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| Ice-Spirit |
Publicado: Jue Ago 09, 2007 10:16 pm |
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Seiya Delirante en Potencia

Registrado: 28 Jun 2007
Mensajes: 4027
Ubicación: Esquina de Larco con La Marina, Haciendole 'cosas' a Anhell jajajajaj XD
Reputación: 838.6   votos: 1
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No se por que, pero me gusta hacer fics del tipo "lo que ud. no sabia sobre esto o aquello..." me gusta inventar este tipo de cosas
Advertencias: Algo de lemon, no mucho. tambien es ligeramente violento, pero no se asusten, no es nada muy fuerte.
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Luego de la resurrección de los santos dorados, la sabia Athena decidió que sus más fieles servidores, los bronceados, debían volver a entrenar. Sí, la sabia Athena, porque a Saori Kido la única neurona no le daría para tal idea. Si bien es cierto, habían alcanzado niveles increíbles de poder y concentración, sus técnicas eran aún deficientes y su conocimiento del cosmos, empírico. No tenían la culpa ellos, al haber sido entrenados solo para santos de bronce.
Hyoga y Camus no tuvieron mayor inconveniente en acomodarse, pues ya tenían una entrañable relación maestro-alumno y lo mismo se podía decir de Dohko y Shiryu.
Shaka y Shun tuvieron problemas de comunicación; para el joven Andrómeda, Shaka era una figura tan venerable que no sabía como dirigirse a él. El peor caso fue Aioria vs. Ikki: esos dos no parecían maestro y alumno, sino enemigos.
Por el contrario, en la casa de Sagitario todo era armonía y felicidad. Para Seiya, Aioros era como un dios, lo idolatraba completamente, obedeciendo sin chistar tanto en cosas como limpiar el baño o hacer 3000 flexiones. Por su parte, el santo guardián de la casa apreciaba mucho a su flamante discípulo, por haberlo sucedido en la misión de proteger a Athena a cualquier precio.
Luego de una intensa mañana de entrenamiento, los sagitarianos volvían a su templo, sudados y cansados. Subían tranquilamente por las escaleras de las 12 casas, saludando a los guardianes que encontraban a su paso, cuando al pasar por la casa de cáncer escucharon extraños ruidos y gemidos. Un Seiya alarmado quiso saber que pasaba, pero lo detuvo el brazo del arquero.
-Aioros algo extraño está pasando, es mejor ira a ver.
-No pasa nada raro Seiya; bueno, talvez si, dependiendo de la perspectiva con la que se mire.
-No te entiendo ¿Acaso sabes que pasa?
-Aphrodite está teniendo sexo con Death Mask.
El santo de Pegaso ya no era un niño inocente, pero lo que oyó salir de la boca de su maestro lo dejo atontado por un momento. Aioros lo dijo de una manera tan natural, como si dijera que compró pan ¿Como podía ser indiferente su maestro a algo tan… ¡tan!... algo como eso?
-¡Que asco, como permiten eso en el santuario de Athena!
-¡Seiya! No me digas que eres intolerante con los homosexuales.
Por alguna extraña razón el tono y la mirada de su maestro hicieron que el japonés bajara el cabeza, avergonzado. Pensándolo bien, era lógico que el gran Aioros fuera tolerante y benévolo aún con esa gente.
Por su parte, el griego se sintió un poco decepcionado por la intransigencia del joven Pegaso, especialmente habiendo sido criado en el santuario, donde no era cosa rara, ya que se practicaba desde los tiempos de la antigua Grecia. Incluso su propia casa… ¿o es que acaso no lo sabía?
Como sea, ambos siguieron avanzando, aunque ya no tan animados. Ambos iban en silencio, apresurándose para llegar a casa, donde cada uno en su habitación olvidaría el incidente. Una vez dentro, Seiya apresuró el paso y sin mirar a la cara a su maestro le avisó que se iba a bañar.
Una vez solo, el santo de Sagitario, pensó tristemente en su destino y en el de su pupilo. ¿Porque la suerte alineaba las estrellas en tan desdichada constelación? ¿No podía la flecha apuntar a otro lado? Claro, estas preocupaciones no las conocía el santo de Pegaso, incluso siendo el sucesor de la casa. ¿Como era esto posible? Todo el santuario lo sabía, aunque sea por rumor, hasta la clase mas baja de sirvientes se había reído al paso de Aioros pensando que este no los oía. Entre sus compañeros dorados no se tocaba el tema, pero él sabía que interiormente le tenían cierta lástima. En este punto sonrío el griego, ¿como podían tener lástima ellos, cuyas estrellas les marcaban con destinos quizá tan aciagos como el suyo? ¿No eran tan tristes como la suya las estrellas de los signos de agua, inclinadas a la lujuria? Death Mask, Aphrodite y Milo eran irracionales cuando se trataba de sexo, no conocían satisfacción; hombre, mujer, animal o cosa, nada los detenía en esos momentos. O que tal Virgo, todo lo opuesto, que quitaba a su protegido la posibilidad ser uno con otro, atado al sino de la virgen. Cada constelación del zodiaco estaba ligada a un gran poder, con el que servían a Athena, pero todas tenían una faceta aciaga, un hilo negro del que tiraba alguna parca. ¿No bastaba para los santos de Athena la certeza de una muerte pronta y violenta?
Como sea, estaba seguro, tristemente, que su pupilo no se salvaba de su suerte como futuro caballero de Sagitario, al parecer destinado por los astros desde la cuna. No saber lo que le esperaba podía ser peligroso, incluso podía llevarlo a una locura. Tenía que saberlo y el arquero decidió que lo sabría ahora.
Mientras su maestro tomaba la decisión, Seiya se sacaba la incomodidad y el sudor bajo la regadera. Quería olvidar cuanto antes aquella situación embarazosa, no sabía que sentir sobre su maestro. Por un segundo la idea de que Aioros fuera homosexual cruzó por su mente, pero se desvaneció tan rápido como llegó. No, él no podía serlo, lo creería incluso de Aldebarán, pero no de Aioros. Dejando de lado el tema, su mente fue a un lugar feliz que frecuentaba desde que terminaron las guerras: Ella. Se dio cuenta, o mejor dicho, se pudo dar cuenta de lo que sentía cuando acabaron las guerras. Había algo en su carácter que hacía que el santo de Pegaso sintiera que estaba viendo a la perfección en persona. Sus facciones no eran extremadamente hermosas ni tenía el cuerpo perfecto, pero al Pegaso le bastaba lo que esa mujer poseía y aún sus imperfecciones le parecían lindas. Sobra decir que estaba enamorado.
Sin embargo, como ya se dijo antes, el santo de Pegaso no era ya un niño. En la soledad de la ducha, mientras el agua masajeaba sus hombros cansados, el japonés comenzó a imaginarla de maneras que, tal vez, no le eran lícitas. Sus manos lo ayudaban a reemplazar a su amada, procurándose placer a si mismo, mientras su mente especulaba sobre las cosas que podrían hacer juntos.
Entonces se abrió la puerta del baño.
Seiya vio a Aioros entrar completamente desnudo al baño. Inmediatamente quitó sus manos de donde las tenía y balbuceó sobresaltado.
-¡Aioros! Te dije que yo me iba a bañar primero- dijo el chico tratando de tapar su erección, pero al parecer sus palabras no llegaban al griego, quien avanzaba con la mirada fija en los ojos de su alumno- ¡Que haces Aioros!- Seiya retrocedió al ver a su maestro entrar en la ducha. El agua que corría entre ellos no podía velar la mirada decidida del santo de Sagitario, que poco a poco perforaba el alma del Pegaso, logrando asustarlo.
El dorado acorraló a Seiya contra la pared de la ducha con una tranquilidad no exenta de fuerza, una seguridad que aterraba aún más al menor, para luego plantarle un beso. El japonés sintió la piel húmeda y fría del hombre que admiraba chocar contra la suya, empujándolo contra los azulejos. El shock impidió que pudiera defenderse, pero no que sintiera los vellos de Aioros mezclándose con los suyos y sus manos que ahora se colaban en su trasero.
-¿¡Que haces!?
Aioros no respondía. El menor sentía las manos ásperas del santo de Sagitario irrumpiendo en los lugares mas privados de su cuerpo, violando para siempre la integridad de esos lugares. Los manoseos a los que lo estaba sometiendo ese hombre lo hicieron sentir sucio, miserable. Claro que había tratado de defenderse, pero era sencillamente imposible, la fuerza de Aioros era mucho mayor. Incluso elevando su cosmos, solo conseguiría hacer estallar una que otra baldosa. Además el cuerpo del arquero lo aprisionaba contra el muro y su abrazo inhabilitaba los puños de su víctima.
Las lagrimas salieron de los ojos del Pegaso, quien librándose del beso furioso de Sagitario pudo desahogarse gritando al sentir el primer dedo irrumpir en su intimidad.
-¿Por qué me haces esto Aioros?
-Es necesario Seiya.
Por primera vez hablo el santo dorado. Relajando un poco la presión que ejercía sobre el cuerpo del menor, lo miró a los ojos. Su expresión no era socarrona o maliciosa como la de un típico abusador, sino de inmensa tristeza.
-¿Por qué? ¿Es por lo que dije de Cáncer y Piscis? ¿Acaso crees que sodomizarme así va a hacerme cambiar o que no puedo aprender con palabras? ¿Me crees estúpido?- el pequeño miraba furiosamente a su maestro- Vamos, dilo. Ya sé lo que todos piensan de mí.
-No, no es eso.
-Entonces dímelo desgraciado -gritó Seiya mientras sus puños se estrellaban sin concierto en la espalda de su maestro -¡habla!
-Si, soy un desgraciado, ambos lo somos. Dime Seiya, ¿qué estabas haciendo cuando entré?
-Eso no viene al caso.- contesto este sonrojado –Aún no me respondes.
-Yo se muy bien que hacías pequeño -dijo ignorándolo Aioros –te estabas tocando mientras pensabas en alguien.
-…. –Pegaso bajo la cabeza de vergüenza.
-No solo eso, también se en quien pesabas.
-¡Que! No puedes saberlo, nadie lo sabe.
-Todos lo saben Seiya, porque es tu destino.
El japonés se sintió confundido por las palabras de su maestro. ¿Como podía el destino regular algo como eso? Solo porque ella era… no, no podía ser.
-Mientes Aioros, tú no sabes nada, estás tratando de despistarme para no explicar tus acciones.
-Claro que lo sé, tú pensabas en Athena.
Los ojos marrones del joven se abrieron desmesuradamente, sin embargo era como si no viera nada. Dentro de él se arremolinaba el miedo y por fuera el agua tibia de la ducha no conseguía contrarrestar los escalofríos ni el sudor helado que recorrían su cuerpo. Seiya quería protestar, luchar por su amor, luchar contra el mundo si era necesario, pero su lengua quedo muda, pegada al paladar.
Lo se por que es una antigua maldición de esta casa- continuó el sagitariano- ya que las estrellas rigen nuestro destino, los dioses quisieron que la flecha de sagitario apunte a Athena. Por eso de esta casa siempre has salido los caballeros mas fieles, porque todos amamos a la diosa.-Aioros tomo la cabeza de su alumno suavemente y la dejo reposar en su hombro- Sin embargo nuestro amor no es el que debiera, sino esta empañado de lujuria. La diosa lo sabe, pero no puede corresponder como quisiéramos ya que es una diosa que quiere permanecer virgen. Así que para darnos un consuelo, la diosa nos dio esto…
En ese momento el dorado estrechó el cuerpo del japonés mientras hacía arder su cosmos y lo besó. Seiya se sorprendió, pues no se lo esperaba, pero comenzó a sentir algo distinto en ese beso. Era como si los pensamientos de su maestro y los suyos estuvieran sincronizados. Descubrió una nueva dimensión de Aioros, la cual se parecía mucho a su propio interior y que estaba llena de pensamientos sobre Athena. Curiosamente, eso no hizo que se sintiera celoso, al contrario, lo vio como un aliado o un cómplice, lo comenzó a ver como su apoyo, de pronto lo sintió atractivo, deseable. Cuando se dio cuenta, estaba besando apasionadamente a su maestro.
Sumamente sorprendido se separó de Aioros, pero sus brazos no dejaron de abrazarlo.
-¿Qué fue eso?
-Yo tampoco lo entendí cuando mi maestro me lo mostro. Eso fue el don de Athena para nosotros. Ya que estamos destinados a amarla sin esperanza, ella permitió que los santos que nacen bajo la estrella de sagitario pudieran amarse entre sí. A través de la pasión que sentimos por la diosa, podemos entendernos y confiar en el otro de una forma poco común, lo que hace que nos atraigamos mutuamente. Nunca dejaremos de amarla a ella, pero podemos encontrar consuelo en los brazos del otro.
-No se que pensar. Nunca me imaginé en otros brazos, mucho menos los de un hombre.
-Entonces mejor no pienses, ya sabes que no es tu fuerte.
Aioros se rió mientras Seiya inflaba los cachetes. Luego se llevo en brazos a la habitación donde comenzó a “convencerlo”. De ahí en adelante maestro y alumno fueron mas unidos que nunca, compartiendo ese secreto a voces, supliendo mutuamente la falta de la mujer que todas las noches posaba su vista en la novena casa.
Quizás no solo la flecha apuntaba….
FIN |
_________________ TODO ES TU CULPA!
por qué? pues porque YO lo digo XD
HAWK ES UKE!!!!
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Taller de p*vadas de Ice
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| MaodeN |
Publicado: Mie Oct 03, 2007 1:58 pm |
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Seiya Maníaco

Registrado: 04 Jul 2007
Mensajes: 280
Ubicación: viendo la lluvia caer =B
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me encanto el manejo de las palabras, lo haces tan ligero que el fic se te va como agua, otro punto fue como surge esta historia algo bastante interesante rompiendo con los esquemas basicos.
felicidades |
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| Ice-Spirit |
Publicado: Lun Oct 08, 2007 7:28 pm |
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Seiya Delirante en Potencia

Registrado: 28 Jun 2007
Mensajes: 4027
Ubicación: Esquina de Larco con La Marina, Haciendole 'cosas' a Anhell jajajajaj XD
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X_D si el fic se va como el agua, debe ser por que es un one shot(cortito)
Gracias por tus comentarios MaodeN, me alegra que te haya gustado. Y lo de romper los esquemas basicos, es algo que ya me es costumbre -alumno estrella(do) de Dita master- |
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| MaodeN |
Publicado: Lun Oct 08, 2007 7:48 pm |
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Seiya Maníaco

Registrado: 04 Jul 2007
Mensajes: 280
Ubicación: viendo la lluvia caer =B
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| si, pero he leido shots que de tantas palabras y vueltas al asunto se te hace tedioso y este fic en especial es algo que no tiene te felicito de nuevo (a ver cuando haces otro) n_n |
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| Ice-Spirit |
Publicado: Dom Oct 14, 2007 10:50 pm |
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Seiya Delirante en Potencia

Registrado: 28 Jun 2007
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Ubicación: Esquina de Larco con La Marina, Haciendole 'cosas' a Anhell jajajajaj XD
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Bueno, si estas impaciente puedes leer los viejos(porque los nuevos no tienen cuando acabar x_D)
Encuentro Fugaz - Camus x Ikki: Si creiste que este(esta cosa) era bueno, con el camus x Ikki vas a flipar. mi mejor fic, dicen
La falta de confianza - Hyoga x Ikki: Tu mente quedará permanentemente perturbada despues de que leas este Ikki uke. Escenas memorables.
Pollo desplumado - Ikki x Seiya x Ikki: Alguna vez alguien lo describio como "el fic más lúbrico que hubiese leido" o_O. Un secreto del fenix es revelado.
Hay más, pero no me atrevo a recomendarlos
Gracias por leer  |
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Taller de p*vadas de Ice
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| MaodeN |
Publicado: Jue Oct 18, 2007 1:14 pm |
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Seiya Maníaco

Registrado: 04 Jul 2007
Mensajes: 280
Ubicación: viendo la lluvia caer =B
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-me sonrojo-
si...este....yo lei el tercero -risita nerviosa- |
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