle opciones a Shun de detenerlo.
Andrómeda se quito el delantal se acomodo las ropas y subió a su cuarto aun abatido por su fracaso y comenzó a ordenarlo en agradecimiento hacia su niisan. Era lo mínimo que podía hacer por el, acceder a su pedido. Así que junto toda la ropa sucia y mientras bajaba por las escaleras se sorprendió al escuchar una voz no conocida...
--Hola... Disculpa...
--¡Haaa!—La pila de ropa cayo estrepitosamente al suelo.
Shun levanto su vista y se encontró con el ángel mas bonito que la tierra podía tener. Shaka vestido con una camisa blanca suelta y un pantalón marrón clarito, lo observaba divertido.
--Siento mi atrevimiento... Es que golpee, nadie contesto y la puerta estaba abierta—Virgo bajo su vista al montón de ropa en el suelo--¿Te ayudo?
Recién ahí, Andrómeda reacciono.
--¡Ho no!... Por favor... ¿Cómo voy a permitir que toque mi ropa sucia...?—En ese momento el peliverde sentía morir... ¿No se le podía ocurrir algo mas desubicado? Se esforzaba en caerle bien y sin embargo había empezado mal, sin embargo se sintió tranquilo al escuchar reír al rubio.
--Shun... ¿Crees que yo no lavo mi ropa nunca?—Los ojos de Shaka estaban sorpresivamente abiertos provocando en Shun un estado de idiotez tal que tenia que obligar mentalmente a su boca mantenerse cerrada y no babear.
--Pero es distinto la ropa de los demás...—Argumento levantando las ropas para luego depositarlas en el canasto del lavadero--¡Que descortés he sido!—Exclamo una vez que se encontró desocupado—Siéntese... ¿Quiere algo de beber?...
--Hay niño... No me trates de usted que me haces sentir viejo y solo tengo 23 años...—Reprendió algo divertido sentándose en el amplio sillón marrón junto a la ventana.
--Lo siento...—Suplico el peliverde apenado, aun parado en frente de su visita con sus manos detrás de la espalda.
--No te preocupes... Dime...—Pronuncio Virgo observando alrededor --¿Tu niisan?... Vives con el ¿No?.
--He... Si... Ahora ha salido de compras... Fue en busca de algo rico para comer con usted... ¡Digo... Contigo!—Se corrigió rápidamente.
--Ho... Pero no se hubiera preocupado...Además solo vine por un rato... Es que me parecía acorde entablar un vinculo... Que te parece que si mientras esperamos a tu niisan no me muestras la casa...
Shun levanto su vista sonrojada y afirmo con su cabeza efusivamente... A Shaka le parecía un niño tierno. Andrómeda llevo a su invitado de honor a conocer el patio, la sala y al llegar a la cocina, recordó el desorden que en ella había... Así que desesperado, detrás de Virgo comienza a empujarlo rápidamente para que no vea y de esa manera siga de largo...
--¿Pero que?...—En un vistazo el rubio pudo apreciar el desorden y las galletas quemadas sobre la mesada.
--No mire... No mire...—Suplico apenado el niño tierno.
Shaka sonrió enternecido.
--Shun... ¿Has hecho galletas por mi?.
Apenado Shun bajo su rostro y respondió casi en un susurro...
--Esa era mi intención... Pero se quemaron...
--No te hubieras molestado...
--No es una molestia...—Respondió sonriendo—Por eso mi niisan fue en busca de algo para tomar con el te.
--Bueno... Sigamos con el recorrido...—Propuso Virgo aun sonriendo por las dulces actitudes y los gestos espontáneos de asombro e inocencia que poseía Andrómeda.
--¿Que le gustan mas las galletas de chocolate o las de vainilla?
--Me gustan por igual... Pero Shun deja de tratarme de usted...—Pidió el rubio mientras delante de él, el peliverde comenzaba a subir las escaleras dejando su formado, virgen y deseable trasero expuestos a los ojos de Shaka quien no mezquinaba ojos.
--Aquí, subiendo las escaleras están los cuartos—Explico Shun naturalmente, cuando sorpresivamente y sin permiso siente un dedo ajeno entre medio de sus nalgas.
--Pero que lindo trasero tienes Shun...—Espeto Virgo con cierto tinte morboso en su voz.
--¿¡Pero que hace!?...—Exclamo Andrómeda tapándose con ambas manos su trasero y girando su vista sobre su hombro para mirar al victimario--¡Deténgase, no haga esas cosas!
--No te pongas así Shun... Dale... Muéstrame tu cuarto...—Propuso el rubio para aplacar un poco los ánimos.
Al llegar Shaka opino efusivamente.
--¡Que bonito cuarto!... No me lo imaginaba así...
Las paredes pintadas de un bonito verde, con adornos por todos lados, una gran biblioteca y demás cosas.
--Si... Dicen que combina con mi pelo...—Comento Shun divertido.
Sin pedir permiso Virgo se sentó en la cama, para luego atraer de un brazo a su... Nuevo discípulo.
--N-no... No haga eso... Por favor... Haaa...—Pidió el peliverde entre jadeos y gemidos.
El rubio lo tenia aprisionado con una mano desde la espalda mientras besaba y mordisqueaba el cuello de Shun.
--Vamos Shun... Tranquilo... Te gustara...
--P-puede... Haaa... Puede venir mi... Mi niisan... Haaa—Andrómeda tenia sus ojos cerrados y sus mejillas encendidas.
--Por eso no te preocupes...—Lo tranquilizo Shaka tumbándolo en la cama de costado para comenzar a quitarle el pantalón.
--N-no... Por favor... No haga esas cosas, me da pena... Nunca nadie me ha visto desnudo...—Explico asustado el peliverde, su voz temblaba.
--¿No?... ¿Nunca has hecho nada?—Virgo primero se había sorprendido pero luego cayo en la cuenta—Claro, si solo tienes 16 añitos... Con mas razón, veras que te gustara mucho...
El pantalón de Shun ya había sido retirado, la camisa desabotonada pero no retirada del todo, tan solo abierta dejando al descubierto sus blancos y puros hombros que el rubio se encargo de mordisquear.
--A ver...—Pidió Shaka tomando a Andrómeda por las caderas para obligarlo a levantar su trasero lo mas que podía.—Hu... Que bonito agujero rosado y virgen tienes...
--Hay no... No me mire así...—Mas apenado en su corta vida el peliverde jamás se había sentido.
Sin prestar atención a las quejas de Shun, Virgo apoyo la yema de su dedo sobre aquel orificio ejerciendo un poco, solo un poco de presión. Andrómeda no pudo reprimir un jadeo y su cuerpo se contrajo al contacto.
El rubio levanto mas el trasero del niño, atrayéndolo a su rostro y comenzó a jugar con la punta de su lengua.
Nunca el peliverde había experimentado algo semejante... Ni siquiera en su sesiones mas fogosas de masturbación que realizaba durante la ducha. La lengua húmeda, caliente y juguetona parecía querer abrirse paso a través de su cerrado orificio.
Sin previo aviso, Shaka voltea al niño dejándolo boca arriba sobre la cama. Se detuvo a observar su expresión... Mezcla de incertidumbre, temor y excitación. Preso de la lujuria llega a su vientre para besarlo con pasión y devoción. Shun enredaba sus deditos en el cabello fino, lacio y rubio de aquel que ahora bajaba a su miembro... Como había visto en algunas películas y siempre soñaba con saber como era eso.
Si lo de su trasero fue único, este lo era el doble. Ahora si, sin restricciones, la casa fue presa de los gritos desgarradores de Andrómeda al sentir como la leche le subía a través del tronco. Se aferraba a las sabanas, revolcándose en el colchón con las piernas lo mas abiertas posibles.
Virgo sonrió de placer morboso cuando sintió la blanca crema caliente, desbordando su boca. No dejo de dedicarse a aquel pedazo y por un buen rato se entretuvo pasándole la lengua a la punta una y otra vez, para luego deslizarla por el tronco que nuevamente se erguía pidiendo mas. Era el momento que el rubio esperaba:
--Querido pupilo... Llego la hora de que tu Maestro te enseñe un par de cosas...—Luego de decir esto dejo al descubierto un temible, extremadamente grande miembro hinchado y babeando. Shun no pudo evitar estremecerse al imaginarse en donde iría a parar eso.
--Sh-Shaka—Titubeaba el peliverde--¿Dónde pondrá eso?
Ante la descolocada pregunta Shaka no pudo evitar reírse a carcajadas.
--¿¡Dónde crees!?—Exclamo divertido, para luego susurrarle en el oído—En tu virgen trasero...
--Pero...—Se quejo Andrómeda sin éxito.
--Pero nada....Si quieres ser el sucesor de Virgo debes demostrarlo... Esto es a lo que debe estar preparado...—Mirándolo fijamente y sonriendo lascivamente acoto—Esto no es nada... Espera a llegar al Santuario, con la escasez de mujeres... Ahí comprenderás que de Virgo no tenemos nada... Solo el signo.
--Pero que dice...—El peliverde no comprendió muy bien lo que trataba de decirle.
--Ten cuidado con los gemelos... Son muy “sucios”...
Luego de decir esto, Virgo tomo las piernas de Shun jalándolo hacia el y de esa manera posicionar su miembro en la abertura aun inexplorada, aunque eso, el rubio pensaba cambiarlo.
Debido a la lubricación previa de la saliva, si bien le dolió, Andrómeda dio un par de gritos menos al sentir como ese pedazo de carne caliente se abría paso a través de los anillos de su intimidad. Shaka podía sentir como el trasero del peliverde lo succionaba ejerciendo una presión en su miembro.
--Shun... Parece que a tu culo le gusta mi verga...—Shun nada contesto por eso Virgo acoto—Me lo esta “tragando”.
Ja! Como un pequeño agujero negro. Pero así, a pesar de la estrechez, el miembro llego hasta el fondo, hasta donde físicamente podía llegar. Shun se sentía invadido, lleno, completo, como si fuera una pieza de encastre, le dolía a horrores... Pero sin embargo... Era exquisitamente delicioso y placentero. Por su lado Shaka sentía como ese trasero inexplorado e inexperto le apretaba su pedazo hasta el punto de causarle dolor, y si bien no era masoquista debía admitir que aquello le causaría una imprevista eyaculación. Sintiendo el cuerpito pequeño, pero no frágil aunque lo aparentaba, de Andrómeda bajo suyo, comenzó moverse de manera violenta y frenética. A pesar de que Shun gritaba y decía cosas como: “No” “Por favor detengase” o “Ya basta”... En su interior no queria que se desvaneciera nunca esa inexplicables sensacion grata en su trasero y todo el cuerpo.
***
Mientras tanto, en la sala de abajo alguien abrió la puerta de calle... Ese alguien era Ikki.
--“¿Dónde esta?”—Se preguntaba el Phoenix al no sentir la presencia de su otouto.
Al ver una prenda desconocida sobre el sillón llego a la conclusión de que Shaka había llegado. Fue a la cocina con el fin de dejar la torta cuando escucho claramente los gemidos, gritos y jadeos proveniente de la habitación de su otouto...
--“Otouto... ¿Qué?”—El peliazul comenzó a subir con desconcierto las escaleras rumbo a ese cuarto.
***
Para acabar mejor, el rubio tomo de los brazos a su pequeño amante, y lo sentó de espaldas a su miembro. Y así Shaka sentado en la cama, Shun sentado sobre su monumental miembro, lo tomo de las piernas para ayudarlo a deslizarse mejor sobre su pedazo, mientras que mordisqueaba y pasaba su lengua alrededor de su cuello, susurrándole obscenidades en su oído. Acabo furiosamente brindándole una vista única de Shun abierto de piernas y ensartado, a su niisan quien estaba parado en el marco de la puerta con un rostro mezcla de enojo y desconcierto.
--Ho!... Ha llegado el hermano...—Dijo Shaka morbosamente sin quitarse de encima a Andrómeda
--¡Niisan!...—Fue lo único que el peliverde pudo pronunciar, preso del pánico.
--¡¿Qué demonios le estas haciendo a mi otouto?!
--Tranquilo...—Susurro el rubio acercándose completamente desnudo como gato y con su miembro aun erguido hasta donde estaba el peliazul.
Sin pedir permiso, Virgo deslizo su mano hasta la entrepierna de Ikki, obligándolo a este a retroceder. Shun preso del pánico, se quedo sentado en la cama a medio vestir... Su niisan podía reaccionar de la peor manera.
Acorralándolo contra la pared, Virgo comenzó a besar el cuello del moreno, sin dejar de apretar con fuerza pero sin causar dolor, el erguido miembro de su nueva victima.
--¿¡Que haces!? –Quiso quejarse el Phoenix, pero el rubio no se lo permitió pues selló su boca con un furtivo beso.
--Shs... Tranquilo... Camus me ha contado que tu lindo patito se ha ido a Siberia...—Liberando el miembro de Ikki acoto—Necesitaras atención con tu koibito lejos...—Luego se agacho y comenzó a saborear con devoción y dedicación aquel miembro.
El Phoenix no lo resistió... Necesitaba urgentemente ese tipo de trato, así que se dejo hacer liberando tensiones. A pesar de todo seguía consternado por lo ocurrido. Aun así, en la escena siguiente, Shaka les pidió a los hermanitos que les hiciera gozar con sus bocas.
Mientras que la inexperiencia de Shun era contrarrestada por la experiencia de Ikki, la pasión que ejercía Andrómeda le hacia ver las estrellas... Sin duda con el tiempo adquiriría mas destreza, se notaba lo mucho que le gustaba.
Tomando las cabelleras azules y verdes de sus amantes, Virgo mezclo sus dedos aferrándose fuertemente a sus cabellos para acabar furiosamente sobre el rostro de los dos... Era un desastre... La cara de Ikki cubierta de semen, mientras que la lengua de Shun relamía su boquita probando ese liquido que le parecía deliciosamente morboso.
Los tres completamente desnudos se desplomaron en la cama matrimonial del Phoenix para gozarse mutuamente. Sin restricciones y prejuicios, Shaka tumbo al peliverde boca arriba, a la inversa se coloco sobre el, para que así, el pequeño niño pudiera introducirse el pedazo que tanto clamaba, mientras Virgo hacia lo mismo con el de él. Ikki vio su oportunidad y mientras ellos estaban en un perfecto “69”, introdujo su miembro en la acostumbrada cavidad de Shaka para moverse frenéticamente y sin miramientos, como si de una venganza se tratase... Sin saber que eso a Virgo lo volvía mas loco. Devorándose el miembro de Shun, le causo la eyaculación derramándose nuevamente en su boquita. Andrómeda, aprovechando la posición... Atravesaba su lengua desde el tronco del rubio, hasta sus testículos cubiertos de finos, sedosos y perfumados pelos rubios... Hasta llegar al frenético miembro de su niisan que entraba y salía... Entre la lengua juguetona de Shun, y el miembro violento del Phoenix... Virgo no lo soporto mas y entre gritos acabo furiosamente diciendo lo “sucio” que resultaron ser los hermanitos.
--¡Aprendes rápido Shun!—Exclamo el rubio tumbado boca arriba sobre la cama, a su costado un exhausto Shun y un aun desconcertado Ikki...
Todo había pasado muy rápido para los hermanos Kido... No les dieron tiempo a prepararse para una visita de tal magnitud.
Antes de irse, Shaka dejo bien en claro que supervisaría a Andrómeda y que le agradaba como sucesor de Virgo... Pues cumplía con todos los requisitos. Su hermano no sabia si sentirse orgulloso o que... Pero el peliverde... Al peliverde le temblaba las piernas de emoción al imaginar las “tareas” encomendadas para la Orden de la Virgen... Quería cuanto antes llegar al Santuario y empezar a cumplir con las labores de Virgo.
FIN.
Gracias por leer
Tal vez les desagrade la idea de Shun e Ikki, pero creo quedo bien en claro que no hubo incesto de forma directa. Pero en fin... Solo tenia ganas de hacer un Lemon.
10/08/2005 9:19:45 Hs. Monte Grande, Buenos Aires, Argentina. |
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