Pegasus no Seiya Registrado: 21 Jun 2007Mensajes: 3368Ubicación: En el teatro 'Solo para locos'Reputación: 170 votos: 5
Mi novio, mi enamorado, mi amante, mi hermano...
Aphrodita
Otanjoubo omedetou Shun... Fic dedicado al Santo de Andromeda por su cumpleaños: 9/9...
CAPITULO 1: Mi novio...
Esta bien, Ikki lo habia aceptado... Que mas daba... Ademas su querido otouto ya era todo un hombre con sus 19 años, por lo tanto nada podia recriminarle... Aunque tenerlo al ganso de cuñado... ¡Dioses! Encima de tener que aceptar que tu hermano es gay, tener que aceptar a Hyoga como cuñado y eso era mucho pedir para el pobre Phoenix.
Habia pasado mucho tiempo desde el gran "Caos", o sea desde que Ikki los sorprendio a los dos muy juntitos y acaramelados en la cama de Shun, vestidos por supuesto... Si no no habria ganso de que preocuparse... Pero eso fue mucho para el "¿sensible?" peliazul y lo llevo al limite de la locura... Por suerte entre Shiryu y Seiya lograron calmar a la "bestia" y a pesar de que los dos tortolitos tuvieron que pasar por varias situaciones caoticas, el rubio soporto o mejor dicho sobrevivio a Ikki, y la relacion siguio en pie... De esto hace ya casi 5 años, cuando Andromeda tenia tan solo 15 años... Asi que comprendanlo al pobre Phoenix.
La situacion del peliverde se podria decir que era entre graciosa y trajica... Si bien la relacion con el frio ruso habia comenzado de maravilla en una nube de amor apasionado, digamos que lo "frio" que tenia Hyoga habian terminado por congelar la relacion. Ni con salvavidas podia rescatar la relacion, aunque Shun lo intentaba contra vientos y mareas, pero como se dice en el boxeo: "Si uno no quiere, dos no pueden". Aun asi intentaba salir a flote juntos, recuperar la pasion perdida que solia poseerlos cinco años atras... No, si los dos se sentian como hombres de 50 años. Se amban, eso decian y se querian hacer creer... Pero si, se amaban, lo que sucedio fue un simple bache en la relacion, inevitable cuando llevas cinco años con la misma persona, solo debian tener paciencia y lo peor pasaria.
Al lado de los tortolitos y del resignado cuñado estaban sus dos amigos, quienes estaban mas que acostumbados con eso de verlos juntos y a los besos, aunque el Cisne solia ser reticente cuando habia gente... ¡Ja! Uno de los tantos motivos por el que discutian... Shun alegaba con justa razon que si ya todos sabian y se amaban por que demonios no podia darle un misero beso en la mejilla siquiera... Y cuando el rubio, resignado por escuchar siempre lo mismo, le tomaba la mano, Andromeda se ofendia y le recriminaba el echo de hacer todo por compromiso... Queria que las actitudes salieran de su corazon y no por que el se lo recriminaba o se lo recordaba... Asi que la relacion era un tanto tragicomica.
Shiryu, perpizcas a todo como siempre, noto la angustia de su querido amigo peliverde, y Shun era algo tan dulce que cuando uno lo veia mal se preguntaba por que le tenia que suceder eso a un ser tan especial. Seiya, cuando notaba que habia peleas entre ellos dos, que inevitablemente afectaba al grupo, trataba de levantar el animo con humor... En cambio el Dragon buscaba dialogo con Andromeda, para ver en que podia ayudarlo, sin embargo el peliverde no veia bien eso de andar contando a sus amigos sus problemas de pareja.
Pero como siempre, andaban mal unos dias, unos meses, pero luego andaban tan pegados al uno y al otro que todo se remontaba al comienzo de la relacion... De eso se quejaba el Pegasus y le recriminaba a su amigo pelilargo... ¿Para que meterse entre ellos dos si despues van a andar acaramelados por la vida? "Yo se lo que te digo" Decia siempre Seiya, y como siempre tenia razon, los tortolitos no podian, no sabian estar un solo dia separados... Por su lado Ikki no solia estar mucho entre ellos, errante como siempre, y a pesar de que al principio solia meterse entre ellos dos amenzando al ganso de que si lo hacia llorar a su otouto lo cocinaba vivo, pero como durante años Shun lo reto por inmiscuirse, el Phoenix aprendio a no meterse... Aun asi siempre se le escapaba algun reproche... Pero al igual que el Pegasus, sabia que cuando aquellos dos andaban mal todos andaban mal, pero era cuestion de tiempo hasta que se volvian a prometer amor eterno e incondicional. Sin duda a los ojos de todos, era una pareja perfecta, dulce, sensacional, con cosas en comun, congeniaban tan bien... Que daba envidia... Sin embargo para cierto Santo de Bronce las cosas no eran asi... Para Shiryu quien habia consolado incontables veces a Andromeda, no eran una pareja perfecta, en mas de una ocasion, entre lagrimas y sollozos se le habia escapado al peliverde ciertos detalles y anecdotas... Cuando el Dragon le preguntaba una y otra vez el motivo de su malestar, Shun resigando y abatido le daba los motivos... Por eso el pelilargo, con el tiempo habia elaborado una especie de rechazo hacia Hyoga... Si bien lo aceptaba como amigo, habian muchas cosas que no aceptaba... ¿Como podia tratar a un ser tan bueno y especial como Shun de aquella forma?... En fin, lo unico que podia hacer Shiryu era estar al lado de su amigo y consolarlo cuando lo necesitase, pero se hacia tan seguido... Cada vez eran mas las lagrimas de Andromeda dedicadas a la indiferencia del Cisne.
El pelilargo analizaba todo esto sentando en el amplio sillon blanco de la sala, mientras que Ikki quien recien llegaba hablaba con su otouto:
--¿Como te va con el ganso? ¿Pelearon nuevamente? Dime Otouto si te hace llorar... Que yo le hare llorar entonces.
--Niisan...--Reprocho Shun mientras dejaba la bandeja con las tazas y un plato con galletas.--Estamos bien...--Respondio brevemente, en realidad no estaban bien, pero por nada del mundo le diria eso a su niisan.
--¿Donde esta? Por cierto--Pregunto el Phoenix mirando al Dragon quien estaba sentado frente a él, su otouto se sento a su lado.
--Fue con Seiya a comprar la cena...--Respondio el pelilargo revolviendo la pequeña taza.--Algunos elementos que faltaban para la receta... Es dificil conseguir especias de otros paises aqui en Japon.
--¿Cocinaras para mi?--Pregunto el peliazul dando un sorbo a su te, aunque ya sabia la respuesta, siempre su amigo cocinaba cuando iba de visita a la Mansion y le encantaba ese "mimo".
--Si niisan... Sabes que si...--Respondio Andromeda con una sonrisa de una manera tan dulce que le provoco a el Dragon una sincera sonrisa... En realidad ultimamente el peliverde le generaba al pelilargo sinceras sonrisas demasiado seguidas para su gusto.
Hasta la llegada de Hyoga y Seiya los tres Santos se quedaron charlando de banalidades, riendo una y otra vez con las ocurrencias de Ikki, y las bromas que le dedicaba Shiryu, para luego pasar a ser él. el "blanco", mientras los dos hermanitos se desvivian por cargarlo. Sin duda, con la llegada del Pheonix el animo era mas jocoso, y sin motivos aparente el peliazul se comportaba de una manera tan suelta con el pelilargo como con su otouto, solo con Shun solia soltarse de esa forma, pero Shiryu le daba esa confianza que nesecitaba para ser el... Un Ikki que pocos conocian.
Una vez que todo estaba listo, el Dragon puso manos a la obra y comenzo a preparar la cena en compañia del unico que siempre lo ayudaba... Si: Shun... Sin embargo Andromeda fue detras de Hyoga pero cuando regreso a la cocina el pelilargo pudo notar su estado de animo:
--¿Que sucede Shun?--Pregunto Shiryu cortando algunas verduras sobre la tabla de madera.
--Nada...--Respondio el peliverde, pero su contestacion fue echa con enojo y resignacion, aun asi con su vista ensombrecida continuo cargando la olla con agua.
--Algo te paso... Estabas bien antes... ¿Fue por Hyoga?... ¿Que ocurrio ahora?
--Lo mismo de siempre, no te peocupes Shiryu, estare bien...--Dijo Shun sonriendo... Maldita sea ¿Por que Hyoga no se preocupaba por el de aquella manera?.
--¿Como no me voy a preocupar por ti angelito?... No me gusta que estes triste, no tu... No te lo mereces...--Dijo el Dragon perdiendose en la sonrisa de su amigo, en esa sonrisa que le agrandaba el corazon.
--Gracias... ¿Ves? Es esto lo que me enoja...--Se sincero Shun, aquellas palabras de su amigo le causaban un cosquilleo inexplicable en su estomago.
--¿Que es lo que te enoja? ¿Que yo te diga...?
Pero Andromeda no lo dejo finalizar, terminando de cargar agua y de poner la olla sobre el fuego le dijo:
--¿Como me va a enojar que me digas algo asi Shiryu?... No... Me enojan tantas cosas, no puedo ni siquiera llorar frente a mi novio sin que me recrimine una y otra vez por lo mismo.
--Que te recrimine por llorar...--Afirmo el pelilargo dejando caer la verdura sobre la olla cargada con agua.
--Claro... Si lloro por que me siento mal me dice lo sensible que soy y me pregunta con enojo por que diablos lloro... Y por supuesto, su contestacion me hace llorar y eso genera una nueva discucion...--Andromeda siguio con la preparacion del pescado, inundando la cocina con ese horrible olor.
--No te preocupes, no tiene nada de malo llorar... Cuando te sientas asi... Llora con migo que a mi no me molesta...--Consolo Shiryu sin entender muy bien la discucion de sus dos amigos, lo unico que le importaba era ver bien a su peliverde amigo.
En contestacion a tan reconfortantes palabras Shun le sonrio depositando su vista en los ojos de su amigo, un breve instante en que se sostenieron las miradas en silencio, hasta la llegada de Seiya quien preguntó si faltaba mucho para la cena.
--Recien comenzamos a cocinar...--Respondio el Dragon cuando pudo desprenderse de aquellos ojos esmeralda.
El Pegasus se quedo en la cocina dialogando con sus amigos mientras que en su cabecita, Andromeda se cuestionaba un sin fin de cosas, entre ellas que carajo le estaba pasando con Shiryu... Sin duda le hubiese encantado que su koibito tuviera su personalidad, de echo los fusionaria a los dos para hacer uno... Pero aun asi amaba a su ruso, con todo el corazon, aun era mas el deseo que le despertaba, el rubio era un amante sensacional y muy apasionado y cuando se descubria imaginado al Dragon en aquella situacion... Bueno pues, lo veia algo... Aburrido... Con el pelilargo la relacion se habia vuelto platonica sin lugar a dudas... Pero no podia dejar de amar a su Cisne de la noche a la mañana, no... Pero quien diria dentro de unos meses.
Dejo de pensar en esas cuestiones para concentrarse en las acotaciones de Seiya, quien era una persona que parecia no crecer... Siempre como un niño... Aunque sus acotaciones distaban de ser propias de un crio, pues con el Pegasus siempre se terminaba hablando de sexo, quien no se espantaba cuando Shun hacia alguna acotacion sobre su relacion... Le encantaba remarcar lo enorme que tenia el miembro su amor... Mientras que el pelilargo sentia morir cuando Andromeda hablaba tan bien y tan enamorado de aquel que lo hacia llorar... Maldicion ¿Quien lo consolaba cuando el frio Cisne le causaba heridas imposibles de cicatrizar?.
Seiya cambio de tema con la llegada de Ikki a la cocina, no era cuestion de morir por preguntarle al peliverde los detalles de su vida sexual. Aparentemente la presencia del Phoenix en la Mansion le quitaban las pocas ganas que siempre tenia Hyoga de sociabilizar, fue por eso que un intento vano Shun fue en busca de su koibito... Tantas ganas tenia de estar esa noche con los dos seres que mas queria... Subiendo las escaleras rumbo a los cuartos Andromeda se cuestionaba si estaba haciendo bien con insistirle tanto a su novio... Aun asi, llego a la puerta de su habitacion y entro... Sin golpear, no tenia nada que ocultar ¿No?.
En la cama el Cisne leia tranquilamente el manga de Kenshin que Shiryu le habia prestado n_n.
--Golpea antes de entrar...--Le recrimino el ruso.
--¿Tienes algo que esconder?--Respondio Andromeda de mal humor --Soy tu novio...
¡Un momento! La idea no era pelear, si no justamente todo lo contrario... Asi que para hablandar la situacion, el peliverde se sento junto a su amor y le pregunto que tal estaba la lectura.
--Bien... Hasta que interrumpiste, bien...
--Hyoga no seas asi, vine en son de paz... No quiero pelear...--Exclamo Shun forzando una sonrisa... Ultimamente con el rubio era forzar todo... Inclusive esforzarse en la relacion para que esta no se vaya a pique.
--¿Que sucede? ¿Esta la comida?
--No... Vine a verte...
En un esfuerzo, Hyoga lo atrae con un brazo a su pareja y lo acuesta sobre su pecho dejando el tomito de lado.
Comenzaron a dialogar acostados en la cama y besandose... Andromeda le relato todo su dia esperando a que su koibito hiciera lo mismo, sin embargo, aparentemente no estaba con ganas de hablar.
--Hyoga... Nunca me cuentas nada--Reprocho el peliverde incorporandose en la cama.
--Es que no tengo nada para contar... ¿Que quiere? ¿Que te invente una historia? Bueno...--Exclamo con molestia y con ironia continuo --Hoy me raptaron los extraterestres pero como le soy muy util a la humanidad me liberaron.
Cuanto odiaba Shun que el Cisne se comportara de esa manera, siempre tan pendejo... Aunque en realidad el tampoco se comportaba muy bien con el ruso... Pero uno siempre cree tener la razon y era en esos momentos cuando Shiryu aparecia en su mente con una fuerza inimaginable "¿Por que no eres como él?" Se preguntaba Andromeda abatido... "Que me importa, igual lo tengo a el" Luego de pensar en eso, se reprocho interiormente... ¿Como en un momento asi pensaba en su amigo? Eso no estaba bien, no era correcto... Por eso dijo:
--Hyoga... Me vas a perder si sigues asi... En serio te lo digo...
--Hu... Otra vez con eso...--Resoplo el rubio girando sus pupilas --Hace meses que me dices lo mismo... ¿Es que acaso tienes a alguien?-- Pregunto con sarcasmo.
--¿Que?... ¿No puedo "tener" a alguien?...--Respondio el peliverde con enojo.
Pero Hyoga supo en ese momento que era mentira, ademas su koibito no se comportaria nunca de aquella manera, no era su estilo, aun asi a pesar de estar llevandose tan mal ultimamente, lo amaba... Y no queria perderlo.
--Asi que tienes a alguien... Vete con el entonces...--El Cisne se enojo realmente.
--No... No quiero estar con otra persona... Hyoga...--Suplico Shun llevandose una mano a la frente --Te amo, quiero estar contigo... Pero tus actitudes me duelen.
Cansado de discutir y pelear, el ruso trato de llevar las cosas por otro rumbo... Nuevamente atrajo a su koibito y comenzo a besarlo... Ademas aquellas palabras, solo Andromeda podia hacerlo sentir tan especial y tan importante... Era en esos momentos cuando se sentia realmente un cretino por haberle mentido un sin fin de veces, y haberle engañado con ese tal Retsu que conocio en el instituto. En compensacion por aquello siempre creyo que lo unico que podia hacer por su amor era acostarse con el... Asi que besandolo en pocos segundos quedaron desnudos...
--Rapido... Por que esta mi niisan...--Pidio el peliverde, aunque ultimamente siempre era "rapido"... Solo sexo, practicamente no hacian el amor... Y Shun extrañaba eso.
Como si fuera un ritual, un repertorio que se conocian de memoria, Andromeda llevo el miembro semi-duro de su amante a la boca para lubricarlo y evitar que le doliera menos, aunque luego de cinco años estaba mas que acostumbrado... ¡Ah! Como extrañaban esa epoca en que la pasion era tanta que acababan tres veces sin descanso... El peliverde siempre recordaria la primera vez que Hyoga lo penetro, tan exitados estaban por lo "nuevo" que... ¡Eyaculo 7 veces en un dia! Algo unico e irrepetible que quedaria por siempre en el recuerdo. Cuando se canso de tener ese pedazo caliente en su boca se sento sobre el. La punta luchaba por abrirse camino a traves de su estrecho conducto, a pesar de que eran incontables las veces que habia entrado, Hyoga siempre le remarco con lujuria lo "cerrado" que era...
--Me encanta tu culito... Me apreta mucho la verga...--Dijo el Cisne disfrutando el momento.
--¿Si?...--Pregunto Andromeda con lujuria --Ahora te va a gustar mas...
Shun se sento con plena confianza y aquel miembro se perdio en su interior, se sentio lleno y con una fuerza interior renovadora... Necesitaba sentirse deseado. Con maestria, y la poca inocencia que el rubio conocia en Andromeda, este comenzo a cabalgar aquel miembro que se hinchaba cada vez mas, hasta endurecerse como una piedra... Sentir eso duro en su interior, le hacia delirar de calentura... Con una simple masturbacion, el ruso llevo a su niño al orgasmo ensuciando su abdomen, para luego concentrarse en la tarea de tomar al peliverde por las nalgas y gozarselo como solo ellos sabian gozarse... Si, uno de los motivos por los que seguian juntos era por el profundo deseo que se despertaban mutuamente. Un par de estocadas firmes, unos gemidos, jadeos y sonidos guturales reprimidos por la presencia del "niisan" y el Cisne descargo todo su semen en aquel lugar que le pertenecia hacia casi 5 años... 5 largos años... Cinco años con la misma carne.
Sin el repertorio de caricias que hacia dos años habian olvidado los amantes, se vistieron rapidamente ignorandose mutuamente.
--¿Vamos?--Pregunto Shun dando por obvia la respuesta.
--No... Avisame cuando este la cena que bajo.
Andromeda observo a su novio con enojo:
--Siempre es lo mismo... ¿Podemos bajar juntos? Mi niisan no te "comera"...
--Shun...--Exclamo con cansancio llevandose las manos a la cintura --No me obliges a hacer algo que no quiero... Sabes que con tu niisan no me llevo bien...
--¡Por eso quiero que bajes!--Dijo el peliverde harto de la situacion --¡Es mi niisan! ¡Intenta llevarte bien!
--Shun no empecemos con lo mismo... Hace cinco años que intento llevarme bien con él...
--Has esto por mi...
--No Shun...
--¿No lo haras por mi?--Pregunto Shun con las lagrimas a punto de surgir.
--No Shun, otra vez no, por favor... No empieces a llorar...
¡Para que!... Andromeda comenzo a llorar desconsoladamente, dolido no solo por el rechazo de su novio hacia su niisan, si no tambien por el trato frio, indiferente de quien debia entenderlo y por ende consolarlo.
--Voy al baño, cuando dejes de llorar volvere...--Susurro el Cisne cansado, dejando a su koibito llorando en el cuarto.
¿Por que Shun no podia entenderle? ¿Por que siempre discutian? No era tan dificil entender que no habia caso con Ikki, si tampoco el intentaba llevarse bien ¿Por que tenia que ser Hyoga el que lo haga? Era injusto... Eso creia siempre el ruso. Pero si amaba al peliverde ¿No podia hacerlo aunque sea por el? Pues, el rubio ya estaba cansado de intentarlo... No habia vuelta que darle, jamas se llevaria con su cuñado.
Shun se dejo caer en la cama de su amante, abatido frente a todo, a toda la relacion... No podia pasar un dia sin que le dedicase una lagrima... Peor fue cuando Shiryu aparecio avisando que estaba lista la cena. ¿Por que justo, en un momento como ese tenia que aparecer el Dragon?
--Y ahora que te hiso...--Pregunto el pelilargo con profundo enojo... Intentaba controlarse y no enojarse con Hyoga, pero era tan inevitable cuando lo veia llorar a Shun.
--Nada... No es nada... ¿Shiryu?...
--¿Que?-- Pregunto antes de alejarse
--No te vayas, por favor... Quedate a mi lado.
Shiryu intento no descontrolarse de emocion frente a aquellas palabras, aunque su corazon comenzo a latir desesperadamente amenzando con escaparse de su lugar... Se quedo a su lado acariciando su verde melena... Hacia cuanto tiempo que tenia ganas de posar su mano sobre sus rebeldes bucles, Shiryu se sorprendio al descubrir que hacia mucho mas tiempo del que creia.
Asi los encontro Hyoga, quien volvio del baño, arquenado sus cejas, gesto que solo fue visto por el Dragon... Un gesto de extremo sarcasmo... Si antes le caia mal el Cisne, el pelilargo no quiso reconocerlo pero en ese instante fugaz de indiferencia lo odio por unos segundos.
Andromeda al ver que su koibito habia regresado se incorporo del lugar y camino hasta el para abrazarlo por algun extraño motivo se sintio culpable... Pero... No estaba haciendo nada malo con su amigo ¿No?... Tal vez su culpa era a causa de sus pensamientos y sentimientos ocultos y guardados hacia Shiryu. En ese momento, cuando el peliverde abrazo a su novio dejando de lado al Dragon, a este el corazon se le partio en mil pedazos. Los brazos de Hyoga seguian en su lugar a un costado, aquella extraña situacion no le habia gustado para nada... El pelilargo al notar el tenso ambiente que se estaba creando en aquel cuarto dice para luego irse rapidamente:
--Vine a avisarles que ya esta la cena.
Cuando los tortolitos se quedaron solos, con culpa y remordimiento Shun le pregunto con aparente inocencia.
--¿Que pasa amor? Te noto distante...
En respuesta Hyoga lo abrazo y le contesto...
--¿Por que viene Shiryu a consolarte?
Andromeda penso bien la respuesta, muy bien... Y dijo:
--Por que tu no lo haces...
El Cisne comenzo a asentir y distancio a su pareja.
--Asi que el es la persona por la que te estoy perdiendo.
El peliverde abrio los ojos como plato... Sin saberlo en ese momento, Hyoga lo supo mucho antes que los otros dos implicados. Incredulo por lo oido Shun exclama:
--¡Hyoga!... Es solo mi amigo... Por todos los Dioses... Es Shiryu... Tu sabes como es...
--Sera Shiryu y todo lo que quieras, pero se preocupa demasiado, para mi gusto, por ti...
Andromeda fruncio el ceño, analizando las cosas... En su interior se dijo muchas cosas que lo hicieron sentir mal y con culpa, entre ellas la idea de que si se quedaba sin el Cisne, pues... Lo tenia al Dragon... Por Aphrodita, no podia pensar de aquella manera tan cruel... Luego del breve silencio miro a su koibito y le dijo:
--No se que decirte... No creo que Shiryu este interesado en mi...--A pesar de decir aquello en su interior supo que si asi era, era por completo su culpa... Ya que constantemente le alimentaba fantasias vanas, con palabras y sonrisas no propias de amigos, no era correcto dedicarle esas cosas a un amigo... A un simple amigo, claro, si se lo considera como tal.
--Eso es lo que tu crees, por que eres muy inocente en estas cosas...--Dijo Hyoga tranquilo al ver como aparentemente su novio no estaba involucrado en ese tema, luego lo abrazo y continuo: --¿Vamos a cenar?
Ambos bajaron a la sala y se sentaron a la mesa en compañia de sus amigos, hermano y cuñado... Un ambiente alegre se instalo en aquel lugar sin embargo cuando Shun intento tomarle la mano a su novio y este lo rechazo por el gran y no simple echo de que estaba Ikki, Andromeda se sintio mas que dolido, y en castigo por el trato, y para sentirse querido busco la mirada de su amigo pelilargo, quien le correspondio con sonrisas. Sin embargo el Cisne no noto esto, y para Shun era solo una venganza personal e interior, sin embargo eso desencadenaria muchas cosas.
Luego de la cena Shiryu levanto los platos y los llevo a la cocina, Hyoga se quedo dialogando con Seiya y con Ikki, a pesar de su presencia intentaba mantener un amena charla. Shun como siempre decidio ayudar a su amigo... Era el unico que le prestaba ayuda.
Sin embargo en la cocina el Dragon estaba mas que extraño, como nervioso... Esquivaba constantemente a su amigo, quien luego de 10 minutos se canso de hablar solo ¿Que pasaba con el pelilargo? ¿Por que no le hablaba? Quizas le habia dicho algo que le molestase, cuando tomo la decision de preguntarle que le ocurria, Shiryu observó la puerta vaiven que conducia a la sala y busco algo en sus bolsillos, sacando de alli lo que parecia ser un sobre y extendio su mano entregandosela a Shun.
--¿Y esto?
--Leela despues... Cuando estes mas tranquilo...
Nervioso, apenado y avergonzado, Shun guardo el sobre seguro de que era una carta... Pero ¿Por que una carta? ¿A el?... Se sintio emocionado, siempre quiso que alguien le escribiera... Preferentemente Hyoga y cartas de amor, pero este siempre alegaba que no era bueno con las palabras, asi que durante casi cinco años jamas le escribio algo a su novio que no fuera una nota diciendo: A tal hora vuelvo, te amo enternamente... Eso era lo mas dulce que el Cisne le habia escrito. Y ahora su amigo, le estaba dando algo que de seguro era una carta, pero... ¿Una carta de amor? Quizo salir corriendo para leerla pero quedaria muy evidenciado frente a su amigo, asi que opto por guardar el sobre en su bolsillo y seguir secando los platos que le saba Shiryu en completo silencio.
Cuando termino de lavar los platos en esa situacion tan incomoda que por suerte Seiya finalizo con su presencia en busca de cafe, Shun analizo la situacion y salio corriendo rumbo a la sala... Hyoga y su niisan solos... Podrian llegar a matarse entre ellos, aunque con el tiempo Ikki lo habia aceptado.
Asi los encontro en la sala, ambos callados, con los brazos cruzados, uno mirando el suelo, el otro el techo, tan opuestos... La escena era algo graciosa, aunque despues de casi cinco años lo que mas anhelaba Andromeda era que aquellas dos personas que mas queria se llevaran bien por el amor de Athena. La situacion lo desgastaba por completo, pero enseguida por la puerta de la cocian aparecieron Shiryu y Seiya trayendo consigo una badeja y cuatro tazas de cafe, Hyoga se puso de pie y dio las buenas noche depositando un beso frio e indiferente en la mejilla del peliverde... Quien quiso en ese momento, con todo su corazon, que su koibito compartiera dos segundos el dialogo ameno y calido que habia comenzado... Cuanto le hubiese gustado estar cinco minutos con su amor y su niisan, al mismo tiempo, en paz y tranquilidad.
--Asi que Saori esta en el Santuario...--Asintio el Pegasus dejando de lado la taza vacia. La muchacha habia salido una semana atras con suma rapidez por pedido de Shion.
--Asi es... Pero igual me aclaro que no es nada grave...--Acoto Ikki dando el ultimo sorbo a su cafe.
--¿Y tu como lo sabes? ¿Has ido al Santuario?--Pregunto Shiryu, aunque conocia a su amigo y supuso que asi era... Pues el Phoenix solia desaparecer y no sonaba extraño que anduviese por el Santuario.
--Si...
--¿Y a que has ido al Santuario niisan?--Pregunto el peliverde asombrado, su niisan se tomo su tiempo para responderle y pudo notar como ocultaba algo... La verdad.
--He ido, para... Arreglar... Algunos asuntos con el tema de... Las armaduras, de la sucesion de los Santos Dorados, como soy el futuro guardian de Leo...
Todos notaron el esfuerzo del peliazul por inventar algo rapido y creible, por lo tanto no insistieron... Ikki no quiso confesar que habia ido de visita a la Casa de cierto Dorado n_n.
Luego de un tiempo, entristecido Shun se despidio dando las buenas noches y abrazando a su niisan... Estaba contento de tenerlo ahi... Shiryu lo saludo con un gesto y le sonrio. Algo raro, un destello en sus ojos... Pero Andromeda no se quedo alli, sintiendose incomodo y nervioso, con un escalofrio en su interior, se retiro rumbo a su cuarto, en su mente solo tenia una cosa: Leer lo que Shiryu le habia dado... Emocionado cerro la puerta y se dejo deslizar hasta sentarse en el suelo, quito el sobre de su bolsillo y lo examino detenidamente. El sobre estaba practicamente en blanco solo en su frente decia Shiryu y el la parte de atras el nombre de quien la estaba leyendo, con la fecha... Una fecha bastante vieja, echa hacia un mes... ¿Por que se habia tardado tanto en darsela? Quizas por lo que contenia aquella carta... Su corazon latio aceleradamente cuando rompio el sobre delicadamente y extrajo de alli un par de hojas, la caligrafia de Shiryu era perfecta, un Hiragana hermoso y estilizado... Comenzaba sencillo, con el nombre de Shun... Cerro sus ojos y llevo las hojas hasta su pecho suspirando de emocion...
Bien, aclaracion previa... Los numeros entre parentesis indica que son poemas:
(1) "Elegia" de Miguel Hernandez
(2) "Me sobra el corazon" de Miguel Hernadez tambien... Este es uno de mis poemas favoritos, cuando termine el fic se los paso, por que aqui esta en fragmentos. Perdon Herman Hesse por no utilizar tus poemas esta vez... *_*
CAPITULO 2: Mi enamorado...
Shun reeleyo una y otra vez aquellas lineas, si bien no eran del todo claras, habia podido interpretarlas, llegando a lo mas profundo de su alma:
"Shun:
Perdon por la osadia de escribirte estas humildes lineas, pero me era imprecindible plasmar en una simple hoja todo lo que he tenido guardado por tanto tiempo... Perdon, quisas estoy siendo muy irrespetuoso pero te involucra, de una manera muy directa te involucra.
Como una buena fiebre iba a tu lado, (1)
como un rayo dispuesto a ser herido,
como un lirio de olor precipitado.
Siempre he estado a tu lado, aunque no pudieras verme, siempre me tuvistes ahi... Centinela de tus sueños y de tus angustias. Quizas como amigo ese lugar no me pertenezca, pero en mi corazon siento que asi es... Que mi lugar es a tu lado.
La inaplacable muerte nos espera
como un agua incesante y malparida
a la vuelta de cada vidriera.
Cientos de batallas he peleado a tu lado y cientos de veces he sufrido por la simple y a la vez compleja idea de perderte. La muerte nos acecha en esta corta vida... ¿Que mejor que vivirla junto a quienes queremos?.
¡Cuantos amargos tragos es la vida!
Bebio él la muerte y tu la saboreas
y yo no saboreo otra bebida. (1)
Te he visto llorar por el, infinidades de veces... No es por vanagloriarme pero fui tu pañuelo de lagrimas, y en un arranque de egoismo te pido que me devuelvas un poco de todo lo que te di... Para guardarlo conmigo y llevarmelo al Hades...
Siempre a tu lado, incondicionalmente... Tu amigo Shiryu..."
Andromeda cerro el papel y lo guardo en su bolsillo para luego ponerse de pie y caminar hasta su cama... ¡Dioses! Nadie le habia escrito nunca algo tan... Tan profundo... Nadie nunca le habia escrito algo. Boca arriba sobre su cama una sonrisa surco su rostro a la vez que una lagrima lo hiso en sus ojos... ¿Por que lloraba?... ¿Por que esa carta le demostro que se sentia solo o por que deseo que esa carta se la hubiese escrito Hyoga?... Quisas por ambas razones.
Solo habia una cosa por hacer, y las palabras revoloteaban en su mente, asi que se incorporo y busco su cuaderno blanco... ¿Que le escribiria? De seguro algo tenia que escribirle, por respeto aunque sea... El peliverde cerro sus ojos y dejo que las palabras que revoloteaban impacientes surguieran solas sobre el papel recien arrancado.
"Shiryu:
Como poder explicar lo que sucede en mi interior... No creas que fue una osadia ni una falta de respeto... Guardo tus palabras en este corazon cansado de llorar por un frio amor olvidado... Mejor dicho, que me tiene olvidado... ¿Por que te cuento todo esto a ti? Por el simple echo de que tu me escuchas...
Hoy estoy sin saber yo no se como, (2)
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy solo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazon
y ponerlo debajo de un zapato.
Estoy aqui, en esta tierra, en esta era, en esta epoca... Y el dolor se mitiga con personas como tu. Y cuando lloro y cuando sufro, inclusive cuando rio, si... Debo reconocerlo, ahi estas tu. Gracias por brindarme tu amistas, un tesoro que guardare por siempre conmigo, que no te quepa la menor duda. Perdon si estoy melancolico, perdon si estoy escibiendo cosas que quizas no quieras leer o que no esperabas leer, pero mi mano se mueve sola.
Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es dia de llantos en mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado.
Y miro a mi alrededor y veo mucha gente... ¿Pero quienes me llegan, quienes me tocan?... Vuelvo a llorar por que recuerdo lo que era ser niño, y esa inocencia que inavitablemente nos abandona cuando pisamos el campo de batallas... Yo tambien tuve miedo, y aun lo tengo... No a la muerte, si no a la vida. Y este dolor aqui, en mi alma que se resiste a abandonarme.
No puedo con mi estrella.
Y me busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,
y piendo en los mas altos campanarios
para un salto mortal serenamente.
Vuelvo a pedirte perdon si hoy estoy muy melancolico, no quiero que pienses que tu carta provoco esto, no... Si no todo lo contario. Esto lo tengo presente siempre, cada dia, aun cuando me ven sonriendo... La diferencia es que lo estoy plasmando... La primera vez que soy sincero inclusive conmigo mismo, y te regalo estas humildes palabras, a ti... Quien eres mi amigo, mi confidente, mi pañuelo de lagrimas... ¿A quien sino le seria tan sincero como ahora?... Junto a personas como tu, vale la pena seguir viviendo.
Quien te debe mucho: Shun..."
Shun reeleyo una y otra vez lo que habia escrito... No le agradaba mucho, sonaba muy extremista y fatalista, ademas... Era algo muy personal... Pero bueno, no le estaba diciendo nada malo, tan solo estaba siendo sincero con quien el creyo se merecia su sinceridad... Ademas, de alguna extraña manera el Dragon siempre lograba interpretarlo.
Andromeda, se sintio inconforme con el resultado, aun asi la dejaria tal cual estaba, pues habia surgido sola, guardo el papel en un sobre y luego en su bolsillo para despues quitarse la ropa y acostarse a dormir... Mañana... Mañana le daria la carta a su amigo pelilargo.
***
A la mañana siguiente Shun desperto sintiendose realmente bien, inexplicablemente feliz. Se vistio asegurandose de que tenia aun el papel, la carta que le habia escrito a Shiryu aun en su bolsillo. Bajo a la sala y la atraveso rumbo a la cocina, como supuso, como siempre era, el Dragon ya estaba levantado. Una sonrisa, dos sonrisa... Se sonrieron mutuamente, el pelilargo comprendio que su amigo habia leido la carta, aun mas cuando este le extendio un sobre. Andromeda aprovecho la ausencia de todos y tomando coraje se la dio... Sin palabras, sin decirse nada. Shiryu tomo el sobre y justo cuando lo guardo aparecio Hyoga por la puerta vaiven.
--Buenos dias...--Saludo el Cisne y acercandose a su koibito lo beso en los labios... El Dragon desvio su mirada para que aquello le doliera menos.
--Buenos dias amor...--Respondio el peliverde con una sonrisa --¿Me acompañarias al centro hoy? Necesito comprar un par de cosas...
--Pero...--El ruso negandose a acompañarlo, al ver el rostro de su koibito se arrepintio --Bueno, esta bien...
--No... Deja...--Sentencio Shun dolido por la negacion... Shiryu comprendio el momento y decidio alejarse del lugar.--Le dire a mi niisan que me acompañe...
--Shun...--Bufo el rubio mas comodo de estar a solas --No comiences... Por favor...
--Hyoga ni siquiera me quieres acompañar ultimamente...--Se quejo Andromeda.
--Pero te dije que si...--Se defendio Hyoga... Creyo que no era para tanto, pero su koibito estaba muy sensible.
--Al principio te negaste...
--Shun... ¿Por que siempre le buscas la vuelta a todo lo que yo digo? Siempre me cuestionas... Si hago algo o digo algo... Todo es para pelea... Basta...
La contestacion del peliverde se vio interrumpida por la llegada de Ikki a la cocina.
--Buenos dias otouto...--Saludo el Phoenix, para luego dirigirse a su cuñado --Buenos dias--Saludo secamente y recibio una contestacion igual.
Shun observo a su pareja y le sonrio susurrandole:
--Perdon...
Luego busco abrazarlo pero con señas el Cisne le dio a entender que la presencia del peliazul dificultaba las cosas. Harto del rechazo Andromeda se va de la cocina asestando un portazo... La puerta vaiven golpeo violentamente contra la pared. El ruso suspiro cansado justo cuando su cuñado da la vuelta abandonando la tarea de desvalijar la heladera.
--Escuchame ganso... Sere claro y directo...--Sentencio Ikki con voz grave... El rubio se lo vio venir, como siempre ocurria cuando los dos quedaban solos, el Phoenix lo amenazaba --Si descubro que mi otouto sulta una simple lagrima por tu culpa... Te mato... ¿Me escuchaste?
--Solo por que eres su niisan...--Comenzo a decir Hyoga entredientes --Solo por que el te quiere... Pero si no seria por él, ya te hubiese roto todos los dientes...
Ikki se paro desafiante, erguido, dispuesto a pelear, pero lo sabia... No podia golpear al Cisne, se lo habia prometido a Shun, al igual que el ruso sabia que no podia ponerle un solo dedo encima a su cuñado, eso seria el motivo suficiente para que Andromeda terminase con el.
--Intentalo...--Desafio el peliazul cansado, sabia que si Hyoga lo golpeaba su otouto tomaria la decision de dejarlo.
--No voy a caer en tu trampa...--Dijo el Cisne dejando a su cuñado al descubierto.
Sin dar el brazo a torcer, Ikki con cierto asco en sus palabras lo miro en forma despectiva a la vez que le dijo:
--¿No te das cuenta de que mi otouto esta contigo por lastima? Dejalo en paz, se merece algo mejor...--En su interior asi lo creyo el Phoenix... Que su otouto merecia algo mejor, por que a pesar de negarlo, el podia ver en sus ojos su dolor, y cuanto le dolia a él ver a su hermano menor triste por ese cretino.
El ruso decidio que para no empeorar la situacion lo mejor era irse, pues si se quedaba dos segundos mas alli golpearia tanto a su cuñado y con tantas ganas hasta que sus nudillos quedaran manchados de sangre.
Llego a la sala y sentado en el sillon estaba su pareja, aparentemente llorando y a su lado... Si, como hacia tiempo el rubio lo habia notado estaba Shiryu consolandolo... ¡Maldicion! ¿Algo mas en ese nefasto dia? Su novio enojado con el, su cuñado amenazandolo, y su amigo de batallas, su amigo de la vida intentado robarle el novio... Era damasiado para Hyoga.
Cuando el Dragon noto la presencia de aquel que permanecia en las noches al lado de su amor, se levanto del sillon y se fue para dejarlos solos. Hyoga se sento junto a su koibito y mirandolo friamente le pregunto de una buena vez, no podia seguir mas con eso:
--Shun... ¿Que hay entre tu y Shiryu?
Andromeda levanto su vista dejando al descubierto su rostro empapado por las lagrimas, sus ojos despedian cierta furia, una furia que el Cisne solo habia visto en los ojos de su cuñado.
--¿Me estas preguntando en serio?--El peliverde pregunto con mucho enojo en sus palabras.
--No te enojes...--Pidio el ruso con una extraña dulzura, inexistente en el.
--¿¡Como quieres que no me enoje si despues de lo que paso vienes y me increpas algo asi!?
El rubio comprendio que si algo sucedia, y el estaba seguro de ello, su koibito no estaba dentro de ese juego... Asi que lo abrazo para calmar su furia.
--Tranquilo... Perdon... No me gusta que llores... Menos por mi culpa...
--Estoy bien...--Tranquilizo Shun. --Pero no se por que siempre sales con eso de Shiryu...
--Shun... No soy idiota...--Pero al ver que su pareja se incoporaba con la vista enojada y asombrada busco tranquilizarlo --Tranquilo, se que tu no tienes nada que ver ¿Cierto?... Pero es claro el interes de Shiryu hacia ti Shun... ¡Vamos! Hasta un ciego puede verlo...
--Estas equivocado amor... El interes de Shiryu es por amistad y no otra cosa...
--Eso es lo que tu piensas... Pero yo desde afuera puedo ver las cosas con mas claridad...
Shun guardo un momento de silencio y sonrio entrenecido frente a la situacion que se estaba dando... Nunca, jamas en esos cinco años de noviazgo su koibito le habia demostrado celos y esa era la primera vez. Incorporandose, Andromeda observo a su novio a los ojos y sonriendo le dijo a la vez que le estampo un beso:
--Estas celoso... Jajaja... Por todos los Dioses, Hyoga estas celoso...
--¡No es cierto!...--Exclamo el rubio defendiendose, pero una pequeña sonrisa lo delato.
Y asi se quedaron un buen rato, tirados en los sillones besandose y mimandose.
--Igual... No me agrada que el te consuele...
--¡Hu! Otra vez con eso...--Se quejo Shun divertido, luego de unos cuantos minutos Hyoga siguio con lo mismo.
--Bueno... Pero no es correcto, yo soy tu novio... Me parece desubicado de su parte...
--Se preocupa por mi... Es un buen amigo...--Defendio el peliverde a Shiryu.
--Estoy seguro de que quiere ser algo mas... Pero tu no lo ves, no te das cuenta por que eres muy inocente... Ven aqui...--Dijo Hyoga atrayendolo nuevamente --Eres mi niño... Eres mi pequeño.
Shun sonrio, aparentemente las situaciones, el echo de que Shiryu comenzaba a ser una amenaza para su koibito, alentaba a este a luchar por la relacion... Andromeda sonrio contento, Hyoga comenzaba a ser el de antes... Pero bueno, eso duraria lo que duro este pensamiento ¿A quien querian engañar?... La relacion habia muerto desde hacia muchisimo tiempo.
Al mismo tiempo que el peliverde pensaba en que Shiryu de seguro ya habia leido la carta, se pregunto si su pareja seguiria comportandose igual... Y el miedo lo invadio... ¿Y si comenzaba una enemistad? Quiso preguntarselo y el Cisne le dejo en claro que Shiryu era un amigo muy querido por el, claro... Siempre y cuando sea solo un consuelo y no intente ser otra cosa mas... Ahi la situacion seria otra. Shun suspiro aliviado y aprevecho que su niisan se acerco a la sala para preguntarle si podia acompañarlo al centro despues de desayunar. Luego de aceptar y de esperar a que Seiya despertase los cinco comenzaron a desayunar y los hermanitos se fueron.
Ikki y Shun pasaron toda la mañana afuera, almorzaron juntos en un pequeño y acojedor restaurant, mientras en la Mansion, especificamente en la sala dos amigos se encontraron solo... Pues Seiya se habia ido a bañar... Ademas en semejante Mansion no era dificil hayarse solo con alguien. Tanto Shiryu como Hyoga notaron un clima tenso entre los dos, como la situacion no daba para mas y el Cisne era un hombre de pocas pulgas y pocas palabras decidio hablar, pero se vio interrumpido por la oportuna llegada de los hermanos.
***
Esa noche el Dragon comenzaria con algo que seria cotidiano entre el y su amigo peliverde, le entrego una carta cuando tuvo la oportunidad... Como si fuera algo prohibido, o como si estuvieran haciendo algo malo... Asi, pasarian los dias, las semanas y Shun recibia cartas a la vez que respondia. Era algo gratificante recibir los escritos del pelilargo... Shun se sentia inmensamente feliz cuando eso ocurria, mas cuando discutia con su koibito, las cartas de Shiryu le llegaban a lo mas profundo de su corazon y lo hacian sentir menos solo en el mundo, ademas pensaban tan igual en algunos aspectos de la vida, casi los mismo puntos de vista frente a la amistad, el amor, la guerra... Cosa distinta con Hyoga quien no se preocupaba por analizar demasiado las cosas.
Fue una mañana en que todo se desmorono, por lo menos para Shun... A su lado, en la cama, despertó Hyoga, luego de una noche furtiva de sexo aprovechando que el niisan se habia ido de la Mansion una vez que encontro un pequeño apartamento para alquilar. Al descubrir que su koibito dormia profundamente le dio pena despertarlo... Decidio vestirse cuando un papel sobre el cuaderno de Andromeda le llamó poderosamente la atencion... Si... Era una carta de Shiryu... Por todos los Dioses que no la leyera, que no le diera importancia, al fin y al cabo disimulaba entre las hojas del cuaderno... Pero la fuerza del engaño lo llevo a descubrir:
"Shun:
Aqui, yo otra vez... Siendo osado, siendo atrevido, hasta me atrevo a decir irrespetuoso... Gracias por responder una y otra vez mis locuras... Gracias por brindarme aquello que no merezco... Una y otra vez: Perdon y gracias. Y aqui estoy, yo, otra vez, este hombre que finje no sentir lo que lo esta matando, perdon pero esta carta, por como la comence sera muy distinta al resto.
Si no fuera ¿Por que?... No se por que,
mi corazon escribiria una postrera carta,
una carta que llevo alli metida,
haria un tintero de mi corazon,
una fuente de silabas, de adioses y regalos,
y ahi te quedas, al mundo le diria.
Las cosas suceden, no es tu culpa, no es mi culpa, ni la de nadie. Te escribo esto para que sepas que aqui estoy, te sirva o te importe poco aqui me tienes, como ya te dije millares de veces incondicionalmente. Pero aun asi, no soy sincero, no eres sincero, no somos sinceros... Perdon por hablar por ti... Pero hay tantas cosas que no te digo y que me las guardo... Muy profundo en mi corazon. Palabras ¿Que son? El medio para comunicarnos... Y aun asi no te digo lo que realmente quiero decirte.
Yo naci en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale mas que toda la alegria.
Estamos aqui, jugando a un juego al que no nos gusta jugar, al juego de los humanos y sus emociones humanas... Estoy triste, si... Me lo has preguntado y te respondo un poco tarde... Pero al ver tu sonrisa me doy cuenta de que no tengo motivos para estar triste... Pero son tan escasas las oportunidades en las que te veo sonreir, es que ultimamente lloras mucho... Y mucho mas que antes.
Un amor me ha dejado con los brazos caidos
y no puedo tenderlos hacia mas.
¿No veis mi boca que desengañada,
que inconformes mis ojos?
Cuanto mas me contemplo mas me aflijo:
Cortar este dolor ¿Con que tijeras?.
Esta es la carta del perdon, tal vez antes no he sido tan osado o tan directo como en esta oportunidad, pero me es impresindible decirte lo mucho que ansio arrancarte esas sonrisas, ser yo el motivo de tus alegrias... ¿Es que no puedes darte cuenta lo especial que eres? Aunque nadie parezca notarlo quiero que sepas que yo si lo he notado y por eso siento que tengo el derecho, ya que te descubri, de pedirte que sigamos esta vida juntos, aunque como me has dicho antes, se que estamos juntos, pero yo te necesito por entero.
He dicho... Tu "Lo que sea" Shiryu..."
Hyoga suspiro y busco tranquilizar su descontrolada respiracion... Su corazon latia a mil por la simple idea de ver como estaba perdiendo a Shun... Paso unos cuantos minutos sentados con el papel entre sus manos, asi lo encontro Shun cuando abrio sus ojitos... Su mundo, su pequeño mundo se le vino abajo... Si mal no veia, su koibito tenia entre sus manos una carta de Shiryu... ¡Dioses y el maldito Destino! ¿Justo tenia que ser esa? La mas comprometida... La situacion no podia ser peor.
Andromeda se incorporo en la cama y llamo a su novio, en la penumbra del cuarto el Cisne giro su cabeza para depositar su vista mezcla de dolor y enojo en el rostro del peliverde:
--Asi que entre tu y Shiryu no hay nada...--Sentencio Hyoga profundamente dolido arrojando la carta.
--Mi amor, se que es dificil de ver... Pero creeme que no sucede nada entre nos...
--¡No me digas "mi amor"!...--Exploto el Cisne, con las manos en su cintura dejo caer su cabeza tratando de regularizar su agitada respiracion que comenzaba a alborotarse.
--Hyoga... Se que es dificil que me creas... Pero sabes, me conoces... No te mentiria, no podria engañarte...
--¡¡¿Esto te parece que no es un engaño Shun?!! ¡¡¡Esto!!!--Exclamo el ruso furioso levantando el papel para arrojarselo a la cara.
--No te engañe nunca Hyoga... Mirame... Amor mirame... Escuchame bien...--Dijo Andromeda cuando se puso de pie y se acerco a su novio para tomarlo por lo hombros y de esa manera obligarlo a que lo mire --Te amo, no te cambiaria por nada ni por nadie...
--Es un engaño... Aunque no te hayas acostado con el... Shun...--Dijo el rubio con la voz quebrada, jamas se habia puesto asi de esa manera tan destrozada --Shun... Me hace sentir peor, el solo echo de pensar que te perdi... QUE ME IMPORTA SI GOZASTE CON EL O NO...--Levanto su voz para luego tranquilizarla --Es peor saber que tu sientes lo mismo.
--No Hyoga... Yo no siento lo mismo...
--¿Seguro que no sientes lo mismo Shun?
Andromeda analizo bien la respuesta y decidio ser sincero:
--Bueno... Debo confesar que me senti confundido en su momento pero... Tengo en claro mis sentimientos... Y puedo asegurarte de que no me acoste con él ni siquiera lo bese...
--¡IGUAL ES UN ENGAÑO!--Exclamo el rubio enojado frente a las palabras de su koibito, quien exploto harto de que su hombre no le creyera.
--¡Tu me dices eso cuando estuviste en la misma situacion! ¡Yo te perdone! ¿¡Por que tu no, entonces!?--Dijo el peliverde como si las personas actuasen igual... --Por lo menos no lo bese...
--No Shun... No salgas con eso... No tiene nada que ver...
--¿Ha no?-- Pregunto Shun enojado --Besaste a Retsu y me dices que no tiene nada que ver con el engaño.
Hyoga se tranquilizo un poco con esas palabras, pues en su interior en su memoria, la imagen de Retsu llego a su cabeza, la idea de que habia engañado a un ser tan unico como Andromeda, haciendole creer que habia sido solo un beso cuando bien se lo habia gozado esa tarde... Pero en su cobardia, el Cisne solo confeso hasta el beso ¿Para que decirle la verdad? Lo lastimaria, ademas se amaban, y eso seria motivo mas que suficiente para una separacion. Tal vez por esto Hyoga no estaba del todo tranquilo, aunque no... Shun no era asi, su peliverde era muy timido para esas cosas... Pero un engaño fisico no es lo mismo que un engaño sentimental.
--Esto es distinto, estamos hablando de Shiryu ¡Por todos los Dioses!... Yo confie en el...--Dijo el rubio abatido.
--No digas eso Hyoga... Shiryu es un amigo... Un amigo de los dos.
--¡¡¿UN AMIGO!!?...--Exclamo Hyoga incredulo por lo que oia --Parece que no has leido bien esta carta... Aqui dice clarito sobre sus sentimientos, ademas...--Dijo observando la carta --Le respondiste... ¿Cuantas veces? ¿Desde hace cuanto que ustedes dos se cartean?
--No fueron muchas...--Shun supo que por lo menos debia decirle la verdad.
--¿Cuantas? ¿Desde hace cuanto? ¿Un mes, dos meses?
--¡No se!... Hace bastante.... Unos cuatro meses...
--¡¿Cuatro meses?!--Hyoga se sento en la cama y a su lado se sento su koibito.
--Por favor Hyoga... Perdoname...--Pidio Shun, aunque el no habia echo nada malo se sentio culpable...
--Ponte en mi lugar Shun...--Dijo el Cisne con la voz apagada.
--Lo se...--Andromeda rompio a llorar preso de la desesperacion de no poder hacerle entender que lo amaba, que nunca lo cambiaria por nadie, que lo necesitaba...
--Ya no llores...--Dijo el rubio atrayendolo hasta su cuerpo, sin embargo en sus gesto y en su rostro aun se podia sentir el rechazo --Dime Shun... Se sincero y te creere...--El ruso lo miro a los ojos, pues Shun no era buen mentiroso --¿Tu no sientes nada por Shiryu?
--Ya te dije...--Shun fue sincero nuevamente --Me senti confundido... Pero hoy en dia estoy mas que seguro de mis sentimientos...--Con lagrimas en sus ojos intentando contenerse prosiguio--Te amo... Te necesito, quiero morir a tu lado...
--Perdon...--Pidio el Cisne rompiendo a llorar... Shun se asusto, nunca lo habia visto asi, por lo que cambiaron de roles, era Andromeda quien abrazo a su koibito mientras este continuo hablando --Es mi culpa, te descuide... Por eso. Perdon...
--Mi amor...--Susurro el peliverde.
Ambos se quedaron llorando, aun angustiados en la cama de Andromeda, abrazandose fuertemente. En su interior Hyoga odio a Shiryu con todas sus fuerzas, mientras que Shun se odiaba a si mismo con las mismas fuerzas... Creyo que las cosas entre los dos cambiarian, pero nadie cambia por amor, las personas son quienes son... Eso descubrio el peliverde cuando, despues de ese incidente las cosas siguieron su curso y comprendio que, o debia aceptar la indiferencia del Cisne o debia separarse de el... Por temor a la soledad o lo que fuera, lo llevo a tomar la primera opcion... Ya estaba cansado de preguntarle a su rubio si se habia hartado de el... En su interior ambos sabian que ya estaba mas que desgastada la relacion, pero ninguno quiso afrontarlo, ni en su momento ni ahora.
***
Los meses transcurrieron... Shun le hiso saber a Shiryu que Hyoga estaba al tanto de las cartas... Como si fueran culpables de algo ¡Por Aphrodita eran tan solo cartas!... Sera tal vez, que en el interior de los dos, sabian todo el tiempo que esas lineas eran mas que una simples palabras.
Igual para el Dragon no le hiso falta estar al tanto del incidente, ya se notaba con el rotundo cambio en Hyoga quien se comportaba de una manera hiriente y despectiva hacia él. Andromeda tambien noto la creciente rivalidad que dia a dia surgia entre quienes eran amigos de la infancia... Cuanto le dolió ver aquello, ver como la amistad comenzaba a morir junto a la relacion con el Cisne... Acaso ¿No habia nada por hacer para evitar el apocalipsis? Aparentemente no... Los sentimientos controlan a la persona, por mas que la persona quiera controlar a los sentimientos... Es en vano, nunca lo consigue.
Ikki solia visitar asiduamente a sus amigos y hermano, pues el pequeño apartamento estaba cerca, él y Seiya parecian estar completamente ajenos a este Caos, o por lo menos disimulaban bastante bien su ignorancia... A simple vista la amistad entre los cinco seguia su normal curso, aunque entre Shun, Shiryu e Hyoga era claro que esa amistad distaba mucho de serlo.
Aunque se le echase la culpa a Shiryu, este no la tenia... La relacion de Shun y el Cisne parecia irse a pique cada vez mas... El ruso siempre le alegaba a Shun el echo de la constante presencia de Ikki en la Mansion, eso desgastaba la relacion... Pero Andromeda no podia aceptar que su novio le dijese que la culpa la tenia su niisan... Por todos los Dioses, Shun siempre interpretaba mal lo que el ruso queria decirle... Era claro que el Phoenix hacia lo imposible por que los dos estuvieran separados la mayor parte del tiempo... Sin contar por supuesto, la siempre y constante figura de Shiryu... Otro tema. Sentados en el parque, lejos del hermano sobreprotector, y del amigo enamorado Hyoga le contaba, ya a estas alturas por compromiso, su dia:
--Por cierto, la semana que viene hay una convencion... Todos los del instituto van a ir, es una especie de seminario, pero hay que pagar.
--¿Cuanto?...--Pregunto Shun acurrucandose en el pecho de su hombre, el sol ya se habia ido.
--55 Dolares...
--¡¡Huuu!!--Exclamo Andromeda sorprendido...--Eso es mucho dinero.
--Si, pero es un seminario... Se puede llevar a alguien... Termina tarde, y mis compañeros tienen planeado ir a tomar algo despues...
El peliverde lo miro con una sonrisa a la vez que preguntaba:
--¿Puedo ir?...
--Por supuesto que puedes ir... Me encantaria... Pero, no creo que vaya, no tengo ni para pagarme a mi...
Al ver el rostro de decepcion de Hyoga, Andromeda busco consolarlo...
--Si quieres puedo pedirle a mi niisan prestado...
--NO...--Nego el rubio rotundamente --No, no y no... No a tu niisan...
El peliverde bufo y no siguio insitiendo, ultimamente "Ikki" y "niisan" eran palabras prohibidas en su relacion. Observo que su koibito tenia algo mas para decirle, por eso con la mirada lo insto a proseguir.
--Me invitaron...
--Ha...--Exhalo Shun... Comprendio la situacion, pero... Nunca iban solos a ningun lugar, siempre iban juntos o no iban.
--Si... Un compañero me dijo que me pagaba...
En su interior Andromeda supo quien podia ser ese compañero y a pesar de que habia ocurrido hacia mucho tiempo y confiaba en su novio, no pudo evitar sentirse celoso:
--¿Iras?
--No se...--Se sincero el Cisne --Tengo ganas, ademas me pagan la entrada...
--¿Quien?--Se animo a preguntar el peliverde.
--No lo conoces... Se llama Toshi... Creo que te hable de el un par de veces...
--Si... El que le gusta U2...--Dijo Shun recordando la ocasion en que su novio la habia contado de su compañero, el que habia ido al recital de U2 al que Andormeda no habia podido ir... No habia podido ir por que Hyoga no tenia dinero para la entrada.
--Sip...--El ruso tambien recordo que en aquella ocasion su pareja habia cancelado la salida por su culpa... Y tantas ganas que tenia Shun de ir.--Vere como hago, conseguire dinero para llevarte...
--¿Y si no? ¿Iras igual?--Andromeda no quiso decir nada, no quiso ser egoista, supo que su koibito tenia ganas de ir.
--No lo se Shun...
Un breve silencio incomodo se instalo entre los dos, hasta que el peliverde se atrevio a hacer la pregunta:
--¿Retsu tambien va?
--Si...--El rubio opto por la verdad, pero al ver el rostro de su pareja acoto --Pero no tiene nada que ver...
--Hyoga... Me siento un egosita pidiendote esto...
--No Shun, no lo hagas...--Pidio Hyoga enojandose.
--No quiero que vayas si el va...--No pudo evitar ser sincero.
--¿No confias en mi?
--Hyoga...--Shun exhalo un suspiro --Despues de lo que paso, si... Aun te tengo confianza, pero... No me siento tranquilo si se que mientras yo estoy en la Mansion durmiendo tu estas con el tomando un par de tragos...--Era logico, eso creyo Andromeda, en su lugar, el Cisne tambien pediria lo mismo.
--Shun... Quiero ir...--Suplico el rubio abatido --No me hagas esto, no seas egoista... Quiero llevarte... Pero si no puedo, si me pagan la entrada... ¿Tu que harias en mi lugar? Y se sincero...
--¿Y tu que harias en el mio?--Retruco el peliverde.
--Esta bien... Si no quieres no ire...
--No Hyoga... Has lo que tu quieras... Tienes razon, estoy siendo muy egoista...--Mintio Shun, en el fondo quiso que su pareja lo comprendiese...
--Gracias... Ven aqui...--Con el amor frio que lo caracterizaba Hyoga atrajo hasta su pecho el cuerpo de Shun quien se sintio dolido por la indiferencia hacia sus sentimientos de celos.
--Ve a ese seminario...
--¿Tu que haras? Es el viernes hasta la noche...
--No se... Shiryu me invito al cine...
--Esta bien Shun... Has lo que quieras...--Dijo el Cisne profundamente enojado y se levanto del banco para ingresar furioso a la Mansion.
Shun se quedo solo en el jardin, con frio y sintiendose culpable por ser tan bajo y vil, habia utilizado la figura de su amigo para conseguir con exito los celos en su koibito. Decidio entrar, pues comenzaba a tener mucho frio, seco sus lagrimas y abrio la puerta trasera...
--¿Te enojaste?
--¿Como quieres que no me enoje si me dices algo asi?--Sentencio el ruso aun molesto.--Encima me tengo que bancar las amenazas de tu niisan...
Shun se quedo pensativo unos segundos levanto su vista y le pregunto:
--¿Como las "amenazas"?
--Tu niisan me dijo que tu estas conmigo por lastima... ¿Es cierto eso Shun?
--¡Hay Hyoga por todos los Dioses no!... Yo no estoy con nadie por lastima...--Sin embargo Andromeda recordo cuando una vez dijo eso... Hace mucho tiempo, que no podia dejarlo pues Hyoga no tenia a nadie, se quedaria muy solo... Pero no, sin duda lo amaba.--¿Que mas te dijo mi niisan?
--No... Nada mas... Me amenzo con golpearme...--El Cisne intentaba algo que a los ojos de cualquiera estaria mal: Poner a su niisan en su contra.
--Voy a hablar con el muy seriamente...
--No Shun, deja... Empeoraras la situacion...
Un breve silencio, el recuerdo de la discusion reciente, el peliverde tenia la necesidad de disculparse.
--Perdon, se que estuve mal... Pero entiendeme a mi tambien...--Pidio Shun con lagrimas en sus ojos, acercandose a su novio lo abrazo --No quiero que peleemos...
Hyoga correspondio el abrazo por compromiso, y con un gesto frio e indiferente lo rodeo con sus brazos. En la cocina aparecieron Seiya y... Shiryu... Quienes tenian puesta sus camperas y aparentemente se iban... Los novios vieron la oportunidad de tener sexo, pero no estaban de animo... Ultimamente no estaban de animo para hacerlo nunca... Asi que ninguno de los dos lo propuso.
Pegasus no Seiya Registrado: 21 Jun 2007Mensajes: 3368Ubicación: En el teatro 'Solo para locos'Reputación: 170 votos: 5
Solo, en la sala... Hyoga aprovecho que Shun se habia metido en la ducha para ir hasta la habitación de su amigo, harto de la situacion decidio meterse en el cuarto de Shiryu y revisar sus papeles... Mas alla de las consecuencias que acarraeria ser descubierto en aquel lugar y en aquella situacion... Se podria decir que fue en ese momento donde la relacion toco fondo, pues en el primer cajon de la mesa de luz encontro las cartas que Shun le habia dado, se sento en la cama de su ¿Amigo? Y comenzo a leer, cuando una en particular llamo su atencion. Si tan solo hubiese prestado atencion a la fecha, hubiese comprendido que fue el momento de mas confucion para el peliverde.
"Shiryu:
Tantas cosas tengo por decirte, y tan culpable me siento por todo... Pero como deshacer lo que ya fue echo con palabras y gestos... Te agradezco tu compañia, tus palabras, tu cariño... Sin duda eres esa persona que una busca insaciablemente, con sed de encontrar aquello con lo que nos reflejamos... Eres mi espejo, mi alma... En tus ojos lo veo.
Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazon, pecera melancolica,
penal de ruiseñores moribundos.
Ya no tengo nada, ni nadie, pero te recuerdo a mi lado, junto a mi y sonrio... Pues no me siento tan solo. Tantas cosas han pasado y por tantas hemos llorado... Sin duda... Y hoy no soy mas que un niño que sueña con no dejar de serlo, hasta que un dia despierte en el cuerpo de un adulto con alma de viejo.
Me sobra corazon...
¿A quien entregarselo? ¿Quien es su dueño?... Tantas emociones, tantas promesas, tantos sueños sin cumplir... Palabras que no pude decir y que nunca dire por que me conozco... Soy cobarde... Aunque parezca lo contrario, aunque tu me lo digas, soy cobarde... Pues no puedo ser sincero conmigo mismo... Y no me doy cuenta, o mejor dicho no quiero darme cuenta de que estoy solo como a la vez no lo estoy ¿Puedes comprenderme Shiryu? Seguro... Tu siempre lo haces.
Hoy descorazonarme,
yo el mas corazonado de los hombres
y por mas el mas, tambien el mas amargo.
Y la compañia y esta vida termino por amargarme... Aunque sonria, parece que tu eres el unico en notarlo y por eso siento lo que siento, aunque sonria mi alma llora... Por aquello que quise ser y nunca pude... Un hombre feliz... ¿Tan dificil es alcanzar esa felicidad? He terminado por creer que no existe... Pero no, ahi te veo y ahi recuerdo que no estoy solo, y ahi me respondo y se que si fuera menos cobarde, tal vez... Solo tal vez alcanzaria esa felicidad tan anhelada por los humanos.
No se por que, no se por que ni como
me perdono la vida cada dia. (2)
Tal vez por que en este mundo hay personas como tu... Se despide, eternamente a tu lado: Shun"
Alertado por unos pasos, Hyoga guardo rapidamente la carta en su lugar y salio del cuarto del Dragon para ir y encerrarse en el suyo... Acostado en la cama, y en la penumbra de su cuarto su cabeza comenzo a maquinar un monton de situaciones que no se dieron... Pero claro ¿Como suponerlo? Igual, en su interior, el poco respeto y confianza que le tenia a su novio lo perdio por completo... Ahora si, sin duda iria a ese maldito seminario.
Andromeda se sintio confundido... Quizas aun no se le habia pasado la bronca por la ultima discucion... Si, lo mas probable era por eso que el Cisne estaba tan reticente. Por su lado el ruso se comporto de una manera muy hipocrita, siendo en esa semana el novio que el peliverde habia querido tener esos ultimos años... Por nada le dijo lo de la carta, ademas ese tema ya habia sido hablado... ¿Como excusar la invasion a la privacidad del pelilargo?... Por todos estos motivos, el Cisne guardo silencio pero en su interior algo habia muerto. Lo veia a su peliverde y estaba seguro de lo que sentia, sin duda queria morir a su lado, pero se preguntaba si su koibito queria lo mismo... Que equivocado estaba Hyoga, pero si no lo hablaba con su pareja jamas aclararia este punto.
El viernes llegó, despertando a todos en la enorme Mansion... Ese dia Hyoga le dejo bien en claro a Shun que iria al seminario... Nada podia hacer Andromeda mas que rezar por que su koibito cambiara de parecer... Si no, ese seria el empujon definitivo que necesitaba para terminar de una buena vez aquello que lo estaba matando sentimental y psicologicamente. Sin embargo el Cisne no cambio de parecer, por el contrario se preparo como si fuera a salir con su novio, inclusive se puso perfume cuando solo lo hacia en ocasiones especiales... El peliverde hervia de la furia a causa de la indiferencia ¿Tan poco le importaba al ruso la relacion? Aparentemente si. La tarde llego y luego del almuerzo el rubio se despidio, con un frio beso en los labios... El ultimo beso que se darian, aunque ultimamente habian dejado de besarse... ¡Hasta ese punto llegaron! Parecian amigos mas que otra cosa... Y al lado de Shun, incondicionalmente el Dragon.
Hyoga volvio del "seminario" a la madrugada, Shun pudo escucharlo en el pasillo por que estaba despierto y expectante a la llegada de su novio, aunque en su interior... Ex-novio... Al otro dia cuando desperto llamo a su niisan, en una breve conversacion telefonica, Andromeda guardo sus cosas y sin decir nada se fue de la Mansion... Sin decirle nada a Hyoga, pues Shiryu y Seiya estaban al tanto.
Llego al pequeño apartamento de su niisan, y este lo resivio con cariño, en su interior Ikki estaba en parte contento por la separacion con el ganso y en parte triste por la carita de su otouto. El llamado no se hiso esperar... Cerca del mediodia Hyoga llamo preocupado por el rumbo de la relacion, necesitaba y estaba en el derecho de saber que estaba pasando... Pero el Phoenix le corto sin decirle nada a su pequeño hermano... Por eso el Cisne se encamino al apartamento, Shun acepto la visita, pues el ruso se merecia una explicacion...
--Vamos a caminar...--Propuso el peliverde tomando una campera.
Sin mas opciones Hyoga acepto, una vez solos, afuera le pregunto:
--¿Que esta pasando Shun?
--Hyoga...--Shun se sento en un pilar.--Escuchame bien... Primero te agradezco todo... Has sido mi primer hombre, mi primer amor, todo lo has sido en mi vida...
El Cisne temblo ante el rumbo que habia tomado la conversacion:
--¿Que quieres decirme Shun?--Su rostro ensombrecido por la pena de perderlo todo en ese instante.
--Me ire este verano con mi niisan, a Grecia...
--¿Por que? ¿Por que Shun? ¿Por que quieres terminar con la relacion?
--Hyoga esta relacion ha muerto hace mucho... Nada mas que no queriamos verlo.
Ambos sabian que esas palabras eran ciertas, pero el ruso no pudo con esa idea:
--Shun intentemoslo, hagamos algo...
--Ya no hay nada por hacer... Hace cinco años que estamos juntos, y hace dos que he intentado todo...
--Entonces es cierto... Te perdi... Por que no luche...
--No es eso solamente Hyoga... Son muchas cosas, entre ellas el echo de que... Ya no me amas...
--No digas eso Shun...--El Cisne se sento enfrente de Andromeda abatido, su mirada entristecida, el mundo se le estaba viniendo abajo --¿¡Todo esto por que fui a un seminario!?
--No Hyoga, no es solo ese puto seminario...--Nunca, en los cinco años de noviazgo el peliverde habia usado una mala palabra, aunque si, en algunas situaciones se le habian escapado, pero no solia maldecir o insultar, no estaba en su vocabulario.
--¿Entonces?
--Ya te dije... Yo te ame...--Shun intento utilizar el tiempo pasado --Te quise a mi lado, pero tu estabas tan preocupado por el "que diran"... Yo no puedo estar al lado de alguien que me esconde por ser hombre... Necesito que me amen en su totalidad...
--Te juro que cambiare, pero por favor no me dejes...--Unas lagrimas rebeldes amenazaban con surgir... Hyoga hiso todo lo posible por evitarlo sin conseguirlo. No queria rebajarse, pero lo haria si asi conseguia permanecer junto al peliverde.
--No me pidas eso Hyoga... Por favor...--Shun se contuvo, en su interior supo que debia ser frio, por primera vez en su vida debia comportarse con la indiferencia que el Cisne le habia brindado en esos cinco años. No lloro, y se sorprendio por lo frio y duro que podia ser en un momento como ese... Supo que no debia mirarlo a los ojos... En su interior un NO enorme se habia instalado, debia ser firme, o si no volverian otra vez a lo mismo y por todos los Dioses no lo soportaria mas.
--Se que soy una basura, se que tu intento de suicido fue por mi culpa...
--Hyoga por favor no...--Shun se llevo una mano a la frente en señal de cansancio, no queria volver a eso de su intento de suicidio.
--Shun... Has intentado quitarte la vida, no una... Si no varias veces... Has estado bajo tratamiento... O te crees que tu niisan me odia por odiar...
--Hyoga no saquemos el pasado a flote...--Eso habia pasado cuando Shun tenia tan solo 16 años. ¿Que estaba pasando? ¿Hyoga dandose cuenta de sus errores?
--Por favor, te prometo cambiar...
--No...
--Shun, mirame a los ojos.... Shun...--Hyoga busco la vista de su amor
--Dime que no me amas y te dejare en paz...
Shun levanto su vista cansada, por Aphrodita, si lo amaba... Y con locura, pero no podia seguir siendo la sombra de ese vano amor... Supo que debia mentirle...
--Escuchame Hyoga... Te agradezco tu compañia... A pesar de que tu, yo... Ambos tengamos nuestras parejas, yo siempre te recordare... Es mas, nos conocemos hace mucho... Y tu eres la persona que mas me conoce, tu lo sabes todo de mi, que mas quisiera yo que tenerte a mi lado para siempre...
--Si quieres estar con otro bien... Pero no me dejes... ¿Quieres un tiempo? ¿Eso quieres?--Hyoga intentaba encontrarle la vuelta.
--No Hyoga... Lo que mas quiero es que seas feliz, es ser feliz... Con quien sea... Pero juntos no... Son mas las veces que lloramos... Hyoga, te debo mucho a ti...
--No me respondiste... Shun... Te amo... ¿Tu me amas?
Shun lo miro fijo, y dentro suyo seguia ese "no"... Pero era tan dificil pronunciar aquella palabra, era tan dificil mentir en un momento como ese... Era algo muy cruel, pero... No habia mas opciones:
--No...--Dijo Andromeda finalmente sin quitar su vista de los ojos de Hyoga. Permanecio sereno e inquebrantable aunque por dentro se habia desmoronado.
--No te creo...--Comenzo a decir el Cisne a la vez que lloraba --No te creo...
El peliverde atino a abrazarlo en señal de consuelo pero no debia, era tan dificil, pero debia continuar con su postura si queria darle fin a todo. Por eso se contuvo y no lo consolo, que llorara... Quisas si se descargaba se iba mas tranquilo
--Hyoga... Tranquilo, se que es dificil, pero veras que en unos dias te sentiras mejor...--Impresionante, los roles invertidos... No era Shun el que lloraba, no era Hyoga el indiferente.
--¿Y tu?... Aparentemente es cierto... Ya no me amas...--Dijo el rubio al ver la postura de su ex pareja.
--No quiero seguir hablando... Terminamos Hyoga...
--Esta bien... Pero ¿Como hare? No puedo vivir sin ti...
¿¡Por que demonios le tenia que decir en ese momento lo que por tanto tiempo Shun quiso escuchar!?
--Veras que podras... Para mi tambien sera dificil... Han sido cinco años Hyoga... Nadie dice que es facil...--Dijo Andromeda poniendose de pie.
--Espera... No te vayas aun... Si es la ultima vez que nos vemos... Quedate un rato mas conmigo...
Shun volvio a sentarse en el pilar intentando no observarlo, por Dionisio necesitaba salir corriendo de ese lugar para encerrarse en el baño a llorar toda la angustia contenida.
--Siempre he echo las cosas mal.
--No Hyoga....--Sentencio el peliverde poniendose de pie --Si empiezas con eso me ire...
--No, espera... Esta bien...
--No quiero que hablemos mas de esta relacion...
--Esta bien... Pero antes debo saber algo...
--Adelante... Pregunta...--Era lo minimo que Andromeda podia hacer por aquel hombre que amo con locura y devocion... Y que aun amaba, ojalá ese sentimiento lo abandonara pronto... Pero ¿Queria dejar de amar? Era algo tan lindo amar a alguien, amar y sentirse amado.
--¿Esto tiene que ver con Shiryu?
--Hay Hyoga... Ni lo nombres... No, no tiene nada que ver; ni siquiera contribuyó...
El Cisne asintio conforme...
--¿Que hare? ¿Que haremos?
--Por lo pronto...--Pronuncio el peliverde --Quisiera poder saber todo el tiempo como estas, no me gustaria dejar de estar en tu vida, asi como tu en la mia...--Shun se sensuro, no era la idea volver a lo mismo.
--Yo tampoco quisiera que nos "perdamos" por completo... ¿Puedo pasar a verte a la tarde despues del Instituto?
--Si...--Respondio Andromeda con una sonrisa, cuanto le dolio ver aquellas lagrimas en los ojos del hombre que mas felicidad le trajo asi como dolor.--No quisiera que nos pelearamos, esa no es mi idea, ademas estan los chicos...
Era cierto, los dos cayeron en la cuenta... El grupo... Los cinco eran amigos desde la infancia, tantas batallas juntos, tantos momentos...
--Me dolera verte con otro...
--Supongo que nos sentiremos algo, raros... Pero... No me molesta que nos juntemos los cinco, ademas... No podria si alguien no esta...
--Lo mismo pienso... Me gustaria que las cosas quedaran bien entre nosotros...
En su interior, Shun siempre temio frente a la idea de que si se separaba de Hyoga la amistad con sus amigos inevitablemente tambien terminaria... Hyoga siempre le recalco eso...
Shun finalizo la triste conversacion poniendose de pie, camino a paso lento hasta la puerta del edificio, no volteo, pues no podria con la imagen de Hyoga, quien lo veia alejarse... Cuando la puerta se cerro ambos supieron que el "libro" tambien se habia cerrado para siempre.
En el asensor Andromeda se dejo caer al suelo y comenzo a llorar como un niño... Como hacia mucho tiempo no lo hacia...
***
Varios dias pasaron, Shun se alejo inevitablemente del grupo, todos los dias Hyoga pasaba por el departamento para verlo, y siempre le traia un chocolate... Era raro saludarse con frialdad, como si fueran amigos... Era raro estar cerca y no besarse o no abrazarse... En los primeros dias el Cisne le pedia permiso para robarle un abrazo que Andromeda permitia con extremo cariño hacia quien le habia enseñado muchas cosas... El ruso le conto que era dificil, que le costaba, que no podia comenzar el dia, pues le faltaba su pequeño... El peliverde hiso lo posible por no sucumbir frente a estas palabras, pero todo era tan dificil... Shun lo supo, supo lo que le costaba al Cisne, pues el tambien estaba en la misma situacion. Y nuevamente el planteo y nuevamente la pregunta... ¿Si se amaban aun, por que estar separados? Y nuevamente la respuesta, Shun se iria... Excusa para poder terminar con esa relacion que amenazaba con matar las pocas neuronas vivas que aun quedaban.
Hyoga tambien le aclaro que por nada del mundo queria que se alejara de sus amigos, aunque el estuviese en la Mansion... Seguro que todos ya estaban al tanto de la ruptura, aquellos quienes decian la linda pareja que armaban. Tambien le conto que consiguio empleo y que por ende lo veria menos, mejor, quisas asi, si se distanciaban un poco los sentimientos terminarian por abandonarlos... Sin embargo, a pesar del pedido del peliverde a Hyoga se le escapaba un "Te amo" inevitable de pronunciar... Entonces Shun se ofendia y se iba... No podia con eso, por esa razon huia siempre. Pero a la vez que decia esas cosas, un buen dia, Hyoga le dijo que podia estar con quien quisiera, que ya no le pertenecia y que por mas que le doliera verlo con otra u otro, estaban en su derecho los dos... Algo raro, pero en fin, ya nada eran, ya nada podia recriminarse... Shun se sorprendio por la insistencia de su ahora amigo ¿Quisas si lo amaba aun tanto como al principio? ¿Y si le daba una oportunidad?... Fue en una oportunidad que el Cisne le dejo en claro que pasara lo que pasara el estaria a su lado incondicionalmente, por que lo amaba y no dejaria de amarlo nunca... Andromeda agradecio esas palabras pero los echos, como siempre ocurria en el Cisne demostraron lo contrario... Pues el ruso era hombre de palabras y no de echos... De eso siempre se quejo el peliverde... Fue cuando su niisan, ironias de la vida, el colmo de un Santo que lucho contra enemigos que harian temblar a cualquiera, tuvo aquel accidente en año nuevo que lo envio al hopital, luego de un mes Shun vio a sus amigos... De Hyoga ni noticias... ¿Pero estaba enterado?... Si, por supuesto... ¿Y asi lo amaba? ¿Ese era el amor que profesaba?... Ikki en terapia intensiva, Ikki en peligro como en antaño cuando tuvieron que envestir sus armaduras... Su niisan, el ser que mas amaba en la tierra debatiendose entre la vida y la muerte... ¡Por todos los Dioses! Si el Cisne sabia lo que para Shun significaba su compañia en un momento como ese.
Sentado en el banco, a la espera de que algun doctor le diera noticias nuevas, observa como por segunda ves en esa semana, Seiya aparece para visitar por cinco minutos al unico que podia visitar: Shun, pues a Ikki no podia verlo ya que estaba en Terapia... Detras del Pegasus, siempre presente... El Dragon.
En un momento como ese Andromeda no podia pensar claramente, pero sin duda debido a todo lo ocurrido en ese ultimo tiempo, Shun vio a Shiryu como a un amigo, como un buen y querido amigo a quien sin lugar a dudas le debia mucho... Y no mas que eso...
CAPITULO 3: Mi amante...
Los días en el hospital eran agonizantes, extremadamente largos. Aun así, el tiempo en aquel lugar era extraño... No había tiempo directamente, las horas transcurrían sin importancia para Shun: Pues un minuto era igual a un día frente a la situación de tener a tu único familiar, a tu sangre, a lo que fue y será todo en Terapia Intensiva. Recordando el pasado, así, sumergido en sus pensamientos lo hallaron Seiya y Shiryu.
--¿Y?... ¿Cómo esta Ikki?--Pregunto el Pegasus sentándose a su lado.
--No tengo noticias... Estoy esperando al medico desde la mañana... ¿Qué hora es?--Dijo Andromeda consciente por primera vez del tiempo.
--Las cinco de la tarde...--Respondió el Dragón sacando de su mochila una vianda --Ten...--Y se lo extendió a su amigo peliverde.
--¿He?... ¿Que...?--Cuando Shun reacciono, noto que dentro de ese recipiente había comida, con una sonrisa, de esas que hacia tiempo no tenia acepto el bols agradeciendo.
--¿Hyoga aun no apareció?...--Pregunto Seiya sin darse cuenta de lo que decía, sin notar que eso era una daga directo al corazón para Andromeda, al no recibir respuesta por parte de sus amigos continuo hablando --Dijo que vendría... Ya debe estar por llegar.
Lo cierto era que desde hace una semana que el peliverde esperaba la visita, su compañía, pero del Cisne ni noticias... Mientras Shun dedicaba sus pensamientos al ser que más le importaba, dejando de lado al rubio, apareció el doctor... Y con la esperanza de que le diera nuevas buenas sobre ese ser importante Andromeda se puso de pie y se abalanzó.
--El paciente Kido Ikki ha salido de Terapia pero aun su estado es delicado...--Sentencio el hombre con voz grave y seguridad en sus palabras
¿Eso era bueno? ¿Era malo? El peliverde se encontró desconcertado, una mano lo devolvió a la realidad:
--Shun...--Pronuncio su amigo pelilargo ---Tu hermano se pondrá mejor... Ya veras... Salió de terapia, eso es una buena señal...
Shun sonrío frente a estas palabras que fueron como un bálsamo para su cansado corazón.
--Será mejor que duermas un poco Shun... Has estado aquí desde el accidente, debes descansar en una cama...--Propuso el Pegasus a lo cual Shiryu asintió.
--No... Quiero quedarme...--Andromeda era grande, podía tomar sus propias decisiones.
--Me iré...--Sentencio Seiya --¿Quieres algo antes de que me vaya?--Ofreció gentilmente --¿Qué te traiga o te compre algo?
--No gracias... Ya no tengo dinero...--Respondió el peliverde apenado.
--Eso no es problema...--Sentencio el Dragón sacando su billetera.
--Deja... Yo tengo dinero...--Dijo el Pegasus y se alejo del lugar, el pelilargo volvió a guardar su billetera.
Ambos amigos se sentaron de nuevo en los bancos. Shiryu guardo silencio observando la sonrisa que su amigo le brindaba, Shun jugaba nervioso con sus pies... Aun así, a pesar de sonreír su mirada era triste, el Dragón noto eso:
--Tranquilo... Veras que todo saldrá bien...
--Si... Lo sé... Mi niisan es fuerte, un simple accidente no puede con el Phoenix...
--Entonces... Es por otra cosa que tus ojitos están tristes...-Dijo el pelilargo con verdad.
--No sé... Sí... Que sé yo...
--¿Es por él? ¿Cierto?--Shiryu creyó que hablaban de la misma persona y así era, con mas confianza Andromeda se soltó.
--Si me ama como tanto profesa... No entiendo por que no esta aquí, por que aun no vino... Si él sabe que yo necesito...--El peliverde se censuró de golpe, estaba hablando de mas, aunque... Era su amigo Dragón... Con mas motivos, no era correcto hablar del ruso con él.
--Y bueno Shun... Los hechos demuestran una cosa...--Shiryu también se abstuvo de hablar ¿Era correcto darle a Shun su punto de vista? ¿Decirle lo que opinaba en verdad del vacío amor de Hyoga?... Prefirió callar.
--¿Que? Dime...--Alentó Andromeda a su amigo para que continuara hablando.
--No, nada... Es que... Tu te mereces... Heee, lo que quiero decir... A ti hay que amarte por completo y no a medias...--De cierta forma, el Dragón dio su punto de vista. Guardaron silencio por unos segundos, el clima estaba raro, demasiado cargado...--Shun...--Pronuncio con duda --Tu... Aun... ¿Lo amas?... ¿Verdad?...
--No... ¿Ves?... Estas cosas... No... Como voy a amar a alguien que... No lo amo, esta es la prueba definitiva, esto ha sido un quiebre para mí... Interiormente ya lo he dejado de amar...--Afirmo tajante.
--Si es así...--Dijo el pelilargo, pues aun no le cerraba --¿Por qué aun sigues esperándolo?
Era cierto, penso Shiryu... Si ya no lo ama... ¿Por qué estaba pidiendo por él?... El peliverde se sintió desarmado, sin saber muy bien que responder estaba por darle un montón de pretextos sin sentidos cuando por suerte apareció Seiya trayendo consigo algo para beber, revistas y más comida.
El Pegasus, luego de darle las cosas a su amigo comenzó a despedirse, antes de retirarse el Dragón le pregunto a Shun si quería que se quedara a su lado... Andromeda no se sintió con el derecho de pedirle semejante cosa, así que los despidió a los dos.
Los días transcurrieron en el hospital, poco a poco Ikki comenzaba a recuperarse, las lesiones, heridas nuevas se sumaron a las viejas. Los doctores estaban asombrados, una persona normal no hubiese resistido un accidente de semejantes magnitudes... Sin dudas había renacido de sus cenizas... Pero lo que más asombraba era que se iba del hospital sin secuelas... Y así, las penas de Shun duraron poco pues su niisan se fue del hospital junto a el, caminando... Aunque manejo Andromeda camino al departamento, el Phoenix alego que no quería volver a manejar por un buen tiempo.
Aun el dolor no abandonaba por completo el corazón de Shun, sus penas seguían latentes ahí, mas que nada producto de su decepción... Como era previsible, como lo supuso Hyoga apareció un buen día, preguntando por Ikki... Ese fue el pie para Andromeda, para decirle como se sintió y como se sentía, fue tan crudo, tan real que consiguió arrancarle una lagrima al frío e indiferente Cisne. Aun así, el peliverde no amedrento, aun más cuando escucho el pretexto del trabajo y el estudio.
A pesar de decirle al rubio todo lo que tenia guardado, a pesar de quitarse las ganas de verlo llorar, de que supiera cuanto dolor le causo su comportamiento, aun la tristeza, la soledad y el abandono no lo dejaban en paz al pobre Shun... Aun seguía llorando por la noches a causa de un inocuo amor, sin embargo, durante el día, su buen amigo Shiryu se encargaba de aligerar esas penas... Intentos por sacar de su encierro a Andromeda, fue así que una noche llamo a los hermanos para invitarlos a la Mansión, la excusa era ver una película juntos, como solían hacer antes de la inevitable separación del peliverde y su "peor es nada"... Por teléfono, el Dragón se encargo de aclararle a Shun que Hyoga no estaría Esa noche en la Mansión, tranquilizándolo, aunque eso para Andromeda fue un baldazo de agua fría ¿Donde estaría? ¿Adónde o quien saldría?... En fin, se prometio no pensar demasiado en esos detalles a pesar de serle inevitable... Solo rogaba para que el amor que aun permanecía en su corazón lo abandonara definitivamente.
Así pasaron una agradable noche, cenaron los cuatro juntos, riendo y recordando viejas anécdotas. De vez en cuando el peliverde echo un par de vistazos a las escaleras, por que cabia la posibilidad de que el ruso aun permaneciera en la Mansión ¿No?... El punto era que no quería demostrar que aun le importaba lo que hacia o dejaba de hacer... Pero, como si le leyeran el pensamiento, Seiya le comento a Ikki que Hyoga había salido, momento en el que Shiryu acoto que salía mucho últimamente. Shun se guardo toda sus broncas y todas sus penas, aunque era mas que obvio. Viendo las botellas aun cerradas de cerveza tomo una con extrema violencia y la abrió... Andromeda no estaba acostumbrado a tomar, y digamos que este arranque llamo mucho a la atención... Su niisan se le quedo mirando, mas que asombrado, aun así... Nada podía hacer, si el niño quería tomar, era su problema... Así, que antes de que la cena este completamente preparada, comenzaron a tomar desde temprano. Imaginasen, después de la cena, y durante la película estaban mas que entonados, pero ya estaban acostumbrados a este estado de somnolencia y estupidez... Donde una acotación tonta es suficiente para romper a reír. Shun noto cierto acercamiento por parte del Dragón, era obvio si el alcohol da una confianza que no se obtiene en otra situación, aunque no es necesario beber para tenerse fe ¿No?... Pero lo que mas le sorprendió a Andromeda fue el acercamiento de su buen amigo Seiya... Quien insistía en pasar el brazo sobre su hombro... Algo natural si se toma en cuenta que era el Pegasus, siempre tuvo esos gestos, no solo con el "niño feliz" si no con todos... ¿O será que el peliverde fantaseaba con cosas que no eran? En su afán por sentirse aun deseado y no sentirse solo. Dicho anteriormente los tres amigos reían acostumbrados al efecto del alcohol en sus venas... El que aun no se acostumbrara era el peliverde, la cerveza se le había subido a la cabeza y ni siquiera prestaba atención a la película, así lo encontró el Phoenix quien le aconsejo que se acostara:
--Otouto... ¿Por qué no vas a dormir?
--Aquí estoy bien...--Respondió Shun sin convicción en sus palabras.
--Anda a dormir Shun, si ni siquiera estas mirando la película, en vez de dormir en el sillón acuéstate en una cama...--Propuso Shiryu.
Andromeda se sintió con la confianza de acceder al pedido de su niisan y amigo, antes había vivido allí así que intento ponerse de pie para dirigirse a una de las habitaciones. Por indicaciones del peliazul y el Dragón Seiya acompaño a su querido amigo... Quien tranquilamente pudo haber objetado que podía solo, pero en fin, por algo se dejaba acompañar ¿No?... En el camino, rumbo a los cuartos, subiendo las escaleras ambos permanecieron en completo silencio, en el ambiente había cierto magnetismo, aun así el peliverde maquinaba en su cabeza la alocada idea de que... Era Seiya, su amigo Seiya... No podía, no con él.
Llegaron a los cuartos, específicamente a la habitación del Pegasus y este prendió la luz para quitar las ropas desperdigadas en la cama, la acomodo un poco, tendió apenas las sabanas revueltas y él indico que se acostara.
Shun paso a su lado mirándolo fijamente, aun esa idea de que era su amigo no lo abandonaba por completo, esbozo una risita nerviosa... Los dos sabían lo que hacían allí... Seiya atino a irse, pero antes lo penso... No estaría nada mal ¿No?... Y el inevitable beso que estaban postergando llego... El Pegasus poso sus labios sobre los de Andromeda y este correspondió el beso, aun en completo silencio, hasta que el peliverde hablo:
--Bueno, me voy a dormir...--Dijo recostándose boca arriba.
--Mañana temprano compramos algo para tomar con el té y te despertamos...--Dijo Seiya volteando para irse, pero no... La realidad era que no quería irse, dando la vuelta camino hasta la cama y se recostó con duda sobre su amigo.
Shun no se sintió incomodo por la actitud del Pegasus, si se sintió... Raro... Pues su único hombre había sido su rubio, y a Seiya durante todo ese tiempo lo vio como a un simple y buen amigo... Ante la idea de estar besando a un amigo Andromeda rió nervioso:
--No lo puedo creer...
--Yo tampoco... O sea... ¡Eres Shun!...--Exclamo Seiya dando a entender que el también se encontraba desarmado y asombrado, pero sin embargo aquel lugar, entre las piernas de su amigo no lo abandonaba, ni lo abandonaría por nada.
--Jamas se me hubiera cruzado por la cabeza esto...--Dijo el peliverde rodeando el cuello del moreno, su rostro sobre su cara... Nunca imagino una situación semejante con su amigo, nunca se imagino tenerlo así.
--A mí tampoco, pero bueno... Sucedió... Así que... "Bienvenido sea"...--Pronuncio Seiya aun asombrado por lo que estaba pasando.
--Es raro...--Susurro Shun.
--Si... Por que somos amigos, pero bueno... Podemos ser muy buenos amigos...--Dijo el Pegasus con cierta picardía en sus palabras.
Había pasado mas de un mes desde la separación con Hyoga, y ahora Andromeda se encontraba en la penosa situación de comenzar algo nuevo, observo a su amigo y se sintió tranquilo de que sea Seiya, en parte confiaba en él, supo que no le haría daño y penso que no le costaría tener sexo con él ya que lo conocía desde hacia mucho tiempo... Por que si, era solo sexo, del cual, luego de un mes de ausentes caricias, necesitaba... Pasar a tener carne todos los días, a pura abstinencia podía "matar" a alguien... Pero lo que mas le agradaba de todo eso, no solo el echo de descubrir que aun podía despertar el deseo en los demás, y que era su buen amigo, alguien en quien depositar Esa confianza que nunca se consigue con alguien a quien se conoce por primera vez, lo que más tranquilo le dejaba era saber que solo era sexo sin compromiso... Pues Seiya no solía atarse a sus conquistas, y por primera vez Shun se sintió agradecido por ello, luego de cinco largos y agonizantes años, lo que menos necesitaba era atarse a alguien nuevamente... Pensaba en todos estos factores mientras el Pegasus le devoraba la boca, aun descargando el peso de su cuerpo sobre el, cuando hablo indicando que debía irse.
--Bueno, me voy... Esta Shiryu y tu niisan abajo...--Dijo Seiya dando a entender que nada podía suceder en ese momento, Shun se apeno pero asintió saludándolo.
En la penumbra del cuarto, Shun volteo y una vez solo rompió a reír a carcajadas... ¡Por todos los Dioses era Seiya!... Las vueltas de la vida, las ironías del corazón. Bueno, pero el Pegasus no estaba nada mal, por lo menos para quitarse las ganas un par de veces y descargar tensiones.
Andromeda despertó en la penumbra del cuarto, entreabrió sus ojos y se encontró con una silueta... Cuando pudo definir quien era, noto que se trataba de su amigo Seiya. Supo lo que había venido a hacer, será por eso que el peliverde se sintió un poco incomodo y nervioso.
Seiya llego a la cama y se recostó al lado del niño bueno. Una sesión de besos tímidos y caricias anheladas dio comienzo... Si bien el Pegasus no forzó la situación, Shun tenia su cabecita trabajando a mil... Por un lado, jamas había estado con otra persona en una cama, su único hombre, como ha sido dicho antes fue Hyoga... Seiya era un amigo, sin dudas, no había por que temer... Pero ¿A que le temía?... ¿A la situación? ¿A no estar a la altura? Sabia Andromeda que su amigo era un joven experimentado en esas lides. Sea lo que fuera, el peliverde se sintió confundido y nervioso, pero como quien se libera de sus cadenas, creyó o deseo sentir que si se acostaba con su amigo la figura del Cisne lo abandonaría por completo... La posesión sobre su cuerpo lo abandonaría... ¿Estaba preparado para entregar su cuerpo a otra persona? El ruso ya no era nadie en su vida... ¡Qué demonios Shun, es solo sexo!... Solo sexo.
El disparador, el momento decisivo fue cuando Andromeda se quito los pantalones... Quitándose la ropa con naturalidad, El Pegasus se ubico sobre las piernas de su amigo y con extrema pasión comenzó a penetrarlo... Costo un poco, por era por la escasa, prácticamente inexistente lubricación. El peliverde se limito a abrir sus piernas y observar el constante vaivén de su amigo... Por algún extraño motivo no estaba disfrutándolo, pero tampoco se sintió mal... Seiya acabo en el interior de su amante y se recostó a su lado... Aun su miembro seguía duro, mientras Shun se pregunto que diablos había ocurrido... ¿Por que no había gozado? Con lo que le gustaba el sexo, aunque su rubio tenia un pedazo... En fin... Creyó que una segunda vuelta no vendría mal, así que se posesiono sobre su amigo, quien lo entendió y también se acomodo. Sentándose sobre el pedazo aun palpitante Andromeda se dejo deslizar, hasta tocar fondo con rapidez y facilidad... El movimiento rítmico, acompasado dio comienzo... Pero algo raro ocurrió, el peliverde se movió como cinco años de experiencia se lo permitieron, sin embargo no estaba gozando... No... Su miembro ¡¿Que pasaba?!... Mientras analizaba la situación, en un momento donde supuestamente lo que menos se puede hacer es pensar con claridad, su morocho amigo se deslecho nuevamente en su interior... El liquido caliente y espeso, abundante comenzó a deslizarse por sus piernas... Una situación excitante, pero... Seiya también noto que su amigo se encontraba "relajado"... Quizás, penso, acabo durante... Así que no se preocupo demasiado.
--Bueno... Me voy a dormir al sillón...--Pronuncio el Pegasus.
--¿Y los chicos?...--Pregunto Shun mientras se vestía.
--Están todos dormidos... Pero supongo que se estarán por despertar...
--¿Que hora es?...--A pesar de la situación confusa Andromeda pudo visualizar la clarides ingresando por la ventana.
--Ni idea... Las cinco o seis de la mañana...
El peliverde comprendió que su amigo había esperado pacientemente a que todos se durmieran para poder llegar hasta donde se encontraban... Una sonrisa picara cubrió su rostro... Algo daba comienzo, un juego excitante y divertido... Aunque... Eran solo ilusiones de Shun, quien se prometio y consiguió no enamorarse de Seiya bajo ninguna circunstancia.
Ninguno de los dos, ni Seiya ni Shun pudieron conciliar el sueño, pues los demás comenzaban a despertar... ¡Y apenas se habían ido a acostar hacia dos horas!... En fin, Andromeda se levanto para desayunar con sus amigos, por su lado, el Pegasus se levanto del sillón y aprovecho que su peliverde amigo había abandonado su cuarto y se acostó a dormir.
A los pocos minutos, por la puerta trasera de la Mansión apareció Hyoga... Quien se quedo helado al ver a Shun y a su niisan, sin obviar, por supuesto la presencia de Shiryu... Saludo secamente y se retiro de la cocina. A la hora Andromeda se puso de pie para ir a buscar sus cosas, pues debía volver a su departamento, a pesar del comentario del Dragón sobre volver a vivir todos juntos. En la sala, aun se encontraba el Cisne despierto haciendo de cuenta que miraba televisión... Por supuesto aprovecho el momento y dirigiendose al peliverde le pregunto:
--¿Cómo estas?--Dijo sin imaginar lo que desencadenaría.
Shun tomo aire y lo miro con sumo enojo... Tanto que por un momento el parecido con su niisan era extremadamente temeroso.
--¡¿Cómo quieres que este?!...--Respondió Andromeda conteniendo las palabras, no quiso gritar.
--Tu niisan por lo que veo esta mejor... Discúlpame... No pude ir, tuve que trabajar...
--¿Este es el amor que me tienes? Este... Me has dejado solo en mi peor momento...--Exclamo el peliverde con dolor.
--Shun lo siento yo...--El ruso sintió que nada podía decir en ese momento, Shun estaba en su derecho.
--No te das una idea como te necesite... Como necesite tu compañía...--Andromeda decidió que lo mejor era irse, no valía la pena dialogar con ese ser.
--Espera Shun... No te vayas... No quiero que te enojes conmigo... Se que no estuve a tu lado, pero por favor no quiero pelearme contigo...
Por la puerta Ikki apareció alertado por la ausencia de su otouto, observo la situación y dijo:
--Shun... Tengo sueño y a la tarde tengo que ir a cubrir el franco de mi compañero... Me voy... ¿Tienes tus llaves?
--Si niisan... Ve tranquilo...--El peliverde tuvo la intención de seguir la discusión con el rubio.
El Phoenix se fue de la Mansión dejando a mas de uno asombrado... La situación era tan clara y a pesar de ello había dejado solo a su otouto con Hyoga... En su interior, el peliazul creyó que su hermano era lo suficientemente adulto como para arreglar sus asuntos, muy a su pesar opto por irse. Por su lado el pelilargo andaba dando vueltas aun... Eso puso extremadamente nervioso a los dos en conflicto, hasta que harto, por lo bajo el Cisne exclamo:
--¿Ves?... Lo hace a propósito... ¿Por que no nos deja solos?...
En su interior Shun opino igual, pues Shiryu estaba completamente decidido a no dejarlos solos, como si algo iría a ocurrir entre ellos.
--Vamos a tu cuarto...--Propuso Andromeda sorprendiendo a su ex.
Ambos subieron hasta la habitación... El peliverde contemplo una alocada idea... Había decidido abandonar por completo al Cisne, y cuando se refirió a abandonar, hablaba de sus sentimientos que aun lo ataban... Tenia a su buen amigo Seiya, quien le daría la satisfacción física, y por el otro lado la contención del Dragón quien comenzaba a perturbarlo por momentos con sus actitudes mas que celosas... En fin, Shun creyó que no estaría mal desquitarse las ganas con el rubio y gozar como no había podido hacerlo con el Pegasus... Después lo dejaría.
Llegaron al cuarto y Andromeda se sentó sobre la cama, y como siempre ocurría cuando estaban solos, el ruso intento acercarse a el, y cuanto se sorprendió al ser correspondido. Sentado a su lado tomo el rostro angelical del peliverde y observo sus esmeraldas... Esmeraldas que reflejaban tristeza en parte, dolor y despecho... Poso sus labios sobre aquella boca que creyó, aun le pertenecía y deslizo sus manos sobre el cuerpo de Shun explorando aquellos rincones que tan bien conocía. Andromeda no solo se dejo hacer, también correspondió el trato buscando lo de un principio: Sexo. Acaricio la entrepierna de Hyoga, donde el miembro de este comenzaba a reaccionar aprisionado en el pantalón del Cisne... ¿Donde había estado en toda la noche? Ya no importaba, no eran novios, nada se debían... Ningún "rendir cuentas". Bajo la cremallera del pantalón y saco aquel imponente pedazo de su encierro para contemplarlo, quizás por ultima vez... Hasta se sintió un poco emocionado el peliverde por aquella vista, pero esa emoción cambio por un sentimiento de deseo cuando el Cisne tomo su cabeza y lo obligo a introducirse el miembro palpitante... Saboreo como nunca antes lo había echo, lo necesitaba, necesitaba eso... Sorpresivamente el semen del rubio escapo...
--Estas caliente...--Exclamo Shun asombrado, analizando la situación acotó: --¿Quién te dejo así esta noche?...--Andromeda también era hombre, y por ende conocía las reacciones de su ahora amigo.
--Nadie...--Respondió naturalmente mientras se quitaba la ropa y hacia lo mismo con el peliverde, quien descubrió entre líneas la mentira.
--Hyoga... Ya lo hablamos... Puedes estar con quien quieras... Ambos... No te reprochare...
--Lo se Shun... Pero es la verdad... Aun me cuesta estar con otra persona...
Shun desistió en su intento cuando observo el escultural cuerpo de su ruso completamente desnudo, se estremeció frente a esa vista e intento retener la imagen en su cabeza, para que se quedara en su recuerdo eternamente.
--Tu Shun... ¿Has estado con alguien en este tiempo?
Andromeda medito bien la respuesta... No tenia por que mentirle, por empezar nunca lo había echo y no le saldría en ese momento, y por otro lado tenían el pacto de contar si estaban con alguien, por eso respondió:
--Si...
Eso escucho el Cisne justo cuando su pedazo comenzaba a introducirse en el interior de aquel ángel, que de ángel ya no tenia nada.
--Ha ¿Si?... ¿Quien? Si se puede saber...--Pregunto con naturalidad.
--Seiya...--Lanzo el peliverde de una... Que mas daba, era dulce la venganza.
Un gemido estrepitoso de los amantes retumbo en el cuarto... Shun comenzó a mover sus caderas como si fuera la ultima vez... Y lo seria. Mientras que Hyoga disfrutaba como nunca de aquel cuerpo que desvirgo cinco años atrás y que en parte le perteneció por entero... A pesar de que se estaba enterando de que su niño había probado la carne de otro... Ya no era suyo, no era su exclusividad. Con un poco de molestia le pregunto a su amante mientras este estiraba la cabeza hacia atrás gozando con la penetración:
--¿Y la pasaste bien con Seiya?
--No...--Respondió Shun como pudo --No se... Fue raro...
--¿Te hizo acabar? ¿Te gozo bien?... Me parece que tendré que enseñarle como hacerte gozar...
--Haaa... Si... Ya llego... Ya...--Comenzó a gemir Andromeda con extremo morbo, hasta que la hábil mano de su amante consiguió que se descargara sobre el vientre de este.
El Cisne se aferro con hambre a las caderas del peliverde clavando sus dedos en el comenzó a largar su néctar con furia... En pocos instantes el liquido blanco y espeso se deslizo en el interior de Shun saciándolo... Como si ese semen y ese pedazo fueran los únicos que lograban satisfacerlo por completo.
Sin omitir palabra, creyendo que era la mejor venganza hacia el ruso, Andromeda se puso de pie, se limpio el semen con una remera sucia y se vistió para retirarse de aquel cuarto sin siquiera saludar.
Una vez abajo, en la sala, saludo a Shiryu al pasar, quien lo miro con dolor... Como suponiendo lo que había ocurrido entre ellos... El peliverde se sintió molesto al no recibir el saludo correspondiente del pelilargo. Como suponía, al otro día Shiryu estaría hiriente con el.
***
"Tu piensas que no podré vivir sin ti...
Que no podré sobrevivir,
Que nada me queda, si no estas junto a mi...
Veras que no es así.
Tu piensas que jamas seré feliz sin ti,
Que destruiste al fin mi corazón,
Que no voy a descubrir la forma de volver a atrás sin ti,
Yo se que si, ya lo veras.
No necesito a nadie mas,
Podré resistir, voy a poder seguir,
Lo haré por mi, será mi gloria personal,
Nadie ni tu me la podrá quitar, veras.
Acepta la verdad: No llorare por ti,
Yo se que así será, podré salir.
Voy a saltar sin red y no voy a caer,
Será mejor sin ti, ya lo veras.
No necesito a nadie mas,
Podré resistir, voy a poder seguir,
Lo haré por mi, será mi gloria personal,
Nadie ni tu me lo podrá quitar, veras".
Pegasus no Seiya Registrado: 21 Jun 2007Mensajes: 3368Ubicación: En el teatro 'Solo para locos'Reputación: 170 votos: 5
Los días transcurrieron entre los arranques de celos del Dragón, las caricias furtivas de Seiya cuando en un descuido los dejaban solos... Claro, nadie se lo imaginaba, nadie supuso nunca que el Pegasus besaría a su amigo cuando nadie veía. Y entre las constantes preguntas del “niisan”... Sin obviar por supuesto los acercamientos, o intentos de Hyoga... Un caos la vida del pobre Shun... Naaa... Que pobre si la estaba pasando mas que bien... Hasta... Si, hasta que un día, donde caminaba tranquilamente por el centro de Tokio, paseando y de compras vio algo que lo dejo sin aliento... Sin aire... Retsu estaba siendo besado por el Cisne... Bien, tranquilidad, el ruso y Andromeda no eran novios, ya nada podía recriminarle... Semi escondido, el peliverde observo como su rubio abandonaba el lugar tomando un taxi... Que locura, si el mundo es tan grande cruzarse ahí... Una prueba del destino, una mas. Pensar que Hyoga jamas quiso besarlo en publico por el dichoso “que dirán”... Y lo vio muy acaramelado con ese.
Se acerco decidido hasta el muchacho morocho, lo llamo y este volteo al escuchar su nombre. Y cuando lo vio a Shun... Su rostro lo dijo todo.
--¿Si?—Pregunto el muchacho con duda.
--Te parecerá loco... Pero quiero hacerte una pregunta...—Dijo a rajatabla Andromeda.
--Bien... Adelante, pregúntame...
--¿Hyoga y tu?... Desde... Desde cuando...
--¿Desde cuando estamos juntos?...—Interrumpió Retsu
--Si...-- ¿Por qué demonios el peliverde hizo esa pregunta? Dudas quizás... Dicen que cuando sospechamos es cierto. Bien, ahora lo sabría.
--¿Y por que quieres saberlo?—El muchacho desarmo a Shun quien comenzó a balbucear.
--Bueno, pues... Por que... Etto... Yo... He... Supongo que no desde hoy, ni desde ayer...
--No, por supuesto... Hoy cumplimos un mes...—Soltó Retsu con fastidio ¿Por qué el ex de su novio la hacia esas preguntas?
Andromeda arqueo sus cejas, incrédulo... Aparentemente las mentiras del Cisne iban mas allá de lo que suponía.
--Escúchame Retsu... Hyoga no es lo que parece... Es un buen chico pero... Créeme... ¿Tu... Tu lo quieres?
--Lo amo...—Respondió el muchacho y eso se podía leer en sus ojos.
--Pensaras que intento... Dioses... Tu lo amas... Créeme que te lastimara...—El peliverde comenzó a sentirse muy mal ¿Hasta donde había llegado Hyoga? “Celos sin sentido” Solía decirle.
--No se que quieres decirme...
--Retsu... Hyoga estuvo conmigo la semana pasada...—Dijo sin medir en las consecuencias...
--¿Co-Como?...—El muchacho sonrío nervioso –Si... Seguro que fue a hablar... O sea, el me dijo que...
--Estaba trabajando... ¿Cierto?...—Dijo Shun y el rostro de Retsu le respondió afirmativamente.
--Si... Pero... ¿Hablaron?
--Nos acostamos...—Andromeda intento hacerle entrar en razón pero lo único que consiguió fue que el joven rompiera a llorar en publico.
--Pero...
Recién en ese momento el peliverde se dio cuenta de muchas cosas:
--Escúchame Retsu.... No llores, no vale la pena que llores por ese ser... Créeme es solo el comienzo... He estado cinco largos años a su lado y conozco todas sus artimañas, cuando quieras hablar... Si me necesitas, no dudes en buscarme... No intento separarte de el, con esto: Te lo regalo con moño y todo... Yo ya no quiero nada de el, ni su mediocre amistad...—Shun finalizo con una lagrima, decidió retirarse del lugar... Había dicho todo, en parte el ya estaba afuera, era el turno de Retsu, el decidiría las cosas.
Andromeda camino rumbo al departamento, las piernas le temblaban y su corazón latía desesperadamente, su cabeza comenzaba a reaccionar, su ser comenzó a comprender las cosas... Dioses, nunca creyó que dolería tanto... Llego por fin al departamento y su niisan, como era de esperarse estaba trabajando... Cerro la puerta y se dejo caer al suelo, sentado en el rompió a llorar... Cuando pudo tranquilizarse a su izquierda estaba el teléfono... Lo tomo y penso... ¿A quien llamaría? Necesitaba hablar con alguien... Por Zeus, de no haber discutido con Shiryu... Pero no, de todos modos, no podía llamarlo, seria jugar con sus sentimientos, lo lastimaría hablando del Cisne, mas siendo millones las veces que el Dragón quiso abrirle los ojos y el creído que lo hacia solo por intentar separarlo del ruso... Marco el numero y del otro lado lo atenido Seiya ¿Justo tenia que ser el? Y si, quien mas...
--¿Hola?
--Hola Seiya.... Disculpa, no se que estoy haciendo...—Shun corto el teléfono al escuchar la voz del Pegasus... No podía comportarse tan débil... Debía ser fuerte.
El teléfono sonó causándole un sobresalto al peliverde... Atenido y era su amigo Seiya, preocupado por la sorpresiva llamada y el corte improvisto de la conversación, Shun no supo que decir para explicarse, y para colmo rompió a llorar sin poder detener el llanto. Una sola pregunta del Pegasus desencadeno toda la explicación... Andromeda le relato todo lo visto:
--¿Y sabes Seiya que es lo peor de todo esto?... Es que aun sigo llorando cuando ese ser no lo vale... Dioses... No puedo ser tan pendejo.
--Bueno Shun, pero es normal que te sientas mal, han sido muchas cosas, por mas que no sientas nada por Hyoga, como dices, en natural que te duela, mas la mentira que otra cosa.—Dijo Seiya comprensivamente.
--Claro, es eso lo que me duele, pero de todos modos me siento peor conmigo mismo... Por creer que ya lo había superado, por ser un estúpido... Hasta me acosté contigo esa noche creyendo que así las cosas serian mas fáciles, y lo único que conseguí fue sentirme peor... Perdón Seiya, no quiero decir que tu me hiciste sentir mal, la situación...—Shun se sintió mal al decir aquello, sin embargo las lagrimas comenzaban a obedecer.
--Lo entiendo, no tienes nada que explicar...
--Pense que entregándome a otro hombre... Dioses, estaba tan asustado que ni siquiera pude acabar... Pero no fue tu culpa, yo lo pase mas que bien...
--Entonces Shun... Te debo otra vuelta...—Dijo el Pegasus intentando consolar a su amigo con un po