Pegasus Fantasy
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Aphrodita
Publicado: Mar Jul 10, 2007 4:20 pm Responder citando
Pegasus no Seiya Pegasus no Seiya
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Si volvieran los Dragones

Aphrodita


One Shot Vampírico / Lemon: “Dedicado con mucho cariño a la gente de Amor Yaoi por acompañarme siempre... Sé que somos los mismos de siempre que andamos dando vuelta en otros foros, sin embargo también sé que hay mucha gente que solo me lee allí, por eso esto va por y para ellos”.


CAPITULO 1: “Enemigos íntimos”...


Una noche por demás extraña, donde la luna se encontraba cubierta por unas nubes densas que le impedían brillar, Shiryu recibió una inusual e inesperada visita, profundamente dormido en su cama despertó a causa de un frío intenso, provocado por la ventana abierta que él, personalmente se había asegurado de cerrar perfectamente.
El Dragón por reflejo se cubrió con la manta gruesa hasta la cabeza, pero enseguida la hizo a un lado cuando notó una figura masculina en el marco de su ventanal. Asombrado y alarmado por no haber reaccionado, como correspondió antes a la invasión, atinó a investigar con recelo:

--¿Quién eres?... –El Santo de Athena se incorporo en su cama, atento, a la espera de algún ataque sorpresivo por parte del otro, pero lejos de eso, el hombre de contextura mediana, sentado de forma desprolija con una pierna colgando y la otra ligeramente doblada, se limito a observarlo. --¿Te hice una pregunta?... ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?... –Volvió a inquirir impaciente aunque curioso por la pasiva posición de su invasor.
--Lo siento, Dragón Shiryu... –Habló por fin el hombre, de manera lenta y pausada. –No fue mi intención alarmarte...
Su larga cabellera negra cubría parte de su rostro, aunque de todos modos, la poca luz en aquel cuarto solo le permitió a Shiryu ver el contorno de esa persona.
--¿Qué quieres, que haces aquí?... –Al notar que su interlocutor tenia conocimiento de su rango como Santo, el Dragón salió de su cama y se puso de pie dispuesto a un enfrentamiento, afortunadamente su Diosa se encontraba segura y a salvo en el Santuario.
--No soy un enemigo... Aunque en antaño lo fui... –El hombre se incorporo sentándose cómodamente en el marco de la ventana, dejando de esa manera sus piernas colgando –Solo vine a platicar contigo...
--¿Con... Conmigo?... –Algo extraño había en ese joven, en su tono de voz y en sus movimientos, algo que le aconsejo en su interior al prudente Dragón serenarse y escucharlo.
--Si... Mi nombre es Alesky... –Dijo el ser, poniéndose lentamente de pie, ocupando toda la extensión de la ventana –Espero no incomodarte... No tengo intenciones de lastimarte... Solo vine en busca de compañía...

Una tristeza inundó el corazón del Santo, una tristeza inconmensurable que se fue apoderando lentamente de su corazón. Fue el tono empleado por el llamado Alesky o quizás su persona, pero algo contagio a Shiryu de un sentimiento obscuro de agonía y soledad.

--¡¿Qué?!... –Se alarmo el Dragón al notar que su invasor daba la vuelta para saltar e irse por donde había venido--¡¿Te iras?!...
--Debo irme... –Dijo Alesky –Pero volveré... Si así lo deseas...

El Santo de Athena asintió despacio, ¿Los motivos? Ni él los supo, no supo porque había reaccionado tan pasivo, tan sumiso, ni porque acepto sin mas la visita de un perfecto extraño, ni porque esa tristeza se había apoderado de su alma, solo supo que lo volvería a ver.
Alesky sonrió viendo que lo había conseguido.

--¿Por qué no puedes quedarte?... –Por todos los Dioses ¿Shiryu había preguntado eso? ¿Realmente quiso quedarse en compañía de ese hombre? ¿O solo actuaba impulsado por un irrefrenable deseo oculto en lo mas profundo de su ser?.

Alesky en respuesta observo la puerta del Dragón y sin responder, se dejo caer por el hueco de la ventana. El Santo de Athena corrió hacia dicho lugar y al observar el césped, esperando encontrarse con un cadáver, se sorprendió al ni siquiera ver por ningún lado a su visitante nocturno... Alesky, con extrema rapidez prácticamente se había esfumado.
Todo ocurrió en escasos segundos, la puerta se abrió y Shiryu comprendió en parte el “Porqué” de una huida tan fugaz, en parte pues ¿Por qué y de que escapaba el visitante?.

--Shiryu... –Dijo Seiya ingresando al cuarto de su amigo y prendiendo la luz a su paso, encontrándolo de espaldas observando la ventana–Se que estas cansado, pero vamos a ver una película de terror ¿Bajas?...
--¿Eh?... –Solo pudo pronunciar el Dragón confundido.
--Ikki, aunque no lo creas, por pedido de Shun, hizo pochoclos para todos... –El Pegasus noto el inusual comportamiento del otro --¿Qué sucede Shiryu? ¿Hablabas con alguien? Me pareció escuchar voces...
--Una pregunta a la vez, Seiya... –Dijo el pelilargo risueño, su amigo prácticamente no había respirado entre palabra y palabra –No me sucede nada... Y si, estaba hablando por el móvil... –Mintió a lo ultimo ¿Por qué mintió? En su interior creyó que era lo más conveniente.
--¿Vienes?... –El menor se conformó a medias con la respuesta del mayor, el rostro confuso y su actitud por demás extraña: De pie frente a la ventana abierta de para en par en pleno invierno, no le dio la sensación de que “Todo estaba bien”.
--¿Qué verán?... –Se resigno Shiryu cerrando con pistillo dicha ventana.
--“La reina de los condenados”... –Respondió el Pegasus con efusividad.
--Pero Seiya... Esa película no es de terror... –El Dragón lanzó una risa incrédula al mismo tiempo que se dirigió a su cama.
--A Shun y a mi nos dan miedo las películas de vampiros... –Aseguró Seiya con cara de pavor, abriendo sus ojos cuanto pudo y asintiendo con su cabeza reiteradamente.
--¿Cuantas veces te he dicho que los vampiros no existen?... –Preguntó el pelilargo en son de reproche acostándose en su cama.
--Eso crees tu... Pero Shun y yo...
--Ya... Lo se... --Interrumpió Shiryu la segura y extensa perorata de su pequeño amigo sobre la existencia de esos seres --Y en tal caso... Son Santos de Athena, no deberían temerles a esas cosas...
--Pero que seamos Santos no quita que seamos humanos... –Argumentó el morocho consiguiendo una sonrisa por parte del otro.

El Dragón sonrió enternecido al ver que el Santo mas aguerrido de Athena tenia sus miedos y fobias ¡¿Quién iba a imaginarlo?! ¿¡Que el Santo del Pegasus, quien luchó innumerables veces contra enemigos que harían temblar a cualquiera, le temiese a los vampiros, fantasmas y cucarachas?.
Pero por supuesto que el pequeño de los Kido tenia sus serios argumentos, pues por mas Santo que fuese ¿Cómo haría para atravesar con su Pegasus ryu sei ken a un fantasma? ¿ Y a los vampiros, que son inmortales? Ni hablar de las cucarachas, esos bichos terroríficos salidos de una película de Hitkoch, como solía clasificarlos él, y pensar que esa estúpida fobia comenzó cuando de pequeño vio una película en blanco y negro sobre una cucaracha gigante que comía personas, y desde entonces se quedo traumatizado, aunque Ikki tuvo real importancia en dejarle un trauma a Seiya, pues lo ha atormentado desde pequeño con ese tema, y aun a los 17 años seguía persiguiéndolo por la Mansión con uno de esos bichos atrapados entre sus dedos, riéndose a mas no poder al ver a un Santo de Athena “ Orinarse ” en sus pantalones por una insignificante e inofensiva criatura de la naturaleza ¡Pero ni matarlas podía el Pegasus del terror que les tenia!.

--¿Vienes o no?... –Volvió a inquirir el morocho con ojos de ternero degollado.
--Estoy cansado... De veras... –Respondió el pelilargo tapándose con sus frazadas.
--Oh... Esta bien... –Seiya decidió que lo mejor era dejarlo solo –Como quieras... Si te arrepientes, estamos abajo... --Caminó hasta la puerta, apago la luz de a su amigo y atino a irse, pero antes de cerrarla del todo, volvió a abrirla asomando solo su cabeza --Si me da mucho miedo... ¿Puedo?... –Le daba mucha vergüenza hacer un pedido semejante.
--Si Seiya... –Concedió Shiryu asintiendo despacio y con una cálida sonrisa --Si Ikki no se ofende... Puedes venir a dormir conmigo...
--No tendría porque ofenderse... Es él, el que no quiere... –Espeto el Pegasus algo molesto con la siempre negativa del Phoenix.

Lo cierto es que al peliazul le hartaba compartir la cama con su niño luego de ver una película de terror ¡Imagínense lo que seria dormir con un, de por sí, revoltoso Seiya! Era algo insoportable, entre que se movía mucho, lloraba entre sueños por las pesadillas, robaba las frazadas y cuando por fin se quedaba dormido, roncaba ¿Tener que soportarlo encima con miedo? No, Ikki prefería compartir la cama con Radamanthys, Aiakos y Minos, los tres juntos, antes que con el Pegasus.


++++++

Esa noche, el Dragón se quedó dormido con una sensación de vacío en su corazón, Seiya no apareció, aparentemente la película no le había dado tanto miedo... Pasó esa noche atípica y pasaron muchas mas, en donde siguió recibiendo la visita de Alesky quien si bien no se dejaba ver, mantenía largas conversaciones con el otro pelilargo.
Por algún motivo que desconoció, Shiryu en ningún momento se sintió amenazado por el invasor, sino todo lo contrario, nunca nadie la había inspirado tanta confianza y seguridad en tan poco tiempo.
En esos diálogos que los nuevos amigos mantenían, Alesky le contó sobre su pasado, le contó que era polaco, que provenía de una región llamada Kashube, y que no tenía familia, de hecho ni siquiera amigos, estaba solo en mundo. El Dragón sintió empatía por él, ya que ambos estaban en las mismas condiciones, pues si bien contaba con sus amigos, el Santo de Athena ni siquiera tenia un hermano.
Fue Shun el primero en notar algo extraño en Shiryu, es que ya era muy notaria la tristeza. Andrómeda podía ver a través de las pupilas del Dragón una infinita angustia y melancolía, si bien nunca fue de muchas palabras, el pelilargo había adoptado una actitud silenciosa y contemplativa, se la pasaba largas horas, durante el día observando el amplio ventanal de la sala principal de la Mansión.
Pero las cosas cambiaron una noche, aquel ser que se le hacia extrañamente familiar a Shiryu, se dejó ver por pedido del mismo dando a conocer su verdadera identidad. En la amplia y silenciosa Mansión todos dormían entrada la noche:

--¡Tu!... –Exclamo el Santo de Athena estupefacto luego de encender su velador y observar con detenimiento cada facción del otro.
--Tanto tiempo Shiryu... –Dijo Alesky sonriendo cálidamente al ver la reacción de su compañero, ambos sentados en la cama de Shiryu este estiró su mano para acariciar la pálida piel de aspecto demacrado.
--Dragón Negro... –Balbuceo el Dragón completamente ido, su nuevo amigo cerró sus ojos motivado por el tenue contacto. --¿No habías... ? –Dudó un instante.
--Si... –Confirmo el polaco adivinando las palabras del japonés --He muerto, pero regrese... Para verte Shiryu... –Continuó con una melódica voz, abrió sus ojos para clavar sus pupilas acongojadas en su nuevo amigo.
--Que... Sorpresa... –Fue lo único que pudo acotar el Santo de Athena tragando saliva a causa de la impresión, no se cuestiono los motivos de la resurrección del otro y ni tampoco le importó, lo único que importaba era saber que estaba allí, tenerlo con él, a su lado.
--Oh Shiryu... –Susurro Alesky tomando con la mano de Shiryu entre las suyas con profunda ternura y angustia en su voz, cerró sus ojos nuevamente y ladeo su cabeza como si se tratase de un perro que recibe las caricias anheladas de su dueño. –No sabes lo que me ha costado llegar hasta aquí...
--¿Por qué?... –Preguntó el Dragón sin poder armar una oración, llevó su otra mano y acaricio el lacio y negro cabello de su compañero. --¿Por qué estas aquí?...
--Tu me has enseñado el sentido de la palabra “Amistad” Sin embargo no lo he podido sentir nunca en carne propia... –Sin soltar la mano del Santo, el Dragón Negro exhaló un gemido apenas audible y abrió sus extraños ojos.

La primera vez en su vida que Shiryu veía unos ojos tan negros, tan... Profundos. Sus pupilas destilaban soledad, angustia, miedo, tristeza, rencor... Rencor... El Dragón retiró su mano alarmado, entre asustado y atento a los movimientos del otro. El Dragón negro bajó su vista, escondiéndose de una mirada inquisidora e interrogativa que le dolió en el alma, si era que la tenía, claro.
Dolido por causar esa reacción en el polaco, el japonés acercó mas su cuerpo hasta estar lo suficientemente cerca de Alesky, este levantó su mirada al mismo tiempo que Shiryu lo estrechó entre sus brazos.
El Dragón Negro sonrió complacido y satisfecho por la reacción de su nuevo amigo, llevo sus largos dedos cubiertos por unas uñas puntiagudas a la espalda del otro Dragón y acarició lentamente la larga cabellera que colgaba. El japonés cerró sus ojos y aspiró el aroma del polaco, un aroma extraño a tierra y muerte inundó sus sentidos, pero antes de poder reaccionar, Alesky aferró su cintura y Shiryu no pudo contra eso, incorporó su cabeza para mirar una vez mas al hombre pero algo le llevó a cometer una locura, impulsado por una fuerza desconocida, el Dragón unió su boca con los labios del otro, cuando las bocas hicieron contacto, un suave beso dio comienzo, un roce casi inocente, apenas perceptible de labios.
Ese beso se fue tornando cada vez mas apasionado, lo que había comenzado como una caricia de bocas, ahora era una lucha de lenguas, afanosas por redescubrirse mutuamente, ansiosas por saborear lo prohibido y desconocido.
Ya no hubo vuelta atrás para Shiryu, ya era demasiado tarde para volver y se dejó vencer por el Dragón Negro.
La espalda del japonés reposaba tranquilamente en su propia cama, sobre él, un antiguo enemigo que supuestamente había muerto en combate con sus propias manos se encontraba con el torso desnudo dispuesto a hacer lo mismo con el Dragón.
Shiryu solo pudo suspirar largamente a medida que su invasor le retiraba cada prenda, cooperó sumisamente levantando sus brazos cuando el polaco intentó quitarle la camiseta, abrió sus piernas y elevó su cintura cuando quiso hacer lo mismo con el pantalón.
Alesky sonrió al ver la excitación en el miembro de su joven amigo, sin prisas se deshizo de su propio pantalón dejándolo a un costado de la cama para luego dedicarse de lleno al perfecto y armonioso cuerpo del Dragón, recorrió con sus finos dedos su pecho, su vientre y cuando llego a su miembro lo tomo entre sus manos sacudiéndolo suavemente, arrancándole los primeros gemidos.
El japonés se aferro de las sabanas ahogando un gemido masculino que amenazó con alertar a todos en la Mansión, cerró fuertemente sus ojos y por reflejo elevó sus caderas, la infinita sensación de placer que le dio sentir los cálidos labios de su amante no lo había experimentado nunca. El Dragón Negro engulló el enhiesto y palpitante pedazo de su niño, tragando con maestría todo el extenso tronco, jugando con su lengua lo llevó hasta el limite de la locura y por consecuente del orgasmo.
El polaco detuvo a tiempo sus tortuosas caricias y tomando la mano de Shiryu lo guió hasta su propio miembro, incitando al otro a que lo masturbara, y así hizo el Dragón pero a diferencia de su amante, él fue brusco e impaciente, pero para nada le molesto a Alesky, todo lo contrario... Se arqueo y se deleito con aquella apasionada caricia, se dejó llevar por un instante consiguiendo la pronta y necesaria cordura, debía dejar su néctar dentro del japonés, debía poseerlo, no podía darse el lujo de acabar de esa forma, tuvo que recurrir a su fuerza de voluntad cuando Shiryu devoró con ansias su pedazo. La violencia del Dragón puso enseguida a tono al visitante nocturno, sin tiempo que perder, lo tomo de las muñecas y lo obligo a recostarse nuevamente en la cama, el japonés pareció completamente ido, completamente poseído por la lujuria y el libido.
Sin soltar las muñecas de Shiryu, el Dragón Negro abrió sus piernas con las suyas propias y se acomodo entre ellas, el Santo de Athena luchaba afanosamente por erguirse y besar el cuello, boca, rostro de su amante, se moría por besarlo, morderlo, sentirlo ¡Ni siquiera el mismo japonés podía reconocerse en ese momento! Había perdido el buen juicio a causa del gozo que experimento por culpa del polaco.
Alesky liberó una muñeca de su víctima y con una mano libre la guió hasta el orificio cerrado de Shiryu descubriendo su virginidad. El Dragón Negro sin dejar de mirar con sus pupilas inyectadas de sangre, bajó hasta la intimidad del otro y hundió su lengua en aquel agujero dilatándolo lo suficiente, en un acto de pasión el Santo de Athena lo tomó fuertemente de la cabellera retorciéndose de placer, gimió estrepitosamente haciendo peligrar el encuentro, cuando un dedo irrumpió su cerrada entrada. Luego fueron dos, los dedos que bailoteaban en su interior, deleitándolo como nunca nada lo había hecho antes, impaciente rogó:

--Ya Alesky... Por favor... ¡Tómame!...

El polaco no necesito oír mas para incorporarse y ocupar su lugar, dejó que su pesado cuerpo inmovilizara a su amante y guiando su miembro lo situó en la virginidad del otro. El japonés desvió su mirada y se aferró a las caderas bien formadas de su hombre y cuando este comenzó a empujar, desgarrándolo por dentro, se mordió un labio para evitar gritar del dolor... Un hilillo de sangre corrió por sus comisuras y algo en Alesky cambió... Lamió aquella sangre de sabor metálico con un morbo demasiado excesivo, y sonriendo cínicamente comenzó a moverse mas y mas, hasta tocar fondo. La cabellera del Dragón Negro cayó hacia atrás cuando lo hizo su cabeza, entorno sus ojos y se dejó llevar por la pasión, penetrándolo violentamente, furtivamente a su joven víctima.
El Santo de Athena reprimió sus gritos y sus gemidos, aquello era tan doloroso como delicioso, su miembro fuertemente aprisionado por el abdomen del otro se friccionaba con cada subida y bajada del polaco.
Alesky tomó los brazos de su niño y lo ayudó a incorporarse, cambiando de posición y saliendo un instante de aquella calurosa cavidad que apretaba su pedazo al punto de la demencia, lo sentó de manera que dicho miembro se incrustase solo en su orificio. Aquello para Shiryu fue la gloria, como un desquiciado, como si estuviese acostumbrado a aquello comenzó a moverse frenéticamente, deseando que ese pedazo se clavase mas y más adentro, hasta matarlo si era necesario.
Algo en el japonés explotó, y cuando quiso darse cuenta de que era su propio semen que había salido sin mas ensuciando el vientre de su victimario, el Dragón Negro lo hizo en su intimidad... Fue un chorro largo e intenso que dejó extrañamente desmayado a Shiryu... El polaco permitió que la espalda del Dragón cayera sutilmente sobre el colchón reposando apaciblemente, aun adormecido, Alesky no retiro su miembro de su interior y se quedo contemplándolo, sintiendo como su pedazo aun mandaba descargas y espasmos... Una sonrisa en el Dragón Negro se instaló, una sonrisa de medio lado, algo macabra que el japonés no pudo ver a causa de su adormecimiento... Lo había conseguido, por fin el polaco lo había logrado, Shiryu ya era suyo, lo había poseído en todo el sentido de la Palabra.


++++++


No pasó mucho tiempo hasta que Hyoga terminó por alarmarse... Shiryu no solo había adoptado una actitud extremadamente silenciosa, sino que también su aspecto era algo demacrado, y sus actitudes por demás extrañas. El Cisne se preocupó y por eso lo habló oportunamente con Shun, en la sala, sentados junto a la chimenea encendida:

--Temo que este enfermo... –Dijo el ruso.
--Tienes razón... –Concedió Andrómeda analizando las palabras de su amigo –Pero el tema, no es que solo tiene un aspecto enfermo...
--¿Lo has visto?... –Interrumpió el rubio incorporándose en su asiento para quedar frente al peliverde –Esta demacrado, muy pálido... Y ha bajado de peso...
--Quizás solo sea anemia, aun así... –Pronunció Shun entristecido y bajó su vista al suelo, las llamas danzantes de la chimenea en la obscuridad le daba un aspecto aun más triste y opaco–Mas allá de eso... Esta actuando raro y eso es lo que más me preocupa...
--Casi no habla... Y se la pasa encerrado en su cuarto... –Reconoció Hyoga en un estado similar.
--Ojalá sea solo una enfermedad... Pero me temo que este pasando por alguna depresión... Se le nota la tristeza...

Los amigos se quedaron unos segundos sumidos en un silencio reflexivo, la situación era delicada ya que Shiryu siempre fue el mas centrado y cuerdo de todos, sin embargo era notoria la angustia en él ¿Qué podían hacer si el Dragón ni siquiera les hablaba? Ultimamente ni siquiera pronunciaba una sola palabra. Por lo pronto decidieron que era muy tarde, lo mejor era acostarse a dormir, mañana seria un nuevo día y ya encontrarían una solución.


++++++


Fue entrada la medianoche, que Seiya salió de su cuarto para ir al baño que escucho voces extrañas en el cuarto de Shiryu que quedaba junto a la puerta de dicho lugar. El Pegasus se paró en seco muerto de curiosidad ¿Nuevamente estaría hablando por el móvil? Sin pensarlo, el morocho apoyó su oreja en la puerta intentando escuchar que hablaba, pero se quedo estupefacto al no comprender absolutamente nada de lo que decía ¿Desde cuando el pelilargo había aprendido un nuevo y desconocido idioma?. Impulsado y curioso, Seiya irrumpió en la pieza de su amigo ¿Con quien hablaba a esas altas horas de la noche?... Pero lejos de encontrarse con alguien en aquel cuarto, solo estaba Shiryu sentado en su cama observando la ventana abierta de par en par en pleno invierno.
El Pegasus parpadeo un par de veces y se acercó a la ventana para cerrarla, el frío en aquel cuarto pareció producto de la ráfaga congelante de Hyoga.
El morocho volteó encontrándose a su amigo totalmente ido, con la mirada perdida. Casi en un susurro investigó preocupado:

--¿Con quien hablabas?...
El Dragón lentamente guió sus pupilas hasta su amigo y respondió con tono sumamente tranquilo y opaco, sin vida y sin sentimientos:
--Con nadie...
Seiya se acercó a él para mirarlo mas de cerca, le tocó la frente y con esa misma mano le obligó a recostarse en su cama, dulcemente lo tapo al mismo tiempo que le ordenó con dulzura:
--Descansa... Ya es muy tarde y debes descansar...

El pelilargo cerró sus ojos y se dejo llevar por Morfeo casi al instante de escuchar esas palabras, con suma preocupación el Pegasus dejó aquel cuarto y antes de pasar por la puerta y apagar la luz le echó una ultima mirada a la ventana, negando con su cabeza se fue a su cuarto e intento dormir lejos de conseguirlo realmente ¿Qué le ocurría a Shiryu?.


++++++


--Les digo... Esto es algo serio... –Por la mañana, de pie en la cocina, Seiya intentaba hacerse entender con Hyoga y Shun –Estaba hablando solo...
--¿Dices que estaba hablando en un idioma extraño?... –Comenzó a enumerar el Cisne apoyando su espalda contra la mesada --¿Qué ingresaste a su cuarto rápidamente y que no había nadie, pero la ventana estaba abierta de par en par?...
--¡Si!... –Afirmo el Pegasus –Con el frío que hizo ayer a la noche, el tenia su ventana abierta y la estaba contemplando...
--Entonces quizás este recibiendo la visita de alguien... –Analizo Andrómeda
--A ese punto quería llegar... –Dijo el ruso con efusividad.
--Pero les digo que no... –Negó el morocho, el mas pequeño de todos --Que entré rápido, nadie puede esfumarse así porque si...
Aquello fue mas que lógico, si Seiya aseguraba haber entrado rápidamente entonces ¿Qué pasaba?.
--Se esta volviendo loco... –Se aventuró a decir el peliverde, aquello que nadie quiso reconocer, pero era hora de ver la cruda realidad.
--Debemos hacer algo por él... –Se angustió el Pegasus.
--Tiene que ver a un especialista... Cuanto antes... –Convino el rubio muy pensativo.
--¿Quién hablara con él?... –Preguntó el morocho cometiendo un grave error, pues las miradas de su amigo recayeron en él delegando tan difícil tarea.

Sin mas opciones Seiya fue el encargado de dialogar con un extraño e ido Dragón, lo encontró como era de esperarse, sentado en su cama, observando el amplio ventanal de su pieza. El Pegasus no necesito golpear, pues la puerta ya estaba abierta, ingresó al cuarto y se sentó en la cama junto a su amigo quien en ningún momento pareció notar la visita.

--Shiryu... ¿Podemos hablar?.. –La voz de Seiya fue un desgarro.
El pelilargo volteó despacio su mirada de infinita tristeza y la deposito en su amigo, este continuó hablando al ver que le prestaba mas atención:
--Estuvimos dialogando con los chicos... Y llegamos a la conclusión... –El Pegasus intentó ser sutil y cuidadoso –Que lo mejor seria que vieras a un especialista... A un medico...
--¿Por qué?... –Habló por fin Shiryu.
El morocho sonrió con melancolía y bajando su vista respondió:
--No estas bien...
--¿Por qué?...
--Pues... No lo sé... –Se impacientó Seiya –Estas actuando muy raro últimamente...
Un silencio se produjo, un silencio incomodo y aterrador, el Pegasus se quedó a la espera de alguna respuesta, de alguna palabra por parte de Shiryu, pero nunca llego.
--¿Iras?...
--Si... –Contestó el Dragón solo por complacer al otro.
--¿Lo prometes?... –Inquirió el morocho al notar que su amigo había afirmado solo por complacerlo.
--Sí... –Reafirmo el pelilargo.

Vencido, sin saber que más hacer, Seiya se puso de pie y se alejó del cuarto... Shiryu era casi un adulto, y por lo tanto era su decisión, pero en tal caso de que no fuese a ver a un especialista y su estado empeorase, lo obligaría si era necesario a la fuerza. Solo había que darle un poco de tiempo hasta que contemplase bien la idea de ir a ver un medico, pero lo cierto que al Dragón el tiempo se le estaba agotando.


++++++


Esa noche Ikki no pudo dormir, bajó a la cocina con la intención de beber un vaso de leche caliente y así conciliar el ansiado sueño. Con dicho vaso entre sus manos caminó hasta la obscura sala y se quedo contemplando la estrellada e iluminada noche, una sombra difusa le llamó la atención... Como si los Dioses hubiesen decidido mostrarle aquello al mismísimo Phoenix.
Cuando el peliazul enfocó bien la vista se sorprendió al ver a Shiryu caminando descalzo por el húmedo y frío césped vestido solo con su fino piyama. Sin saber que actitud tomar, Ikki negó con su cabeza y decidió ir a dormir; él no estaba al tanto de las extrañas actitudes de su amigo, el trabajo y las actividades lo distanciaba de la vida diaria en la Mansión, y tomó esa conducta como algo personal del Dragón que a él no le incumbía, nunca le gustó meterse en la vida de los demás, salvo claro está exceptuando la de su otouto, pero ese era otro tema... Quizás el pelilargo iba al encuentro de algún amante... El Phoenix sonrió frente a esta idea y arqueó sus cejas pícaramente subiendo las escaleras rumbo a su cuarto.
Pero el peliazul no estuvo tan errado, ya que el pelilargo se dirigió rápidamente al establo de la Mansión en donde Alesky lo esperaba, el Dragón Negro había encontrado ese lugar como el indicado, bastante arriesgado había sido la interrupción de Seiya, no podía permitir que lo vieran... Además esa noche seria la ultima, pues pronto Shiryu seria completamente suyo si el destino dejaba de interponerse en el camino del polaco retrasando mas lo inevitable.
Esa extraña y lúgubre noche el Dragón se entrego una vez mas como tantas otras... Alesky lo tomó gimiendo sin restricciones, los caballos en aquel establo relinchaban furiosamente, asustados, vaticinando una desgracia.
Fue tanto el barullo de los caballos que más de uno se despertó en la Mansión, Ikki quien por fin comenzaba a quedarse dormido, se despabiló cuando comenzó a sentir en su pecho una angustia aterradora, Hyoga se cobijo entre sus mantas intentando ignorar aquellos relinchidos desesperantes. Una densa obscuridad reinaba en el cuarto de Seiya aterrándolo... Un rayo sobresaltó a todos, consiguiendo que Shun lanzase un grito, pues odiaba las tormentas.


++++++


La lluvia de esa mañana azotaba los ventanales de la Mansión impidiendo ver mas allá que el hilo de agua correr por los vidrios, el día era mas frío y gris que lo habitual, y un escalofrío recorría la columna vertebral de aquel que osaba mirar el ennegrecido cielo.
Ikki miraba por la ventana las gotas de agua resbalar y chocar entre si, miraba la misma ventana por la que había visto a Shiryu fugarse en la noche, la contemplaba como si así pudiese comprender la extraña actitud de su amigo, su otouto interrumpió sus pensamientos, volviéndolo a la realidad.

--Niisan... –Pronuncio Shun con tono preocupado.
--¿Qué sucede otouto?... –Inquirió el Phoenix algo ido.
--Es Shiryu... –Sentencio Andrómeda con la voz desgarrada.
--¿Qué le ocurre a Shiryu?... –Preguntó Hyoga alarmado abriendo la puerta de la cocina, detrás de él lo siguió Seiya pisándole los talones.
--No lo sé... Creo que esta enfermo... –Respondió el peliverde con los ojos empañados.

Los cuatro subieron con prisa las escaleras rumbo al encuentro del Dragón, este yacía en su cama con la frente transpirada y balbuceando cosas inentendibles, con sus ojos fuertemente cerrados y una expresión de dolor y angustia en su demacrado y pálido rostro.
El Cisne tocó su frente pero no le sintió la temperatura corporal elevada.

--Debe ser gripe... –Pronunció el peliverde a un costado del ruso.
--No me extraña... –Habló el peliazul –Ayer a la noche, antes de que la tormenta se desatase lo vi alejarse de la Mansión, completamente descalzo y solo con su pijama...
--Shiryu ¿Por qué?... –Investigó el Pegasus al aire, conteniendo sus lagrimas, sintiendose algo culpable... Si tal vez lo hubiese obligado a ir al medico, las cosas no hubiesen llegado a ese punto.

Mientras el rubio se quedó en compañía del pelilargo, los otros tres bajaron a la sala con el fin de llamar a un doctor de la fundación Grad. En el camino, entre Shun y el morocho le explicaron a Ikki las extrañas actitudes que había adoptado Shiryu ese ultimo tiempo.
Cuando el medico por fin llegó, revisó al Dragón con parsimonia, todos esperaron impacientes algún diagnóstico, sin emitir palabra el doctor negó con su cabeza logrando que todos sintieran el alma desprenderse de su cuerpo, pero luego pronuncio desconcertándolos:

--No tiene fiebre, aunque si tiene los síntomas... –Dijo el hombre mayor de facciones marcadas y cabello canoso--Le tomare un examen de sangre... Pero por lo pronto déjenlo reposar, aparentemente no corre peligro de muerte ya que sus signos vitales están en perfectas condiciones...

¿Cómo podía ser? ¿Si Shiryu parecía mas muerto que vivo? Inconformes con ese diagnóstico los jóvenes optaron por dejar pasar esa noche nada más, pero algo debían hacer pronto por su amigo. Aun quedaba el examen de sangre y mientras el doctor tomaba esa muestra del brazo de Shiryu con una corta jeringa, el Cisne se adelantó al deseo de todos.

--Yo me quedare con él... Esta noche... –Dijo el rubio sin saber que así entorpeció los planes de Alesky.

El resto asintió, Ikki acompañó al señor hasta la entrada de la Mansión, y agradeciéndole lo despidió, el doctor antes de irse volvió a manifestar su desconcierto ya que el paciente se encontraba en perfectas condiciones aunque su aspecto demostraba lo contrario.
Entre todos analizaron la situación, llegando a la conclusión de que no alertarían a Saori de la precaria situación de Shiryu hasta verlo realmente necesario.
Lejos de poder dormir, Ikki, Seiya y Shun lo intentaron... Hyoga permaneció junto a Shiryu escuchando como este deliraba pronunciando palabras extrañas y confusas que no llegaba a interpretar por el tono bajo de voz... El Dragón pareció sufrir de pesadillas toda la noche, se revolcaba de dolor en su cama y debes en cuando exclamaba, pero por mas intentos del Cisne, este no podía descifrar lo que decía. Estaba delirando sin tener fiebre.


CAPITULO 2: “Cacería... Por siete vidas”...


Al otro día, Ikki sorpresivamente preparo café para todos, ese día no fue a trabajar y si Shiryu continuaba así, seguiría pidiendo los días. Cuando Hyoga bajó a la cocina dispuesto a desayunar algo, sus amigos lo interceptaron.

--¿Cómo está?... –Inquirió Shun con sus ojos vidriosos.
--¿Ya despertó?... –Se sumo Seiya en igual estado.
--Tranquilos... No, aun no despertó... –Respondió el Cisne y aceptó con algo de desconfianza y asombro la taza que le estaba ofreciendo el Phoenix, en un susurro confuso le agradeció el gesto.

No paso ni media hora que bajo la lluvia torrencial un coche estacionó frente a la Mansión, el Doctor trajo consigo los análisis de Shiryu, desesperados los cuatro fueron a su encuentro y subieron con él las escaleras rumbo al cuarto del Dragón.
El pelilargo permaneció en igual estado, quizás había empeorado un poco ya que su delirio era constante, ni siquiera frenaba unos minutos para poder dormir.

--Los exámenes de sangre dieron todo bien... –Dijo el doctor para desgracia de todos, algo loco ya que tendrían que estar contentos, pero lejos de eso les atormentaba no saber con certeza que le pasaba a Shiryu.

El médico hizo la revisión de rutina encontrando todos los signos vitales del Dragón igual que al día anterior: En perfectas condiciones, desconcertado negó con su cabeza, suspiró, se incorporó y arqueó sus cejas confuso.

--No sé que decirles... Haré otros estudios... De sangre, pero mas específicos para ver que tiene, si tengo alguna noticia nueva los llamaré, si no los llamo es porque no halle nada... Quizás sea algún virus extraño y desconocido... O no lo se... –Pronuncio el Doctor observando particularmente al peliazul. –Quizás sea algo que la medicina no pueda curar...


Luego de decir aquello, Hyoga fue el que lo acompaño hasta la puerta de salida, Ikki se quedó estático en aquel lugar, las palabras del doctor revoloteaban en su mente: “Quizás sea algo que la medicina no pueda curar”... Una palabra, una frase lo trajo de vuelta a la realidad, algo que comprendió y reconoció, pero esas palabras no vinieron ni del Pegasus, ni de su otouto, mucho menos del recién llegado ruso... Sino sorpresivamente de Shiryu.
El Phoenix se acercó lentamente a la cama del Dragón y acerco su oído a su boca:

--¿Qué sucede niisan?... –Investigó el peliverde asombrado por la reacción de su hermano pero este lo interrumpió silenciándolo con una mano levantada.

Todos comprendieron las intenciones del mayor y guardaron silencio, recién ahí las palabras llegaron nítidas al oído del peliazul: “Valeska tanek... Marek mandek” Y reconoció aquello, algo confuso pronuncio al aire:

--Polaco...
--¿Qué?... –Se desconcertó el rubio a su lado.
--Es polaco... –Reafirmó Ikki incorporándose con un rostro dubitativo y muy pensativo.
--Niisan ¿Dices que Shiryu esta hablando en polaco? ¿Qué lo que balbucea es...?... --Preguntó Shun prestando mas atención a las palabras inentendibles del pelilargo, aun así, para él aquellas palabras no significaban absolutamente nada.
--Si... Esta hablando en polaco...
--¿Y tu como lo sabes?... –Se sorprendió Seiya... Alguien tuvo que hacer esa pregunta.
--Maldición, ponny... –Se ofendió el peliazul –Porque conozco el polaco... Por eso lo digo...
--¿Desde cuando? ¿Por qué nunca lo dijiste?... –Reprochó el Cisne cruzado de brazos observándolo detenidamente con una mirada inquisidora, como si contar ese detalle en el pasado fuera algo realmente relevante en el presente.
--¿Qué esta diciendo Niisan?...
--No lo sé... –Dijo Ikki –Reconozco el polaco porque bueno... –Odiaba traer a su mente aquellos recuerdos que le dolían en el alma --¿Se acuerdan cuando fuimos enemigos?... –Todos asintieron lentamente y bajaron su vista al suelo--¿Se acuerdan de los Santo Negros?... –Volvieron a asentir y el Phoenix acotó –Había uno de ellos... No recuerdo su nombre, nunca me importo saber como se llamaban realmente... –Reconoció a lo ultimo lanzando una risa cínica –Pero era polaco y solía hablar en su lengua... Me acostumbre a su léxico y algunas frases se quedaron en mi mente...
--¿Y que dice Shiryu? ¿Por qué esta hablando polaco?... –Se impaciento el Pegasus, aquello fue algo tragicómico ¿Qué tenia que ver el polaco en todo aquello?.
--No sé interpretarlo... Solo se que es polaco, pero no se que dice... –Dijo el peliazul odiándose en ese momento por no haberse interesado nunca en aquel idioma teniendo la posibilidad de aprenderlo.
--Ahora entiendo menos... –Se sinceró el rubio rompiendo su postura para caminar nerviosamente por el cuarto.
--¿Qué haremos?... –Cuestionó el peliverde al borde de una crisis nerviosa.
--“Quizás sea algo que la medicina no pueda curar”... –Volvió a citar Ikki, esta vez, en voz alta.
--A mi solo se me ocurre algo... –Dijo el ruso caminando hasta la ventana. –Hay una sola persona que nos puede ayudar...
--Sí... –Reconoció el Phoenix.
Tanto Seiya como Shun se mantuvieron ajenos, esperando las palabras de los mayores, casi al unísono Hyoga y el Phoenix pronunciaron un nombre al aire:
--Douko...

Ese nombre fue como un salvavidas, como una solución o la salida a ese laberinto. De seguro el Santo de Libra revivido podría descifrar que demonios le pasaba a su pupilo, y como era de esperarse Douko no se hizo rogar y a los pocos días luego de recibir en los Cinco Picos el alarmante telegrama no lo dudó y se dirigió sin perder mas el tiempo a Japón; supo que los jóvenes no le harían hacer semejante viaje por simple gusto, de seguro algo grave le ocurría a Shiryu para enviar un telegrama requiriendo urgente su presencia en la Mansión; se fue esa misma mañana sin decirle nada a Shunrei para no angustiarla, aunque la joven no era tonta y algo intuyó, sobre todo esa noche cuando una estrella fugaz se dirigió en dirección a la constelación del Dragón... La muchacha, que era como una hermana menor para el pelilargo, cayo de rodillas y comenzó a llorar, entrelazo sus dedos y rezó con todo el poder de su corazón sin saber con seguridad lo que estaba atravesando Shiryu en ese preciso momento.


++++++


Douko llego a la Mansión en donde la lluvia seguía azotando con la misma intensidad, con un semblante serio ingreso al establecimiento saludando a los Santos de Bronce, todos respiraron algo aliviados con la presencia de Libra, este dejo su pequeño bolso a un costado y en el camino, rumbo al cuarto de Shiryu, los jóvenes intentaron explicarle un poco lo que estaba pasando, o por lo menos lo que ellos veían.

--Ha estado actuando muy raro este ultimo tiempo... –El Pegasus casi no respiraba entre palabra y palabra, a pesar de ignorarlo con la mirada el Santo Dorado prestaba real atención a todo, se encorvó frente al Dragón palpando su frente con su temblorosa mano, mano que temblaba a causa de la angustia y de la preocupación. –Ha estado sumamente triste, y muy callado... –Continuó el morocho –Observaba los ventanales de la Mansión todo el día y por la noche se la pasaba hablando solo, en una lengua extraña...
--¿Desde hace cuanto que esta asi?... –Pregunto Douko incorporándose, sus pupilas bailaban nerviosas y acongojadas.
--¿Desde hace cuanto que esta en este estado de fiebre? ¿O desde hace cuanto que empezó con todo?... –Dijo Shun con sus manos entrelazadas detrás de su espalda.
--Ambas... –Respondió Libra depositando un cálido beso en la frente sudada de su niño.
--Pues... –Se adelantó Hyoga sacando cuentas –Con esta fiebre hace como casi una semana... Pero empezó a cambiar hace ya un mes...
--Douko... –Pronunció Ikki consiguiendo que le prestase atención --¿Sabes idiomas?...
--No he vivido tantos años en vano muchacho... –Se jactó el chino con una sonrisa de tinte triste.
--Entonces ¿Conoces el polaco?... –Preguntó el Phoenix acercándose a la cama de su amigo y echándole una mirada fugaz para luego dirigir sus ojos al Maestro.
--Pues si... Puedo alardear y asegurar que conozco todos los idiomas habidos y por haber en esta tierra... –A pesar de tener un aspecto joven y sumamente bello, en Douko se podía ver la sabiduría hecha persona, la vejez no pasaban desapercibidos en el aparente muchacho que era Libra.
--¡Lo sabíamos!... –Se alegró el Cisne al ver que no había sido mala idea llamar al chino.
Quizás no serviría de nada, pero era un comienzo, todos creyeron que interpretando las palabras que balbuceaba el Dragón llegarían a una conclusión dentro de todo acertada.
--Shiryu, en su delirio habla polaco... –Comentó el peliazul con un semblante serio y firme.
--¿Cómo lo saben? ¿Están seguros?... –Investigó Douko observando como su pupilo movía la cabeza de un lado al otro con su frente empapada de sudor.

Ikki solo asintió y Libra se sentó junto a su discípulo, en la cama acercando su oído, pero tuvieron que pasar varias horas hasta que el chino pudo descifrar ese balbuceo, sin embargo todo pareció carecer de lógica. Y mientras Seiya le alcanzaba al invitado una taza de te, este se quedó atento pues por primera vez luego de cuatro largas horas, el pelilargo agonizante pronunció las palabras con algo de nitidez:

--“Tesia olessia, felcia”... –Susurró Shiryu con voz clara, tan clara que todos escucharon aunque no supieron interpretarlo, luego sorpresivamente exclamó sobresaltándolos:
--“¡Alesky! ¡¡Valeska tanek!!”... –Luego su voz bajó tanto que Douko tuvo que esforzarse para escuchar sin conseguir interpretar correctamente:
--“Spike lyde”...
Recién consiguió reconocer las siguientes palabras:
--“Bialy, marek”...
Pero nuevamente el Dragón volvió a desconcertar a Libra:
--“Prince lynton yanni”... –El pelilargo volvió su voz un tanto más clara: --“Rasine”... –Volviendo todo confuso con: --“Roselani”...
El chino intentó no perderse de nada pero luego de escuchar:
--“Tola mandek”...
Lo siguiente termino por desconcertarlo aun más que al principio:
--“Ashling studs”...

Los Santos de Bronce se quedaron estupefactos, nunca Shiryu había hablado tan claro, a pesar de no saber que decía fue como si el Dragón intentase comunicarse con ellos pues había abierto sus ojos por un instante. No paso mucho tiempo para darse cuanta de que esas palabras, el pelilargo las repetía frenéticamente, intercambiándolas pero siempre eran las mismas.

--¿Maestro?... –Pronunció Shun con algo de duda, observo la extraña actitud que había tomado Douko, este contemplaba el cuerpo de su discípulo con una mirada de terror:
--¿Qué dijo?... –Se aventuró a preguntar Hyoga con desasosiego.
-- “Tesia olessia, felcia... Alesky... Valeska tanek... Bialy, marek... Rasine... Tola mandek”... Repitió Libra completamente turbado para luego soltar al aire, analizando el mismo aquellas palabras: --“Amada por Dios, ayudante y defensora de la humanidad, dichosa y afortunada”...
--¿Eso que quiere decir?... –Interrumpió Seiya impaciente.
--Espera... –Frenó el chino sacando conclusiones –No lo sé con exactitud pero después dice algo de “Alesky”... –Recordando las palabras del Dragón acotó la frase algo armada: --El protector de los hombres, gobernante glorioso, inmortal”... –Tomando un poco de aire prosiguió: --Pero después surge con algo incoherente: “Niño de cabellos blancos... Persona de guerra... Rosa sin precio... Soldado”...
--¿Y todo eso? ¿Qué significa?... –Ikki se encontraba aun más abatido, sobre todo al ver el porte horrorizado de quien debería estar más tranquilo. –¿Douko?...
--Hay muchas frases... Palabras que no reconozco... –Memorizándolas las cito con presteza– “Spike lyde... Prince lynton yanni... Roselani... Ashling studs”...
--¿No es polaco?... –Se desconcertó el Phoenix.
--No... No es ningún idioma que yo conozca y me da la sensación de que es algo clave...
--¡Por todos los Dioses! ¿¡Que haremos ahora!?... –Andrómeda se desplomo en la silla del escritorio rompiendo a llorar, soltando en parte ese desconsuelo que se había anidado en su pecho.
--Iré al Santuario... –Afirmó Libra consiguiendo serenarse.
--¿Ahora?... –Se alarmó Seiya –Recién hace cinco horas llegó de un viaje largo...
--No hay tiempo que perder pequeño... –Dijo el chino saliendo por la puerta de la habitación en busca del bolso que había dejado junto a la puerta, los Santos de Bronce lo siguieron detrás.
--¿Qué hará en el Santuario?... –Preguntó el Pegasus intranquilo.
--¿Qué le sucede a Shiryu?... –Investigó el peliverde preocupado.
--¿Cuándo volveremos a tener noticias de usted?... –Hyoga lo siguió muy de cerca cediéndole el bolso amablemente.
--¿Le dirá a Saori algo de todo esto?... –Ikki se paró frente a la puerta abriéndola de par en par, una ráfaga de viento ingreso por ella helando hasta los mismos huesos.
--Iré al Santuario porque allí encontrare ayuda... –Douko comenzó a responder las preguntas de todos --No sé realmente que le sucede a Shiryu y aunque sospecho no quisiera sacar conjeturas apresuradas y cometer un error, así que por lo tanto tampoco alarmare a Saori... –Se colocó su tapado negro, le abrochó hasta arriba con la intención de afrontar el frío cruel de la calle y decidido atravesó el marco de la puerta --Por el momento es mejor que ella permanezca segura en el Santuario, si se entera querrá venir hacia aquí para estar junto a Shiryu...
--¿Puede ser algún tipo de enemigo?... –Se animó a preguntar Seiya consiguiendo una sonrisa por parte de Libra.
--No lo sé... Y justamente por eso no le diré nada a Saori... En tal caso de que así sea... Ella estará más segura en el Santuario... –Dando la media vuelta, el chino saludo acotando: --Pronto tendrán noticias mías... Lo prometo...

Cuando el Santo Dorado de Libra partió, los Santos de Bronce subieron las escaleras con el fin de hacerle compañía a su amigo, a pesar de que Douko había conseguido dejarlos un poco más tranquilos con su presencia, las conjeturas fueron alarmadoras... Con el corazón repleto de emociones confusas los amigos se limitaron a hacer lo único que podían en ese momento: Estar junto al Dragón y esperar pacientemente las noticias de Libra.


++++++


Fue un viaje largo y agotador para Douko, los años aunque nunca quiso reconocerlo le pesaban realmente. Intento pensar en alguna excusa que explicase su inusual visita al Santuario, pero al no encontrar nada adecuado optó por dejar que todo fluya, algo se le ocurriría una vez que estuviese frente a Athena.
Los escuderos dejaron pasar al Santo de Libra, cuando lo reconocieron se hincaron frente a él en reverencia para luego abrirle las amplias puertas. El chino subió las escalinatas del primer Templo y una vez frente a Muu le pregunto por su Maestro, como era de esperarse no se encontraba allí, sino en el recinto del patriarca. Sin mas opciones, Douko siguió su camino sin dar explicaciones a los demás Santos sobre su visita.
Recién freno sus pasos en el Templo de Géminis, pidiéndole a su guardián que lo acompañase hasta el Templo de la Virgen... Una vez allí, les comento a los dos Santos que podían ayudarlo con ese tema, sobre el inusual comportamiento de Shiryu.
Saga y Shaka guardaron unos segundos de silencio analizando la situación. Libra se quedó callado esperando la oportuna intervención de sus compañeros, supo que ellos dos eran lo mas indicados para descifrar el embrollo si sus conjeturas eran ciertas, el primero en hablar fue Saga asegurando que todo era producto de un “ Vrykolakas ”, y Virgo reafirmó esa idea citando a los “Masan”. Sin mas, Libra siguió su camino, en parte satisfecho por el aporte de sus dos compañeros; aparentemente no estaba tan errado.
El chino llegó a los aposentos del Patriarca sorprendiendo a este, sin ninguna intención de ocultarle nada, Douko le narro a Shion todo lo sucedido, inclusive les cito las sombrías palabras que insistentemente Shiryu repetía en su delirio.

--Aparentemente todo es producto de un Kuang – Shi, en tu idioma... –Reflexiono el peliverde abatido por el relato extenso y agotador de su amigo.
--Entonces comprenderás lo delicado de la situación... –Habló Libra caminando hasta él.
--Si... Pero ¿Cómo haré Douko?... –Inquirió Shion consternado. –Saori no es una niña... ¿Qué excusa creíble se le puede dar que explique mi partida?...
--Tienes que venir conmigo Shion... Te lo suplico... –Rogó el chino con una mirada que imploraba que lo escuchasen y Shion no pudo, nunca pudo con esa mirada.
--Esta bien... Pero no tendremos mas opciones... –Poniéndose de pie, el Patriarca se dirigió a la habitación de Saori –Deberemos ser sinceros con ella... Solo así podré irme...

Athena, al escuchar que uno de sus guerreros corría serio peligro se alarmó como era de esperarse, entre Shion y Douko consiguieron convencerla... Lo más prudente era que se quedase en el Santuario, resguardada de cualquier amenaza, además si el Patriarca abandonaba su puesto, por lo menos ella, como Diosa debía quedarse, era una obligación que debía cumplirse.
Comprendiendo que yendo no solo empeoraba las cosas poniendo en peligro su vida, sino que también su ayuda era innecesaria a diferencia de la del peliverde, con mucha culpa Saori decidió quedarse en compañía de sus Santos Dorados.
Sin tiempo que perder, Shion y Douko se dirigieron a Japón, dispuestos a terminar con aquello que estaba matando a Shiryu... En el camino, descendiendo las escalinatas del Santuario, Libra se tambaleó a punto de caerse, su compañero consiguió sostenerlo a tiempo:

--¿Hace cuanto que estas viajando Douko?... –Inquirió Shion con una mirada de reprimenda.
--Un par de días... –Respondió el chino algo mareado y confundido.
--¿Has comido algo en estos días?... –Volvió a preguntar Aries a punto de enfadarse con su compañero por no reparar nunca en su salud.
--Solo he tomado un te... –Confeso Douko algo risueño, le encantaba saber que aun había alguien en el mundo que se preocupaba por él de aquella cálida forma.

Shion negó con su cabeza y haciendo una parada en el Templo de Aries le obligo a comer algo antes de seguir con su camino... Sin mas salidas Douko comió y bebió como si nunca lo hubiese hecho en su vida, para después seguir adelante, quedaban muchas horas de viaje hasta llegar a la Mansión Kido en donde agonizaba su discípulo.


++++++


Douko cumplió con su palabra cuando llegó dos días después de su partida, no solo trajo consigo algo de información que explicaría mas adelante, sino también al Patriarca. Los dos Santos Dorados, luego de dejar sus bolsos sobre los sillones, subieron las escaleras rumbo al cuarto de Shiryu; Seiya les fue dando el parte medico del día:

--Ha empeorado Douko... —Dijo el Pegasus con tristeza –Ahora las palabras... Lo que dice, es más nítido, por las noches a veces las grita y se retuerce como de dolor...

Libra escuchaba las palabras del pequeño sin mirarlo, sus ojos estaban puestos en el rostro demacrado y aun más pálido que antes, de su niño. Shion observó con aflicción la angustia de esos Santos, la desesperación y la impotencia podían verse reflejadas en sus pupilas húmedas y enrojecidas de llanto.

--Tranquilos... Ya nos estamos acercando... –Habló el Patriarca tranquilizando a los mas pequeños con su armoniosa voz.
El Dragón interrumpió las posibles palabras del resto, exclamando nuevamente aquel extraño idioma que Douko no pudo descifrar con anterioridad.
--Ahí esta Shion... ¿Qué idioma es?... –Pregunto Libra curioso.
--“Lyde lynton... Ashling... Spike studs... Roselani... Prince yanni...” –La voz de Shiryu fue clara.
Shion palideció un instante y buscando donde sentarse, así lo hizo en la silla del escritorio para luego responder:
--Es el idioma primordial...
--¿Eh?... –Se desconcertaron los Santos de Bronce.
--El primer idioma que existió... –Pronuncio el chino consternado al entender las palabras de su amigo--¿Quieres decir que?...
--Si... Es el idioma de los Dioses... –Reconoció el Patriarca asintiendo levemente. –Por eso nadie lo conoce...
--¿Usted? ¿Puede?... –Balbuceo Shun sintiendo que todas las esperanzas se iban al tacho nuevamente.
--Si... Afortunadamente conozco algo ese idioma... Pero claro, no esta en uso ya que solo lo hablan los Dioses entre ellos...
--Entonces... Si Shiryu... Quiere decir que... Dioses... –No se entendió lo que Seiya quiso decir --¿Puede ser producto de algún Dios?...
--Puede ser... –Convino Douko tranquilamente.

Todos estaban en aquel cuarto, esperando impaciente las palabras de los mayores, pero lejos de explicar algo, pidieron por favor que se retirasen y que los dejasen a solas con el supuesto enfermo... Querían sacar sus propias conjeturas solos y estar seguros antes de afirmar algo... Sin mas opciones, los Santos de Bronce obedecieron muy a su pesar, dejando a los dos hombres solos, escuchando los balbuceos del Dragón una vez mas.
Entre Libra y Aries anotaron todo en una pequeña hoja, y dando vueltas algunas frases, acomodándolas, variándolas y finalmente, traduciéndolas en gran parte lograron descifrar algo.
Los Santos de Bronce esperaban abajo, en la sala, con los nervios y el cansancio de noches enteras sin dormir a flor de piel... Cuando Shion y Douko aparecieron luego de seis horas con esa pequeña hoja en su mano los cuatro se pusieron de pie rápidamente, pero por pedido de los Santos Dorados volvieron a tomar asiento serenándose para escuchar las sabias palabras de aquellos hombres.
Afuera comenzaba a ser de noche, aunque eso era lo que menos importaba... El reloj para todos se había detenido cuando Shiryu cayo en ese extraño sueño.

--Escuchen sin interrumpir... –Pidió Douko sentándose en el sillón junto a la chimenea encendida.
--Bien... Shiryu pronuncia dos idiomas... Siempre las palabras son las mismas... –Comentó Shion sentándose junto a su amigo.
--Suponemos que lo que intenta hacer Shiryu es comunicarse con nosotros... –Dijo Libra echando su cuerpo hacia delante.
--¿Comunicarse?... –Seiya no se puedo aguantar e interrumpió.
--Así es... Por lo que dice suponemos eso... –Respondió Aries con voz neutra, como quien explica el estado del tiempo.
--¿Pero que dice?... –Shun frunció su frente entre enojado y confundido, enojado por no llegar nunca a una solución y confundido por toda la situación.
Recordando las palabras del Dragón, el chino apelo a su buena memoria y citó haciéndolos estremecer a todos:
--“Tesia, olessia, felcia... Alesky; Valeska, tanek... Spike, studs, lynton, lyde... Bialy, marek, prince mandek... Yanni, rasine, roselani... Tola... Ashling...”
--Su traducción, sin darle aun una forma y un sentido coherente... –Interrumpió el Patriarca cuando su compañero finalizó –Seria: “Amada por Dios, ayudante y defensora de la humanidad, dichosa y afortunada... ‘Alesky’ (Que significa el defensor de los hombres, pero también es un nombre conocido en el idioma griego como Alexander, y Alejandro en el latino) Gobernante glorioso, inmortal... Largo o clavo largo, una casa, pueblo cerca del riachuelo, loma... Niño de cabellos blancos, persona de guerra, primero o príncipe, soldado... Regalo de Dios, rosa, rosa celestial... Sin precio... Sueño, visión”...

Cuando Shion terminó de traducir todas las frases se produjo un silencio sepulcral que dio paso a la reflexión, Ikki se puso de pie y camino hasta el ventanal para mirar a través del vidrio su propio reflejo.

--No tiene mucho sentido... –Expresó Seiya con sinceridad rompiendo ese silencio.
--Si que lo tiene... –Contradijo un sonriente Shion, estiró su cuerpo hacia atrás y acotó –Creemos que cuando habla de: “Amada por Dios, ayudante y defensora de la humanidad, dichosa y afortunada...” Se refiere a Saori...
--¿La Diosa Athena?... –Susurró Shun como si ese nombre le fuese extraño.
--Exactamente... –Afirmó Douko con efusividad y retomó la palabra –El problema es que aun no encontramos una relación con lo de un “Regalo de Dios, rosa, rosa celestial”... Aparentemente sigue hablando de Athena pero no comprendemos el contexto... “Regalo de Dios”... –Analizo para luego asentir con duda –Saori es hija de un Dios... Mejor dicho, Athena...
--Además... Esa frase es perteneciente al idioma primordial ¿No?... –Preguntó Hyoga con algo de duda, la leña en la chimenea dio un agudo chisporroteo que sobresalto a mas de uno. --¿Al idioma de los Dioses?...
--Por eso creemos que habla de Saori... –Reconoció Libra algo confundido –Pero no lo tenemos muy en claro...
--Alesky... –Susurró Ikki desde la ventana, todos posaron su vista en él, aun de espalda con una mano en su quijada continuó hablando –Me suena... Es un nombre ¿Cierto?... Eso explicaste... –Finalizo volteando para observar al lemuriano.
--También significa “El protector de los hombres” Pero es mas conocido como un nombre... –Dijo Aries asintiendo levemente –Pero lo perturbador es lo que viene a colación de ese nombre: “Gobernante glorioso, inmortal”...
--¿Inmortal?... –Susurró el Pegasus hundiendo su barbilla entre sus rodillas.
--Pero bueno, luego da mas explicaciones de este ser... –Dijo el chino incorporándose nuevamente al dialogo luego de analizar las frases al aire –Habla de un niño de cabellos blancos, esa es una gran pista... Luego menciona que es una persona de guerra, un soldado... Puede ser tranquilamente algún enemigo... Lo que aun discutimos con Shion... –Guió su mirada a su amigo –Es la correcta definición de “Prince” y “Spike”... Prince por un lado significa “príncipe” y por el otro, “primero”... Yo creo que se refiere mas que a nada a un Príncipe... Spike tiene su doble significado también: Clavo largo o Largo... Suponemos que será la definición mas adecuada: Largo... Pero el punto es que no sabemos que es “Largo”...
--Entonces... Estamos frente a un enemigo... Una persona de guerra, que es un príncipe... –Analizo Andrómeda asimilando las palabras.
--Correcto... –Alentó el Patriarca –Lo de “largo” se puede hilar junto con lo que menciona sobre un riachuelo... Un pueblo cerca de un largo riachuelo... O de un riachuelo largo, que en tal caso es lo mismo... –Esbozó una sonrisa de satisfacción –Creemos por estos datos que de alguna forma Shiryu se está queriendo comunicar con nosotros, esta queriendo que lo ayudemos...
--¿Esta pidiendo ayuda?... –Se extrañó el Cisne.
--Si... –Continuo Shion con voz tranquila, demasiada para la situación en la que estaban viviendo, arriba en su cuarto Shiryu agonizaba –Porque nos da un lugar, una pista geográfica... –Recordando citó: --“Una casa... Loma... Pueblo cerca de un riachuelo”...
--Una casa en una loma que esta en un pueblo cerca de un largo riachuelo... –Descifró el Phoenix volviendo a tomar asiento para quedar dentro del circulo de conversación.
--Veo que vas comprendiendo Ikki... –Apremió Douko sonriendo apenas –Lo que no encaja del todo, son las frases: “Sin precio” y “Sueño, visión”... Pero creemos tener alguna idea... Quizás se refiera a esta persona o ser que le esta causando este daño a Shiryu...
--Inmortal... –Esta vez el más pequeño de todos pronuncio aquella palabra con mas fuerza, siendo oído por todos los presentes en aquella sala --¿Qué puede ser inmortal?... –Esa definición lo alarmó por demás.
--Bien Seiya... Ese es otro punto... –Respondió el patriarca y entrelazo sus dedos sobre su rodilla –También lo hemos discutido... –Dirigió su mirada a Douko para cederle la palabra.
--Según mis investigaciones y lo que he podido dialogar con Saga y Shaka... Se trata de un Vrykolakas según Géminis y un Masan según Virgo...
--¿Y eso?... –Shun abrió sus ojos como plato sin comprender una sola palabra y no fue el único.
--Kuang – Shi en mi idioma... –Respondió Douko intentado alarmar lo menos posible –Jikininki en el japonés...
En ese momento Seiya se llevó ambas manos a la boca, estupefacto, y abrió sus ojos lo mas que pudo, en su interior una voz le grito “¡Lo sabia! ¡Siempre supe que existían!”.
--Upyr en el ruso... –Finalizó Libra bajando su vista al suelo algo perturbado.
--Un vampiro... –Tradujo el rubio tragando saliva y aferrándose al brazo del sillón con sus dedos.

Ikki y Shun se miraron mutuamente como intentando encontrar en las pupilas del otro una explicación coherente a todo... Como quien espera que todo fuese una broma, se quedaron callados, expectantes a las palabras que Shion intentaba pronunciar.

--De todos modos las definiciones no se acercan realmente a este ser... Ya que un Masan es el fantasma de un niño que disfruta atormentando y matando a otros niños... Queda descartado desde ya... Shiryu ha dejado de ser un niño desde hace tiempo... –Argumentó el Patriarca --Pero Shaka mantuvo esta idea porque los vampiros tradicionales suelen alimentarse de sus víctimas sin dar demasiadas vueltas... Aparentemente no es un vampiro común el que visita a Shiryu...
--Ahora todo encaja... –Dijo el Phoenix cruzándose de brazos en su asiento –Estos días, durante todo un mes Shiryu estuvo recibiendo la visita de esta... Cosa...
--Claro, de haber sido un vampiro tradicional Shiryu hubiese muerto la misma noche que fue visitado... –Aclaró Douko y continuó explicando –Un Upyr no puede ser, ya que ataca solamente de día, se levanta al mediodía para devorar a niños y luego sigue con sus padres... Tampoco encaja...
--El más acertado hasta hace unas horas nos pareció el Vrykolakas, este ser se genera de varias maneras... Entre las que se halla una conducta inmoral... –Dijo Aries—Suele viajar en la obscuridad... Golpea las puertas, nombrando en voz alta a alguno de los habitantes de la casa... En caso de responder, la persona muere poco tiempo después... Cuanto mas envejece el Vrykolakas, mas habilidades obtiene...
--¿Y el Kuang – Shi?... -- Se animo a preguntar el Pegasus, aquello le había dado mucha curiosidad, casi tanto como el miedo que recorría sus venas.
--Se genera cuando un espíritu maligno posee un cadáver reciente... –Respondió Libra –Su apariencia es aterradora y se cree también que cuanto más envejece más hábil se vuelve...
--¿Sirve de algo saber que clase de ser es?... –Preguntó Andrómeda impaciente por ayudar a su amigo –Digo, ¿No deberíamos ir tras las pistas? ¿Y ya?...
--Pequeño Shun... –Pronunció el Patriarca con suma paciencia en sus palabras –Es indispensable saber a que nos enfrentamos...
--Solo así sabremos como acabar con él... –Apoyó el chino las palabras de su compañero –No se olviden de que es inmortal...
--Bueno... Pero entonces... –Interrumpió el ruso --¿De todas esas definiciones? ¿Cuál era la más acertada?...
--Ninguna... –Respondió el lemuriano tranquilamente sorprendiendo a todos.
--¿¡Cómo!?... –Se alarmó el Phoenix, así no llegarían a ningún lado, y manifestó su desconcierto. –Así no avanzamos mucho que digamos...
Shion miro a Douko y este sin dejar de mirarlo, como esperando el permiso para hablar, pronuncio:
--Shiryu habla polaco ¿Cierto?... Tenemos un nombre, que repite insistentemente: Alesky... –Todos asintieron –Alesky es un nombre de origen polaco... Estuvimos buscando información sobre ello en nuestro viaje y viendo los síntomas de Shiryu podemos afirmas sin temor a equivocarnos que se trata de un Mara...

Se produjo en la sala un nuevo silencio necesario, demasiada información de golpe que debía ser analizada y asimilada.
Cada uno se sumió en sus pensamientos, y mientras Seiya reconoció por primera vez en carne propia ese sentimiento llamado miedo, Shun buscaba la manera de recordar algún riachuelo con aquellas características. Hyoga analizaba las palabras de Libra, sus ultimas palabras... “Mara”...
Ikki era un mar de cavilaciones, por un lado aquel nombre Alesky que le sonaba extrañamente familiar y por el otro lo apremiante de la si
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Aphrodita
Publicado: Mar Jul 10, 2007 4:23 pm Responder citando
Pegasus no Seiya Pegasus no Seiya
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CAPITULO 3: “Simpatía por el demonio”...


Ese silencio se vio interrumpido por un nuevo crepitar de la leña, el fuego en la chimenea comenzaba a morir lanzando lo ultimo que quedaba de luz y calor. Seiya permaneció turbado pero sin embargo se animo a ser el primero en preguntar que era un Mara, con paciencia Shion se dispuso a explicar en general:

--Creemos que es un Mara porque estos seres son de origen polaco...
--Se lo conoce como el espíritu de una persona sin bautizar... –Acotó Douko intentando ayudar a la explicación de su amigo, este asintió prosiguiendo.
--Se presenta siempre de noche, oprimiendo a sus víctimas...
--Eso quiere decir... –Interrumpió Shun, su voz se torno opaca, apagada, como sofocada por la angustia –De que nuestras sospechas no estaban tan erradas... Shiryu estuvo recibiendo visitas...
--Pero lo que no entiendo es porque Shiryu jamas nos alerto de todo esto... –Se extraño Hyoga estirando sus piernas en un gesto de impaciencia.
--Lo que sucede es que... –Dijo el Patriarca sonriendo levemente –Una vez que el Mara bebe aunque sea una pequeña gota de sangre, convierte a su víctima en su amante...

Ikki levanto su cabeza prestando mas atención al diálogo, aquello lo alarmó, y comprendió porque nunca el Dragón les había advertido, de cierta forma este ser lo había dominado, lo había poseído desde un principio.

--¿Y luego?... ¿Qué ocurre con la víctima?... –Se aventuró a preguntar el Phoenix.
--Vuelve a visitarlo todas las noches hasta causarle la muerte... –Respondió Libra con infinita tristeza.
--Le apetece también la sangre de los niños... –Comentó el lemuriano solo para sumar algo mas a las características de ese ser.
--A veces suele presentarse como un niño, o una mujer... Pero siempre dependiendo del deseo de la víctima... –Dijo el chino con semblante serio. –A veces suele adoptar formas terroríficas...
--Por eso... –Analizó Andrómeda –Habla de un niño de cabellos blancos ¿No?...
--Claro... –Asintió Aries –Pero no lo sabemos a ciencia cierta...
--Entonces... –Habló Seiya rompiendo su silencio --¿Cómo podemos ayudar a Shiryu? ¿Qué podemos hacer por él? ¿Hay alguna forma de quitarle esa maldición?...
--Si... –Respondió Douko y suspirando acotó –Solo acabando con el Mara... Esa lamentablemente es la única forma...
--¿Qué esperamos? Vamos tras él... –El Cisne su puso de pie dispuesto a todo.
--Tranquilo Cygnus... –Pronunció Shion con una sonrisa de comprensión –Por empezar no sabemos dónde buscar y en tal caso de que lo sepamos no olvides que un Mara es inmortal...
--¿Completamente inmortal?... –Investigó Ikki en igual estado que su amigo, quiso salir cuanto antes del lugar para acabar con ese ser --Digo, ¿Seguro que no hay forma de acabar con él?...
--Eso es lo que no sabemos, de lo que no estamos seguros con Shion... –Hubo un dejo de esperanzas en las palabras del Anciano Maestro --No olvidemos que somos Santos... Aun así ¿Ustedes saben de algún Santo que se halla enfrentado alguna vez con un Mara?...

Todos, absolutamente todos negaron. Pero no tenían nada que perder averiguándolo, cierto: La vida, pero si no hacían algo pronto por su amigo pelilargo lo perderían a él y eso no podían permitirlo, no lo dejarían a Shiryu sumergirse en un sueño eterno, en una pesadilla sin retorno.
En el pesado silencio que se instaló en la sala se disipó con un fuerte alarido proveniente del cuarto del Dragón... Seiya levantó rápidamente su cabeza, al igual que hizo el resto, mirándose entre si no lo dudaron y subieron como tiro las escaleras de la Mansión, tardaron escasos segundo en llegar frente a la puerta abierta del pelilargo, este descansaba tranquilamente en su cama, o por lo menos lo mas tranquilo que podía estar, ya que se retorcía y llorisqueaba repitiendo una y otra vez las mismas palabras.
Shion y Douko ingresaron al cuarto investigando con su mirada, se acercaron a la ventana con el fin de encontrarse con algo o alguien que pudo haber sido el causante de ese grito. Mientras los otros cuatro Santos de Bronce consolaban a Shiryu dentro de sus posibilidades.
Mientras Libra revisaba el baño personal, Aries se quedó en la ventana dándole la espalda y de brazos cruzados.

--Debemos ir... –Apremió Hyoga poniéndose cada vez mas impaciente –No podemos perder el tiempo aquí...
--Eso es cierto... –Reconoció el Patriarca –Pero ¿Por donde empezar?...
--Yo lo sé... –Habló Shun consiguiendo que todos le prestaran mas atención, con algo de duda acotó –Tengo una idea...
--Dila muchacho... –Alentó el chino con las esperanzas renovadas volviendo del baño sin encontrar nada de importancia.
--Detrás del restaurante en donde trabajo los fines de semana... “La vieja bodega”... –Dijo Andrómeda balbuceando a causa de ese nudo en su garganta –Hay un pequeño riachuelo... –Al ver que todos abrieron sus ojos y sonrieron agradecidos por los datos se apresuró a aclarar –Pero no estoy seguro ya que es un pequeño riachuelo sin agua... Muy estrecho, casi ni parece un riachuelo y la gente lo cruza cuando no hay agua... --Bajó su vista posando sus aguadas esmeraldas sobre su querido amigo pelilargo --Lo se porque una compañera mía siempre me comenta que para ahorrar tiempo corta camino por ese riachuelo cuando es de día, pero que no le agrada demasiado ya que muy cerca hay una casa abandonada que luce fantasmal...
--¡Es el lugar perfecto Shun!... –Exclamó Douko repleto de alegría.
--Desde ya... –Acotó Aries contagiado por ese sentimiento –En el balbuceo de Shiryu jamas afirma que ese riachuelo posee agua o que es pequeño o grande... Solo dice que es largo...
--De eso estoy seguro... –Afirmó Andrómeda recobrando su sonrisa habitual –Es muy largo ya que sigue su recorrido hasta desembocar en el mar, por lo que tengo entendido...
--Además hay una casa ¿Verdad otouto?... –Preguntó el Phoenix demostrando por primera vez en mucho tiempo alegría y fuego en su voz –Solo nos falta la loma...
--No sé si esta sobre una loma... Jamas pase por allí... –Negó Shun un poco apesadumbrado.
--No importa Shunny... Por lo menos ya sabemos por donde empezar... –Consoló el Cisne observando a todos sus compañeros con algo de impaciencia.
--No hay tiempo que perder... Vamos... –Apremió Libra saliendo por la puerta pero freno sus pasos cuando el silencioso Seiya habló repleto de terror.
--Yo... Yo me quedo con Shiryu... Alguien tiene que quedarse con él ¿No?...
Una sonrisa maliciosa se instaló en el rostro de Ikki al descubrir el miedo en el pequeño.
--¿Qué sucede pequeño? ¿Tienes miedo?... –Preguntó el Phoenix consiguiendo que el menor de los Kido lo fulminase con la mirada –Tiemblo del miedo... –Ironizo al ver esa mirada.
--Haces bien... –Espetó el Pegasus ofendido, pero la sonrisa picara y la mirada del otro que imploraba el perdón consiguió calmarlo –Mas halla de eso... Alguien tiene que quedarse con él... No lo podemos dejar completamente solo ¿Y si esa cosa Mara vuelve?...
--Tienes razón... –Reconoció el Patriarca –Lo llevaremos...
Todos lo miraron boquiabiertos ¿¡Llevarlo!? Ante la mirada atónita, Libra salió en rescate de su amigo comprendiendo sus motivos.
--Shion tiene razón... Lo mejor será llevarlo... No sabemos contra lo que nos enfrentamos y si Seiya se queda a solas con un indefenso Shiryu... Podría ser mucho, inclusive hasta para el mismo Pegasus... Mejor que estemos todos juntos...
--¿¡Pero como lo llevaremos!? ¡No puede ni moverse!... –Exclamó el ruso estupefacto.
--Entre Seiya y Shun lo cargaran... Es lo más prudente... –La voz de Aries fue firme y clara, tanto que sin mas los Santos menores obedecieron cargando de un brazo al invalido Dragón.
Por la derecha Shun y por la izquierda del pelilargo, Seiya... Entre los dos bajaron por las escaleras sin demasiadas dificultades a Shiryu llegando ante la puerta.
--¿Estamos... Seguros de esto?... –Preguntó el Phoenix en plural al ver la lluvia caer estrepitosamente golpeando el suelo --¿No será peor para Shiryu llevarlo bajo esta lluvia?...
--Shiryu no esta enfermo... –Corrigió Douko comprendiendo los temores del peliazul –La lluvia lo afectara tanto como a nosotros... Pero no mas...
--Bien... Vamos... –Dijo Seiya dándose aliento a él mismo pero enseguida se paró en seco --¡Un momento!... –Todos lo observaron esperando a que diga algo coherente, y lo hizo, no piensen lo contrario --¡Las armaduras!...
Shion sonrió ahogando la risa para luego acotar lo obvio:
--Seiya... De nada nos servirán las armaduras frente a un Mara...
--Gracias... ¡¿Y me lo dice así?!... –El Pegasus trago saliva, gran consuelo el del Patriarca.

Fue un momento gracioso entre tanta desdicha, ver como el Santo más leal de Athena, que luchó incansablemente contra cientos de enemigos, se encontraba aterrorizado frente a la idea de luchar con un Vampiro... Porque en si, Seiya nunca le temió a esa cosa ser por ser inmortal, pues sin ir mas lejos los Dioses lo eran... Pero la diferencia estaba en que con un simple tiro de la flecha de Sagitario se acababa todo, con hacer estallar su Cosmos había podido vencer a los Dioses; en cambio ¿Qué haría frente a un Mara? ¿Cómo lucharía? ¿Lograría hacerle algo con su Pegasus Ryu Sei Ken? ¿Sí la armadura no servia de nada, de que servia entonces su presencia?... Una mirada tranquilizadora le arrancó una sonrisa al pequeño morocho, caminando bajo la lluvia por las calles obscuras de esa ciudad, Ikki notó el estado del menor y buscó consolar sus miedos internos lejos de querer burlarse de él, y eso Seiya lo comprendió y lo agradeció interiormente.


++++++


Alrededor de media hora llegaron a las afueras de la ciudad de Fukuyima, Shion y Douko caminaban mas adelante siendo seguidos por Ikki e Hyoga que iban a la par, mas atrás rezagados con Shiryu caminaban Seiya y Shun... Este ultimo daba las indicaciones casi a los gritos ya que la lluvia intensa amortiguaba sus palabras:

--¡Doblen! ¡A su izquierda!... –Indico Andrómeda --¡Sigan el camino de tierra sin desviarse!...

Todos obedecieron y poco a poco las luces de la ciudad dejaron de alumbrarlos, a lo lejos se pudo vislumbrar el restaurante en donde el pequeño peliverde trabajaba, lo dejaron atrás cuando ese camino de tierra los hizo cambiar de rumbo para luego cruzar el largo riachuelo.

--Ahora... Comprendo... Porque... Tu compañera... Solo... Lo cruza... De día... –Dijo el Pegasus como pudo, comenzaba a agotarse, cargando el cuerpo de Shiryu y luchando contra sus miedos internos –Es la “Boca del lobo”...
--Si... No hay luces de noche y es todo descampado... –Reconoció Shun, no era el lugar indicado para una joven muchacha.
--Allí esta la casa... –Señaló el Cisne y apuro su paso, el Phoenix lo siguió detrás hasta que Aries los alertó.
--Vayan con cuidado... No se adelanten mucho...

La suerte pareció estar de su lado cuando la lluvia comenzó a decrecer dándoles un respiro, ya las pesadas gotas heladas dejaban de caer sobre sus cuerpos azotándolos. A lo lejos se pudo visualizar una casa enorme que se erguía sobre una colina, una pequeña loma... La infraestructura añejada parecía venirse abajo en cualquier momento, su puerta y sus ventanas de donde colgaban las desvencijadas persianas simulaban ser la boca y los ojos de un monstruo, o esa fue la sensación que les dio a los mas pequeños logrando que frenaran sus pasos... Notando la situación Libra dio las indicaciones con voz firme y autoritaria:

--Ustedes dos quédense aquí afuera con Shiryu... Nosotros cuatro iremos a investigar...

El ruso y el peliazul nada objetaron, prefirieron las cosas así, sobre todo Ikki quien no quiso ver involucrado a las dos persona que más amaba en el mundo... Por su lado Hyoga tuvo un sentimiento similar, además Seiya no podía ayudarlos con el miedo que desprendieron sus ojos y Shun... Shun era todo un caso, quizás no podría hacerle daño al Mara por el simple hecho de que el pequeño jamas podía hacerle daño a nada ni a nadie. No era prudente ir con ellos dos, estorbarían poniendo a los más grandes alertas y atentos por su seguridad.
Andrómeda manifestó su deseo de ayudar, y a pesar de su miedo, el Pegasus también, no se quedaría ahí sin hacer nada por el Dragón, pero Shion los convenció diciéndoles que la mejor manera de ayudar es quedándose con el pelilargo para protegerlo del Mara, porque quizás el ser pretendiese apoderarse de su víctima. Esa explicación le cayó como un balde de agua fría al pobre morocho, sin mas dejaron que los otros cuatro se metieran dentro de la vieja casona.
El Patriarca entró primero, una densa obscuridad reinaba en el lugar, el chino a su lado se tapo la nariz con una mano pues un hedor a cadáver y humedad se entremezclo nublando sus sentidos. El Phoenix observó con impaciencia el amplio lugar en donde no había ningún mueble, solo se podía ver las ventanas de madera, las paredes y el piso un tanto destruido, Hyoga parado justo debajo de una gotera tuvo que correrse de lugar, aunque no le importaba ya que estaba empapado de la cabeza a los pies por culpa de la copiosa lluvia que tuvo que enfrentar segundos antes.
Chorreando agua los hombres siguieron su camino en silencio pero por mas que buscaron en los cuartos de abajo no dieron con nada, dándose por vencidos vieron que lo único que les quedaba era subir esas escaleras tan desvencijadas que pusieron en peligro su integridad.
Afuera la lluvia había cesado por completo, Shiryu descansaba en las piernas de Shun repitiendo una y otra vez “Alesky”... Seiya sentado en la hierba echó una mirada a la casa pero tuvo que voltear su vista cuando Andrómeda lo llamó violentamente sacudiendo su brazo.

--¿Y eso?... –Señaló el peliverde con la voz temblorosa.
Un niño de tez extremadamente blanca, con su largo cabello lacio y blanco, los miraba pacíficamente, vestido solo con un pijama blanco y descalzo.
--¿Quién eres?... –Inquirió Shun guardando compostura.
--Mi nombre es Alesky... –Dijo el ente con una voz infantil y dulce.
El Pegasus rápidamente se puso de pie y el niño lo señaló... Fue lo que necesito para no dudarlo un segundo mas:
--¡Pegasus Ryu Sei Ken!... --Exclamó el morocho
--¡¿Qué haces Seiya?! ¡Detente!... –Demasiado tarde lo frenó Andrómeda.

Sin embargo el golpe de Seiya impactó en la nada, perdiéndose por el descampado, la figura del niño ya no estaba, dejándolos desconcertados a los mas jóvenes de Bronce justo cuando a Shiryu se le ocurre gritar ese nombre nuevamente consiguiendo llevar al borde de un infarto a sus amigos mas pequeños.

--Era tan solo un niño... –Susurró el peliverde ignorando el grito de su amigo pelilargo.
--Shion y Douko nos advirtieron de que tomaba la apariencia de un niño, Shun... –Reprochó el Pegasus agitado por el tenso momento –Y en tal caso, no le hice nada ¿O tu ves el cuerpo por algún lado?...
Shun negó con su cabeza.
--Desapareció... –Dijo con un dejo de desesperación en su tono de voz.
Derrotado el morocho se dejo caer en el suelo de rodillas, aun con su puño fuertemente cerrado, ¿Contra qué luchaban?.

Los otros cuatro hombres, dentro de la casa abandonada intentaban no pisar en falso los escalones desvencijados, la obscuridad que era un tanto parcial les dificultaba acertar sus pasos, pero sin mayores problemas llegaron al final del camino encontrando frente a sus ojos una puerta completamente abierta y en ella un hombre de contextura mediana que los observaba, sentado con parquedad en la ventana, su largo pelo negro y lacio caía sobre su cara tapando en gran parte sus facciones, pero se dejo ver cuando alzó su cabeza lentamente enfocando sus resplandecientes ojos sobre los invasores.


CAPITULO FINAL: “Flores en su entierro”...


Lentamente, por prudencia, los cuatro Santos caminaron hacia él, ingresando en ese cuarto... Supieron que ese ser los estaba esperando y no era aconsejable reaccionar violentamente de buenas a primeras.

--Los esperaba... –Dijo Alesky casi entre dientes con un tono de voz que denotaba la molestia que le causaba tenerlos allí –Trajeron consigo a Shiryu...
--¿Qué buscas de él?... –Preguntó Shion siendo el primero en hablar.
--Lo mismo que busco siempre... –Respondió el ser poniéndose lentamente de pie, aun de espaldas a la ventana.
--Eres un Mara ¿Cierto?... –Preguntó Douko como si una respuesta afirmativa los ayudase en algo, lo cierto es que siempre es útil saber contra lo que se enfrenta uno.
--Así lo parece ¿No?... –Alesky pareció querer burlarse de ellos todo el tiempo.
El “Mara” se situó de perfil, observando de costado la ventana y permitiendo así que la débil luz de la luna demostrara con mas nitidez su rostro.
--¡Tu!... –Exclamó Ikki asombrado y dando un paso al frente, el patriarca lo detuvo al notar las intenciones de pelea.
--Tanto tiempo Ikki... –Dijo Alesky sonriendo de costado, se cruzo de brazos con infinita tranquilidad, aparentemente no le temió a los cuatro Santos que tenia enfrente.
--¿Se conocen?... —Preguntó Hyoga arqueando una ceja.
--Por supuesto pato bobo... –Respondió el Phoenix y volvió un paso atrás cuando el peliverde le soltó el brazo –Es el Dragón Negro...
--Nunca te importo saber nuestros nombres... –Lejos de molestarle a Alesky ese detalle, este rompió a reír.
--Desde ya que Dragón Negro no es un nombre... –Reconoció Shion observando con parsimonia cada movimiento del otro, atento a cualquier ataque.
--Ya que hemos podido entablar un dialogo... –Pronunció Douko con calma –Alesky... ¿De qué manera pacifica podemos solucionar todo esto?...
--¿Solucionar?... –Preguntó el polaco consternado y elevó sus cejas en un gesto burlesco–No hay nada que solucionar...
--¡Devuélvenos a Shiryu, cretino!... –De no haber sido por la nueva interrupción del patriarca Ikki le hubiese dado un buen golpe.
--¿Por qué?... –Preguntó el Dragón Negro sin alarmarse.
Shion suspiró, creyó que por el arrebato del Phoenix no tendrían mas opciones que luchar.
--¿Qué buscas de Shiryu?... –Inquirió Hyoga perdiendo su poca paciencia, el también se le hubiese ido al humo de no ser por el brazo de Douko que se lo impidió.

Libra considero que primero debían saber los motivos que llevaban al Mara a poseer a Shiryu, luego podrían deshacerse de él si realmente representaba una amenaza... ¡Y vaya que lo era! Pero todo a su tiempo. Por que si en los fines de Alesky estaba involucrada Saori, no solo el pelilargo correría serio peligro, sino también el mundo entero.

--Te lo hemos pedido por las buenas... –Pronunció el chino con voz dura e inquebrantable.
--No hay forma de devolverles a Shiryu... –Confesó Alesky comenzando a impacientarse, en ningún momento se despegó de la ventana –Digo... Sí, la hay... –Se corrigió --Pero no lo olviden... –Una sonrisa fúnebre curvo sus labios –Soy inmortal...
--¡Eso esta por verse!... –Exclamó Ikki y elevó su Cosmos, pero su amigo se le adelantó.
--¡Diamond Dust!... –La habitación se cubrió de una fina capa de hielo, el suelo brillaba inusualmente, pero el Cisne lejos de hacerle algo a Alesky, este escapó por la ventana dando un salto precipitado, aunque el golpe impacto en su espalda no le hizo absolutamente nada, ni siquiera detuvo su huida.
--¡Deténganse ya mismo los dos!... –Retó Shion fuera de sí.
--Fue muy imprudente de su parte ¡No sabemos como puede reaccionar!... –Douko se sumó a la reprimenda.
--¡Perfecto!... –Espetó el Phoenix furioso –Si es completamente inmortal ¿Cómo haremos?...
--¿Adónde habrá escapado?... –Inquirió el ruso en voz alta, caminó sobre el hielo que se quebraba bajo sus pies hasta la ventana observando por ella.
--¡Shiryu!... –Recordó el patriarca y su amigo Libra no necesitó escuchar nada mas, bajó primero las escaleras como alma que lleva el diablo.

Comprendiendo la delicada situación en la que se encontraban los más pequeños de los Kido, Ikki e Hyoga bajaron detrás de Shion con el corazón en un puño, ya ni les importaban las escaleras desvencijadas que se destrozaban bajo sus pies... Lo más probable es que Alesky fuese en búsqueda de su víctima y para ese entonces tendría que vérselas con Seiya y Shun quienes no le permitirían apoderarse del Dragón.
Afuera de la casona, Shun aferraba el cuerpo del pelilargo como si así evitase que este partiese del mundo, Seiya de pie estaba a la defensiva pues Alesky vestido solo con un pantalón de cuero negro y sus pies y torso al desnudo caminaba hacia ellos con infinita elegancia y tranquilidad.
Para su desgracia, los Santos de Athena tuvieron que ver como el nuevo Pegasus Ryu Sei Ken del morocho impactó de lleno en el Mara sin hacerle un solo rasguño, el ente rió con cinismo, y siguió su camino sin perder la paciencia y el porte algo burlesco y exagerado.
Justo cuando Shion, Douko, Ikki e Hyoga corrieron a su encuentro una luz dorada detrás de Alesky iluminó en gran parte el lugar.
Todos se distrajeron con este fenómeno, incluido el Dragón Negro que volteó confundido y asustado, al mismo tiempo que Shiryu exclamaba aquellas palabras que los mayores no pudieron comprender con anterioridad... Recién en ese momento cobraba significado:

--¡Alesky! ... ¡Yanni, rasine, roselani!... –Shiryu consiguió que el nombrado ente le prestase atención.

Por primera vez los Santos pudieron ver en el rostro del polaco un atisbo de miedo. Shion no tardó en comprender la situación, y para el resto quedo todo claro cuando a lo lejos, por el enorme descampado vislumbraron a Aphrodite caminando envestido con su armadura trayendo consigo a la Diosa Athena y su báculo.
Cualquiera pensaría con algo de coherencia que fue precipitado y muy imprudente por parte de Piscis traer consigo a Saori, pero lejos de eso Aphrodite solo obedeció una orden que le había dado su Diosa y sin mas, como lo mínimo que pudo hacer dentro de sus posibilidades, se ofreció a escoltarla llegando a la escena guiados por el Cosmos. La muchacha no se quedaría en el Santuario de brazos cruzados sin hacer nada por uno de sus mejores guerreros y mejor amigo.
Douko pudo comprender recién en ese momento que las palabras de Shiryu vaticinaban ese encuentro, pues no había encontrado otra relación de “Rosa, rosa celestial y regalo de Dios” mas que con Piscis... Entonces la intención del Dragón ¿Era alertarlo al mismo Alesky de ello?.
El Dragón Negro cayó de rodillas frente a la Diosa, quien se mantuvo con un porte erguido, su Cosmos brillaba con fuerza calmando los agitados corazones de sus guerreros... Los Santos se mantuvieron ajenos, comprendieron que Saori no necesitaba protección ya que el polaco pareció no poder ni siquiera reaccionar, ni siquiera ponerse de pie.
La pelimorado, sin dejar un segundo de mirar al ente irguió su báculo, símbolo de la Diosa Nike de la victoria y al mismo tiempo que pronuncio unas palabras un haz de luz salió impactando en Alesky:

--Lo siento, no puedo dejarte con vida, no solo porque quiero de regreso a mi guerrero y a mi amigo, sino porque no puedo permitirte que sigas... –Saori supo que Shiryu había sido una víctima mas, quizás la primera, pero si lo dejaba ir no seria la ultima y pronto otra vida estaría en juego--Pero ahora mismo te liberare de este sufrimiento... Dejaras de ser un ente en constante búsqueda y tu alma podrá descansar...
--No quiero... –Sollozó Alesky pero Saori no lo dudo un segundo mas, no podía permitir que algo así vagara libremente por el mundo amenazando vidas inocentes.
Justo cuando el haz de luz impacto en Alesky, Shiryu despertó gritando su nombre con toda la fuerza de sus pulmones, para luego caer destrozado en puro llanto sobre las piernas de Shun.
--¡No!... –Gritó el Dragón hundiendo mas su cabeza para evitar ver como el cuerpo del polaco se desintegraba por completo sumido en una intensa luz dorada.
--Shiryu... –Balbuceó Seiya acercándose mas hacia él, arrodillándose en la hierba para acariciar su larga cabellera en son de consuelo.
--¡¿Por qué?!...
--Shiryu... Estas bien... –Se alegro Andrómeda soltando las primeras lagrimas de felicidad –Estas de vuelta... Con nosotros...
--Shiryu... –Pronunció Saori acercándose a su guerrero –Espero que sepas comprenderme y no te enojes conmigo –Pidió al notar la situación –No podía permitir que un ser con esas características...
--¡¿Por que lo hicieron?!... –Interrumpió el pelilargo sin dejar de llorar sobre la falda de su amigo.
--No entiendo que te ocurre Shiryu... –Se animo a expresar Hyoga de pie --¡Estas con nosotros! ¡De vuelta!...
--De Alesky no quedo ni rastro... –Dijo Ikki con algo de alegría.

Sorpresivamente Aphrodite sin emitir palabra comenzó a cubrir la casona con rosas rojas que hizo aparecer de la nada con su Cosmos, una lagrima amarga recorrió su blanca mejilla al comprender también la triste situación.

--Él... –Pronuncio Shiryu incorporándose lentamente en la hierba –Él solo quiso un poco de compañía... –Secó sus lágrimas con la manga de su camiseta –Solo eso... No quiso hacerme daño...
--Niño... Pronto estaras bien... Te lo prometo... –Dijo Douko con infinito desconsuelo reconociendo que había sido todo muy precipitado.
--Maestro... –Se sorprendió el Dragón y guió su mirada observando a cada uno –Shion... –Reconoció al patriarca quien se acercó para ayudarlo a levantarse.
--Comprendemos ahora que tu siempre quisiste ayudarlo... –Dijo el Patriarca sosteniendo al pelilargo de un brazo, este asintió –Pero te estaba matando...
--Lo sé... –Dijo Shiryu dejando a todos sorprendidos y hasta asustados de su drástica decisión. –Pero igual... Ya esta... Ya todo termino... –Finalizo con un tinte triste y angustioso en su voz echando una ultima mirada a la casa ahora cubierta de rosas rojas.

Ayudado por Shun y Seiya nuevamente, Shiryu dio los primeros pasos luego de pasarse casi un mes en cama; todos caminaron dejando atrás la siniestra casona y ese extraño y atípico episodio rumbo a la Mansión.
Los mayores y la Diosa no tardaron en comprender lo delicado de la situación, el resto lo hizo a su tiempo. Con una infinita angustia en su pecho que no lo dejo jamas, el Dragón tuvo que dejar atrás al ser que amo en carne propia, al ser al que se había entregado una noche, aun sabiendo a lo que se exponía. Alesky solo se sentía solo, y por eso había ido en búsqueda del pelilargo, aquel hombre que en antaño había sido un enemigo y le había enseñado el significado de la palabra “ Amistad ”... El Dragón Negro volvió del Averno gracias a su profundo deseo de poder ver una vez mas al japonés y agradecerle todo en persona y con actos: Llevándoselo por decisión propia a su mundo. La compañía de Shiryu nunca tuvo precio, no se comparaba con absolutamente nada
Todo ese tiempo en el que el Dragón estuvo supuestamente poseído, albergaba en su interior la esperanza de poder advertirle a Alesky del serio peligro que corría, nunca supieron como, pero el Dragón tuvo la facultad de saber que Saori, siendo una Diosa, acabaría con su Cosmos a un ser tan insignificante como lo era un Vampiro, un demonio de clase baja que no se comparaba con el poder de un Dios.
La luna brillaba con extraña refulgencia, el corazón de Shiryu echo trizas hablo a través de sus apagados ojos que destilaban soledad y tristeza ¿Cuanto más tendría que soportar ese desasosiego y abandono en su pecho?.
Las secuelas de un Mara tardan varios días, a veces años en desaparecer... Aquellos que son víctimas, se sumergen en un peligroso abatimiento, sin poder comprender el “Porqué” de su infinito tormento... Ese sufrimiento acaba solo cuando por fin se convierten en uno.
Shun, así como el resto, estaban a su lado, con el fin de ayudarlo a superar todo... Con el tiempo las heridas cicatrizarían y el Dragón podría ver una vez mas la luz de la vida brillar con intensidad en su pecho, dejando de lado la angustia y el aislamiento.


+++ FIN +++


¿Termino muy mal?... Final triste para no perder la costumbre, aun así las historias de vampiros siempre tienen un halo de tristeza aunque se lea entre líneas... Por eso me gustan n_n. Gracias Ann Rice por tu maravilloso mundo.
Acá les dejo el glosario, aunque todo fue explicado en el fic, pero por si quedan dudas.


+ Brucolaque / Brukolako / Vrykolakas: Oriundo de las regiones del mar Adriático y del mar Egeo. Se genera de varias maneras, entre las que se halla una conducta inmoral. Suele viajar en la obscuridad. Golpea las puertas, nombrando en voz alta a alguno de los habitantes de la casa. En caso de responder, la persona muere poco tiempo después. Cuanto más envejece, mas habilidades obtiene.

+ Jikininki: Vampiro de origen japonés.

+ Kuang – Shi: De origen chino. Se genera cuando un espíritu maligno posee un cadáver reciente. Su apariencia es aterradora. Cuanto más envejece, más hábil es. Se cree que puede volar.

+ Mara: De origen eslavo, aunque también se haya en las leyendas de Kashube, Polonia. Es el espíritu de una mujer sin bautizar. Se presenta siempre de noche, oprimiendo a sus víctimas. Una vez que bebe la sangre de una persona, se transforma en su amante. Luego vuelve a visitarlo hasta causar su muerte. Le apetece también la sangre de los niños.

+ Upyr: De origen ruso. Es extremadamente vicioso. Se dedica a atacar en primer lugar a los niños, continuando con sus padres. Del mismo modo que Upier se levanta al mediodía y regresa a medianoche. Su aspecto es casi humano.

En 1047 por primera vez, aparece escrita la palabra Upir, que significa vampiro en ruso, en referencia a un príncipe ruso.


La información fue extraída del libro “Vampiros” de Madhir, un libro un tanto fantoche pero que me sirvió mucho a la hora de crear esta historia.
Todo surgió cuando note que el Dragón Negro era de Polonia, debido a sus características que tiene, me dio la sensación de que quedaría bien como vampiro, busque en el libro mencionado antes, vampiros de origen polaco y encontré el de los Mara que si bien dice que es una mujer sin bautizar, yo modifique eso para hacer posible este fic n_n.
La información la pueden encontrar tal cual esta en la historia y en el libro por la red, solo tienen que poner la palabra y aparece su definición tal cual lo dicen Shion y Douko... ¡Ha! Me olvidaba... Las frases en polaco las saque de otro libro, no sé polaco pero espero que el libro no este tan errado o_O... Y lo que dice sobre el Idioma Primordial, obvio que lo invente yo, ya que esas frases, mejor dicho palabras, son de origen desconocido, loco ¿No? Por eso mande fruta diciendo eso, ya que es tan desconocido y no se sabe a que idioma pertenece vamos a decir que es el de los Dioses ¡Jajajaja!. Acá su glosario:


Alesky: El protector de los hombres.
Ashling: Sueño, visión (Desconocido).
Bialy: Niño de cabellos blancos.
Felcia: Dichosa y afortunada.
Lyde: Loma (Desconocido).
Lynton: Pueblo cerca del riachuelo (Desconocido).
Mandek: Soldado.
Marek: Persona de guerra.
Olessia: Ayudante y defensora de la humanidad.
Prince: Primero, príncipe (Desconocido).
Rasine: Rosa.
Roselani: Rosa celestial (Desconocido).
Spike: Largo, clavo largo (Desconocido).
Studs: Una casa (Desconocido).
Tanek: Inmortal.
Tesia: Amada por Dios.
Tola: Sin precio.
Valeska: Gobernante glorioso.
Yanni: Regalo de Dios (Desconocido).


Fue algo raro verlo a Seiya con miedo ¿No?, Él que no le teme ni siquiera a los mismos Dioses, pero en fin, todos tenemos fobias... Y esa estúpida fobia a las cucarachas existe, yo la vivo en carne propia ¡Carajo!. Quise jugar con eso de las fobias, un miedo irracional que parece carecer de lógica y sentido pero que tiene su razón de ser y surgen ligadas a los traumas de la infancia.
Espero que hayan disfrutado.


20/06/2006 01:09 a.m. – Argentina – San Luis – Villa de Merlo.


Tarde mucho en volver porque estuve trabajando, afortunadamente este mes en la Argentina esta lleno de feriados, sin contar las vacaciones de invierno... Gracias a ello yo tengo empleo n_n. Sin contar que mi vida es un caos y cada vez se me dificulta mas tener un rato tranquilo en mi casa para poder escribir... Las ideas vuelan y surgen solas pero el tiempo y el Destino están en mi contra... Será la voluntad de los Dioses y así lo acepto. o_O.
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