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| Aphrodita |
Publicado: Dom Jul 15, 2007 11:48 pm |
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Pegasus no Seiya

Registrado: 21 Jun 2007
Mensajes: 3355
Ubicación: En el teatro 'Solo para locos'
Reputación: 156.2   votos: 5
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¿Hasta cuando?
Aphrodita
One Shot / Lemon...
Desde la mañana el peliazul estuvo ideando el día. Se levantó muy temprano apenas Hyoga se fue al trabajo, sin siquiera saludarlo como solía hacer; y tomó toda la ropa sucia para meterla dentro de la lavadora... No solo su ropa, sino también la del Cisne.
Observó el aparato como cual hallazgo científico preguntándose si esos botones serian para “apretarse” dedujo, sin mucho esfuerzo, que para eso eran, o estaban de adorno.
Con duda vertió suficiente polvo en donde él creyó conveniente, algo que no asegura que lo coloco donde debería ser.
Apretó botones al azar y ese artefacto comenzó a andar... Al principio se asustó un poco por el ruido que hacia... Y no, no es que un Santo de Athena, el más envalentonado de todo, le temiese a una maquina, es que intuyó que algo estaba saliendo mal... Terriblemente mal.
Después de pasar mas de una hora luchando contra la lavadora, pudo respirar aliviado... Había ganado, Lavadora 3 – Ikki Kido 4.
Luego de eso se dio un buen baño y se preparó para partir al mercado, mientras esperaba que la lavadora terminase su ciclo de lavado.
Colgó la ropa de ambos en el pequeño balcón del departamento que compartía con el ruso desde que se habían decidido a irse juntos de la Mansión Kido... Mientras realizaba aquella tarea volvió a re pensar el día, todo tenía que salir mas que bien, estupendo, excelente, sin errores... Era su única oportunidad para recuperar al rubio, era lo único que podía hacer por él después de lo que le había hecho.
Suspiro sin poder evitarlo, salió del balcón y tomó su campera, su billetera se encontraba dentro del bolsillo y luego de revisar si llevaba suficiente dinero, salió a la calle.
En el mercado no solo se perdió completamente, sino que aun peor lo estafaron con el vuelto ¡¿Cómo a Phoenix no Ikki iban a engañarlo de esa forma?! Dioses... La cuestión es que tarde se dio cuenta de ello, y ya para ese entonces había recorrido ciento de mercados en busca de diversos comestibles ¿A qué comerciante increparle tal atropello? Bufó molesto consigo mismo y siguió su camino, tenía cosas mas importantes en que pensar, como: Recuperar a su pato.
Con las bolsas en su mano se sintió el hombre más estúpido del mundo... Y no tanto por el engaño del que fue víctima, sino porque realmente era el hombre más estúpido del mundo... Si, lo era ¿Cómo pudo haberle hecho eso a Hyoga? A su pato, acaso... ¿No lo amaba? ¡Claro que sí! ¡Claro! Lo amaba tanto que no solo había lavado la ropa, sino que además estaba de compras para prepararle el almuerzo antes de que llegase del trabajo.
Bueno, quizás eso no era suficiente, pero para el Phoenix significaba aunque sea, una mínima demostración de amor y devoción... Nunca bien dicho “Algo es algo”.
Llegó al departamento y se vio en la necesidad de tomar un libro de cocina... El problema residía en que... No tenían libro de cocina...
“Dioses... ¿Y esto?... ¿Cómo se prepara?”
Se preguntó el peliazul observando lo que había comprado, vale recalcar que ni sabia lo que había comprado, solo se limitó a señalarle a los comerciantes lo que a él le pareció prudente comprar o por lo menos “comestible” a sus ojos.
Nueva lucha del día... ¡Ni el Hades se comparaba a eso! Ni Aiacos, Radamanthys y Minos juntos. A duras penas logró “cocinar” algo decente... Léase decente como comestible.
Y mientras se encontraba revolviendo la salsa, así había bautizado a ese mejunje que regurgitaba en la olla... Se dio cuenta de lo egoísta que había sido todo ese tiempo... No lo había querido ver así cuando estuvo lavando la ropa, pero para esas alturas, cuando reconoció que no tenía ni idea de cómo hacer las cosas, admitió que desde un inicio, era Hyoga el encargado de todo; si bien el mutuo acuerdo había sido mantener el departamento entre los dos, era el Cisne el que se encargaba de lavar su ropa, de cocinarle a ambos, de limpiar cuando ya no se podía caminar sin pisar el suelo, o por lo menos el verdadero; cuando ya no quedaban mas cubiertos, vasos o utensilios limpios.
Hyoga llegó portando su rostro indiferente e iracundo que había adoptado en esas semanas... Si ya de por sí frío, el Cisne se comportaba de manera distante, lograba apabullar a Ikki, y no era para menos, supo el Phoenix que era merecedor de su enojo y desprecio como mínimo.
Ni siquiera lo saludó, si es que un escueto “hola” se puede considerar un saludo cordial y ameno. Se sentó a la mesa luego de dejar sus cosas, algo asombrado por la actitud del peliazul ¿Cocinando? ¿Desde cuando?
- No sé que tal está... –Se animó a esbozar Ikki depositando un pedazo de carne mal cocido sobre su plato junto a las legumbres aun sin cocinarse, y la salsa dudosa sobre ella –Espero que te guste.
- Gracias... –Susurró apenas audible tomando un trago de agua.
- Lavé la ropa, ya debe estar seca... –Acotó el Phoenix sentándose a su lado –Digo, por si necesitas algo... Mas tarde plancharé las camisas...
Hyoga se atraganto con la “salsa” del Phoenix, y no por la sorpresa que le dio escuchar aquellas palabras de la boca del peliazul, algo que jamas creyó oír de su parte; si no porque la comida realmente estaba... Intolerable.
- ¡Que asco!... –Exclamó Ikki al probar bocado.
El Cisne ahogó su risa, y el Phoenix se sintió algo aliviado al, por lo menos, arrancarle algún gesto a su pato después de tanta hostilidad; si para eso había servido estar dos horas cocinando una porquería, valió la pena... Lo había valido por completo.
Con una sutil sonrisa en sus labios, el peliazul acotó:
- ¿Pizza?...
Y solo necesitó el asentimiento del Cisne para tomar el teléfono y marcar el número de la pizzeria más cercana.
Terminaron de almorzar en completo silencio, sin siquiera mirarse. Aquella distancia que había colocado el ruso estaba a punto de sacarlo de quicio... Sin embargo nada pudo hacer Ikki, supo que todo era por su culpa, así que su rubio se fue a dormir la siesta dejándolo completamente solo en la cocina.
Estar de vacaciones en el trabajo, representó una tortura para el Phoenix en esa semana, por suerte ya acabarían pero ¿Podría seguir así con su pato por mucho mas tiempo? No, desde ya que no.
Algo debía hacer pero ¿Qué? No alcanzaba con lavar la ropa, limpiar el departamento, cocinar... Eso reflexionó el peliazul mientras le planchaba las camisas a Hyoga, dejando las suyas para lo ultimo, total, hasta el lunes no necesitaba usarlas.
Suspiró derrotado por la situación, desenchufó la plancha y optó por lo ultimo que le quedaba, aunque le apenaba haber llegado a ese determinante punto.
Fue hasta el cuarto que compartía con el Cisne y en la obscuridad intentó guiarse hasta llegar al lado derecho de su cama, se quitó la camisa, el pantalón, las zapatillas y se acostó a su lado tapándose con las sabanas.
Se quedó en aquella posición, boca arriba, con sus ojos abiertos, su vista comenzó a aclararse poco a poco... En la penumbra ,el cuerpo del ruso reposaba apaciblemente de costado, dándole la espalda, con su torso desnudo.
Ikki se vio tentado, en apoyar su mano sobre su hombro y hacerlo girar pero... No era prudente hacer eso dadas las circunstancias, suspiró nuevamente, lo suficiente audible, sin buscarlo realmente ¿Hyoga estaba dormido?
Tomando coraje, el Phoenix lo rodea con sus brazos, apoyando apenas su pecho desnudo sobre la espalda igualmente desnuda del rubio, oliendo el sutil perfume que despedía su cabello, se quedó quieto, a la expectativa de alguna reacción por parte del otro.
El Cisne no reaccionó, aunque estaba despierto con sus ojos abiertos, también expectante.
- Hyo—Hyoga... Lo siento...
Por fin, el peliazul había dicho aquello dejando de lado su orgullo... Por fin, y no es que no se lo dijo antes, solo que esta vez el Cisne pudo sentir la sinceridad del otro en cada una de esas palabras, nacidas del corazón.
- Hyoga... Sé que estas despierto...
- ¿Qué quieres?... –Susurró el ruso con un tono de voz algo rudo, frío e indiferente como todo su porte.
Ikki guardó silencio, pues sintió esa punzada de hielo, sin embargo no amedrentó, e intentó decir aquello que ya le había dicho, pero realmente arrepentido.
- Sé que no tengo perdón...
- Menos mal que lo reconoces... –Ironizó el rubio sin dar la vuelta, ignorando a su pareja.
- Hyoga, por favor... –Suplicó algo molesto, pero supo que esa no era una actitud que debía tomar en tan delicado momento –Si aun estas aquí, es porque me amas y me perdonas...
Era cierto ¿Por qué Hyoga aun permaneció a su lado? ¿Por qué no se fue o lo echó del departamento? Algo había, y eso era amor, perdón, comprensión ¿No?.
- Que aun este aquí no quiere decir que te perdone...
El Phoenix sonrió apenas, motivado por esas duras palabras, pues eso significaba que lo amaba, que estaba allí a su lado por amor, aunque le costase perdonarlo.
- Te amo... –Dijo el peliazul sorpresivamente –Te amo tanto que no pude evitar decírtelo, cuando lo mejor hubiese sido callar la verdad...
- Me lo contaste porque te remordía la conciencia... –Acusó el Cisne comenzando a respirar con dificultad.
- No es cierto, Hyoga y lo sabes... Pude haberlo callado cuando vine de Grecia...
- ¡¿Por qué lo hiciste entonces?!... –Explotó el ruso dando la vuelta finalmente para sentarse en la cama --¿Por qué me engañaste con él? Porque te refriego, y me lo contaste porque no podías con la culpa...
- ¡No Hyoga!... Lo hice porque... Porque... –Intentó serenarse --¡Fue solo calentura! Entiéndeme, me dejé llevar yo... Eso no quiere decir que no te tuve presente... Por eso cuando llegue y te vi a los ojos tuve que decírtelo...
Esta bien, había sido muy estúpido de su parte... Ikki lo había engañado con Shaka y este no tuvo mejor idea que contárselo al Cisne cuando llegó, prácticamente hasta con lujos de detalles, lagrimas de culpa incluidas.
Si, había sido remordimiento, pero fue porque comprendió lo que había hecho y no lo pudo callar, no se lo pudo ocultar al ruso, había pasado días enteros sumido en sus pensamientos, y ya Hyoga estaba presionando demasiado para saber porque su hombre había regresado tan cambiado del Santuario...
¡Y claro! Cuando lo supo... Ardió Troya, pero... Por algo el Cisne no se fue de su lado... Por algo no juntó la ropa del Phoenix y la arrojó por la ventana... Por algo...
En la penumbra de la habitación, el ruso vislumbró apenas, los azules ojos de su hombre cristalizados... Tomo airé con cierta dificultad, y permitió que el otro quebrase esa barrera invisible que había puesto desde hacia dos semanas.
Con algo de duda, el peliazul levantó su mano para acariciar la pálida mejilla de su chico con el revés de su mano, lo tomó por la cintura y lo acomodó sobre su cuerpo acariciando sus cabellos.
Hyoga levantó su mirada de decepción que se encontró con la redimida de Ikki... Un beso, quizás, fue la ultima barrera que quedaba por quebrar entre los dos.
El Cisne entreabrió su boca permitiendo la invasión de esa lengua que tan bien conocía y que era motivo de su perdición.
Había extrañado el sabor del ruso, la textura de sus labios y su calidez. Había dolido esa brusca separación.
Las manos hicieron su parte, acariciando con devoción y admiración cada parte del cuerpo del otro. Las manos del Phoenix despojaron de su ropa interior al rubio, y este no se quedó atrás, hizo lo mismo con el peliazul, dejando al descubierto aquella erección tan sugestiva.
Dos semanas sin sexo era mucho para un ser humano que gozaba de ella casi todos los días con una fogosa intensidad. Tener cerca el cuerpo de Hyoga y no poder tomarlo había sido un real castigo, y se lo mereció, Ikki lo supo y por eso calló su dolor y su bronca.
Sin embargo ese dolor no lograba abandonarlo por completo. Observó la hombría despierta del Cisne, en igualdad de condiciones, y sin dudarlo, con sutileza, colocándolo de costado en la cama, buscó su miembro para atraparlo entre sus labios.
Hyoga ahogó un gemido para no demostrarle al otro cuanto lo había extrañado. Pero no lo pudo evitar, entrelazó sus dedos en la azulada cabellera de su hombre y abrió sus piernas lo mas que pudo.
Pero en la mejor parte, Ikki se detuvo, para contemplarlo un instante, para maravillarse con su vista. Se acostó boca arriba sobre la cama, y atrajo nuevamente el formado cuerpo de su amante para susurrar unas sinceras palabras.
- Sabes pato... Que te amo con locura...
El Cisne sonrió complacido, aunque quizás no era precisamente el momento ideal para ponerse románticos, siempre eran bienvenidos esos gestos esporádicos del Phoenix.
El peliazul abrió un poco sus piernas, para permitirle al ruso acomodarse mejor. Si no lo había desconcertado tanto las palabras de su hombre, su actitud terminó por descolocarlo completamente.
- Y además de eso... –Siguió Ikki hablando con profunda ternura –Eres el hombre que deseo a tal punto... Que deseo todo de ti... –Besó su cuello, mordiendo apenas.
Hyoga quiso acotar algo, decir algo cuando la punta de su miembro tomó un contacto peligroso con las nalgas del Phoenix, acaso ¿No le asustaba aunque sea un poco la situación? Mínimamente debía incomodarlo, pues el peliazul siempre buscaba las posiciones menos peligrosas para él.
- Perdóname... –Suplicó el Phoenix tomando el miembro del ruso para acomodarlo en su entrada.
- No Ikki... –Negó con su cabeza intentando salir de aquella posición --No debe ser así sino quieres, no quiero que hagas nada por obligación o culpa...
- Hyoga... –Lo interrumpió el peliazul –Quiero que me tomes... Tu solamente...
¿Valía la pena aclararle que quizás si era por culpa? O sea... Jamas le había permitido a su pato siquiera insinuar algo referente a su trasero... Para caer en las redes de Virgo ¡Es que no lo pudo resistir! Y aunque lo quiso negar, disfrutó realmente ser penetrado.
Sintió placer y culpa... ¿Cómo le permitió a Shaka tomar esa virginidad? Cuando su pato estaba en todo el derecho de poseerla. No, no debió haber sido así, aunque así fue... Y las cosas no se podían cambiar, lo hecho... Hecho estaba.
Ikki abrió un poco mas sus piernas con algo de pudor, Hyoga sonrió al notar este gesto en el siempre superado Phoenix... Besó sus labios en señal de agradecimiento, pero no pudo penetrarlo.
- Vamos Hyoga... Siempre me lo pediste y ahora que te lo doy...
- Si, pero es distinto... –Se quejó el Cisne quien aun permaneció con su hombría despierta, con semejante ofrecimiento no se dormiría así como así --¿Estas seguro?
- Tan seguro como que te amo...
El ruso no necesitó oír nada mas, besó la frente de Ikki y acomodó su miembro en su sagrada entrada... No estaba seguro de lo que hacia, y no por inexperiencia, sino porque no supo como tratar al Phoenix ¿Debía lubricarlo? ¿Debía motivarlo un poco mas? ¿Acariciarle el trasero antes de penetrarlo? ¿Introducirle un dedo?
El peliazul no le dio tiempo para decidirse por algo, elevó sutilmente sus caderas, y el glande se abrió camino por su intimidad, con algo de dificultad por la inexistente lubricación, pero así era mejor, sentir un poco de dolor como si ese fuese su castigo, la única forma de obtener el perdón.
El rubio no quiso ni pudo evitar un sonoro gemido masculino. Poso sus ojos en el rostro de Ikki para comenzar a empujar y adentrarse cada vez mas.
El rostro del Phoenix era todo un poema... Curvado en una mueca de placer y dolor al mismo tiempo, con sus ojos fuertemente cerrados, que abrió en cuanto pudo para deleitarse con la vista de su pato en una faceta desconocida para él.
Hyoga, aunque no quiso admitirlo en ese momento, reconoció que no había resultado difícil llegar hasta el fondo, desde ya que no, si ese lugar ya había recibido una invasión. Y se quedo con su miembro latente durmiendo en el preciado interior del peliazul quien comenzaba a jadear ansioso por sentir lo mismo que el hindú le había hecho sentir en su Templo.
Un lento vaivén dio comienzo, las caderas se movieron acompasadamente, Ikki siguió el ritmo de Hyoga, sintiendo como su propio miembro, apresada entre su abdomen y el del Cisne, se refregaba furiosamente a medida que el ruso incrementaba la velocidad.
El Phoenix cooperó abriendo lo mas que pudo sus piernas, el rechinar de la cama amortiguo esos gemidos que comenzaban a nacer de su garganta, gemidos avergonzados de real placer que solo su pato le estaba dando y de una manera muy particular.
Hyoga aferró las caderas de su hombre, hundiendo sus dedos para lograr penetrarlo con mas violencia... Sin buscar lastimarlo, desde ya, pero incapaz de poder evitar que su cintura se moviese frenéticamente por cuenta propia sin obedecer a su dueño y su deseo de no lastimar.
Cuando la intimidad de Ikki se dilato lo suficiente permitiendo la libre entrada y salida del miembro del Cisne, el verdadero éxtasis se hizo presente. No sabían cuando entraba y cuando salía, solo sintieron el placer recorrer cada célula de su cuerpo.
El Phoenix se descargo copiosamente sobre el vientre de ambos, ensuciando en parte, la cama en donde tantas sesiones de sexo y amor habían compartido juntos.
El olor tan característico del semen del peliazul, motivó por demás al ruso, quien apoyó su cuerpo sobre el de su amante para sentir la calidez de su vientre manchado de su propia esencia...
Entre tantas estocadas, el Cisne se descargó furiosamente, dejando mitadde su néctar en el sagrado interior de Ikki, y mitad en sus glúteos, ensuciando la parte interna de sus muslos.
Había sido abundante el néctar del ruso sin dudas, no se explicaba como aun podía seguir largando chorros de semen, pero la verdad... La situación lo había superado, y la abstinencia lo estaba matando.
Jadeante se dejó caer sobre el cuerpo de Ikki para descansar un poco, y en silencio así se quedaron un buen rato. El Phoenix acarició la rubia cabellera de Hyoga comprendiendo que el perdón había sido por fin otorgado y sino, no tardaría en llegar.
No necesitaron de las palabras para comprender que juntos había logrado salir de ese bache... El Cisne había perdonado a su hombre desde que supo de su engaño ¿Cómo juzgarlo? ¿Cómo echarlo de su vida si él había hecho lo mismo con Shun cuando el peliazul partió al Santuario?
Hubiese sido hipócrita de su parte, por eso no pudo echarlo de su vida, aunque no negaba que lo había enojado... Pero no lo pudo culpar.
Y al final, las cosas dentro de todo habían salido bien... Y aunque no quiso admitirlo, el ruso le debía una grande a cierto hindú, que había osado enseñarle a SU hombre los placeres del sexo sin prejuicios... Había sacado provecho de ello, pues el peliazul estaba a su lado, y era solo suyo.
FIN
¡Y de Seiya! Jajajaja! Dhu!
Ando monotematica con los fics :D Será porque me cuesta tanto ser infiel en la vida real que lo proyecto en fics xD
Le decía a Ice-Spirit, que este fic me estaba saliendo muy romántico para mi gusto... Muchos saben que después de cierto fic oda, me traumatice tanto, que me juré solemnemente no volver a hacer romance con estos dos, pero creo que dentro de todo se deja leer ¿No?
Quiero creer que tan feo no me salió.
Gracias por leer. |
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| Aphrodita |
Publicado: Sab Ago 11, 2007 6:30 am |
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Pegasus no Seiya

Registrado: 21 Jun 2007
Mensajes: 3355
Ubicación: En el teatro 'Solo para locos'
Reputación: 156.2   votos: 5
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Autor: OTORYKAEDE, 05/Abr/2007 14:14 GMT-3: escribió:
HOLA!!!
Me ha encantado el fic, ha sido sensacional y además, un Ikki UKE jajajjjajja.... Me encanta ver así al pollo, pero me has hecho sufrir un poquitín... parecía como si el pato estuviera deshojando una margarita... lo perdono... no lo perdono... lo perdono... no lo perdono... menos mal que ha sido que sí, vaya susto. Aunque no tenía otra opción pues él hizo lo mismo, y con Shun, algo a mi parecer peor que el Fénix. Sin embargo, tengo una duda ¿Harás una "continuación" en la que el pato confiese su infidelidad? Estaría muy bien. Ikki lo ha pasado realmente mal con lo que hizo y creo justo que el pato pase también por lo mismo... De todas formas me ha encantado el fic, muchas felicidades porque sabes como condensar una historia con tanto sentimiento en un solo capítulo... A ver cuando "alguna" aprende a hacerlo... jajajajja (esto va por mí, XD). BESOTES...
Pero nena! Mejor como la haces vos! Capi por capi, describiendo bien los sentimientos y las emociones, le haces real honor a los ODA's!!
mmmm Ahora... ¿Porque lo de Hyoga es peor que lo de Ikki? Digo, es un engaño al fin, no importa la otra parte... ¡Ah! Porque es su cuñado XDDDD Ya! entendí el punto
No creo que haga la conti, realmente lo prefiero así, al fin y al cabo se trata de eso, en cierta medida Hyoga fue más inteligente xD Y no se lo contó y se salió con la suya :P
Ademas si hago esa continuación, conociendolo como es el Phoenix, al Cisne no lo va a perdonar por haberlo engañado con su propio hermano, ni hablar del drama con Shun... Así que imaginate!, y como OdA no creo que quieras ver un fic patonejo
Muchas gracias bella por leer este fic!
Autor: Luribel, 09/Abr/2007 05:48 GMT-3: escribió:
Pato cabróncete!!! ... Con el hermano que lo engaña ... ( Que dios no es Patonejoooo!! Que es mujer y es ODA!!!! )
Jajaja
Y al pollo se le perdona haber caido en brazos de Shaka POWAAAAAAA
Jajaja
Me rei mucho con el final!!! Ruso malvado!!
Besitos
Luri
Gracias Luri por el interes en este fic!!!
Me hace ilu leer tu post!!!
Aunque Ikki salga uke jajajaja! TQM!
Autor: Gadya, 10/Abr/2007 13:33 GMT-3: escribió:
ikki lavando la ropa???????????????????? O_O Naaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh!!! No te puedo creer, pagaría por ver eso, si, por favor!!!! Boletos de primera fila!!!! YA!! XDDD
Y al final, el pato salió pillín también, ahora le debe una enorme a Shaka XDDD quién lo iba a decir, pero es cierto, Shaka se las trae XDDD
"Muchos saben que después de cierto fic oda, me traumatice tanto, que me juré solemnemente no volver a hacer romance con estos dos" ---> Qué fic ODA???? -_-UUU ya leí tantos tuyos que creo que perdí la cuenta, pero... no habrás hecho la novatada ya y yo no me enteré????? XDDD
Jajajaja! Y no solo eso!!! No solo lavando la ropa, sino aun peor ¡PLANCHANDO!
Ehjem... Compostura.
Shaka es... simplemente Shaka, lo puede todo en mis fics xDDDD.
Pues ese fic Oda del que hago mención... Mejor si no lo leiste nunca, creo que fue el tercero que hice, ¡patetico! Así se define jajaja! Esta sobre cargado y ademas es super cursi xD Se llama "Los secretos del corazón"
Aish! Recordarlo nomas me da nauseas.
Muchas gracias Gadya por tu lectura Nos leemos mi reina.
Autor: Gadya, 11/Abr/2007 14:34 GMT-3: escribió:
Ahhhh!!!! Si es ese, si, ya lo leì XDD (acordate que a los viejos los leì todos... a todos los leì!!!!!)
Jajaja! Seh! ese fic será recordado como una de mis "hijas bastardas"
Chales! Ese y "Eres mio" XP |
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