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| Aphrodita |
Publicado: Mar Jul 10, 2007 12:13 pm |
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Pegasus no Seiya

Registrado: 21 Jun 2007
Mensajes: 3358
Ubicación: En el teatro 'Solo para locos'
Reputación: 159.5   votos: 5
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Razones para no odiarte
Aphrodita
Bueno gente, este es mi primer fic sobre Asgard y me da mucho miedito publicarlo pues sé que no soy buena con esto (Ni con nada, si vamos al caso)... Pero acá estoy, gracias a personitas que me ayudaron con este tema. Por eso va dedicado para ustedes
Dashi_sama... Aquí esta amiga... Espero que no te decepcione.
Leto-s_Night... Al final salió otra cosa... Prometo hacer la próxima vez, si es que hay próxima, un Siegfried x Mime.
Youko_Merlova... Bueno, esta Phenril que es lo importante aunque no con Mime.
Y especialmente dedicado a... Sí a ti... Con todo mi corazón (Deje lo mejor para lo ultimo):
Kyubi-chan!!!!!
Gracias cielo, tus consejos me sirvieron un montón y todos deben saber que por tu culpa, ahora los torturare con Asgard... Al final salió un Phenril x Alberich y un Phenril x Siegfried. Espero que te guste... Ojala me salga algo tan digno como tu fic “Pecadores”.
Aclaraciones: Primera vez que narro en primera persona así que imagínense... Si soy un desastre con los tiempos verbales, en este fic será un asco ese tema Jajajaja... Sepan comprender... Y cuando digo no importa la cantidad si no la calidad... Me refiero a mí por supuesto.
Por ultimo, en su momento, cuando vi Saint Seiya me sentí muy identificada con Phenril, pues yo creía igual (Y hasta un poco mantengo esas creencias) así que su relato esta plasmado de cosas mías mezclado con el Phenril que todos conocemos... Ya entenderán.
Sin mas vueltas... Los dejos con el fic
One – Shot / Lemon:
A través de todos estos años he aprendido a controlar el frío... Mejor dicho, que el frío no me controle a mí... En parte es gracias a los lobos, de quienes he aprendido muchas cosas... Mas cosas de lo que se puede aprender con los humanos...
Humanos...
El cáncer de este mundo, la peste de esta Tierra...
Lastiman, odian, son egoístas...
Podría estar horas y horas enumerando sus defectos... Y aun así se creen los dueños y amos de todo el lugar.
En los lobos no se ve eso... Uno puede mirar a sus ojos y encontrar la pureza, el compañerismo, la lealtad... Valores que los humanos han olvidado... Maldigo haber sido humano, hubiese preferido ser un gusano...
Lo más gracioso es escucharlos hablar entre ellos... Me divierte mas cuando me nombran: Salvaje, sucio, pulgoso, sarnoso... ¡Ja!... Y ellos se creen la gran cosa. Son mis compañeros de batallas, eso no lo puedo negar... Y por eso debo permanecer entre ellos... Pero cuando puedo me escapo, a lugares que ni ellos conocen... Escalando y atravesando fríos y peligrosos obstáculos... No, nadie conoce ni remotamente uno de mis tantos refugios. Yo veo a mis lobos llegar con extrema facilidad, y debo admitir que a pesar de mi preparación, me cuesta, aun más la bajada...
Siempre hay desprendimientos y avalanchas, mas en aquellas zonas, pero mis lobos y yo somos astutos... Aunque... ¡Maldición!... Un gran desprendimiento me obliga a caer. Toco suelo y observo a mis costados... ¡Mis lobos!... Todos sepultados... Con dificultad logran salir de a uno... Pero Alpha ¡Maldición no lo encuentro!... Alpha... Aquí estas, tranquilo... Tranquilo... Observo el panorama, desolación... Tres lobos heridos de gravedad y Alpha inconsciente... Sé que esta vivo, pero no puede caminar... Hay que subir... ¿Cómo lo haremos? No me iré sin ellos, no... “Piensa Phenril, piensa cabecita”.
--Veo que estas en problemas.
La odiosa voz de Alberich llega a mis oídos. No lo escucho, tengo cosas más importantes... Ahora mis prioridades son los tres lobos heridos y Alpha... Uno de los cuatro ya se recupero.
--No molestes...—Respondo enojado buscando la manera de cargar con los cuatro... Aunque uno de ellos me demuestra que puede caminar uniéndose con los otros tres que están en perfectas condiciones.
--No podrás... Por mas que seas un guerrero tienes dos brazos... No podrás cargar cuatro lobos heridos, será peor para ellos...
Lo ignoro... Lo que menos necesito en este momento es que alguien me diga que no puedo. Maldición tengo que poder.
--Agradece que te seguí por curiosidad... Que si no, tu y tus lobos se quedaban sepultados aquí...
Giro mi vista y lo observo... Nadie jamás me había seguido, yo siempre estuve seguro de eso. Nadie conoce mis refugios.
--“Lobito”... No seas necio, reconoce que necesitas ayuda para cargarlos.
Era cierto... Entre los dos podríamos... Pero no, no me rebajare a pedir ayuda, yo no necesito de los humanos...
--Bueno, me iré...
Dijo Alberich cruzado de brazos a punto de marcharse... Maldición Alpha... Algo debo hacer... Solo por ti me tragare mi orgullo.
--Alberich, espera...
--Ho... ¿Ahora si quieres mi ayuda?.
--Lleva a Alpha... Yo me encargare del resto...
--No, no, no...—Dijo Alberich con sorna --¿No tienes educación? así no se piden las cosas.
Mordí mis labios... ¡Maldito engreído!... Sin mas opciones, observe a Alpha y pronuncie:
--Por favor ¿Me ayudas?
--Así me gusta mas...—Hizo una breve pausa –Pero...
Ahí, los humanos demostrando la clase de basura que son... Siempre todo lo hacen por conveniencia. Alberich se me acerco y me susurro en el oído:
--Aquí no por que se me congelara... Pero cuando lleguemos tendrás que “agradecerme”...
No entendí muy bien a que se refería, pero sin mas opciones acepte... No había tiempo que perder, Alpha necesitaba cuanto antes atención y el frío no ayudaba para nada... así que acepte el trato sucio.
--¿Lo harás lobito?... ¿harás lo que yo te ordene?
--Si... Pero carga ahora mismo a Alpha y llega cuanto antes.
Cargue los otros dos lobos y comenzamos a volver... El camino era difícil y yo me preguntaba como demonios Alberich me había alcanzado... Eso no importaba ya.
Debes en cuando los perdía de vista, a él y a Alpha, pero sabia que lo estaba llevando por buen camino. El resto de la manada seguía adelante y a mi se me dificultaba el camino por el peso de los otros dos lobos heridos.
Llegamos... Por fin llegamos... El calor de aquel cuarto era reconfortante... A pesar del olor a “perro sucio” como dicen todos... Yo ya estoy acostumbrado a ese olor y no me molesta, pero puedo ver que a Alberich sí.
Desde que Hilda me dio permiso, mis lobos tienen un cuarto propio, aunque ellos prefieren corretear por los alrededores, eso lo sé... Pero por lo menos a la noche tienen un lugar donde refugiarse del frío cruel.
Alberich dejo a Alpha sobre su “cama” y yo comencé a curarlos... Ellos, gracias a su naturaleza saben como curarse las heridas... Aun así era conciente de que Alpha necesitaba una ayuda extra... Observe su pata herida... No estaba nada bien... Improvise un vendaje pero llegue a la conclusión de que lo mejor era dejarlo al aire libre, limpiarlo bien y dejar que la saliva terminara su trabajo... Los lobos lamen sus heridas pues la saliva es el mejor remedio, aunque todos digan que contrae enfermedades.
Observe que mi compañero de batallas seguía parado en el cuarto, gire mi vista cuando termine con Alpha y lo vi ahí, en medio de la habitación... Comprendí que estaba esperando su recompensa.
--¿Qué quieres?—Pregunte con enfado aun arrodillado...
Alberich se acerco hasta donde estaba y me tomo del pelo... Creí que sus intenciones eran luchar, pero cuando tomo una de mis manos comprendí que no... Me obligo a que lo tocase... Él manipulaba mi mano y poco a poco su miembro comenzó a reaccionar.
Sin tapujos lo libero de su encierro y comenzó a masturbarse enfrente de mí... Mi cara... yo podía oler su sexo. Cuando estuvo duro en su totalidad apoyo la punta en mi boca... Desvié mi cara bruscamente pero él, que me tenia por el pelo me obligo a juntar mis labios con su miembro. No abrí mi boca, solo podía sentir la calidez en mis labios y sentir en mi nariz aquel olor tan característico.
Alberich me dijo algo, me nombro a mis lobos, entonces supe que esa seria su recompensa... Asqueado abrí mi boca permitiendo la invasión... Su pedazo caliente y palpitante se abría paso a través de mi garganta. Un sabor penetrante y salado. Me dio indicaciones de cómo debía hacerlo... Nunca había hecho algo semejante. Así que cuando él me indico lamer, lamí... Cuando él me indico succionar, succione... Alberich gemía y me decía cosas que jamás en mi vida me habían dicho... Como: “Que lindo que eres” “así... Que bien que lo haces” “¿Te gusta? Si, se nota... La cara de entregado que tienes” Y alguna otras irrepetibles. De repente, aquello que yo conocía, que a veces a mí también se me escapaba cuando a la noche deslizaba mi mano, surgió de su miembro, inundando mi boca y todos mis sentidos. Era fuerte, extremadamente fuerte el sabor... Debido a la presión que ejercía la mano de Alberich trague absolutamente todo... Me aleje de el, asqueado... Pero no hizo falta, pues guardo su miembro y se fue rápidamente... Entonces yo seguí ocupándome de Alpha.
Paso una semana y creí que la pata de Alpha mejoraría, pero aparentemente la herida comenzaba a infectarse... Ante la idea de tener que amputarle aquella pata me desespere... ¿Cómo haría? Necesitaba algunos medicamentos, antisépticos pero... Los medicamentos son para uso de los guerreros... No puedo ir y pedirle a Hilda para mi lobo, solo estaba al alcance de los humanos... Maldito egoísmo humano... Se creen que solo ellos tienen el derecho a la salud. Llamado por mi desesperación apareció Alberich... Yo no tenia ganas de hablarle... En realidad nunca tenia ganas de hablar con alguien... Pero él si me hablo, Dándose cuenta de la situación:
--Parece que tu lobo necesita algún antiséptico...
No le conteste, seguí al lado de Alpha acariciando su melena... Los demás lobos andaban alrededor cazando y alimentándose... Mientras Alpha agonizaba en la precaria cama.
--Si quieres... Puedo traerte...
En sus palabras note sus intenciones... Claro, para el no era problema robar algunos medicamentos...
--Si no quieres entonces me iré...
Nuevamente me encontré en el serio dilema... Supuse que había intenciones ocultas en su supuesta ayuda...
--¿Tendré que?...—Balbucee haciendo un gesto con mi mano, indicando mi boca... Alberich rió fuerte, así que aparentemente yo estaba en lo cierto.
--Parece que vas entendiendo lobito...
Me dijo acercándose... Pero yo fui más rápido:
--Antes tráeme ese medicamento... Alpha lo necesita.
Aparentemente acepto, por que se fue sin decir nada...
***
Alberich se adentro al enorme Palacio caminando raudamente. Ingreso a un cuarto espacioso y en el Siegfried leía algún libro... Alberich paso a su lado ignorándolo, y abriendo la puerta de un amplio mueble quito un par de medicamentos y vendas.
--¿Y eso?...—Pregunto Siegfried con desgano, era su obligación estar al tanto de todo.
--Los necesito...—Respondió Alberich sin mirarlo siquiera... No necesitaban pedir permiso para quitar medicamentos si era necesario... Quito así un antiséptico, anestesia local, vendas y... Vaselina.
Siegfried siguió en su lectura pero cuando Alberich se fue, dejo de lado el libro y se puso de pie, curioso por saber para que o para quien estaba destinados aquellos medicamentos... Además era Alberich, algo sucio se traía entre manos.
Siegfried vio a su compañero entrar a la cabaña de lobos de Phenril... Con un gesto de desaprobación volvió al Palacio y allí se quedo.
***
--Aquí estoy lobito...
Escuche decir a Alberich y cuando voltee vi que traía en sus manos los medicamentos... Aunque también note que traía vaselina ¿Para qué seria la vaselina?.
Comencé a curar a Alpha con Alberich parado a mi costado... Cuando finalicé de limpiar la herida me puse de pie y lo mire... Dándole a entender que ya estaba listo.
Como si de un ritual se tratase, o mejor dicho de una rutina, baje mi mano a su entrepierna... Aparentemente le gusto, por que me sonrió con lascivia. Quise agacharme cuando el miembro estaba duro en su totalidad pero mi compañero me tomo por los hombros.
--Haremos otra cosa...—Me susurro muy cerca del odio... No pude evitar estremecerme al sentir el cálido aliento de Alberich en mi cuello.
Me pregunte que haríamos cuando de un empujón me arrojo al suelo... Quise levantarme para golpearlo, pero me desconcertó cuando el se situó encima mío... Ahora una lengua recorría mi cuello, humedeciendo aquella zona... No supe que hacer, me quede quieto, expectante...
Comenzó a desvestirse frente a mí... A pesar de que los dos éramos hombres no pude evitar sentirme nervioso y avergonzado... Una vez desnudo volvió a acostarse sobre mí, y... Y... ¡Comenzó a desvestirme! Yo intente evitarlo, pero en pocos segundos estábamos en las mismas condiciones...
--Que lindo que te ves sonrojado...
Me dijo eso y me sonrojee aun más... Sin previo aviso se situó entre mis piernas, automáticamente las cerré pero el no me lo permitió. Tanteo con su mano buscando algo, no supe que era hasta que sentí algo frío en mi intimidad... Nuevamente me contraje. Estaba desconcertado no sabia que... ¿Y ahora?... Apoyo su miembro en la entrada, la punta luchaba por abrirse paso a través de mí... Intente evitarlo pero él me nombro a Alpha y tenia razón... ¡Malditos humanos! Una vez más queda demostrado la basura que son...
Exhalé un grito que creo se debió haber escuchado en todo Asgard... Por que sin miramientos empujo su pedazo desgarrándome por dentro... Sentía que me partía en dos... Me tomo por las muñecas y me sentó sobre su miembro... Su rostro, jamás había visto un rostro así y menos en Alberich...
Parecía que mi compañero no se decidía... Se situó nuevamente sobre mi y comenzó a moverse de una manera descontrolada gimiendo y diciendo frases inentendibles... Yo intente no llorar, no quería demostrarle debilidad pero aquello me estaba matando... Quería cuanto antes que finalizara esa tortura... Su pedazo entraba y salía causándome ardor y dolor... Un dolor jamás experimentado... Aunque el dolor mas que nada se debía a la humillación de sentirme impotente... Impotente de evitar algo que me hacia daño... El tormento termino cuando sentí algo caliente escurrirse por mis nalgas... Asqueado me acurruque sobre las mantas y cuando me cercioré de que Alberich ya se había ido... Deje que mis lagrimas fluyeran solas...
Pasadas las horas, afuera ya era de noche... Como pude, me compuse y busque mi ropa... Me vestí y me acerque hasta donde descansaba Alpha... Me quede a su lado acariciando su melena... Mañana necesitaría mas medicamentos... Pero yo no quería pasar otra vez por lo mismo ¿Qué podía hacer? Alberich podía buscarme los remedios, pero no quería experimentar ese dolor y esa humillación... Alpha los necesitaba, necesitaba la cura... No tendría mas opciones... Aceptaría otro trato sucio con Alberich... Comencé a llorar abatido por esta idea cuando siento que tocan a la puerta.
¿Alberich? ¿Otra vez? ¿Vendría por lo mismo?. Seque mis lagrimas y abrí la desvencijada puerta de madera encontrándome con Siegfried.
--Hola Phenril...
Me dijo y sin invitación se metió a la cabaña... Observaba el panorama escudriñando todo con la mirada.
--Veo que uno de tus lobos esta mal...
Eso era mas que evidente ¿No?... Alpha reposaba en la manta, y a pesar de comprender su situación estaba inquieto por salir a correr, pero sabia que no podría hasta que su pata no se recuperase.
--¿Para eso eran los medicamentos?
Yo no supe que hacer ni que decir... ¡Maldición! ¿Y ahora que le decía? Aunque en su mirada no había enojo, sino más bien comprensión. Solo asentí con mi cabeza bajando la vista apenado.
--Lo siento...—Susurre...
Siegfried observo los medicamentos esparcidos en el suelo y... La vaselina... Hizo un gesto de desaprobación y me dijo:
--No te preocupes... ¿Te los trajo Alberich?
Asentí nuevamente y parecía que algo en la cabeza de Siegfried andaba dando vueltas, por que comenzó a asentir comprendiendo la situación.
--Phenril si necesitas algo no dudes en pedirlo...—Dijo con extrema comprensión en sus palabras –No hace falta que te involucres con Alberich... Si necesitas medicamentos vienes y me lo dices...
Me quede realmente asombrado, asentí e intente hablar... Pero... Un momento... De seguro era algún truco sucio como el de Alberich, otra vez me encontraba en el mismo lugar y en la misma situación. Sin pensarlo dos veces, con temor a la propuesta de Siegfried le pedí:
--Necesito más antiséptico...
Asintió y se retiro de la cabaña. Me quede junto a Alpha pensando... Quizás Siegfried no era tan osado como Alberich... Quise anidar esa esperanza en mi corazón.
Al rato, Siegfried volvió con el medicamento y yo me sorprendí cuando en vez de dármelo se agacho hasta donde estaba Alpha...
--Dile a tu lobo que no me muerda...
Tarde en reaccionar, pero al comprender la situación le dije:
--No te preocupes... Él sabe que lo estas ayudando, no te morderá.
No podía creer lo que estaba viendo, mis ojos no daban crédito a semejante escena... Siegfried curaba con esmero y dedicación, concentrado en la pata herida de Alpha... Nunca ningunos de mis compañeros se había atrevido siquiera a tocarlos... Si bien decían no temerles, causaban repulsión...
--Buen muchacho...-- Dijo Siegfried sacudiendo la melena de Alpha... Ahora si... No sabia que hacer o que decir... Debía encontrar la forma de agradecerle...
--Creo Phenril que con esto será suficiente... Cualquier cosa vienes y me hablas a mí... Directamente a mí... Nada de pedirle ayuda a Alberich ¿Me entendiste?
Asentí y con sorpresa le pregunte:
--¿No?... ¿No te debo nada?
Siegfried me sonrió y me dijo:
--Yo no soy Alberich... Lo único que te pido es que cuando necesites ayuda acudas a mi...
No podía dejar que mi compañero se vaya así nomás... Primera vez en mi vida que me cruzaba con un humano que prestase ayuda sin pedir nada a cambio... Me quede estático esperando algún “movimiento”... Por que claro, era un humano, tarde o temprano se darían a conocer las intenciones ocultas en su ayuda... Pero no... Siegfried se estaba yendo.
Sin pensarlo mas, antes de que se retirara, me situé frente a el y baje mi mano.
--¿Qué haces?—Me pregunto un poco molesto, aunque estaba tranquilo... Yo diría que le sorprendió mi actitud.
No preste atención a sus palabras y seguí acariciando su zona... La fina tela del pantalón me permitió calcular el grosor de su miembro que comenzaba a reaccionar...
--Phenril... Espera...
--Tengo que agradecerte...—Le dije con el fin de que me comprendiera.
Me agache hasta su miembro pero me tomo por los hombros... Al igual que Alberich, quizás el también tenia las mismas intenciones... Pero para mi sorpresa me dijo.
--No hace falta... Ya te dije... No soy Alberich...—Y me sonrió... Una sonrisa pura e hipnotizante.
--Pero yo quiero... Comprende... Necesito...
Aparentemente supo interpretar mi balbuceo nervioso, comprendió mi necesidad... Pues se aferró a mi cintura y me abrazo... Un abrazo cálido... Nunca nadie me había abrazado igual, me sentí extraño y hasta un poco tonto... Se separo de mí y me observo... Volvió a sonreírme y yo, desesperado, busque su pecho apoyando mi cabeza... Era reconfortante aquello... Debí reconocerlo.
--Eres encantador...--Dijo Siegfried –Pero no haré nada por compromiso, no quiero hacerlo si sientes que es tu obligación.
Negué con mi cabeza y por primera vez en mi vida le sonreí a un humano... Aparentemente causo algún efecto en mi compañero, por que se me quedo mirando, como deliberando algo consigo mismo... Lentamente comenzó a acercar sus labios a mi boca... Me sentí nervioso, aun más nervioso que cuando estuve con Alberich. Mi cuerpo temblaba, intente controlarme y lo conseguí. Por fin su boca llego a destino, dándome lo que seria mi primer beso... Fue cálido, aun más extraño que el abrazo, a diferencia de lo que pensaba, no era desagradable sino todo lo contrario. Su lengua furtiva recorría mi boca, mordisqueándome los labios... Estuvimos así por un buen rato hasta que sentí que mi miembro se erguía a causa de sus caricias, pues sus manos habían bajado hasta mi trasero. Me sentí invadido por un calor jamás experimentado. Cuando mi miembro estaba así, yo sabia lo que debía hacer para calmarme... Bajaba mi mano y lo acariciaba hasta que ese liquido raro salía de mi interior dejándome satisfecho, más tranquilo y feliz... Ahora me sucedía lo mismo pero no estaba solo... No sabia que hacer... Baje mi mano hasta mi miembro y comencé a acariciarlo como solía hacer, pero Siegfried riendo quito mi mano a la vez que me decía:
--Tranquilo... Ya llegaremos a esa parte. ¿Seguro que quieres esto?
Se quedo observándome, por lo visto noto que yo estaba desconcertado por todo lo nuevo que me ocurría... En respuesta comencé a desvestirme, no sé por que pero necesitaba que sus caricias llegaran a mi piel... Necesitaba sentir sus manos sobre mi cuerpo.
Desnudos me acostó sobre unas mantas bien mullidas y limpias... Seguimos con lo mismo nada mas que ahora todo era más intenso. Sus manos recorrían mi cuerpo y su boca no dejaba de besarme... Comenzó a acariciar mi cabello y yo sin saber muy bien que hacer imitaba sus movimientos.... Así que me entretuve un rato largo con sus bucles, jugaba con ellos como si fueran resortes... Su pelo largo caía sobre mi pecho cuando se situó encima de mí... Noto mi incomodidad, pues en ese momento comprendí que pasaría lo mismo que con Alberich esa tarde... Y mi trasero aun me dolía.
--Tranquilo... Si no quieres, lo dejamos aquí...
--No quiero que esto se termine...—Dije sincerándome... Aquello comenzaba a fascinarme, era muy especial y muy reconfortante –Pero no me gusta que me duela...
Siegfried rió frente a mis inocentes palabras... Eso había dicho... Que yo era inocente... Aunque me tranquilizo cuando agrego que eso le encantaba. Visualizo la vaselina que Alberich había usado con migo y abrió el pote embadurnándose la mano... Mano que segundos después fue a parar hasta mi trasero... Me asuste, tontamente me asuste y por poco mas echo a perder todo... Con palabras dulces y besos Siegfried logro tranquilizarme, aunque mi corazón latía a mil, amenazando con escaparse.
Con paciencia comenzó a introducir su pedazo... A diferencia de la hoy a la tarde, esta vez entro con mas facilidad... Comenzaba a gustarme por que Siegfried se encargaba de acomodarme cuando el dolor era demasiado... Me tranquilizaban sus palabras y sus caricias... Vuelvo a decir, a diferencia de Alberich, Siegfried no me infundía ni miedo, ni asco, ni nada parecido... Si no seguridad, ternura y placer... Comenzaba a gozar con un miembro dentro de mí.
Mi pedazo seguía tan duro como al principio y eso me sorprendió gratamente...
Aun el miembro de Siegfried no había llegado al fondo, pero me sentó sobre su pedazo ensartándome de una... Pegue un grito que fue opacado por los besos de mi ocasional amante.
Me indico como debía hacer para gozar yo también... Debía frotar mi miembro contra su abdomen y así el semen saldría solo... No entendí... Pero al sentir sus potentes manos sobre mi trasero, y su pedazo palpitando en mi interior, me descontrole... Jamás había actuado así... Como si estuviera en transe comencé a gemir y a mover mis caderas con salvajismo hasta que la voz de mi compañero freno mi alocado vaivén.
--Espera... tranquilo, espera... Que me harás acabar rápido... Hu! Cómo te mueves... Eres una bestia... ¿Nunca has hecho esto antes?... Naaa... No te creo...
Me avergonzaron mucho sus palabras... Sonrojado negué con mi cabeza y hundí mi rostro en su cuello deteniendo mis movimientos... Él aprovecho para acariciar mis cabellos y decirme:
--No me molesta... Me encanta...
Entonces comprendí que lo que hacia no le molestaba y no estaba mal... Volví a la carga dando rienda suelta a lo que sentía... Hasta que de improvisto mi néctar surgió solo, como Siegfried me había dicho, a causa de frotarlo contra su abdomen... Aquello, sin duda, era mejor que cuando lo hacia a la noche, solo en mi cama. Fue un desastres, su estomago sucio por mi leche... El olor nos llego a los dos como un poderoso afrodisíaco... Eso aparentemente lo motivo... Pues comenzó a gemir y soltar pequeños gritos varoniles a la vez que se descargaba en mi interior... Llenándome, saciándome...
Con infinita ternura y delicadeza me acostó sobre su pecho... Para luego acariciar mi pelo... Yo me deje llevar por la grata sensación, sintiendo muchas cosas nuevas me quede dormido confundido con todo.
Desperté solo... Observe a Alpha y ya estaba de pie... Corrí hasta él y lo abracé con rudeza... Yo sonreía y reía a causa de su mejora... Caímos los dos al suelo y comenzamos a jugar... Él mordía mi brazo feliz y agradecido... Unas lagrimas rebeldes de felicidad se escurrieron por mis ojos...
--Alpha... Supongo que querrás salir a correr con los demás...
Así que le abrí la puerta y salió presuroso no sin antes voltear para esperarme...
--Ve... Mas tarde me uniré con ustedes...
Una vez que Alpha salió corriendo para unirse con la manada, voltee en busca de mi ropa encontrando una nota:
“Cuando necesites ayuda no dudes en pedírmela
Cuando necesites compañía no dudes en pedírmela.”
Comprendí que “ayuda” y “compañía” son dos cosas distintas...
...Y pensar que yo creía que no existían personas buenas... Que las llamadas personas buenas era gente que hacia cosas por los demás a cambio de algo... Pues en nuestro egoísmo (Yo también me sumo, lamentablemente soy humano) ayudamos a los demás para sentirnos bien con nosotros mismos... No por que la otra persona necesite ayuda, si no por que no queremos sentirnos mal cuando se la neguemos, y en cambio vanagloriarnos por nuestra ayuda prestada.
Sonreí frente a la idea de ver caer todos mis principios... Tal vez en el mundo si había un humano que valía la pena... Aun no todo estaba perdido... Guarde la nota y me vestí para unirme con la manada.
Fin...
Gracias por aguantar hasta el final.
Sé que lo hice a Phenril demasiado inocente pero a mí me divierto hacerlo así... ¿No es tierno?... Me dan ganas de.... Jajjajaja.... Bueno la dejo acá.
Nos leeremos. ^_^.
¡Rosas! n_n.
23/08/2005 10:35:32 Hs. Argentina |
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| Hieri |
Publicado: Mie Jul 25, 2007 10:43 pm |
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Seiya Maníaco

Registrado: 17 Jul 2007
Mensajes: 366
Ubicación: Hieriland
 
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Aaaaah!!!, que fic tan bello.... *0* amo a phenril!!!, que inocente y ese alberich XDD que malvado y Sig!!!, omg!!! Sig!!!...tan comprensivo, tan lindo *0*
Me ha encantado todo el fic, por ahí uno que otro error ortográfico pero, uno se hace ojo de hormiga cuando la pasa bien.
*X* No sé, pero como que otro Sig x Phenril no caería mal, ajajaja. |
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| Aphrodita |
Publicado: Mar Ago 14, 2007 3:51 am |
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Pegasus no Seiya

Registrado: 21 Jun 2007
Mensajes: 3358
Ubicación: En el teatro 'Solo para locos'
Reputación: 159.5   votos: 5
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*O*
Yo amo al lobo Es mi favorito de Asgard y eso que dicha saga mucho no me gustó.
Perdón por la tardanza en la respuesta, y gracias por tu lectura *¬*. La mudanza apenas me deja tiempo para ociar tanto como a mi me gusta ToT
Seh, lo de los errores, es cierto... Debo corregir este fic y otros, es que pasé por muchas etapas con mis fics, los más viejos están mas descuidados, ahora le pongo mucha atención a estas cosillas.
Te das cuenta si el dialogo es así.
_Hola_Dijo Shun
Que es de mis primeros fics, consejos: ¡NO LO LEAS! Fics que son así, mejor pasarlos por alto.
Con este tipo de dialogo:
--Hola... --Dijo Seiya
Safan, que se yo, no tengo ninguna joya, pero también te recomendaria que no los leyeras.
Los nuevos fics tienen la correcta linea de dialogo:
- Hola. --Dijo Ikki
Aunque pensandolo mejor, x_x no dejan de ser un desastre, pero minimamente estan mas cuidados.
¿Siegfried x Phenrill? mmmmm Podría ser, no tenía pensando volver a escribir sobre Asgard (Como que no me sienta, tengo dos fics, los dos un desastre) Pero Phenrill merece tener mas fics YEA!
Besos!!! |
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| Aphrodita |
Publicado: Mar Ago 14, 2007 3:53 am |
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Pegasus no Seiya

Registrado: 21 Jun 2007
Mensajes: 3358
Ubicación: En el teatro 'Solo para locos'
Reputación: 159.5   votos: 5
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Autor: shaka_virgo17, 20/Oct/2006 15:16 GMT-3: escribió:
me encanto...es una buena historia llevando de una manera diferente un buen mensaje me gusto y sigue asi
n_n Muchas gracias! Por leer y estar aquí... A este fic le guardo muchisimo cariño pues estan impresos muchos valores, principios, codigos, apreciaciones mias en esta historia.
Rosas!! |
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