Pegasus Fantasy
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Aphrodita
Publicado: Lun Jul 09, 2007 10:22 am Responder citando
Pegasus no Seiya Pegasus no Seiya
Registrado: 21 Jun 2007 Mensajes: 3368 Ubicación: En el teatro 'Solo para locos' Reputación: 170
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“Hay personas sin un gramo de conciencia, hay personas tan mediocres como mis fics, hay personas que te quieren ver caer, pero que no te importe, no... No les des la espalda, enfrentalos, sin palabras, sin golpes, sin gestos agresivos, enfrentalos con tus mejores armas... Se consciente de lo que sos, se consciente de tu potencial, y reite, que esas personas te den pena, mi amor... Que te den pena, porque nunca llegaran a ser lo que vos sos, y eso mi amor, se llama envidia...”


Fabricantes de mentiras


Aphrodita


CAPITULO 1...


Hyoga tomó la maleta de su koibito para ayudarlo, a pesar de que no representaba un peso ni una molestia para Shun llevar dicha maleta, era lo mínimo que podía hacer el Cisne por él ya que Andrómeda había aceptado sin mas acompañarlo en su viaje. El peliverde quiso dejarle en claro un millón de veces que no estaba arrepentido y que no se arrepentiría pues estaría con él y eso le bastaba.
Caminaron por amplias y pintorescas calles de Grecia hasta la terminal de Omnibus, compraron un boleto que seria el último para poder llegar a destino. En las afueras de la ciudad griega se podía apreciar una naturaleza singular, grutas y campos verdes adornaban ese país.
Cansados por el viaje, Shun y su ruso por fin se encontraban en aquel terreno que con tanto esfuerzo el maestro del ultimo había conseguido... Una gran casa de campo, retiro de Camus... Después de servir a su Diosa por tanto tiempo disponía de cierto tiempo libre una vez al año donde escapaba de las labores del Santuario para descansar en su propio santuario personal... Aquel lugar era sin dudas un pequeño paraíso en el cual Acuario descansaba y en el cual su discípulo acompañado por su pareja, habían llegado de visitas por los mismos motivos: Unas merecidas vacaciones.
Con una tenue sonrisa Hyoga atravesó la pequeña entrada y una vez en el descanso golpeo la amplia puerta de madera. Camus supuso quien era pues esperaba su visita:

--¡Milo te he dicho que dejes de molestarme!
--Maestro... –Balbuceo el Cisne sorprendido por el arrebato de su sensei.
Shun se sintió incomodo, como que no era un buen momento para aparecer, por eso se escondió detrás de su koibito.
--Hyoga... –Pronuncio Acuario sorprendido. –Disculpa... No te esperaba hoy y pense que era...
--Milo... Sí... Pero no... –Dijo el rubio nervioso --¿Vinimos en mal momento? ... –Finalizo adivinando en parte los pensamientos de Andrómeda.
--No... –Aseguro Camus aun confundido para luego reaccionar –Vengan... Pasen... –Invitó –Tan solo me sorprendió, pero que diferencia hace una semana... –Finalizó refiriéndose al adelanto de dicha visita, pues los esperaba en una semana y media.

El ruso ingreso a la amplia sala de un aspecto campestre y detrás de él, el peliverde aun intimidado y muy callado. Acuario notó este mutismo y por eso intento distender el ambiente:

--Hola Shun... Tanto tiempo... Un gusto verte de nuevo...
--Hola Camus... Lo mismo digo... –Correspondió el joven hablando por primera vez desde que llegara al lugar.
--¿Qué tal ha estado el viaje?... –Pregunto Camus en general, caminando hasta lo que seria la cocina, detrás lo seguían Hyoga y Shun.
--Bien... Cansa viajar desde tan lejos... En realidad lo que cansa es tener que subir de una avión a un taxi, de un taxi a un autobús... –Respondió el Cisne dejando las maletas a un costado –No hay nada directo de Japón hasta aquí...
--¿Quieren dejar los bolsos en la habitación?... –Inquirió Acuario y su discípulo asintió.
--Si... Y también Camus, quisiéramos comer algo... Shun esta que se muere de hambre...
--Hyoga... –Reprocho Andrómeda avergonzado y luego acotó –No hace falta Camus, muchas gracias pero esperare a que este la comida...
--No, nada de eso... Lleven los bolsos y luego vengan que comeremos algo... –Aseguro Camus con firmeza –Las habitaciones están subiendo las escaleras, la ultima puerta del lado izquierdo ¿Necesitan que los acompañe?...
--No, gracias... No hace falta... –Respondió el Cisne y comenzó a caminar hasta dicho lugar, el peliverde al verse solo siguió a su koibito rápidamente.

Mientras Acuario en la cocina preparaba algo rápido y consistente para comer, en la planta alta de la casa el ruso abrió una puerta dejando entrever una amplia habitación con una sola cama matrimonial, no pudo evitar sonreír agradecido con su maestro... Observo a su chico que aun seguía un tanto extraño y por eso inquirió:

--Shun... ¿Estas arrepentido de venir? Dímelo y nos iremos...
--No Hyoga... Sabes que no es eso... –Aseguro Shun con una tímida sonrisa –Me conoces y sabes perfectamente que me pongo muy tímido en un lugar nuevo...
El rubio tuvo que reconocer que eso era cierto y por ese motivo se convenció, pasadas unas horas Andrómeda se distendería y seria el mismo de siempre.
--Gracias por acompañarme... Esta visita será mejor si tu estas conmigo... –Agradeció Hyoga acercando sus labios a la boca de su niño para fundirse en un cálido beso.
--Pero parece que no vinimos en un buen momento... –Dijo Andrómeda cuando pudo separarse de aquellos labios.
--Si... Yo también pense lo mismo... –Concedió el Cisne muy pensativo dejando las maletas sobre la cama perfectamente tendida –Aparentemente esperaba a Milo...
--Yo no diría precisamente que lo esperaba... –Dijo el peliverde conteniendo una risa –Todo lo contrario...
--En fin... Cualquier cosa, si esta ocupado nos volvemos... –Propuso el ruso y su conejo asintió.

Cuando Shun y el rubio bajaron a la sala para ir a la cocina se encontraron con una típica escena de discusión entre Camus y Milo... Parecía ser que el Escorpión intentaba explicar algo pero Acuario no estaba muy dispuesto a escucharlo.

--Hola muchachos... –Saludo el peliazul guardando compostura cuando noto su presencia.
--Lo... Sentimos... –Pronuncio Hyoga extremadamente incomodo, ni hablar de Andrómeda.
--No te preocupes... Milo recién llego y estabamos hablando... –Intento tranquilizar Acuario lejos de conseguirlo realmente. --¿Quieren comer? Ya prepare algo sencillo...

Mientras el Cisne arrastraba la mesa a un tímido peliverde para sentarse Camus trajo todo lo necesario y Milo con extrema confianza abrió la heladera en busca de algo, al ver que no estaba increpo desolado:

--¿Y mi chocolate?...
--Milo... –Reprocho Camus –Ese chocolate llevaba semanas en la heladera...
--¡¿No me digas que lo tiraste?!.. –Volteo Escorpio completamente indignado.
--Por supuesto... No quiero tener que soportarte con dolor de estomago... –Dijo Acuario con tono seguro.
--Quiero chocolate... –Se quejo el peliazul sentándose en unos de los banquillos de la mesada.
--Nosotros tenemos chocolate que nos dieron en el viaje... –Pronuncio Shun tímidamente buscando en sus bolsillos –Quizás este un poco derretido... Pero vencido seguro que no... –Y hallándolo finalmente, le extendió el paquete a Milo quien con una sonrisa se lo agradeció.
--Eres un niño... –Se quejo Camus.
--¿Ustedes no tenían que venir la semana entrante?... –Pregunto Escorpio sin ánimos de ofender, realmente intrigado.
--Pues si... –Respondió el Cisne incomodo –Pero como me dieron franco adelantado en el trabajo decidimos venir antes... Disculpen si venimos en mal momento, con Shun no tenemos ningún problema de irnos a un hotel... –Por fin dijo lo que quiso decir de entrada.
--Oh no... –Negó Camus preocupado –No vinieron en mal momento solo que Milo en una semana y media vuelve al Santuario y creí que para ustedes seria más cómodo estar los tres solos... –En otras palabras quiso dejar en claro que tenia pensado retozar con Milo hasta la llegado de ellos.
--Claro... Mi presencia siempre es molesta... –Dijo Milo con falso dolor.
--Eso no es cierto... En todo caso nosotros somos los que estamos de mas... –Dijo Shun casi en un susurro pero lo suficientemente audible para todos los presentes en esa cocina, nuevamente Escorpio le sonrió.
--No, nadie esta de mas en este lugar y fin de la conversación... –Dijo Camus con firmeza.

Luego de comer algo y de charlar animadamente los cuatro, o tres si contamos el mutismo de Shun, los dos invitados fueron a descansar un rato de aquel agotador viaje. Cuando despertaron y bajaron a la cocina luego de la siesta se encontraron con una escena bastante acalorada pues Milo tenia a Camus acorralado contra la mesada besándolo furtivamente sin dejar sus manos quietas... En dicha mesada aparentemente Acuario tenia pensado comenzar con la preparación de una cena.

--Ejem... –Tosió Hyoga sutilmente para hacerse notar.
--¡Oh! Despertaron... –Exclamo Camus sintiéndose muy incomodo –Estaba apunto de comenzar con la cena, si quieren ayudarme... Cuatro hombres son mejor que uno en la cocina...

Shun asintiendo y disimulando su sonrojo se acerco para ayudar, Hyoga y Milo no hicieron mas que estorbar y molestar en la cocina y si bien Acuario no era un experto cocinero y Andrómeda tampoco, intentaron preparar las cosas sin que se les quemara.
Se sentaron a comer para luego distenderse y dialogar un poco de sus vidas, mientras el Cisne comentaba de su trabajo y Camus lo escuchaba pacientemente, el peliverde escondía su mirada avergonzado e intimidado por esos ojos azules y penetrantes que lo observaban con tanto ahínco.
Milo se limito a beber el vino de su vaso sin quitar su mirada de aquel ángel... ¡Dioses! Era tan hermoso y tan inocente que parecía, le daban unas tremendas ganas de pervertirlo, quizás el alcohol estaba haciendo su parte, pero lo cierto era que Escorpio ya le había echado su ojo a una nueva víctima. Por suerte el ruso no noto estas miradas, ni mucho menos las sonrisas que Shun dedicaba y correspondió con cierto sonrojo en sus mejillas... Acuario aparentemente tampoco noto estas actitudes.
Milo sin quitar su vista de aquella figura hermosa preguntó:

--¿Y tu Shun?... ¿Estas trabajando o estudiando?... –Dio otro sorbo a su vaso.
--Pues tengo pensado estudiar... –Respondió el aludido mirando fijamente a quien le había hecho la pregunta –Me gustaría entrar en el curso de cheff pero el arancel es muy caro...
--Bien, llego la hora del café... –Pronuncio Camus levantándose de la silla para ir a preparar un poco de café, recién en ese momento los dos involucrados pudieron desprender su vista uno del otro.

¿Qué demonios estaba pasando? Se pregunto Shun quien no era ningún tonto, supo que Milo lo estaba coqueteando, pero lo que más le perturbo fue haber correspondido ese coqueteo descarado... Jamas había engañado a su rubio y jamas lo haría. Se sintió extraño, pues era la primera vez que alguien despertaba en él semejante deseo... La primera vez sin contar por supuesto a Hyoga.
Las horas pasaron con mas charla y más coqueteo hasta que llego la hora de dormir, despidiéndose los cuatro fueron a sus respectivos cuartos y recién en el suyo, Hyoga le hablo a su chico:

--¿Qué te sucede Shun? No es normal que estés tan callado... —Dijo el Cisne quitándose el pantalón y la remera para quedar en ropa interior, su novio lo imitó.
--No sé... Supongo que me cuesta adaptarme... –Mintió Andrómeda pues no tenía pensado decirle que era a causa del coqueteo con Escorpio.
--¿Quieres que volvamos a Japón?
--No... Veras que mañana seré el mismo Shun de siempre... –Respondió el peliverde sonriendo acostado boca arriba en la cama, el rubio se acostó a su lado boca abajo sin taparse con las sabanas.

Pasaron unos escasos minutos hasta que Shun volteo para hablarle al ruso pero este ya se encontraba profundamente dormido, no era para menos, el viaje había sido agotador sin embargo Andrómeda no pudo dormir, en la obscuridad de aquel cuarto unos sonidos llegaron a sus oídos, golpeando fuertemente en él... Si mal no escuchaba eran gemidos, gemidos muy masculinos y graves en el cuarto de al lado... Algo en él comenzó a crecer, palpitando violentamente... Giro su cabeza y nuevamente observo a su koibito durmiendo, apoyo una mano en su hombro para despertarlo pero quejándose dormido, Hyoga le dio la espalda... Resignado el peliverde trato de dormir un poco, cerrando sus ojos recién pudo conciliar el sueño cuando los jadeos y gemidos cesaron por completo.


CAPITULO 2...


Al otro día pasaron un día de campo excepcional, con algún que otro roce sensual y acercamientos de Milo hacia Shun quien este ultimo correspondió con sonrisas tímidas y miradas fijas... Pero fue recién al tercer día que algo paso, algo que a Andrómeda le pesaría por siempre o por lo menos hasta descubrir una verdad escalofriante... El peliverde había salido recién de la ducha, en la cocina espero encontrarse con su koibito y el resto, pero en cambio solo estaba Milo... No supo porque, pero en su mente tenia dos palabras: Peligro y cuidado.

--¿Hyoga y Camus? ¿Dónde están?...
Escorpio sonrió morbosamente y con un brillo especial en los ojos y extrema voz sensual respondió:
--Fueron al pueblo a comprar la cena y a alquilar unas películas... Tardaran bastante... –Finalizo con un tono que consiguió estremecer al conejo.
--¿Por qué no me esperaron?...
--Pues... Porque tu te estabas bañando...

Shun quiso hacer otra pregunta ¿Por qué él se había quedado? Pero no se animo por la posible contestación, pero tampoco hizo falta ya que Milo habló sin dar demasiadas vueltas al asunto:

--Y yo me quede... Para aprovechar el momento... –Comenzó a acercarse peligrosamente a Andrómeda quien terminó arrinconado contra la pared.
-¿Eh?... –Se desconcertó el pequeño.

Escorpio no se anduvo con vueltas, pues no era su estilo, sin mas con sus manos sobre la pared y el peliverde apresado entre sus brazos busco sus labios que hábilmente Shun esquivo para luego intentar persuadir a su acosador:

--Milo... Te equivocas...
--Oh por favor angelito... Si sé muy bien que quieres tanto como yo...

Andrómeda no pudo negar la verdad, en parte ese momento se había dado por su completa culpa pues si él no le hubiese correspondido a Milo las miradas, los roces y los gestos quizás eso no estaría pasando.

--Espera Milo... Yo no soy así... –Dijo el peliverde con sus manos sobre el pecho de aquel hombre para evitar el contacto, sin embargo el peliazul había colocado una de sus piernas entre las de Shun apoyando sutilmente su miembro semi erecto sobre el muslo del pequeño ángel.
--Es solo sexo Shun... Sin compromiso, no se tienen porque enterar ¿Verdad?... –Con sensualidad Milo comenzó a soplar el cuello de Andrómeda estremeciéndolo con cada sutil roce.

Escorpio siguió con su exploración, ahora era su lengua la que recorría ese blanco cuello perfumado dando pequeños besos seguidos de mordiscones, un gemido escapó de los labios del conejo dándole la pauta a Milo de que le estaba gustando, sin mas cuando el peliverde quiso huir le tomo ambas muñecas con una mano por sobre su cabeza y estampo su boca con un cuello, irrumpido furtivamente con su lengua apasionada. Un calor invadió al pequeño quien aun no podía comprender que demonios tenia Escorpio para ponerlo en ese estado... Le costo reconocerlo pero ni Hyoga consiguió en sus años de noviazgo dejarlo tan excitado.

--No, Milo... –Quiso quejarse Shun pero un nuevo beso y un mordisco en su labio inferior se lo impidió.
--Oh vamos... No te vengas a hacer el inocente ahora... Porque de inocente solo tienes la cara... –Con esas ultimas palabras Milo venció todas las barreras de Andrómeda.

Dócil como nunca, el peliverde se dejo arrastrar hasta uno de los cuartos... ¡Por todos los Dioses! Ese era el cuarto de Camus, que vergüenza hacerlo en semejante lugar y que desfachatez por parte de Escorpio llevarlo allí.
Sin contemplaciones Milo desvistió a su amante observando su blanca piel, palpo con las yemas de sus dedos cada extensión de aquella tersa piel deleitándose con el cálido contacto...

--¡Oh! Pequeño... Como me pones... Estos tres días Camus te los agradece, pues lo he gozado como nunca pensando en ti...

Dioses... ¿Cómo podía decir algo así sin sentir aunque sea un poco de remordimiento? Shun estaba que se moría por lo que estaba pasando mas no pudo evitarlo... Escorpio había terminado de quitarse las ropas dejando ver una poderosa erección que se le hizo agua en la boca al pequeño. Situando su cabeza entre las piernas de Andrómeda quien aun seguía confundido y turbado comenzó a jugar torturando placenteramente a su amante, pues con la palma de su mano aprisiono el glande hinchado del peliverde.

--Que lindo color... –Dijo Milo refiriendo por supuesto a los vellos púbicos de Shun –Nunca había estado con alguien que los tuviera verdes...

Andrómeda nada contestó, solo se limito a entrecerrar sus ojos cuando Escorpio continuo jugando con su miembro, ahora con los dedos presionaba la punta luchando por sacar una gota del pequeño agujero, cuando esa gota transparente se hizo presente Milo paso sutilmente la punta de su lengua para degustar ese liquido. Escorpio quería escuchar el pedido del pequeño, quiso oír su voz clamando por mas, así que continuo con su tortura, llevando la otra mano hasta los testículos del peliverde para apretarlos suavemente sin llegar al punto del dolor.

--Están duros... –Aclaro Milo con la voz cargada de deseo –Están cargados de leche...
--Ya Milo... No aguanto mas... –Dijo Shun finalmente sin poder resistir un segundo más aquella placentera tortura.

Sin hacerse rogar Escorpio engullo de un solo bocado el enhiesto pedazo palpitante de Andrómeda, aprisionando con sus labios todo el tronco y la punta, metiendo y sacando sin dejar de ejercer presión con sus labios y con su mano, con mas confianza el peliverde enredo sus dedos en el cabello azul de su amante dando rienda suelta a su deseo reprimido, gimiendo y abriendo lo mas posible sus piernas se derramo en la boca de Milo quien luego de asegurarse que había salido hasta la ultima gota de semen pronunció:

--Eres delicioso... –Enseguida se le fue al humo, sin darle tiempo a recuperarse, necesitaba un lubricante así que abrió el primer cajón de la mesa de luz sin salir de encima de Shun y tomo el pote que supo estaba ahí pues lo usaba todas las noche con Camus.

Preso de la excitación, Escorpio se coloco al sentido inverso de Andrómeda para que pudiera meterse su miembro en la boca mientras él untaba el trasero del pequeño con crema. Y así, con la cabeza entre las piernas del peliazul, el peliverde sintió como un dedo invadió su intimidad para dar paso a otro.

--Oh... Parece que tu chico te goza bastante seguido...
Eso fue una puntada directa al pecho para Shun, sin embargo dejando de lado el dolor contestó con cierta inocencia una verdad:
--Lo que sucede es que la tiene muy grande...

Aquello excitó por demás al Santo Dorado, sin mas preámbulo quito la cabeza de Shun de entre sus piernas y acostándolo boca arriba lo tomo por los tobillos para elevar su cintura, separando las piernas de Andrómeda para poder ver su rostro surcado por el dolo y el placer Milo comenzó a empujar enterrando cada vez mas su pedazo.

--¡Oh!... ¡Sí! Aquí es donde quería estar ¡Sí!...

El agujero del peliverde era una cueva caliente y estrecha que aferraba el pedazo de Escorpio al punto del dolor, aquellos anillos aprisionaron su miembro causándole tanto placer que tuvo que detener su movimiento para no correrse ahí mismo.

--¿Qué sucede? ¿Por qué te detienes?... –Pregunto Shun con suma decepción.
--Si me muevo... Acabo... –Aseguro Escorpio pero al escuchar la voz de Andrómeda nuevamente, no pudo evitar moverse con lujuria.
--Muévete... Metemela mas adentro...

Sin cuidados el peliazul dejo que las piernas del peliverde cayeran a los costados mientras lo embestía furiosamente delirando de placer, el rostro de Shun resumió lo bien que los dos la estaban pasando.
Antes de eyacular, Milo busco otra posición que le permitiera masturbar a su amante, así que volteándolo y dejándolo con las rodillas sobre la cama siguió embistiendo mientras su hábil mano masturbaba el pedazo de Andrómeda... Un par de estocadas firmes y seguras que llegaron a lo mas profundo de su ser arranco gemidos y gritos por parte del peliverde, sin soportarlo mas acabo sobre lo que sería ¿Una remera? ¿Cuándo Escorpio había dejado una remera allí? ¿En que preciso momento? Bueno, pero lo mejor era ser precavidos y no acabar sobre la cama de Acuario... Igual de todos modos Shun no pudo pensar demasiado en ese detalle pues tenia los sentidos nublados de placer. Ahora si el peliazul aferro las caderas de su amante clavando sus dedos en la blanca piel al punto del dolor enrojeciendo aquella zona... Durante todo el transcurso de aquella sesión de sexo Milo había aferrado fuertemente el cuerpo del pequeño como queriendo evitar su escape, lo cierto era que Andrómeda mas tarde estaría cubierto de marcas, moretones, chupones y mordidas que tendría que explicarle a su koibito.
Sin poder aguantar un minuto mas, Escorpio se derramo en el interior del peliverde llenándolo con su cálido néctar... Se quedo unos segundos allí, mientras su pedazo siguió largando pequeños chorros de semen y palpitando en el interior de Shun y recién cuando comenzó a ponerse flácido salió para dejarse caer boca arriba sobre la cama.
Andrómeda arrojo la remera sucia sobre el suelo y se desplomo boca abajo con lagrimas en sus ojos, Milo intento consolarlo...

--Ya Shun... No llores... No es el fin del mundo...
--Es que... Tu no entiendes... –Sollozo el peliverde –Nunca... (Snif)... Engañe... (Snif)... A Hyoga... (Snif)
--Bueno... Bienvenido al club... –Dijo Escorpio divertido, para luego acariciar los bucles verdes de su amante –Ya, no es para tanto, sé que te sientes mal, pero pasara el tiempo y esto quedara como una experiencia mas...
--¿Tu habías engañado antes a Camus?... –Pregunto Shun aunque la respuesta era mas que obvia.
--Si... No fue la primera vez ni será la ultima...

Andrómeda quiso preguntarle como era que podía hacerlo y después mirar a sus ojos, a los ojos del hombre que amaba... Pero opto por levantarse rápido y vestirse con velocidad evitando que los descubran. En silencio el peliazul lo imito y después tendió un poco la cama para no dejar pruebas, lo mejor era bañarse así que se encamino al baño mientras el peliverde se encerró en su cuarto para arrojarse a su cama y llorar confundido, el también debía darse un baño y lo hizo, por eso cuando llego a la cocina peinándose, su koibito que recién había llegado con Camus, inquirió sorprendido y divertido:

--¿Estuviste bañándote toda la tarde?... –Se había ido con su Maestro hacia una hora dejando a su chico bañándose ¿Cómo pudo estar metido en el baño por mas de una hora?
El japonés se quedó helado, sin saber que responder, por suerte el griego salió a su rescate:
--Es ese calefón... Camus deberías cambiarlo... –Dijo con falso reproche –Nuevamente volvió a apagarse y el pobre de Shun tuvo que esperar como media hora para que el agua se calentara y poder terminar de enjuagarse... Menos mal que yo me quede, sino aun estarías en el baño...
Shun escondió la mirada nervioso, sin poder acotar absolutamente nada.
--Si... –Reconoció Acuario –Eso es algo que debo hacer cuanto antes... Cambiarlo...

Hyoga no supo porque pero el tono de su Maestro y la ultima frase sonó un tanto extraña, como si se tratara de un reproche, sin darle demasiada importancia al asunto se dirigió a Andrómeda para contarle sobre las películas que habían alquilado para ver esa noche.


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Los días transcurrieron con un Shun extremadamente extraño, haciendo todo lo posible por ocultar su cuerpo cubierto de marcas evitó tener sexo con Hyoga. Por suerte Milo no volvió por mas... Hasta... Sí, hasta una noche en la que Andrómeda sin poder conciliar el sueño se levanto y se preparo un vaso de leche tibia... Quien estaba en sus mismas condiciones fue a su encuentro, sorprendiéndolo por la espalda, aferrando su cintura... El peliverde supo que esas mano no le correspondían a su rubio, aun mas cuando noto los bucles azules cayendo sobre su hombro.

--Milo... No... Por favor... –El japonés ahogo un gemido cuando su amante mordió su cuello deslizando una mano a su entrepierna.

Dioses... No iba una semana y ya se estaba acostando con otro, jamas había engañado al ruso, jamas se le había pasado por la cabeza algo semejante, jamas alguien lo había excitado tanto como Escorpio. Sin embargo las cosas dieron un vuelco inesperado cuando Shun volteo para corresponder los besos del peliazul y ver detrás de él a Hyoga, parado bajo la gran arcada que dividía la sala de la cocina, con cara de asesino serial. El mundo se le vino abajo en ese momento a Andrómeda, murió y volvió a nacer en un segundo... Su corazón latió aceleradamente sin poder mover un solo músculo de su cuerpo. ¿Qué le iba a decir al Cisne en un momento como ese? “No Hyoga, no es lo que parece” Una frase muy trillada y que no iba al caso pues la escena era mas que obvia.

--Hyoga...
--Eres una basura... –Pronuncio el rubio con una frialdad extrema y sus manos en su cintura.
Milo por precaución se aparto un poco del peliverde sin tomar demasiada distancia, opto por ser un simple espectador.
--Hyoga yo... Lo... –Intento decir el peliverde con un nudo en su garganta.
--Con razón... —Dijo el ruso con desprecio –No querías acostarte conmigo ¡Tenias con quien! ¿No?... –Elevo un poco el tono de voz pero siendo precavido ¿Por qué no quiso que Camus escuchara? Escorpio con una sonrisa supo los motivos.
--Hyoga, sé que estuve mal... Por favor... –Intento acercarse a su hombre pero este con dolor, humillación e indignación le quitó las manos de encima.
--No me toques... –Pidió con el mismo desprecio de antes –Ahora entiendo esas marcas en tu cuerpo ¡Pero claro! ¡Que ciego y estúpido fui!... ¿Y cuanto va?... ¡Una maldita semana!...
Andrómeda comenzó a llorar de impotencia, pues nada podía decirle, nada podía salvarlo salvo... Nuevamente el peliazul que lo había arrastrado a eso.
--¿Qué sucede Hyoga?... ¿Tan mal te pone todo esto?
--Tu cállate bastardo... Que esto es entre Shun y yo... –Censuró Hyoga con enojo.
--Oh Tranquilo pendejo... ¿Por qué susurras?... –Preguntó con habilidad el griego adivinando sus temores.
--Lo único que falta es que mi Maestro sufra por tu culpa... Vamos Shun... –Dijo a lo ultimo intentando tomar la mano de su chico que solo se limito a llorar.
--¿Por qué huyes?... Dialoguemos como personas adultas... –Propuso Milo con dudosa tranquilidad.
--Vamos Shun... —El Cisne fue reiterativo e insistente en su pedido, tanto que el japonés comenzó a dudar, la gota que colmo el vaso fue de nuevo una acotación punzante de Escorpio.
--¿Por qué no quieres que hable delante de Shun?
--¡Cállate!... –Exploto el rubio con nerviosismo.
--¿Qué esta sucediendo Hyoga?... –Pregunto Shun conteniendo sus lagrimas y evitando ser arrastrado al cuarto.
--Vamos a la habitación... Necesitamos hablar...
--No Hyoga... Yo quiero escuchar lo que Milo tiene para decir...
--Yo no tengo nada para decir... –Aseguro el peliazul haciendo un gesto de inocencia con las manos –Que raro que Hyoga no te lo haya contado... Siempre en una relación hay que ser francos y sinceros...
--Hyoga... –Llamo Andrómeda la atención de su koibito o ex, dependiendo del caso.
--Eres una porquería Milo... –Exclamo el ruso que hervía de furia.
--Y tu un hipócrita... –El griego elevó el tono de voz sin importarle Acuario y poniéndose de pie camino lentamente hasta él para increparle --¿Por qué no le confiesas a Shun los verdaderos motivos de tus susurros?... –Dirigiéndose al confundido japonés acotó --Pregúntale Shun, porque susurra y evita que Camus lo escuche...
--No tengo nada que decir... –Balbuceo Hyoga escondiendo su mirada.
--Oh por todos los Dioses... –Exclamo el peliverde indignado cuando comprendió la situación.--¡¿Y me reprochas a mí?! ¿Cuándo fue Hyoga? ¿Cuándo?... –Pregunto dolido.
--El invierno pasado... –Susurro el acusado muy avergonzado –Cuando fui al Santuario... Pero Shun te juro yo no quise... Es... Esta basura que te arrastra a... –Dijo con desprecio censurándose a causa de la bronca.
--Si... Y el rubito tiene tanto miedo de que su querido Maestro “Papi – Camus” se entere y se enoje con él que prefirió ocultar todo... –Dijo el griego triunfante, ahora estaban a mano pues supo que el Cisne no abriría la boca, quiso ir mas allá, aprovecharse de la situación... --¿Por qué mejor no vamos a dialogar a su cuarto?...
--No... —Dijo el rubio tajante cuando descubrió las intenciones libidinosas de Milo.
--¿No?... –Pregunto Escorpio arqueando sus cejas --¿Quieres que tu Maestro se entere de lo nuestro? ¿Que te entregaste a mí sin mas todo un invierno?
--Tu también saldrías perdiendo... –Dijo el ruso con una sonrisa de satisfacción y un tanto sarcástica.
--Oh no... No te creas... No mas que tu... Pues el esta acostumbrado a que yo ande con uno y con otro, de echo no estamos atados ningunos de los dos... Por ende si se va a enojar con alguien será contigo... —Ahora si, la sonrisa de Milo fue de total triunfo.
--Eres... Eres ¡Despreciable!... –Exclamo Hyoga enfurecido.
--Vamos, no seas así... Quiero verlos retozando... Los quiero gozar a los dos... ¿Sabes Hyoga? Tu angelito es un encanto en la cama...
--Ya lo sé...—Aseguro el Cisne mirando a su koibito que se encontraba sumamente confundido –Shun...
--Y tu me dices basura a mí... –Dijo Shun con dolor. –Me engañaste con Milo todo un invierno, y yo como un idiota creyendo que estabas entrenando... –A pesar de decir eso supo que él estaba en la misma situación –Ahora por eso veras como Milo me goza a mí... Y quiero ver como te hace gritar ¡Por desgraciado!... –Tomando con sus manos la muñeca de cada uno los arrastro rumbo al cuarto pero Milo fue mas precavido:
--No... Aquí no... No en la casa... Vayamos al establo... Camus puede escuchar los gemidos... Además los voy a hacer gritar... –Dijo con media sonrisa morbosa... Estaba en todas el escorpión.

Así fue que con extrema calentura llegaron a dicho establo que se encontraba vacío pues nadie lo ve a Camus ordeñando vacas o cabalgando potrillos. Y sin cuidado y con rapidez se quitaron las prendas para retozar como si fuera la ultima vez de sus vidas... De tener vecinos ya hubieran llamado a la policía por aquellos gritos tan varoniles y graves.
Jamas en sus cortas vidas habían gozado tanto como aquella noche... Todo el cuerpo adolorido y marcado por los azotes del peliazul y sus mordidas... Volvieron a la casa para acostarse disimuladamente, el griego se dio un baño para borrar toda evidencia y no acostarse al lado de su ángel frío con olor a sexo.


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Del tema prácticamente no hablaron, pero tanto Shun como Hyoga coincidieron que si querían salvar la relación, lo mejor era irse de aquel lugar y de las intenciones libidinosas de Milo, aunque a decir verdad la habían pasado mas que bien... Pero el sexo no se compara con el amor. Así que esa tarde le dieron la noticia a Camus de que se irían al otro día, Acuario asintió sin preguntar absolutamente nada... El Cisne quiso huir de aquel lugar cuanto antes, quiso huir de la mirada de su Maestro, cuanta vergüenza le daba dirigirle la palabra y saber que se había acostado con su pareja no una, sino ciento de veces.
La visita fue corta, solo una semana y tantas cosas habían pasado en esa semana, de echo los dos jóvenes se fueron antes de que Milo se vuelva al Santuario, pero era lo mejor... Hyoga tenia pensado tomarse unas vacaciones a solas con Shun para aclarar los sentimientos.
Mientras la joven pareja tomaba el autobús, los dos hombres comenzaron a caminar rumbo a la casa y Camus dándole un golpe en el brazo a Milo le reprocho su actitud:

--Eres incorregible escorpión...
--¡Auch! ¡Camus! ¡Eso dolió!... –Se quejo Escorpio frotando el adolorido brazo.
--¿Conque el calefón? ¿Eh?... –Dijo Acuario con una mirada de enojo.
--Fue lo único que se me ocurrió en el momento... –Argumento el peliazul con una vivaz sonrisa entrecerrando sus ojos azules.
–Lo único que faltaba... Que te acostaras con la pareja de mi discípulo... --El francés no tenía un calefón por eso descubrió la treta de su pareja y en parte por ese motivo no quiso que las visitas se cruzaran.
--No te preocupes... No creo que a Hyoga le moleste tanto...
--Milo... –Exclamo Camus con indignación llevando sus manos a la cintura y frenando de golpe su andar –Una cosa es que te acuestes con mi discípulo todo un invierno y otra cosa es que te acuestes con su pareja... Llegas a lastimar a Hyoga y te juro que te mato...

El griego rompió a reír y siguió caminando junto a un indignado Camus pero a la vez agradecido, pues desde que su pupilo y su pareja habían ido de visitas Milo andaba mas motivado que de costumbre.
Mientras tanto en el autobús Hyoga observaba a su koibito con una sonrisa que fue correspondida... Bien, todo parecía indicar que la relación no moriría por lo ocurrido en ese tiempo, de echo todo lo contrario pues aquello también los había motivado por demás. Tímidamente el Cisne tomo la mano de Andrómeda intentando adivinar sus pensamientos... Pero mejor no hacerlo... Pues si se enteraba que el peliverde tenia pensado hacerle una visita a Escorpio el invierno entrante seria un real motivo de separación. Pero bueno, el peliazul lo había invitado y Shun no pudo rechazar semejante oferta, ya se le ocurriría alguna excusa... Además aquello tenia su lado positivo, pues Andrómeda había aprendido mucho del griego en ese tiempo, y esas “clases” podía aplicarlas con su ruso para deleite del mismo.


fff FIN fff


Bueno, espero que les haya entretenido un rato aunque sea, resulta difícil hacer una buena historia con parejas raras pero ahí esta su gracia y el motivo que me lleva a intentar con cosas así (Y así quedan también jajajaja) Desde mi punto de vista este quedo mejor que el de Saga x Ares... Si queda tiempo nos vemos con un Aioria x Hyoga (Que con este ya tengo la idea) Pero antes de la mencionada pareja haré un Tatsumi x Todos n_n.


27/11/2005 07:29 a.m. – Argentina...


“Si te digo que te quiero te miento, pero que te aprecio, eso seguro. Si te digo que eres mi amigo te miento, pero que disfruto de tu compañía, eso seguro. Si te digo que todo va a estar bien te miento, pero que estaré ahí para intentar por lo menos levantarte un poco el ánimo... Eso seguro: Porque te aprecio y porque disfruto de tu compañía...”
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Shion
Publicado: Sab Jul 28, 2007 3:04 pm Responder citando
Seiya Maníaco Seiya Maníaco
Registrado: 23 Jul 2007 Mensajes: 398 Reputación: -1

ya lei este fic hace bastante , pero ah sido agradable volver hahacerlo. pero una duda.

camus sabe lo que esta pasando , ¿ lo acepta sin mas?

si quieres estar con el escorpion tienes que acostumbrarte a los cuernos , perouna cosa es aceptarlos y otra muy distinta una cosa es llevarlos con orgulllo

_________________
¿el tamaño importa?

el tamaño no tiene nada que ver con la Libido...solo hay que ver los elefantes..
¡¡ Mira lo grandes que son y no me excitan nada.!!
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Aphrodita
Publicado: Mie Ago 15, 2007 4:00 am Responder citando
Pegasus no Seiya Pegasus no Seiya
Registrado: 21 Jun 2007 Mensajes: 3368 Ubicación: En el teatro 'Solo para locos' Reputación: 170
votos: 5

Jajajja! Buena pregunta.

Que sé yo, será que a Camus le da igual, que lo acepta a Milo con su defectos, o que el trato de la pareja, en un inicio es ser libres de esa manera, no lo sé, cada ser se maneja a su placer, no soy quien para juzgar.

Muchas gracias por tu lectura! Y perdón por la tardanza
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Aphrodita
Publicado: Mie Ago 15, 2007 4:01 am Responder citando
Pegasus no Seiya Pegasus no Seiya
Registrado: 21 Jun 2007 Mensajes: 3368 Ubicación: En el teatro 'Solo para locos' Reputación: 170
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Autor: CHIBI-STAR, 26/Nov/2006 16:29 GMT-3: escribió:


Ay pero que guay tu fic, Dita!!

La verdad que es un enredo eso.. pero es que con tantos hombes guapos por ahí quién va a ser 100% fieeel!!... incluso deberían invitar a sus orgicojifajifiestas!!

La verdad que te quedó re bien... ese Milo es un jodón de primera y ni que decir de Kamus que le deja todo.. y Hyoga y Shun... pues otra vez son víctimas de las garras de los dorados depravados... pero al final siemrpe juntooos... eso es lo máaas sweet del asunto.

JAA NE

CHIBI-STAR**




Jajaja! Es que sí, al final el pato y su conejo DEBEN estar juntos n_n. Pobre Milo, la reputación que le toca tener en algunos fics.
Muchas gracias Chibi por perder el tiempo con este fic *_* Me halaga de sobremanera tenerte aquí, y me dejo de poner sentimental y me voy .


Rosas!!





Autor: Kitty-kitsune-chan, 23/Mar/2007 16:47 GMT-3: escribió:


Jejeje, pero que pervertidillo llega a ser este Milo XD

Me entanta esta historia, y la verdad es que no me imaginaba al "inocente" Shun con todo esto, y más siendole infiel a Hyoga.

Espero leer más de la pareja HyogaxShun, es mi favorita ^^

Sigue así!!! XD






Autor: Sonya-chan17, 24/Mar/2007 08:02 GMT-3: escribió:


Muejejeje !! que historia tan buena n0n, pero que pervetido puede llegar a ser Milo xDD!!!

Aunque Hyoga y Shun no se quedan cortos precisamente nwn....




Muchas gracias Kitty-kitsune-chan & Sonya-chan17 por sus post, por su lectura!!! Este fic nació gracias a un ficsoton en el foro de Dazi, en su momento me dejó conforme el embrollo pero ahora que lo releo me da pena el papel que le puse a Milo, tan estereotipado!!!


Nos leemos por ahi!
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