Pegasus Fantasy
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Aphrodita
Publicado: Mar Jul 10, 2007 5:19 am Responder citando
Pegasus no Seiya Pegasus no Seiya
Registrado: 21 Jun 2007 Mensajes: 3368 Ubicación: En el teatro 'Solo para locos' Reputación: 170
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Plan Maestro


Aphrodita





Espero que les guste y les entretenga un poco. Dedicado a mi linda Sapphire Celeste n_n el segundo fic para enmendar mi terrible falta y error, ojalá te guste, en este no muere nadie jajajajajaja!


CAPITULO 1: “Hable con él”...


--¡Maldición!... –Exclamo el peliazul lanzando su puño contra la fuente de aquel descanso –No sé que se cree ese... Ese... ¡Dioses!... –Finalizó al no encontrar un calificativo que encajara perfectamente.
--Ikki... No exageres... –Pidió el morocho harto de escuchar las quejas de su amigo –Aioria es hermano de Aioros... Y si Aioros es una excelente persona, aun mejor Santo, respetados por todos, no creo que su hermano se aleje tanto de eso... No lo veo a Leo como una mala persona...
--Eso dices tu ponny del demonio... –El Phoenix apoyo su espalda contra la estatua de aquella fuente, el no estaba acostumbrado a recibir ordenes y menos de alguien como Aioria –Para que te des una idea... Así te veo yo dentro de un par de años... Necio, terco como una mula y con esa sonrisita simpática... Me enerva... Parece siempre de buen humor...
--No creo que sea tan terrible... –Acoto el pelilargo apoyando al Pegasus –En parte tienen razón, Aioros...
--Si... –Interrumpió Seiya alegremente la opinión de Shiryu –Aioros es estupendo... ¡Sabe muchas cosas y es tan sabio!... El otro día...
El Phoenix, harto de escuchar siempre lo mismo lo frenó:
--Seiya... No nos interesa saber que tan espectacular es Aioros... –Dijo sarcásticamente y muy gestual con sus manos.
--A mí... –Hablo el rubio bostezando largamente –Lo único que me molesta es tener que levantarme tan temprano...
--¡Ni que lo digas!... –Acoto Shun a su lado, con Shaka era imposible seguir durmiendo una vez que el sol comenzaba a asomarse. –Sin embargo me gusta estar aquí... –Al ver la cara de sus amigos de “¿¡Qué estas diciendo por todos los Dioses del Olimpo?!” Acotó --Si... ¿Qué tiene de malo? A mí me gusta estar aquí, he aprendido mas cosas de las que imaginaba, Shaka es muy buen Maestro...
--Yo no veo la hora de largarme de aquí... –Exclamó el Phoenix manteniendo su hosca postura.
--Hablando de largarse... –Pronunció el Cisne dirigiéndose a Andrómeda --¿Vamos Shun?.

La típica pregunta que engloba muchas cosas: “¿Vamos a otro lado para estar a solas?” n_n. Sin decir nada el peliverde asintió para irse junto a su rubio, mientras que Shiryu se dirigió a su amigo Seiya:

--¿Bajamos un rato al pueblo?...
--Vamos... Quiero aprovechar el tiempo libre que me dejo Aioros pero debo volver temprano... –Acepto el Pegasus.
--¡Hey!... –Exclamó el peliazul al ver que se iban los dos juntos --¿Adonde van? Espérenme... –Y corrió tras ellos.
--No pensamos que irías a venir... Perdón... –Se disculpo el Dragón consiguiendo un “Psh” por parte del peliazul.

Que raro, Ikki comportándose así, interesándose por ir con ellos. Los tres bajaron al pueblo para entretenerse un rato antes de tener que volver a sus obligaciones.
Desde los meses que llevaban en el Santuario la mayor atracción consistía en visitar las grutas y bajar al pueblo para caminar un poco, lejos de eso era bastante aburrida la vida en aquel lugar, además estaban allí por entrenamiento no por diversión.
Mientras tanto, en los pasillos que conectan los Templos del Santuario Saga frenó a un peliazul:

--Hey Milo... ¿Has visto a Hyoga?...
--Hace menos de dos minutos me lo cruce... Iba al Templo de Camus con Shun... –Respondió Escorpio
--Si lo ves... ¿Puedes decirle que más tarde venga a mi Templo?...
--Se lo diré pero... –Aseguro Escorpio con una sonrisa morbosa y un brillo especial en sus ojos --¿Qué traes entre manos ahora?
Una mirada mutua de complicidad y su amigo se alejo rumbo a su propio Templo sin responder pregunta tan obvia... ¡Como si no lo conocieran!.

Milo también siguió su camino hasta su Templo pero... Mejor seria darle ese mensaje a Hyoga cuanto antes pues seguro que se olvidaría como siempre solía ocurrirle, no era que su memoria fuera frágil, es que tenia tantas cosas en mente que fácilmente olvidaba ese tipo de mensajes. Así que siguió su camino hasta el Templo de Camus quien cuando lo vio, sin ser una excelente bienvenida le pregunto:

--¿Qué te olvidaste?...
--Olvide decirte cuanto te amo... –Respondió Escorpio melosamente al ver que su Acuariano seguía enojado.
--Te has olvidado de eso ciento de veces... Que me hace una vez mas... –Argumento Camus sin romper su rígida postura frente a la puerta.
--Hey... No seas tan duro conmigo... Ya te pedí perdón... –Suplico Milo con ojos de ternero degollado –Fue solo un desliz... --¿Para qué dijo eso? Fue peor.
--¡Un desliz! ¡Tremenda orgía que armaste! ¡¿Y ME DICES QUE SOLO FUE UN “DESLIZ”?!...
--¡Eso es porque tu no quieres participar!... –Se defendió muy mal el Escorpión demostrando que como abogado se moriría de hambre... Al ver que si no decía algo coherente pronto recibiría un doloroso y frío golpe acotó con un dejo de verdad –Sabes bien que así te gusto... –Comenzó a acercarse a un dubitativo Acuariano –Sabes bien que así me conociste y de mi te enamoraste... –Susurro en su oído.
--Bueno... ¿Me dirás o no a que has venido?... –A pesar del estremecimiento que las palabras de Milo le causaron consiguió disimularlo muy bien.
--Que frío eres... –Se quejó Escorpio con un mohín de disgusto y resignado acotó –Dile a tu pupilo que Saga... Que Saga... --¡Oh! ¡Por todos los Dioses! ¡No había inventado en el camino una buena mentira!, eso por estar tan preocupado por la pelea con Camus –Se olvido de algo... –Balbuceó torpemente pensando en algo rápido –Se olvido ropa...
--¿Ropa?... –Camus arqueó sus cejas.
Ahora si que iba de mal en peor.
--Una campera... –Acotó rápidamente antes de que Acuario pensase algo indebido ¿Desde cuando Hyoga usaba camperas en plena primavera?. –Además tiene algo muy importante que decirle... Muy importante...
--Si, claro... –Concedió Camus irónicamente y al ver que su hombre no tenía nada bueno que decir atinó a ingresar a su Templo.
--¿Le dirás o no?...

En respuesta Acuario cerró la amplia y pesada puerta frente a las narices del Escorpión quien resopló indignado y humillado... Pero en fin, él había hecho el intento, cualquier cosa, si se cruzaba con el Cisne por el camino se lo diría personalmente... Claro, siempre y cuando se acordara del mensaje.


***


Llegada la noche, luego de cenar con Camus y con su Koibito Shun debió marcharse para descansar un poco, pues los entrenamientos diurnos de Shaka eran más agotadores que los nocturnos, aprovechando la ocasión Hyoga optó por acompañarlo, como si Andrómeda necesitase que lo acompañen, pero lo cierto era que fue la mejor excusa que encontró para poder escaparse de su Maestro e ir al Templo de Géminis.
Una vez en la puerta de Virgo despidió a su peliverde y fue al encuentro de Saga, supo que quedaba poco tiempo ya que pronto volverían a Japón y adiós oportunidad.
Shun ingreso al Templo de Shaka quien lo recibió alegre de verlo:

--Que bueno que has regresado Andrómeda... Pues tengo algo que enseñarte que es ideal practicarlo por la noche... Ven...

Andrómeda siguió a su nuevo Maestro con muchas expectativas pues para él no podía haberle tocado en todo el Santuario mejor sensei que Shaka.
En pocos minutos, con una pequeña corrida el Cisne llego al tercer Templo, entro sin avisar encontrándose con su dueño sentado en el sillón y leyendo un libro. El mensaje en cadena había llegado, eso comprendió Saga al ver a ese rubio de pie en su sala.

--¿Y?... ¿Has avanzado en algo?... –Preguntó el mayor impaciente e incorporándose en el sillón.
--Poco y nada... –Negó Hyoga abatido –En realidad... Aun no le he dicho nada...
--Hyoga... –Reprochó Géminis haciendo un lugar para que el menor se sentara a su lado.
--Es muy difícil Saga... –Se defendió el ruso sentándose a su lado–Tu no conoces a Shun... Es otra clase de chico y me es complicado hablarle de estos temas...
--¿Tu quieres o no?—Presionó el mayor fulminándolo con la mirada.
--¡Sí! Si, quiero pero...
--Sin peros... –Saga se puso de pie para caminar por su Templo con un semblante muy pensativo –Tienes que actuar cuanto antes... Lo mejor en estos casos es ir al choque... Veras que es mejor...
--No lo sé... –Se quejó Hyoga preocupado por la reacción de su koibito.
--Por eso... Por que no sabes... Deja todo en mis manos... Mañana como sea buscare la forma de ir al Templo de Camus... Pero, justamente el problema es Camus...

Ambos se quedaron en silencio unos cuantos segundos buscando la forma para salir de ese embrollo, ya que en el Templo de Saga era imposible pues Acuario, como si de un padre se tratase, evitaba que su pupilo se acercara a dicho Templo. Paso poco tiempo, hasta que un nombre surgió en sus cabezas y casi al unísono exclamaron:

--¡Milo!...

¡¿Por qué no se les había ocurrido antes?!: Milo era ideal para mantener a raya al acuariano entrometido. La risa inundó aquel Templo, una risa repleta de morbosidad y de lujuria, si Saga planeaba bien las cosas nada podía salir mal... Y Saga siempre planeaba bien las cosas, nada se le escapaba de sus garras. Géminis se encargaría de hablar con Escorpio cuanto antes, de hecho apenas Hyoga se fue de su Templo, en plena madrugada le hizo una visita al escorpión.


***


Al otro día, cuando Camus liberó a su discípulo del entrenamiento decidió ir a hacerle una visita a Milo pues notó que Hyoga estaba un tanto extraño y si alguien podía saber algo ese era Escorpio ¿Por qué? Muy simple, ese comportar en el Cisne había surgido luego del mensaje que equivocadamente Acuario le había dado a su pupilo ¿Qué tramaban? ¿Y porque Saga estaba detrás de todo eso?.
Como siempre, los Santos de Bronce se reunieron junto a la fuente una vez finalizado el arduo entrenamiento para ser los futuros sucesores de las armaduras Doradas. A pesar de que el ruso se encontraba más hermético y pensativo que de costumbre no levanto sospechas... Aunque Shun quizás sí lo notó un poco distraído. El rubio perdió el hilo de la conversación de sus amigos hasta que volvió a retomarlo para escuchar, como de costumbre, a Ikki quejándose por algo o por alguien:

--Así que ganso... Ojo con lastimar a mi otouto porque te asesino...
¡Oh! Sorpresa! Era él mismo el agredido, para molestar al Phoenix, Hyoga pregunto con real inocencia pues no supo que ocurría:
--¿Qué sucede cuñado?
--¡Te voy a matar!... ¡No me digas cuñado! ¡No ves que me revuelve el estomago!... –A pesar de que el peliazul nunca se opuso a la relación de su otouto y el Cisne no pudo fingir que le agradaba la situación.
--Tranquilo Ikki... –Frenó Shiryu a la tempestad que se avecinaba.
--No te hagas el idiota... –Explotó Ikki indignado –Aunque sé que lo eres... ¡Has el esfuerzo por entender!
--Sinceramente Ikki... No se de que hablas... –Volvió a defenderse el Cisne.
--Niisan... Déjalo... Seguro que fue a visitarlo por algo, no sé...

Entonces... Al ver el rostro de pregunta de su koibito, el enojo del Phoenix y las miradas inquisidoras de Seiya y Shiryu el ruso comprendió la situación, para restar dudas el peliazul exclamó:

--¿¡Que hacías a esas horas de la noche en el Templo de Saga!?... Te vi entrando ganso...
--Yo... Solo fui a darle un mensaje de mi Maestro... –Respondió con una fingida naturalidad que Ikki se quedó en el molde muy pensativo.
--¿Ves niisan? Siempre pensando mal de todos... –Reprochó Andrómeda.
--¿¡Y que decía el mensaje!? ¿¡Eh!?... –Ikki no se iba a quedar de brazos cruzados.
--No lo se... Era confidencial... De Santo a Santo... Un sobre cerrado... –Siguió el Cisne mintiendo por su bien, hasta se asusto de lo perfecto que le estaba saliendo la mentira.
--Bueno... Muy interesante su discusión sobre lo que hicieron y dejaron de hacer anoche pero... –Pronuncio Seiya cansado de la situación –Me tengo que ir...
--¿Tan Temprano vuelves al Templo?... –Inquirió el peliverde asombrado de que el Pegasus no aprovechase el tiempo libre para distenderse un rato.
--Si... Es que Aioros me espera...
--¿¡Seguirás entrenando!?... –Exclamó Hyoga asombrado por la tenacidad y las ganas del morocho, aunque a decir verdad Seiya siempre fue igual.
--Quizás... Pero en realidad me pidió ayuda con el Templo... ¿Saben? He notado que no somos un signo muy ordenado y digamos que el Templo de Sagitario es un caos... Imagínense mi cuarto de la Mansión a la máxima potencia multiplicado por dos...

Eso... Lo dijo todo... Absolutamente todos comprendieron o intentaron hacerse a la idea de lo que era ese Templo. Todos comprendieron pero Ikki no pudo evitar quedarse callado, como una suerte de “Cartman” acotó:

--¿Qué? ¿Acaso Aioros es tu novio o algo por el estilo?...
--Ikki... No molestes... –Pidió el Pegasus entre dientes.
--¿Esta necesitado de amor y contención?... –Siguió el Phoenix con su burla haciéndole frente a su ¿Amigo? Momento de distracción que Hyoga y Shun aprovecharon para irse, Shiryu en el medio observo el inminente enfrentamiento cuando el morocho defendió a Aioros:
--No te voy a permitir que hables así de Aioros... Mas respeto con el Santo mas emblemático de este lugar...
--¡Al DIABLO!... –Explotó el peliazul frente a esas palabras. El Dragón, desde su lugar comenzaba a comprender la situación. --¿Sabes por donde me paso al “Graaaan” Aioros?... –Finalizo ironizando el “Gran Aioros”.
--No seas grosero... Porque te lo quitare a golpes... –Amenazó Seiya ofuscado como solo él sabe ofuscarse.

¡Oh! ¡Por Aphrodita! El pelilargo espectador ¿Estaba viendo frente a sus ojos una simple escena de celos? No pudo averiguarlo pues tuvo que intervenir para evitar que se fueran a las manos, tarde... Porque hasta el pobre Shiryu ligo un par de golpes librados al azar, tuvo que intervenir Muu para realmente frenar la pelea.


***


Mientras que Hyoga se encargaba de quitarle con dificultad la ropa a Shun, Saga camino presuroso hasta el Templo de Acuario. En el sillón de dicho Templo los dos tortolitos mantuvieron una pequeña disputa sobre lo que estaban haciendo:

--Hyoga no... Puede venir tu Maestro... –Jadeó Andrómeda sin poder evitar sonrojarse cuando su hombre llego a la cremallera de su pantalón.
--Esta con Milo... Sabes que no vendrá por muchas horas... –Argumento el Cisne con la voz ronca al ver el torso de su niño al desnudo y la remera del mismo tirada a un costado en el piso.
--¡Aaaah! Hyoga... –Exclamó el peliverde cuando el ruso atrapo su miembro con su boca. –¡Hyoga!... –El tono de voz fue distinto, fue mas bien de sorpresa.
Shun intento incorporarse al ver a Géminis de pie en la sala pero la boca de su rubio estaba haciendo maravillas y se le dificultó reaccionar.
--Sigan... No quiero interrumpirlos... –Pronunció el peliazul mayor pasando su lengua a través de sus labios al ver semejante escena, con esos niños tremenda fiesta que haría.
Hyoga levanto su cabeza y se encontró con la sonrisa morbosa de su cómplice, no pudo evitar sonreír de la misma forma.


***


--¡Ya! ¡Tu sabes que están tramando! ¡Y esto no me huele nada bien!... –Exigió Camus evitando las manos juguetonas de Milo.
--Ya te dije que no se nada... Camus, vamos... Déjate... Si te portas bien conmigo te haré gozar... –Escorpio tomó a su hombre por las nalgas y a la fuerza lo arrastro hasta su cuarto para arrojarlo sobre la cama...
Y Camus, por mas que fingiese, le volvió loco ese trato.
--Si no me dices en que anda Saga no me dejare... Escúchame Milo... –Acuario fue autoritario, con el peliazul sobre su cuerpo consiguió quitárselo de encima –Hyoga te aprecia mucho a ti, y por tu culpa conoció a Saga... Te odiare toda mi vida si lo lastima de alguna forma...
--Saga es buena persona... Mas allá de lo que opines... –Milo estaba cansado de defender siempre a su amigo, aunque Camus tuvo toda la razón de enojarse con él pues Saga era el patrocinador de aquellas monumentales orgías.
Milo tuvo que aceptarlo, su amigo no tenía buena reputación y se lo había ganado en buena ley.
--Milo... Detesto que me mientas... Lo haces siempre, pero sabes que cuando se trata de Hyoga...
--Lo se... –Interrumpió Escorpio volviendo a su posición, o sea sobre el francés.
--Se sincero... –Suplicó Acuario de una manera que el griego no pudo evitar ser sincero.
--Lo estoy siendo Camie... No se que esta tramando Saga...

Eso era tan cierto que Acuario no tuvo mas opciones que creerle y ceder a sus mas bajos instintos. Saga nunca le dijo el porque, pero le pidió que entretuviera a Camus por unas cuantas horas, y el escorpión, como buen amigo que era, así lo estaba haciendo.


CAPITULO 2: “Fuera de control”...


Mientras tanto en el Templo de la Virgen Shaka se preguntaba si había estado bien con sus enseñanzas, si no le había quedado nada en el “tintero” pero en fin... Lo mejor es aprender en la practica ¿No?.
Y mientras Shaka analizaba eso un furioso y decido León se acercaba con paso firme al Templo de Sagitario. Ikki ni siquiera golpeó la puerta, su entrada fue directamente una amenaza que fue escuchada por Seiya:

--¡¿Dónde esta?! ¡¿Dime donde esta que lo mato con mis propias manos?!
--Ikki... ¿Qué demonios te sucede?... –Inquirió el Pegasus sorprendido por semejante arrebato.
--¡Matar a ese falso ídolo!... –Respondió el Phoenix buscando con la mirada --¡¿Dónde esta?! ¿¡Dónde esta Aioros!? ¡Te demostrare que no vale nada! ¡Que tu ídolo es “puro cuento”!
--¡¿Estas loco?! ¿¡O que!?... –Exclamó el morocho persiguiendo a su amigo en su frustrada búsqueda --¡Si Aioros te llega a escuchar! ¡Ikki!...
--¿¡No esta!¡ ¿¡He!? ¿¡No esta!?
--¡NO! ¡Con un demonios!... –Se estaba hartando de ese comportamiento esquizoide en el peliazul, aunque era normal y cotidiano en Ikki, ya se estaba pasando de la raya. --¡No esta! ¿¡Y que es eso de que quieres enfrentarlo!? ¿Te volviste mas loco que de costumbre? Si Aioros te enfrenta, sin dudas... Te matara... –Desafió Seiya arrastrando al Phoenix al borde de la ira en toda su expresión.
Antes de que Ikki pudiese responder algo, un agitado pelilargo llego al Templo de Sagitario:
--¡Ikki! ¡Espera!... –Shiryu se sostuvo con la puerta, correr para evitar el suicidio de su amigo peliazul le quito la respiración.
--No esta... –Comentó Ikki al aire con tono de decepción.
--Ah... Menos mal... –El Dragón suspiro aliviado.


***


--Sa-ga... –Balbuceo Shun enrojecido hasta la medula.
--No les molesta que mire ¿Verdad?... –Pregunto Géminis acercándose mas a la pareja.
Hyoga quito el miembro de Andrómeda de su boca y respondió.
--No... Para nada ¿Cierto Shun?... –Al ver que su koibito se encontraba demasiado ido decidió actuar, como le había enseñado el mayor de los gemelos que lo mejor era actuar en situaciones como esa y no pensar demasiado.

El Cisne supo que siempre que mantuviera la excitación del peliverde al máximo lograrían su cometido, por mas pervertido que fuese siempre quiso ver a su niño sometido por otro. Lentamente quitó el pantalón de Shun invitando al hombre a unirse:

--Ven Saga, no te quedaras mirando solamente... A Shun le gusta mucho esto...
--¿Sí?... –Preguntó Saga mas que nada para no quedarse callado y sentándose junto a Andrómeda estiro su mano para acariciar su tersa piel.

El peliverde no pudo mas que estremecerse con aquel débil contacto pues otro hombre además de su rubio lo estaba tocando, para colmo enfrente de su koibito, busco rápidamente la mirada del ruso como intentando descifrar si realmente estaba de acuerdo o si más tarde lo tomaría como un engaño.
Mientras Géminis bajó a la entrepierna del niño para engullir su respetable tamaño a esa edad, le indicó a Hyoga que se desnudara, no pudo evitar lanzar un suspiro ronco al ver a esos dos seres angelicales y puros completamente desnudo y con sus miembros erguidos, sin mas el también se quitó la ropa momento de liberación para Shun pues la boca del gemelo dejó su tortuosa labor.
Como si se pusieran de acuerdo mentalmente Saga y el Cisne buscaron nuevamente una posición para poder continuar saboreando el pedazo erguido y palpitante de aquel inocente niño, aquello fue demasiado para el peliverde, sentir como los labios de su rubio empapaban su miembro mientras que la lengua de Saga recorrió toda su extensión sintió que pronto explotaría de placer. De vez en cuando, sin buscarlo realmente pero inevitablemente, las bocas del ruso y del peliazul se encontraban furtivamente y si bien al principio solo se ignoraban, con mas confianza, en cada encuentro fortuito las lenguas se mezclaban saboreándose mutuamente. Cuando al poco tiempo el semen de Andrómeda surgió a raudales ambos mantuvieron una pequeña riña de poderes para ver quien conseguía tragarlo primero, fue un desastre pues el néctar salió disparado hacia todos los rincones posibles dando a parar parte en la cara del ruso y parte en el cuello de Géminis. Sin pensarlo, pues en una situación así no hay pensamiento que valga, Hyoga busco el cuello de aquel hombre para limpiar los rastros de semen, el peliazul se dejo hacer pero luego hizo lo mismo sosteniendo con sus poderosas manos el rostro del Cisne y atravesando su lengua sin reparo.
Shun observo la situación estupefacto, sin dudas Saga se veía muy bien con su koibito, antes de poder decir algo el ruso hizo la pregunta necesaria para continuar con todo:

--Shun... ¿Estas seguro de que quieres esto?...

Un segundo de silencio y solo un asentimiento por parte del menor, disparador necesario para Saga quien llegando hasta las abiertas piernas de Andrómeda buscó su intimidad y hundió su lengua lo mas que pudo, ahora si el peliverde grito de placer, aquella lengua juguetona en su agujero era mas de lo que pudo soportar, se aferró a la cabellera de Géminis y cerro sus ojos, la cara angelical de Shun estaba curvada en una expresión de placer jamas visto por su koibito quien motivado también se acerco para acariciar con sus manos el cuerpo de su niño y así consolarlo.
Suficientemente dilatado Saga introdujo un dedo con extrema facilidad, era de esperarse ya que el ruso tenia un miembro bastante respetable, un segundo dedo bailaba libremente en el interior de un jadeante peliverde, el tercero con mas dificultad y dolor por parte de la víctima se abrió paso dilatando lo mas que se pudo.

--Tu primero Hyoga... –Concedió Géminis y el Cisne acepto gustoso buscando una cómoda posición.

Elevando las caderas de su niño, Hyoga acerco su pedazo hasta la entrada ejerciendo un poco de presión, cuando la punta se abrió camino el ruso enterró su miembro lo más profundo posible, Shun solo se limito a gemir sin poder articular palabras, para colmo la mano inquieta del griego aferró su pedazo masturbándolo suavemente.

--Eso es... Así... –Alentó Saga con la voz ronca provocando que el rubio aumentara el ritmo y las estocadas.

Hyoga echó su cabeza hacia atrás y lanzando un sonoro gemido acabo estrepitosamente en el interior de su pareja, busco regularizar su pulso y se hizo a un lado para dejarle el lugar a un impaciente Géminis.
El peliazul no quiso introducírsela de una, primero acaricio con sus manos los glúteos redondeados y firmes del niño, investigando con las yemas de sus dedos desde el cuello, bajando por la columna vertebral hasta llegar a su entrada, Shun pareció impacientarse pues dando la vuelta quedo boca arriba pudiendo apreciar el rostro de satisfacción de aquellos dos hombres. El griego acostando su pesado cuerpo sobre el pequeño pero no frágil de Shun se aferro fuertemente a las caderas del mismo para introducir de una fuerte y segura estocada su pedazo. Andrómeda grito, mitad de placer y mitad de dolor, otro hombre además de su koibito quien miraba la escena con ojos libidinosos, jamas lo había tomado de aquella forma y para sumar al enrojecimiento súbito de sus mejillas, Saga con su respiración caliente le susurro un sin fin de obscenidades en su oído derecho. El peliverde se limito a hundir sus dedos en la espalda del griego y dejarse hacer... No supo cuando, quizás por culpa de la mano del Cisne, pero Shun acabo ensuciando su abdomen que debido a la fricción consiguió ensuciar también a Géminis quien como poseído aumento el ritmo subiendo y bajando hasta acabar con violencia todo el deseo contenido ¡Dioses! Desde que los Santos de Bronce habían llegado, el mayor de los gemelos no pudo desprender su vista de aquel joven peliverde y por fin lo tuvo, fue solo suyo... Bueno, también de Hyoga pero eso no estuvo mal, todo lo contrario.
Llego el momento de asearse, y a pesar de que tanto Saga como Hyoga actuaron con naturalidad Shun permaneció en un estado de mutismo que preocupo al Cisne ya que no supo si se encontraba del todo bien pues su rostro nada indicaba, ni enojo, ni agradecimiento, ni felicidad ni tristeza... Era un enigma.
Una vez bajo la enorme ducha de Acuario, el ruso preguntó:

--Shun... ¿Estas bien?...
Saga, a pesar de estar ahí, intento pasar lo más desapercibido posible.
--Sí... –Respondió secamente Andrómeda.
--¿Te gusto... Te gusto lo que paso?... ¿O estas arrepentido?... –El rubio temió a la respuesta, pero le era necesario saberlo.
--¡Fue fantástico!... –Respondió el peliverde alegremente arrancando una sonrisa por parte de los otros dos hombres.
--Sabíamos que te iba a gustar... –Comento Hyoga alegre abrazando a su koibito.
--Yo no quiero que esto termine así... Quiero seguir... –Suplico Shun en los brazos de su hombre.
--No te preocupes... Esto solo fue una pausa... –Acotó Géminis y bajo la ducha llegó hasta la enamorada pareja para poder acariciar un poco sus suaves pieles.

Saga jamas se sintió tan morboso y degenerado como aquella vez, entre dos adolescentes hombres gozándolos hasta perder la cordura.
No supieron como pero los tres llegaron desnudos al mismo lugar de partida. Revolcados en la alfombra no supieron de quienes eran aquellas manos y aquella boca, solo se limitaron a saborearse íntegramente y con los sentidos a flor de piel, hasta que Shun susurro algo, hizo una petición:

--Hyoga... Hyoga yo quisiera...
--Adelante mi niño... Pide lo que quieras... –Alentó Hyoga a su koibito para que tuviera mas participación.
--Quisiera ver... A mí me gustaría ver como... Como... –Y con gestos indico que quería ver como su novio se engullía el pedazo de Saga quien al ver el lenguaje de señas y comprender perfectamente no pudo mas que reír.

Accediendo al pedido de su peliverde, el Cisne bajo hasta la entrepierna de Géminis y realizo aquella labor, el peliazul aferro violentamente del cabello del ruso arrancándole un quejido de dolor, el rostro de Andrómeda se torno absolutamente morboso, nadie pudo ver la sonrisa libidinosa y el brillo en sus ojos, pero verlo sometido a su rubio de aquella forma fue mas de lo que su “aconsejada” mente pudo analizar.
El griego sonrío de placer con aquella situación, al tener a dos pequeños completamente a su merced para saciar sus más bajos instintos, cerró sus ojos para deleitarse completamente con la cálida boca de Hyoga, pero tuvo que abrirlos al sentir algo tibio y palpitante en su rostro, muy cerca de su boca... Cuando Saga abrió los ojos se encontró con una escena que lo sorprendió un poco, de rodillas Andrómeda había llevado su miembro hasta el lugar. Géminis comprendió sus intenciones y sonrío de medio lado, el peliverde al ver que tardaba mucho en reaccionar introdujo furtivamente su pedazo. El Cisne levanto su cabeza para ver aquella inusual situación, pasaron segundos hasta que Shun se canso de meter y sacar su pedazo en la boca del peliazul.

--Saga... Quiero ver como mi ruso grita de placer... Metesela hasta que suplique... –Ordenó el peliverde consiguiendo el desconcierto de los otros dos, aunque le costo reaccionar, el griego no tardo demasiado en llegar hasta donde estaba el rubio, ya que por nada se perdería de algo así.
--¡No! ¡ESPERA!... –Exclamó Hyoga cuando pudo salir de su asombro sin embargo Saga lo había jalado de una pierna para dejarlo justo debajo de él. –Yo nunca... Yo...
--Vamos amor... –Alentó Shun con una mirada maliciosa –Yo me deje... Por ustedes dos, ahora es tu turno... Ya le tocara a Saga...
¡Un momento! ¿Saga? Eso sí que no. Pero Géminis estaba tan motivado con el revés de la situación que o no escucho o no le importo demasiado.
--Saga te dilatara con su lengua... ¿Verdad Saga?...

Tal vez en otra situación el peliazul no hubiese actuado tan sumiso, pero obedeció el pedido de Andrómeda urgiendo la intimidad del ruso con su lengua. La misma preparación que tuvo con el peliverde nada mas que con mas trabajo y menos paciencia.

--¡Ya Saga!... –Pidió Shun cansado de esperar. –Le dolerá igual, siempre duele mucho la primera vez...

Y así lo comprobó Hyoga cuando el griego tomo sus tobillos para elevar su trasero, al introducir la punta en su virgen trasero no pudo evitar lanzar un suspiro de temor ¡Animo Cisne no Hyoga! ¡Te has enfrentado con ciento de enemigos! ¡Esto no es nada!.

--¡Saga!... –Gritó el ruso con la fuerza de sus pulmones cuando la punta redondeada quebró una barrera moral e invisible.
Para consolarlo, Shun se acerco hasta su rubio y acaricio sus cabellos.
--Shs... Tranquilo... –Susurro Andrómeda lejos de tranquilizarlo realmente.

Saga no pudo mas que seguir introduciendo con dificultad su endurecido pedazo, se sintió enfermo pues aquella situación morbosa lo motivo por demás como nunca antes le había sucedido.
Los anillos en la intimidad de Hyoga parecían cerrados herméticamente, por eso Géminis pronuncio:

--Relájate Cisne... Sino no podré y te dolerá mas...

El ruso lo intentó, pero por mas que quiso no consiguió relajarse del todo, el peliazul siguió forzando la entrada, atravesando esa estrecha abertura que le causaba tanto dolor como placer, a los pocos minutos, con todo el pedazo de carne en su interior el rubio encontró una cómoda posición, pero luego vino lo peor, sin aviso Saga comenzó a meter y sacar sin reparo, el ardor que sintió Hyoga menguó dando paso al placer.
El Cisne se encontró concentrado en Géminis y este en el ruso, fue por eso que Andrómeda pudo aprovechar para situarse detrás de aquellos dos y sorpresivamente, aprovechándose de las defensas bajas del griego llevo su pedazo hasta la entrada del mismo.

--¿Qué demonios?... –Pronunció Saga desconcertado, giró su cabeza para mirar sobre su cuello y solo pudo ver la sonrisa diabólica de aquel ángel y su cabellera verde cayendo sobre su propia espalda.

No había que estar muy lucido para comprender lo que estaba pasando, pero para restarle dudas a Géminis el miembro de Andrómeda irrumpió con dificultad y sin dilatación previa la estrecha entrada de Saga quien solo se limito a quedarse estático con su propio pedazo introducido en el Cisne.
Llevar una penetración en “trencito” es toda una proeza, ya que los miembros sueles salirse de lugar por los movimientos repentinos de los participantes, aun así Hyoga consiguió acabar gracias a semejante escena que se le estaba brindando, fue demasiado verlo al poderoso Saga sometido por aquel dulce niño, mas su cara de pavor completó esa graciosa y excitante situación.
Géminis no supo si fue debido a lo morboso de todo aquello y que en el fondo le gustaba demasiado pero también se descargo en la virginidad del ruso, pocos segundos después con frenéticos vaivenes el peliverde lo siguió inundando la habitación de sonoros y masculinos gritos para luego acotar casi con indignación:

--¡Pero que manga de “maricones”!... Se creen muy hombres... Yo les voy a enseñar a gozar...

Mas desconcertado en sus 32 años, Saga jamas estuvo ¿Qué había pasado allí? ¿No era él, quien iba a someter a esos dos críos?. Hyoga tampoco salió de su asombro, dejándose someter por su koibito como jamas imaginó.


***


--¡Ya Milo! ¡Déjame en paz!... –Suplicó Camus intentando incorporarse en la cama para poder alcanzar su ropa, sin embargo Milo dificultó hartamente esa tarea escondiendo las prendas --¡Milo compórtate!...
--Si te mueres de ganas por una vez mas... –Ganas a Escorpio siempre le sobraban, además cuanto más lo retrasaba a Acuario mejor era para su amigo ¡Si supiera por lo que estaba pasando Saga en ese momento!.
--Tal vez si... Pero no puedo concentrarme si estoy preocupado por Hyoga...
--Vamos Camie, no parecías demasiado desconcentrado hace dos minutos... –Ronroneó el griego aferrando a su hombre para evitar su partida –Además, déjalo... Hyoga ya no es un niño, sabe cuidarse perfectamente bien solo...
--Me preocupa dejarlo solo con Shun...
Aquello descolocó completamente a Milo ¿Qué quiso decir con eso?
--No entiendo...
--Por Athena Milo... –Exclamó el francés –Shun a pasado los últimos seis meses bajo las enseñanzas de Shaka y aquí todos hablan de que el Maestro de Saga en las artes amatorias no es nada menos que Virgo...
--Quizás él sea el creador del Kamasutra para el Santuario ¿No?... –Comentó Escorpio echándose a reír sin darle demasiada importancia al asunto.
--No es gracioso Milo... Te estoy hablando en serio... –Reprochó Camus arrancándole de las manos su ropa –Realmente me preocupa mi discípulo...

Acuario intentó quitarse de encima a un pesado griego, demasiado cariñoso y demostrativo, si bien Milo siempre fue así, el francés notó su inusual comportamiento, pero era tan difícil decirle que no a Escorpio, que al final Camus, con la misma rapidez con la que se vistió termino desnudo nuevamente.


***


--Ikki... ¡Me tienes harto! Y no te entiendo... –Espetó el Pegasus muy molesto.
Shiryu notó que era momento de partir y dejarlos solos, sobre todo al ver la expresión confusa de Ikki.
--Yo tampoco entiendo... –Pronunció el Phoenix una vez a solas con ese chiquillo molesto –No entiendo que carajo tiene Aioros...
---Pues... Muchas cosas... Entre ellas virtudes, es un guerrero inigua...
--¡Ya Seiya!... –Frenó el peliazul harto de escuchar sobre Sagitario –Era una expresión... No era para que te pusieras a halagarlo... Ya cansas...
Se produjo un silencio pesado y molesto que reinó unos cuantos segundos en aquel Templo, hasta que Ikki, harto de toda la situación exclamó:
--¡Al carajo!... –Y sin previo aviso le estampó un beso al morocho un tanto violento que lo dejo sin aire.

La mano del Phoenix privó todo movimiento de Seiya quien mantuvo sus ojos lo mas abiertos posibles, sorprendido y confundido con lo que estaba pasando, cuando el peliazul lo libero se quedó expectante, esperando algún tipo de respuesta por parte del Pegasus, una trompada o algún insulto, lo que fuese, pero algo ¡Y pronto!... Y esa respuesta llego en una cálida y ensoñadora sonrisa, las mejillas del morocho se sonrojaron súbitamente y su corazón latió alocadamente. Inevitablemente le arranco a Ikki una sonrisa similar, por fin se había liberado de sus fantasmas que tanto lo habían acosado.
Mientras Shiryu bajó las escalinatas del Templo dirigiéndose a Libra no pudo evitar reflexionar que quizás lo mejor era volverse gay, con tantos hombres alrededor tendría mas suerte pues ¿Qué posibilidades había de que Saori le correspondiese algún día?. En su corazón se sintió alegre por sus dos amigos pero al mismo tiempo desdichado por su solitaria situación:

--¿Qué sucede niño? ¿Por qué esa cara?... –Inquirió Shura pues era tan notoria la angustia en aquel guerrero.

El Dragón, como respuesta solo atino a sonreír con la sonrisa más melancólica que un hombre pueda tener, mitad de tristeza y mitad de agradecimiento por la preocupación del Santo de Capricornio, negando con su cabeza se alejó cuesta abajo dejando aun más preocupado al español.


***


--¿Qué paso aquí Shun?... –Preguntó Hyoga intentando regular su agitada respiración, sentado en la alfombra y con la cabeza apoyada en el sillón buscó su ropa para vestirse cuanto antes.
Saga no pudo decir mucho, había sido demasiado hasta para aquel hombre experimentado, Shun sentado en el medio de los dos mantuvo su sonrisa infantil.
--Seguro... Seguro que Shaka tuvo algo que ver en todo esto... –Balbuceó Géminis con la mirada perdida, intento incorporarse y llegar a sus prendas, lo mejor era huir cuanto antes de Andrómeda. –¿Por qué no lo supuse antes?...-- Finalizo ya de pie y caminando con dificultad.
--Shaka es muy buen Maestro... Me ha enseñado muchas cosas buenas a lo largo de estos meses... Y se pondrá orgulloso de mí cuando sepa que puse en practica algunas de sus enseñanzas... –Comentó alegremente el peliverde.
El ruso arrastrándose con dificultad llegó hasta su ropa y consiguió escapar de las garras de Shun, sin embargo la acotación de su niño lo descolocó completamente.
--Saga ¿Crees que tu otouto quiera participar?... ¡O si no podes pedirle a Shaka!... De seguro no se negara... O si no a...

Mientras Andrómeda daba un sin fin de nombres el griego huyó de aquel Templo y el rubio ajustó bien el broche de su cinturón y caminó en busca de un cuarto que tuviese llave ¿O mejor era mantenerlo encerrado a su niño? No lo pudo evitar, para acallar a su koibito Hyoga le estampó un beso en sus labios al mismo tiempo que con voz ensoñadora dijo:

--No sabes... No te das una idea de cuanto te amo...
--Yo también Hyoga pero... ¿Crees que mi niisan aceptara?...

El peliverde continuo nombrando a las posibles víctimas, el Cisne no pudo mas que sonreír y negar divertido con su cabeza ¡Shun era incorregible! Amaba y amaría a ese nuevo Shun... A su Shun... Entre el ruso, Saga y Shaka ¡En que lo habían convertido por todos los Dioses!.


www Fin www


Sé que le falta argumento, pero se me ocurrió en el momento cuando Sapphire me dijo que le encantaría ver a sus niños con Saga... No sé que se me cruzo por la cabeza. Espero sus comentarios buenos y malos n_n. Ya a esta altura ningún comentario me espanta o_O.


¡Rosas! Si me queda tiempo después de continuar con Ikki x Shaka , hacer un Saga x Hyoga que tengo pendiente en mi alocada cabeza y un Hyoga x Shiryu que tengo pedido, volveré con otro trío (Saga x Muu x Kanon) para espantarlos a todos... Espero que me salga un Lemon mejor porque últimamente mis Lemon’s son terroríficos.


23/03/2006 02:28 p.m. Merlo, provincia de San Luis, República Argentina.

“Mañana se cumplen 30 años de la mayor masacre argentina, en donde murieron sueños, esperanzas, ilusiones junto a nuestros seres queridos. Justicia para los desaparecidos, castigo para los culpables: ¡NUNCA MAS CARAJO!”
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