 |
| Autor |
Mensaje |
|
| CHIBI-STAR |
Publicado: Sab Oct 06, 2007 11:51 pm |
|
|
Shun de Andrómeda

Registrado: 04 Jul 2007
Mensajes: 135
Reputación: 63.8  
|
NCHAN!!
Este fic me re gusta!! Es el primero que he hecho de esta pareja y espero que no sea el último. Sólo espero que las musas me vuelvan a iluminar.
Espero lo disfruten, en especial Aphrodita que es una de las chicas que comparten este gusto raro de Shun con Seiya. Ay pero son tan monos!!
JAA NE
CHIBI-STAR**
_____________________________________________________
DE ESTA MANERA
Una sombra se coló a la habitación oscura del inocente y puro caballero de Andrómeda que dormía apaciblemente sin percatarse del intruso que esbozó una sonrisa mientras se metía a las sábanas para, posteriormente, comenzar a besar el cuello, pegando su cuerpo al durmiente y abrazándolo por debajo de los brazos. El pobre Shun despertó sobresaltado al sentir los brazos alrededor de él.
-Qué… Seiya!! – dijo alzando un poco la voz para después hablar en un murmullo – qué haces aquí??
-Qué parece?? – contestó el Pegaso aprovechando que Shun se había girado para tratar de atrapar sus labios.
-No… son las tres de la madrugada!! – reclamó Andrómeda tratando de zafarse de los brazos opresores del Pegaso.
-Anda… no seas malito!! – suplicó Seiya pegándose más al cuerpo de Shun y acurrucándose en su pecho – te dejo arriba.
-No me importa eso, Seiya, estoy cansado… - reclamó Shun aún tratando de sacar al Pegaso de su cama.
-Shuuun!! – suplicó el moreno sin soltar su agarre y con una expresión de perrito regañado que daba lástima.
-No son mi culpa tus malditas hormonas!! Vete a hacer la paja al baño o a tu cuarto… - continuó Shun ya molesto, él quería dormir.
-Sabe mejor si la haces tú… anda y me voy!!
-No…
-Anda
-No…
Al fin y al cabo, y por razones desconocidas, Shun acabo cediendo al deseo de Seiya, obviamente ya en la movida quien se conformaba con un simple toqueteo a esas alturas de la vida, aunque Seiya cumplió su promesa y no precisamente la de irse después.
Cómo habían llegado a esa situación los santos más jóvenes del clan ateniense?? Sencillo.
Cierto día, no hace mucho tiempo, Shun iba subiendo las escaleras cuando el atrabancado pony pasó a su lado… bueno, más bien chocó de frente con él… uno por no caerse y otro por no dejar que cayera, se abrazaron instintivamente, sus rostros quedaron cercanos y sus miradas se cruzaron, se ruborizaron y cada quien siguió su camino. Ese mismo día, Shun llegó con veinte libros en los brazos y escuchó a Seiya echando pestes, maldiciones y demás en la sala de televisión.
-Seiya…qué te pasa?? – preguntó dejando los libros (aventándolos) sobre el sillón.
-Es…ay el idiota de tu hermano!! Siempre me jode la existencia!! – gruñó Seiya pateando el suelo, sillones, mesas y todo lo que se ponía en su camino.
-Ahora qué?? – preguntó Shun cansado de que todas las quejas de Ikki se las dieran a él… ni que él fuera el papá de su nii-san... es más, ni poder tenía sobre él… bueh, sólo para algunos caprichitos.
-Pues, mira… - Seiya comenzó a relatar su trágica aventura rápidamente que consistía en que había ido a recoger unos boletos para un concierto masivo megasuperfantánstico, consiguió sólo dos jugando en la computadora, pero igual, iba por ellos cuando chocó con Shun… llegó, se los dieron, todo super pero tenía que llegar el lindo pollito con otro boleto y decir que el concierto tenía un problema para Seiya; el dichoso concierto era para mayores de veintiún años y al pobre pony le faltaban unos meses para cumplirlos… pataleo, hizo berrinche y gritó pero sus boletos fueron arrebatados injustamente por los tres mayores que ahora estaban disfrutando de lo lindo con el concierto.
-En serio eso hicieron?? – preguntó Shun abriendo los ojos asombrado… no creyó capaz a ninguno de los tres de someter así a Seiya – que re malos son!!
-See!!
Seiya estaba muy cansado y se dejó caer en el suelo, a Shun se le ocurrió que quizá podrían robar algunas cervezas de Hyoga de la nevera y tomarlas en venganza mientras conversaban o escuchaban música o veían una película. Como la música los comenzó a dormir, no había pelis buenas en la televisión optaron por conversar.
-Yo quería esos boletos para ir con… “alguien” – murmuró Seiya girando la lata en sus manos.
-Alguien?? Quién es alguien?? – preguntó Shun curioso – te gusta “alguien”
-Sí, qué a ti no?? – respondió Seiya un poco fastidiado, el enojo aún no le pasaba.
-Pues… sí… de seguro ella es linda – continuó Shun con una sonrisa.
-Ella?? Nah, es él.
-Tú también!!
Sí… los dos amiguitos no se habían dado cuenta que “bateaban al otro lado”… se miraron asombrados y comenzaron a reír… mira que eran boludos... tanto contacto con hombres y mujeres enmascaradas los había trastornado… bueno, eso pensaron.
-Y cómo es?? – preguntó Seiya – te hace caso??
-Nop… ni tantito… Hyoga es reservado para eso… su mente está en otro lado – contestó Shun melancólico de recordar esas lindas pupilas azules mirándolo como un hermanito más.
-Con qué Hyoga, eh?? – dijo Seiya suspicazmente, Shun se ruborizó… no debió decir su nombre.
-Bueno, y qué?? Se nota a leguas que te mueres por Shiryu – se defendió Shun cruzándose de brazos.
-Ah… sí, claro!! – respondió Seiya rascando su greñero castaño – pero tampoco me pela… amigo creo que somos los únicos raros – y comenzó a reír.
Shun también rió y sintiéndose más en confianza con su amigo se recargó en sus piernas.
-No sería lindo tener a alguien que te haga mimos sin tener compromiso con él… es decir… sólo cuando necesites mimos esté ahí pero que sepa que nunca tendrá tu amor…
-Algo así como pura calentura?? – completó Seiya mirando a su amigo fijamente.
-Ajá
Y Seiya se inclinó para besar a Shun y éste respondió y se acariciaron y se hicieron mimos hasta cansarse… y ahí comenzó todo.
Por esa razón, Seiya despertaba casi todos los días en brazos de Shun. Si antes se llevaban bien por la edad y por ser inseparables amigos de batalla ahora parecía que se llevaban mejor… pero si entraba Hyoga a escena el pony se iba por la borda pues la atención de Shun se centraba en el cisne elegante que lo miraba con ternura y se preocupaba por él, pero no daba ningún indicio más. Igual a Shun no le importaba mucho, aunque si deseaba tener más cerca a su lindo cisne que lo tenía embobado con su piel bronceada, su sonrisa blanca y sus cabellos de oro.
-Qué cursi, Shun!! – gritó Seiya desde arriba del árbol donde cortaba un par de duraznos.
-Cállate… no es mi culpa que tú estés idiota y no veas el sexy cabello azabache de Shiryu y su bien torneado torso – gritó Shun desde el suelo viendo que Seiya no fuera a caer del árbol.
-Jódete!! – contestó Seiya mientras baja con la fruta en los bolsillos – yo sabré que le veo al dragoncito.
Seiya le dio el durazno a Shun que lo mordió de la manera más deliciosa que pudo… todo sólo para provocar a Seiya. El Pegaso no perdió tiempo y atrapó a Andrómeda en un abrazo para después besar sus labios con el jugo de la fruta aún en sus labios. Después regresaron a la mansión tratando de no hacer ruido para poder colarse a la habitación de Seiya y terminar bien con lo que habían comenzado.
Seiya se dejó caer exhausto sobre su cama después de uno de los mejores orales de su vida, Shun se recostó en el pecho del Pegaso. Todo iba bien, nadie sospechaba y sólo era cuestión de decir “quiero mimos” o comer o beber con algún gesto sugestivo para entenderse. El moreno acariciaba el cabello de Shun mientras controlaba su respiración.
-Me pregunto si tu hermano besa igual de rico – soltó Seiya sin pensarlo porque si lo hubiera pensado no lo hubiera dicho.
Shun se incorporó rápidamente y miró a Seiya con enojo.
-Qué carajo tiene que ver Ikki?? – preguntó con voz dura y fue cuando Seiya comprendió que no sólo había echado todo a perder, eran palabras mayores, no había metido la pata, no… la había cagado!! Echado todo a la mierda.
-Nada… era una pregunta… retórica. Así se dice, verdad, lindo?? – dijo acariciando la mejilla de Shun.
-A mi no me haces pendejo, Seiya… no te gusta Shiryu… siempre te gustó mi hermano!! – exclamó el conejo supermegaencabronado con el pony quitando la mano de un golpe – ya sé porqué quisiste este jueguito… querías saber si era lo mismo hacerlo conmigo que con Ikki!!
-No seas tonto, Shun!! – contestó Seiya también incorporándose – para el caso tú también hiciste lo mismo… a ti te gusta Hyoga, qué diferencia hay que a mi me guste Ikki??
-Qué Hyoga no es tu hermano, imbécil!! O sea, te das cuenta que te follas al hermano de tu “amorcito” – continuó Shun poniendo veneno en las últimas palabras – esto terminó!!
Shun se levantó, se vistió ante las suplicas de Seiya que insistía en que era una tontería y que no importaba, después de todo era sólo para calmar la calentura, en verdad ni siquiera se interesaban, ni se querían como tal.
-Cállate, vete a la mierda!! – gritó Shun antes de salir de la habitación.
Seiya lo siguió alegando que no tenía por que gritarle ni tratarlo así, sólo recibió el portazo de la puerta de Shun en las narices.
-Vete a la mierda también tú!! – gritó dando una patada a la puerta de Shun y fue a encerrarse a su habitación que quedaba justo frente a la de su examante cerrándola igualmente con un portazo.
Shiryu y Hyoga sólo escucharon los últimos insultos, esos del pasillo y se miraron aburridos… esos dos críos eran una molestia y cuando se les daba la gana podían ser en verdad castrantes con su actitud de mocosos de diez años.
-Ahora porqué se habrán enojado?? – se atrevió a preguntar Shiryu.
-Ni idea… a lo mejor Shun le ganó a Seiya en el juego ese raro de la computadora – explicó Hyoga estirándose perezosamente y sabiendo que esa disputa se resolvería en menos de diez minutos, sólo era cuestión de llamarlos a cenar y asunto arreglado.
Después de un par de horas, Hyoga pidió la cena… sus tripitas estaban pegadas a su espalda y tenía la creencia de que si no comía bien se pondría feo y nooo!! Eso sería la cosa más horrible de todo el universo!! Shiryu sabía el trauma psicológico de su amigo y fue a preparar algo rico para la cena… baguettes de queso con verdura estarían bien. Mientras el dragón preparaba la comida, Hyoga se acercó a las escaleras y llamó a sus otros dos amigos.
-Chicos, hora de cenar!!
-NO TENGO HAMBRE!! – dijeron los dos al mismo tiempo abriendo la puerta de su habitación, al verse se fulminaron con la mirada y cerraron de otro portazo.
Hyoga se quedó al pie de la escalera asombrado… ese par de escuincles a veces lo desquiciaban pero el hecho de que el barril sin fondo de Seiya no tuviera hambre y que el inocente Shun no hiciera una comida lo alarmaba (Shun decía que se tenían que hacer las tres comidas si querías tener una vida saludable).
-Qué dijeron?? – preguntó Shiryu al ver a Hyoga entrar con un semblante de sorpresa en el rostro.
-Que no tienen hambre… deja que llegue Ikki y los escarmentará… es lo que necesitan – rió Hyoga.
Y no porque el poderoso Fénix se portara como la mamá… bueno, si lo hacía pero lo que no soportaba era que hubiera problemas en la casa, después de todo había aceptado vivir ahí con la promesa de que nunca de los nunca lo sacarían de quicio. Hyoga aseguró que después de esta Ikki se largaba pues no era la primera vez que tenía que contentar a su hermanito y al pony. Así como prácticamente se habían vuelto inseparables, los mayores pensaban que tanto estar juntos tampoco era saludable pues a menudo las peleas entre ellos, a pesar de que Shun era pacífico y Seiya bromista, eran más frecuentes; pero de que podían pelear?? Según Ikki por tonterías que iban más o menos así: Seiya agarró mi playera roja sin permiso; Shun se comió mi pedazo de pastel; Seiya echó a perder mi tarea derramando leche; Shun no me deja usar la computadora… aunque como bien sabemos esos pretextos que se pueden traducir en: Ups, dejé mi camisa roja en el cuarto de Seiya y el muy fetichista no me la quiere regresar; mi pedazo de pastel sabía delicioso y quise compartirlo con Shun mientras nos besábamos pero el muy idiota se lo metió todo a la boca antes de yo probarlo, Seiya se corrió sobre mi tarea, Shun no me deja que lo folle frente a la computadora para poder grabarnos y subirlo a Internet… entre otras cosas…
Mientras Hyoga y Shiryu cenaban tranquilamente ignorando por completo la pelea entre los dos menores, llegó Ikki dando órdenes (que debían de ser cumplidas pues era otro requisito para quedarse ahí).
-Lagartija mi cena, Pato mi café, Shuncito masaje en la espalda, Burro con alas, cállate!! – dijo sentándose a la mesa.
-Buenas noches – dijo Shiryu con los brazos cruzados sin moverse ni un milímetro.
-Mira gallina, si no actuaras como grabadora te darías cuenta que sólo estamos Shiryu y yo – comentó Hyoga por el simple hecho de ver como Ikki reaccionaba, preguntaría por Shun y al enterarse del nuevo pleito iría con los escuincles a calmarlos.
-Y dónde está Shun?? – preguntó tal como lo había predicho en su mente Hyoga.
-Enojado con Seiya, ambos encerrados en su habitación – comentó Shiryu como si fuera lo más normal del mundo (aunque últimamente lo era). Hyoga espero que el fénix se levantara para comenzar otra guerrilla, ya que si bien le molestaban los gritos, era tan divertido ver lloriquear a los otros dos por el perdón del enojón Ikki.
-Otra vez?? No importa, Shiryu quiero mi cena y tú pato comienza con mi masaje – ordenó.
-No soy tu criada – comentó arqueando la ceja.
-No, a ella la pagaría. Y qué esperas pato??
-Ya quisieras, pollo – dio Hyoga saliendo detrás de Shiryu de la cocina muerto de risa, no por el insulto a su amigo, ni a él, sino porque en ellos dos las palabras de Ikki no tenían efecto.
Ikki bufó molesto y en lugar de estirar su manita unos veinte centímetros para tomar uno de los deliciosos baguettes que Shiryu había hecho e ignorar el hecho de que la casa era un caos, se incorporó y fue en busca de su pequeño hermano.
-Hola?? – dijo tocando en la puerta de Shun.
-Hola!! – respondieron al unísono dos voces, una del lado derecho y otra del lado izquierdo haciendo que Ikki diera un brinquito de susto, lo que le impidió ver como su hermano y el Pegaso se fulminaban con la mirada.
-A ti quién te hablo, burro?? – escuchó Ikki finalmente cuando logró salir del trance.
-Qué te importa, roedor de porquería!! – contestó Seiya.
-MI hermano vino a hablar CONMIGO, nunca escuché que te hablara a TI – comentó Shun con un tonito nada amigable y poniendo especial énfasis en ciertas palabritas claves.
-Y qué te importa si yo también lo quiero saludar!! – dijo Seiya saliendo de su habitación – además que lo esperaba para ir a cenar.
A Shun se le cayeron la mandíbula y los pantalones (metafóricamente) qué acababa de decir ese idiota?? Ikki miró con desconfianza a Seiya.
-Vamos a cenar – atinó a decir Ikki a su hermanito que justo en ese momento ametrallaba la cabeza de Seiya con sus hermosos ojitos esmeraldas.
-No tengo hambre – portazo en las narices del fénix. Acaso el fénix permitiría ser tratado así??... pues sí… total era el pequeño Shun quién no estaba de humor y cuando eso sucedía era peor que él mismo.
-Vamos a cenar, Ikki!! – exclamó Seiya victoriosamente saltando como borreguito en la pradera por el pasillo. Ikki tenía una gran gota en la cabeza y una cara de confusión que cualquiera que lo viera seguro pensaría que estaba retrasado, suspiró y siguió a Seiya.
Shun se levantó temprano para ir a correr como siempre y se encontró de frente con Hyoga. Eso era lo que necesitaba, ver a Hyoga para mandar al idiota de Seiya al cuerno.
-Buenos días, Shun!! – saludó con una encantadora sonrisa.
-Buen día!! Vas a ir a correr?? – preguntó sonriente.
Hyoga asintió y Shun pidió acompañarlo, la propuesta fue aceptada, el joven Andrómeda dejó escapar un suspiro de satisfacción… quizá podría salir todos los días a correr con Hyoga y quizá de esa forma se acercarían más y su vida se resolvería… él y Hyoga estarían juntos para siempre!! (eso pensaba Shun).
Después del ejercicio matutino lo mejor era un rico y saludable desayuno, eso decía Shun y saludable no sólo implicaba en cuanto a vitaminas, proteínas, carbohidratos, grasas, minerales… no también implicaba cero disputas, cero malas caras y todos felices y contentos pero ese día no sería posible. Justo acababa de entrar a la cocina para ver como Seiya platicaba con Ikki de tonterías. Eso ya era el colmo y lo molestó mucho, demasiado, más de lo que se hubiera imaginado.
-Hicieron el desayuno?? – preguntó Hyoga entrando detrás de Shun y colocando su brazo alrededor de la espalda del más joven, un gesto que obviamente nunca hacía.
Seiya miró a Hyoga que sonreía y también llevaba puesta su ropa deportiva y se veía igual de agitado que Shun. Así que el pequeño conejo quería jugar sucio.
-Aquí el burro con alas preparó dizque omelete de queso… sabe bien y no he muerto.
-Ah, Seiya hizo el desayuno?? – exclamó Shun asombrado pero con un tono de “ese bueno para nada fue capaz de hacer un omelete sin que se fuera la mitad del cascarón??”
-Por supuesto… es una lástima que no todos tengan cualidades escondidas – contestó Seiya sin ocultar ni tantito que seguía enojado con Shun.
-Si comienzan a discutir haré que coman en el jardín!! – rugió Ikki.
Hyoga se encogió de hombros en un afán de ignorar la pelea de los chicos pero un poco decepcionado que el fénix no comenzara a gritarles y culpar a Seiya de que el pobre Shun sufriera de sus estupideces.
-Quieres café?? – preguntaron Shun y Seiya al mismo tiempo pero dirigiéndose a personas diferentes.
Hyoga e Ikki asustados abrieron los ojos y tragaron grueso. Qué se traían en mano esos dos críos?? Estaban de acuerdo que estaban enojados, pero por alguna razón parecía que ambos escudriñaban en la mente del otro para saber lo que diría y ganarle la propuesta. Shun y Seiya se miraron enfadados.
-Yo lo dije primero, conejito!! – dijo Seiya agarrando la cafetera de la parte inferior del asa.
-Eso quisieras, equino mutado!! – contestó Shun agarrando la cafetera de la parte superior del asa.
Comenzaron a gruñir y pelear por la cafetera jalando cada uno para su lado.
-Ya está!! – una mano morena les arrebato el maltratado trasto – yo les sirvo a todos – Shiryu había llegado justo a tiempo antes de que le pasara algún accidente al preciado café que despertaba a todos.
Trataron de desayunar en silencio, sin interrupciones pero si Shun quería la sal, Seiya también; si el Pegaso quería más leche, Andrómeda también; y todo era tomado al mismo tiempo por ambas manos, gruñían, discutían y al final ninguno de los dos ocupaba lo que quería.
-Me voy a bañar – dijo Seiya.
-Se supone que ya tuviste que haberte bañado!! – gritó Shun molesto pues no sólo el Pegaso se lucía coqueteándole a su hermano, sino que alteraba todo su itinerario.
-No se me pegó la gana – contestó Seiya.
-Pues esperarás a que yo termine porque es mi turno!! – ordenó Shun tapando el camino a Seiya.
-Shun – dijo Hyoga jalándolo de la mano – él entra más temprano que tú, deja que se bañé y luego lo haces tú.
Y el pobre conejito agachó las orejas y no tuvo más remedio que obedecer a su querido güerito porque para Shun las palabras de Hyoga eran órdenes y no sugerencias. Seiya salió con un asqueroso porte victorioso que Shun intentó ignorar concentrando todo en la mano que Hyoga aún sujetaba.
Cuando Seiya desapareció, Hyoga volvió a jalar de la mano de Shun para que le prestara atención.
-Mira, Shuncito, yo no sé porque se pelearon y la verdad a ninguno de nosotros tres nos interesa, lo único que les pedimos es que no sean tan pesados – dijo Hyoga lentamente a pesar de sentir la mirada de odio que le regalaba Ikki frente a él – te lo digo a ti porque con Seiya es imposible pero tú sí lo entiendes, verdad??
-No es nada divertido ver como personas de veinte años discuten por tonterías de niños de diez – comentó Shiryu.
-Ignora al burro con alas y ya – finalizó Ikki y el pobre Shun sentía que su cara ardía de vergüenza.
La verdad era que sí, se estaban comportando como niños pero los otros tres no entendían lo que en verdad ocurría… la razón de su enojo no era por cosas de niños. Vaya que no!! Shun asintió y prometió dejar de seguirle el juego al pony, después subió a su habitación para comenzar a tender su cama mientras Seiya terminaba. |
|
|
| Volver arriba |
|
| CHIBI-STAR |
Publicado: Sab Oct 06, 2007 11:53 pm |
|
|
Shun de Andrómeda

Registrado: 04 Jul 2007
Mensajes: 135
Reputación: 63.8  
|
Shun entró a su habitación y se dejó caer sobre la cama, hundiendo su rostro en la cama, pudo escuchar como dejaba de caer el agua de la regadera, la cortina corriéndose y seguramente Seiya salía de la ducha con su hermosa piel morena mojada, fresca, limpia, oliendo a cítricos… el cabello escurriendo y los ojos brillantes. Shun se golpeó a sí mismo contra la almohada tratando de sacar esa imagen de su cerebro… cómo era posible que seguía pensando en el idiota de Seiya que sólo había lastimado sus… sentimientos?? En verdad había lastimado sus sentimientos, pero no podía haber tales, las cosas entre él y Seiya no eran nada de amor, sólo era mientras conseguían a sus verdaderos amores, Hyoga… él si era un verdadero amor, sensible, respetuoso, amable… en cambio el Pegasito…era una calamidad incomparable con el elegante cisne. Entonces si eso era así porqué no podía sacarse de la cabeza a Seiya e ignorarlo todo, porqué sintió ese vacío cuando escuchó que el moreno salió rumbo a la universidad solo cuando siempre iban juntos??
Seiya iba en el tren que lo llevaba a la universidad, mucha gente entraba a esa hora a trabajar, tuvo que ceder su lugar a una mujer que llevaba a un niño en brazos y por esa razón iba parado con una mano sosteniéndose de la barra por encima de su cabeza, recargando su peso sobre el brazo. Aunque su semblante de me-vale-madre-todo había funcionado en casa, ahora que estaba solo se pudo quitar esa máscara y su rostro se veía triste… veía tantas cosas de las cuales tenía comentario sin embargo no había nadie a quien decirle nada; hubiera sido lindo que Shun viera como había cedido caballerosamente su lugar, aprovechar que había mucha gente para poder tomarlo de la cintura y pegarlo a su cuerpo sólo para encender sus níveas mejillas pretendiendo que nada pasaba. El niño que traía cargado la señora lo miraba y Seiya imaginó que seguramente Shun había sido un niño igual de precioso… bueno, no era más. Es que porqué demonios se enojaba?? Él no estaba con él por compararlo con Ikki, cómo se atrevía a…burlarse de él?? Pero todo había comenzado así, era un jueguito que ellos llevaban a escondidas de los otros tres mayores que los creían niños… era su modo de sentirse adultos, no?? El problema es que Shun era demasiado infantil y todo se lo creía, él si era un mocoso llorón, en cambio su hermano Ikki… bueno, el fénix ya era todo un hombre, estaba a punto de terminar su carrera en medicina y gracias a su decisión y capacidad ya era uno de los próximos egresados con trabajo seguro…no como Shun…a pesar de ser hermanos no tenían punto de comparación. El bebé comenzó a llorar ya que Seiya dejó escapar un alarido desesperado por no poder sacar la mirada esmeralda de su mente.
Y el día transcurrió sin nuevos ataques, Seiya lo intentó un par de veces pero fue ignorado completamente por Shun que seguía las órdenes de Hyoga, así que como no hubo con quién seguir pues el pony simplemente se callaba aunque el ambiente hostil se seguía sintiendo entre ellos dos; sin embargo los tres mayores se limitaban a hacer chistes entre ellos y continuar su vida salvo por el problema de que Shun aclamaba la atención de Hyoga y al igual que Seiya que buscaba la de Ikki, casi hacían malabares para hacer que los “manzana en discordia” volvieran la vista, pero lo único que consiguieron es que el pato y el pollo se fastidiaran y se fueran a encerrar a sus respectivas habitaciones regañando a Seiya y Shun por su comportamiento que les había causado un fuerte dolor de cabeza. Shiryu intentó hablar con los dos sobre su actitud extraña y poco aguantable por no decir insoportable, pero tanto el pony como el conejo estaban tan molestos consigo mismos como entre ellos que también fueron a encerrarse a su habitación sin dejar que el Dragón dijera absolutamente ni un pío más.
Era la quinta vez que Seiya abría los ojos para ver en números rojos que marcaban las dos y media de la madrugada y no había podido pegar un ojo. Estaba tan incómodo en la cama, consigo mismo por ser tan idiota y con Shun…o sea… ni quien necesitara a ese niñato llorón, pero justo ahora estaba con una actitud de que el mundo no lo merecía, Seiya no entendía porque tanta molestia, tanto insulto… se levantó para ir al baño a mojar su cara y a ver si así desaparecían todos los malos pensamientos que carcomían su mentecilla adolescente. Se detuvo antes de abrir la puerta y se preguntó si Shun habría puesto seguro a su puerta… de no ser así al menos podría entrar a… sacudió su cabeza para sacarse ese pensamiento y todo pasó tan rápido que ninguno de los dos chicos supieron como reaccionar, ambas puertas se abren, dos manos en el apagador, la luz cegándolos y cuando por fin pudieron enfocar las esmeraldas se toparon con los ojos vivarachos del Pegaso y… silencio…
-Qué haces??!! – gritó Shun como chica a punto de ser violada y dando un brinco para alejarse un poco del moreno.
-YO?? Venías a espiarme!! – respondió Seiya mirándolo muy enojado por ser llamado de esa forma y no haber sido el primero en reaccionar.
-Espiarte?? Eso quisieras!! Iba a… no tengo porqué darte explicaciones!! – continuó Shun.
-No te las pido!! Ahora vuelve a la cama– dijo Seiya como única alternativa para hacer que Shun desapareciera.
-No se me pega la gana!! – respondió Shun.
-Eres un criajo berrinchudo!! – gritó Seiya cruzándose de brazos mostrándole a Shun que no se movería ni tantito.
-Te odio!! Eres la persona más insoportable del mundo!! – dijo Shun enfadado, con ganas de darle al Pegaso una patada, pero no se sentía capaz de tocarlo ni por equivocación.
-Pues prefiero eso a ser una nena llorona como tú!! – contestó Seiya también con veneno en las palabras.
-Eres un imbécil!!
-Soy espejo y lo que ves es tu reflejo!!
-CÁLLENSE LOS DOS!!
La voz de estruendo de Ikki los palideció al momento… por estar en su pleito ninguno de los dos se percató que estaban en el pasillo, donde estaban todas las habitaciones y todos debían estar dormidos…obviamente sus gritos despiertan a todos. Ambas mentes adolescentes comenzaron a pensar en si no habían dicho algo demás… ya saben, con respecto al verdadero motivo por el cual estaban enojados.
-No es posible que a las tres de la madrugada también tengamos que escuchar sus gritos de vecinas!! – regañó Ikki con una notable molestia.
-En verdad, chicos. Esto se está haciendo molesto – completó Shiryu ocultando un bostezo con la mano.
-Me van a salir ahora con la pendejada de que ambos querían usar el baño al mismo tiempo, no?? – continuó Ikki alternando las miradas entre su hermanito y el pegasito.
-Quizá podemos organizar otro torneo galáctico y al menos ganaríamos dinero pro sus pleitos – opinó Hyoga asomando la cabeza desde su habitación.
-Si no pueden convivir lo mejor es separarlos y ya… qué necesidad de estar peleando?? – volvió a decir Shiryu.
-Separarlos?? – dijo Ikki dubitativo y los otros dos no se sentían con ánimos de replicar nada – Shun te vienes a mi cuarto y ya.
-QUÉEEE!! – gritaron los menores, Seiya porque no era justo que Shun se fuera con Ikki… bueno, era su hermano, y?? Shun, por otro lado, no le gustó la idea porque si él se iba al cuarto de su nii-san, Ikki se iría a su cuarto y quedaría mucho más cerca de Seiya, algo que no le agrado en absoluto.
-Están sordos o qué??
-Nii-san… tú te quedaras… aquí?? – preguntó Shun con la voz temblorosa y Seiya lo miro esperanzado.
-Claro que no!! Me voy contigo – contestó el Fénix, su hermanito suspiró aliviado y Seiya puso todo su esfuerzo por no hacer un puchero y mostrar molestia ante Shun que no puedo evitar lanzarle una mirada victoriosa, ya le tocaba ganar después de todo, no??
Shun e Ikki fueron a dormir y Seiya regresó a su cama, más molesto de lo que ya se encontraba. Hyoga volvió a meter su cabecita rubia en la almohada de su cama y Shiryu esperó a que Seiya se moviera que seguía con la mirada fija en la puerta donde unos segundos antes Shun había entrado con Ikki… o Ikki con Shun??
-Seiya… me puedes decir porqué tú y Shun están enojados?? – preguntó el Dragón seriamente.
-No – contestó Pegaso girándose para meterse a su habitación.
-Como quieras, entonces – respondió Shiryu – pero ustedes tenían una linda amistad… sería muy feo que la pierdan por una estupidez – el Dragón se metió a su habitación también.
No era una estupidez!! O sí?? Seiya ya no sabía ni lo que pasaba, ni porqué se comportaba así. Para que estar restregándole a Shun en la cara que era su hermano mayor el que realmente le importaba si después de todo ya lo sabía y eso había provocado que se enojara?? Pero por qué se enojaba?? Mierda… él no estaba enfadado con Shun por gustarle Hyoga y por igualmente coquetearle hasta el cansancio, incluso estando él presente, incluso sabiendo que Hyoga lo veía como su amigo y nada más… así como él lo veía… o no?? Shun era sólo el amigo de Seiya, nada más… bueno, ahora amigos con derechos, free, amigovio o como fuera, el punto es que no tenían ningún compromiso y tampoco se trataba de estarse celando, mucho menos con sus amigos de batallas.
Ikki dormía plácidamente y Shun lo miraba desde la cama, (pues el mayor dormía en un futón dejándole la cama a su hermanito) era obvio que Seiya prefiriera a Ikki que a él… el Fénix siempre había sido tan fuerte, poderoso, incluso dormido no perdía ni una pizca de su fuerza y seriedad que lo caracterizaba. Shun se sentía como un inútil al lado de su hermano, siempre lo defendía, lo cuidaba y le resolvía sus problemas, y no porque Shun quisiera sino que Ikki era demasiado sobreprotector, sin embargo el menor nunca le había hecho saber que eso le molestaba. El punto estaba que Ikki era perfecto, masculino y musculoso y él, tal como lo había dicho Afrodita, tenía cara de niña y su cuerpo, aunque estaba bien torneado y fuerte, era delgado… más de lo que él quisiera. Y eso es lo que le molestaba en cierta forma y muy, pero muy dentro de su cabecita, que siempre prefirieran a su hermano para todo en vez que a él… incluso Hyoga a veces prefería discutir con Ikki que hablarle a él, Shiryu también prefería hacerse acompañar de su hermano cuando quería arreglar algún desperfecto de la casa y Seiya ni qué decirlo!! Seiya amaba como loco a su hermano!! Shun se quedó con estas ideas en su cabeza mientras intentaba conciliar el sueño.
Pasaron algunos días y Seiya y Shun seguían sin hablarse, afortunadamente para los mayores aunque siguieran enojados ya no se insultaban ni gritaban, de hecho evitaban hablar cuando estaban en la misma habitación. Shiryu, siempre con su actitud tranquila los ignoraba y a veces trataba de hablar con ellos por separado, pero se dio por vencido ante las negativas de los chicos, en cambio Ikki y Hyoga estaban dispuestos a hacer que esos escuincles volvieran a ser amigos… porqué?? Por qué era muy aburrido todo en silencio en la casa, ya ni las discusiones entre ellos eran divertidas.
-Shun, tengo una sorpresa para ti – dijo Hyoga entrando a la recámara del conejito.
-Qué es?? – preguntó Shun entusiasmado.
-Tengo boletos para ir a la premier de la última peli, quieres venir?? – continuó el ruso sentándose en la cama de Shun mostrándole los boletos.
-Por supuesto!! – respondió Shun entusiasmado… tendría una cita con Hyoga!! Sí se podía considerar cita, verdad??
Shun y Hyoga estaban en la larga fila para entrar el cine… Shun no podía sentirse más dichoso de estar al lado de Hyoga, viendo una película que aún no sabía ni de que se trataba; pero estaba feliz por la compañía… bien la película podía ser una tontería pero Hyoga lo había invitado y ahora estaba en la formado esperando poder pasar a la sala donde habría mucha gente… pero también estaría Hyoga… a su lado. Shun miraba al ruso de reojo, Hyoga se veía feliz y constantemente se hacía a un lado un mechón rubio que se atravesaba en sus ojos… era tan hermoso…
-Ah Hyoga… qué gusto verte!! – dijo una voz conocida haciendo que Shun volviera la vista y saliera de su coma fantasioso.
Lo que sus ojos veían era demasiado, Ikki acompañado por Seiya estaban frente a ellos.
-Qué hacen aquí?? – preguntó Shun asustado… frikeado… escandalizado… todo su bendito plan se venía abajo!!... o sea, qué hacía el idiota de Seiya con su hermano y en el cine donde se suponía que él estaría con Hyoga??
-Pues aquí nos quedamos de ver, no?? – dijo Ikki sonriéndole a las personas detrás de Hyoga y Shun.
Andrómeda alternó miradas entre sus amigos y el único que se veía seguro de lo que ocurría era Ikki… arqueó una ceja tratando de pensar y encontrar una respuesta a lo que sucedía.
-Yo pensé que el tímido conejo no se atrevería a venir – comentó Seiya en un murmullo sólo para que Shun lo escuchara… Andrómeda lo fulminó con la mirada, qué carajos quería decir con eso??
Entraron al cine y cuando estuvieron seguros de que ninguna persona los escuchaba Hyoga encaró a Ikki.
-Eres un imbécil!! Cómo te metes a la fila así!!
-Cierra el pico, pato!! Es culpa de Seiya… él me invitó pero el muy tarado no me dijo que era premier, de haberlo sabido lo hubiera hecho venirse a dormir aquí para tener el lugar que quiero – explicó Ikki.
Shun miró a Seiya de reojo que hacía un puchero por lo mal que se portaba Ikki con él. El tímido conejito no pudo evitar sentir tristeza por Seiya… mira que enamorarse del fuerte Fénix… sólo al atrabancado pony se le podía ocurrir semejante tontería. Por lo menos, Hyoga era amable con él.
-Seiya, quiero palomitas con mucha salsa y extra mantequilla. Hyoga y yo vamos a apartar lugar – dijo… más bien, ordenó Ikki.
-Tú compra de las que quieras, Shun – dijo Hyoga amablemente dándole el dinero necesario a Shun.
-Oye gallina frita!! No tengo tanto dinero!! – refunfuñó Seiya.
-Es tú problema, para que me invitas – respondió Ikki alejándose con Hyoga.
Shun se encogió de hombros, en verdad que su hermano a veces se pasaba de abusivo… aunque Seiya también se pasaba de abusivo algunos días… por ejemplo cuando lo acorralaba por la mañana, en la tarde y en la noche sólo para cogérselo… bueno, esa era otra cosa. Andrómeda sintió un escalofrío de sólo recordar las caricias pasionales del Pegaso.
Los dos chicos, aún sin hablarse llegaron a los lugares que Ikki y Hyoga habían encontrado.
-Hazte para allá – dijo Seiya pues había dos lugares vacíos entre los dos grandes.
-No
-Porqué no?? – gruñó Seiya… están de acuerdo que el Pegaso no iba a ver toda la película al lado de Shun, verdad??
-Está pegajoso el piso – puso Ikki de excusa y Seiya no tuvo otra opción que sentarse en medio de los dos hermanos.
Shun también se sentía incómodo y pensó en cambiar de lugar, pero también pensó que sería una niñería, la peor niñería del mundo, así que hizo uso de su paciencia y de lo maravilloso que era estar a un lado de Hyoga para ignorar a Seiya.
-Dame palomitas, Ikki!! – pidió el moreno pues al querer tomar unas cuantas, el Fénix le dio un manotazo.
-Estás son mías.
-Las compré para los dos!!
-Quién te dijo que me gusta compartir – continuó Ikki esbozando una sonrisa “amable”.
Seiya se cruzó de brazos enojado, fastidiado… por qué demonios ese pollo rostizado no podía comportarse amable una vez en la vida!! Bueno, si un día lo hiciera sería para salvarle la vida como había sucedido tantas veces… ese carácter fuerte era el que lo había cautivado. Miró de reojo a Shun que compartía sus palomitas de caramelo con Hyoga, incluso hasta se la pasaban bien porque estaban jugando a aventárselas a la boca. Afortunadamente, las luces se apagaron y comenzó la película: ‘La casa de nadie: espíritus malditos’. Shun comenzó a temblar… porqué no le dijeron que era de terror!! Bueno, si le daba mucho miedo podría abrazarse a Hyoga… sí!! Por eso lo había invitado, era plan con maña del ruso… Shun dejó de pensar en lo terriblemente tenebrosa que podía ser la película y se dedicó a su coma fantasioso donde él y Hyoga estaban juntos. Seiya por su lado seguía con los brazos cruzados escuchando como Ikki se tragaba todas las palomitas que había comprado… aunque también pensó en lo asustado que pronto se sentiría Shun…muy asustado…esbozó una sonrisa recordando una tarde lluviosa en que la mansión quedó a oscuras iluminada sólo por los relámpagos ocasionales, Shun temblaba en sus brazos y él se encargó de quitarle el miedo… eso si que había sido divertido.
-Kyaaa!! – gritó Shun junto con otras veinte personas, pero en lugar de abrazar a Hyoga, inconscientemente se fue contra Seiya.
El pony lo recibió en sus brazos como si fuera la cosa más normal del mundo, Ikki y Hyoga ni se inmutaron, sólo dejaron la mano llena de palomitas entre el vaso y la boca para después seguir comiendo. Y a pesar de todo, Shun se sintió protegido en los brazos de Seiya y Seiya se sintió el salvador de Shun.
Las luces fueron encendiéndose poco a poco al finalizar la película. Shun y Seiya soltaron sus manos disimuladamente antes de que los dos mayores notaran algo extraño.
-Te asustaste mucho, conejito?? – preguntó Hyoga alborotando el cabello de Shun – discúlpame por no decirte de que se trataba, pero sino no hubieras querido venir.
Shun sólo sonrió a Hyoga… sí, le seguían gustando esos ojos azules y esa sonrisa perfecta… pero…
-Si estás muy asustado puedes venir a dormir conmigo – dijo Ikki dándole un golpe a Hyoga – porqué el pato es un imbécil y te lleva a lugares que no te agradan.
-Está bien, nii-san – respondió Shun con una sonrisa mirando de reojo a Seiya que caminaba atrás de ellos un poco cabizbajo.
Cuando llegaron a casa, Shiryu quiso saber lo patético de la película, los cuatro chicos dieron su opinión; según Ikki era la cosa más imbécil que jamás hubiera visto… siempre era la misma historia; Hyoga admitió que hubo partes en que casi moría de susto pero después de estar en el mismo infierno pues no eran la gran cosa; Shun sólo dijo que no volvería a ver esa película mientras tuviera vida… ni aunque dejara de tenerla!!; y Seiya agregó que era la mejor película que jamás hubiera visto.
El Pegaso estaba acostado en su cama, recordando la calidez de los brazos de Shun alrededor de los suyos, su mano apretando la suya y como se ocultaba en su hombro en las partes horribles de la película. Maldición!! Maldición!! Ya no podía seguir…lo necesitaba, quería a Shun… no porque en ese momento tuviera ganas de encajársela a alguien, sino porque en verdad se acababa de dar cuenta que era muy difícil vivir sin la sonrisa y la compañía del tímido conejito que se sacrificaba al fuego cuando no tenía nada más que ofrecer.
Shun seguía sentado en la cama con la espalda recargada en la cabecera… la oscuridad le traía a la mente la película horrible, pero tampoco era tan cobarde para ir a dormirse con Ikki… eso lo había dejado de hacer hace tanto que sería muy ridículo. Sin embargo, necesitaba de la protección de alguien, necesitaba los brazos de alguien alrededor de su cuerpo y curiosamente ese alguien no era el bello Hyoga, sino el poco seso Seiya. Aunque sabía que tanto Hyoga como Ikki lo cuidaban, lo mimaban, únicamente era porque era Shun… el conejito asustadizo… en cambio Seiya, él no lo veía como un chico débil, habían luchado hombro a hombro… aunque al Pegaso le costara reconocerlo, sabía lo maduro que era Shun… ambos habían madurado juntos.
Shun abrió la puerta sigilosamente y trató de atravesar el pasillo pero algo se lo impidió, un cuerpo que lo detuvo sosteniéndolo de los brazos, no se asustó porque conocía bien la presión que lo detenía… sin embargo no se quedó ahí, sino que empujó y el cuerpo no opuso resistencia. En la oscuridad de la noche, lograron entrar a la recámara de Seiya.
-Te extrañé – confesó Seiya besando los labios de Shun, el cual respondió sin pensársela dos veces.
Y no hicieron falta más palabras, los dos cayeron sobre la cama que muchas otras veces había presenciado como esos dos chiquillos jugaban a hacerse adultos y donde sin querer reconocerlo se amaban. Se besaron como nunca lo habían hecho, se acariciaron reconociéndose otra vez, entregándose como nunca lo habían hecho.
-No vamos a formalizar esto?? – preguntó Shun con la respiración agitada cuando Seiya cayó sobre él.
-Nah, así estamos bien.
-Serás cabrón!! – regañó Shun abrazándolo con fuerza.
Para sorpresa de Shiryu, Hyoga e Ikki, Shun y Seiya volvían a ser tan “amigos” como antes…dónde había quedado la pelea que los mantuvo como perros y gatos por tres semanas?? Sólo ellos sabían. Los dos jóvenes salieron juntos a la universidad dejando aún a los otros tres petrificados en la cocina.
-ESOS CRÍOS ME VAN A VOLVER LOCO!! – gritó Ikki.
Hyoga y Shiryu sonrieron, pues si algo los hacía felices era ver que todo estaba en calma otra vez… cómo se suponía que iban a mantener la paz del mundo si entre ellos siempre peleaban??
Shun y Seiya decidieron seguir en secreto con su relación, que si bien ya no era un jueguito como en sus inicios, era muy divertido escabullirse y no dejar que los otros se enteraran, después de todo era su juego de niños… mientras ellos supieran lo que sentían, nada importaban los demás.
FIN
CHIBI-STAR** |
|
|
| Volver arriba |
|
| Yageni |
Publicado: Mar Abr 22, 2008 4:11 pm |
|
|
Seiya Fan

Registrado: 09 Ago 2007
Mensajes: 26
Ubicación: En mi pequeño universo personal
 
|
KYAAAA que linda historia XD
te quedo muy linda chibi-star XD
te felicito !!
me encanto la forma en que los dos se dieron cuenta de que realmente la persona que les interesaba no eran quienes ellos creian... estubo muy tiernaa XD |
_________________ "Las buenas estrellas se juntaron en tu horoscopo. Y te hicieron todo espiritu, fuego y rocio." Browning |
|
| Volver arriba |
|
|
|
Todas las horas son GMT - 3 Horas
|
|
Puede publicar nuevos temas en este foro No puede responder a temas en este foro No puede editar sus mensajes en este foro No puede borrar sus mensajes en este foro No puede votar en encuestas en este foro
|
|  |